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El estado peruano no muestra el menor interés por que se cumplan las leyes;éstas se cumplen solamente cuando conviene a los intereses de la cúpula gobernante.
En consecuencia,en este país de disparate no existe seguridad jurídica: el fuerte y/o inescrupuloso, hace lo que quiere con el débil, con el ciudadano de a pie.Este no tiene dónde quejarse, aun con el texto de la ley enla mano, porque las instituciones son inoperantes, ineptas, y la administración pública es formalista y burocrática.
Si el estado quisiera imponer el orden, decretaría procesos sumarísimos para investigar a los infractores, y penalizaría a éstos con penas efectivas.
Es el caso de las panaderías: las municipalidades saben que están aplicando el bromato de potasio, que es una sustancia cancerígena; la ley les obliga a intervenir esos establecimientos, pero no lo hacen. El estado, está constitucionalmente obligado a velar por la salud del pueblo, y la ley lo faculta a reprimir el uso de esta sustancia enla elaboración del pan; sin embargo, el estado no cumple con la ley dada por él mismo.
Véase archivos adjuntos.
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