http://www.flickr.com/photos/59195058@N00/ CRÓNICA DE UNA GIRA POR GUINEA ECUATORIAL
Dia 1: llego al aeropuerto de Malabo, donde me sorprende ver que el termino “facturación” en Africa es sinónimo de “A mogollón”. Detrás de la señal en el suelo que dice “espere su turno” no queda nadie. En cambio, apelotonados contra el mostrador, unas cien personas gritan, se pasan bultos, intercambian billetes, gallinas vuelan... parece que ya estoy en Africa. Llego a Bata, ya en el continente. Debajo de Camerún, encima de Gabón. Al ser antigua colonia española, en guinea se habla nuestro idioma. Todo es mas facil (o no). Llevo cuatro noches bailando sin parar en las "chozas discoteca¨ del recinto ferial de Bata. Ni que decir tiene que me han metido mano hasta robarme hasta el hilo dental. He aprendido a salir sin nada más que el pantalón (calzoncillos para que?). El rollo “negra quiere tu culo blanco, blanca quiere tu culo negro” llega hasta extremos espeluznantes. Por todo ello, mi rol español de seductor ha cambiado automáticamente por el de joven virginal del Mater Salvatoris, con un mensaje claro de “No me la metas por favor”, o de “como me intenes violar me sentiré utilizado y no volveré a bailar contigo”. Es una buena lección para el hombre español: aquí las mujeres quieren tu sexo YA, AHORA, sin hostias ni manitas ni canciones ni pollas. Ante esto, yo me achico inmediatamente... Bueno, también está el plan de dia: vamos a bañarnos al rio, con la canoa, los cocodrilos... Comemos mono, puercoespín. Tortuga... Joan, mi amigo tiene un bar en el Centro Cultural Español en Bata. Es centro de reunion de cooperantes occidentales . Gentes unidas por la desunión. Hace dos dias di mi primer concierto en Africa Negra. Vinieron unas setenta personas, casi todos de aquí y salió todo muy bien. Algunos miraban con la boca abierta a este calvo blanco cantar “por favor hazme el amor”, pero luego les vi verdaderamente entusiasmados haciendo los coros de “resaca” con los carteles. Desde el escenario, lo unico que se veia eran filas de dientes blancos. Curioso que cuando les toca dar palmas, en cada lugar del mundo las dan de un forma diferente... Mañana salimos hacia Cogo, la isla de Corisco, Mbini y otros lugares, ya tierra adentro (o debiera decir barro adentro) donde nos esperan 4 conciertos más... Tengo miedo... Seguiré contando Besos lucas 2ª PARTE “¡¡Tuuuuuuu vas a moriiiir en Guinea Ecuatorial!!”. El negro me mira con ojos desorbitados mientras me vuelve a señalar con el dedo. “Vas a morir aquíiii!!”. Yo sigo sin inmutarme, pero por dentro estoy pensando en devolverle su cartera, por que me estoy empezando a cagar. Decido seguir en mis trece: “Si tú recuperas mi cartera, yo te devuelvo la tuya: Me la has robado y te he visto dársela a tu amigo. Ya la estás buscando”. Esto no va a funcionar, lo sé. Este es el único continente donde el que te roba se puede permitir amenazarte además con magia negra (por si pensabas quejarte). Ahora el tipo se aleja por el terraplén. Entre los chiringuitos con olor a pescado frito y música africana a todo volumen veo las siluetas de sus dos amigos. Y ¿qué hago yo ahora con su cartera? Entre tanto frenesí bailarín, dos de ellos se habían acercado a mi, y con un baile sándwich (yo era la mortadela) se habían hecho con mi cartera. Reaccioné cinco segundos tarde. Ya estaba pasando de mano en mano. Solo me dio tiempo a palparles los pantalones y quitarles yo sus carteras a los tres tipos compinchados. Ahora tengo en mi bolsillo las carteras de tres guineanos que se alejan como si nada: He perdido la partida… No vuelvo a salir con cartera a bailar. Desde ahora mi dinero lo tiene Joan. De mi cuidado (de el de los dos) se encarga Mami. Porque hay veces que el baile se pone muy fuerte. Hay veces que se te avalanzan encima tres guineanas (literalmente). Cada una te tira hacia un lado, otra se pone de espaldas a ti y empieza a restregarte el culo por la cebolleta. Entonces es cuando más te sientes rubia de discoteca. La que sólo queria bailar y se ve acosada por todos los flancos. El caso es que a veces algún tipo se pone celoso. Mami siempre se da cuenta de cuando hay peligro. “Vámonos”. Al segundo estamos ya en marcha y huyendo el chiringo. El otro dia paró la policia a una cooperante amiga a las ocho de la mañana. Le empezaron a pedir papeles hasta que le exigieron que bajara del coche para rellenar la denuncia en el bar de la esquina. ¿Y unas cervezas no? Preguntaba una de las polis. Mi amiga invitó, y otra ronda, y otra…hasta salir a cuatro patas con las polis del bar una hora y media mas tarde, sin multa, claro, tajas, claro. “Ahora ya puede circular” le dijeron con cierto cachondeo. Así es: en los controles de carretera los militares te piden una birra a modo de impuesto de paso, muchos se tambalean del pedo que llevan. El alcohol está libre de impuestos, los libros carísimos, los viajes difíciles y el turismo prácticamente prohibido. Así es como controla el pais nuestro amigo desde el año 79. Su hijo , que tiene una colección de 54 todoterrenos y deportivos, fue detenido hace unos meses en Nueva York con 50 kilos de cocaina. Al dia siguiente estaba de vuelta en su palacio (bendito petróleo). El es quien controla todo el negocio esnifable de Guinea y parte de Camerún. A veces, el ejercito hace practicas de tiro en direccion al mar. Al parecer en mitad de la noche empiezan a lanzar toda serie de cohetes, bazookas, lanzagranadas, morteros, todo en direccion al mar, que se enciende y hace despertarse a toda la ciudad pensando que hay una guerra en marcha. No, son solo simulacros de ciudad presidencial. mañana comenzamos la gira por el interior. intentaré seguir mandando cronica! 3ª PARTE: LA SELVA Continuamos con el tour. Tenemos conciertos en Cogo, Nbini, Ebibeyin y Malabo. Legamos a Nbini, la segunda ciudad más importante de Guinea aunque sea un pueblo mas pequeño que Brunete, pero en un país de apenas 500.000 habitantes, esto es lo equivalente a Barcelona, digo yo... Al llegar nos recibe el alcalde. Resulta que soy el primer blanco de la historia de la ciudad que va a cantar aquí. Tenemos la suerte de que están en fiestas y hay un escenario con luces y todo en la plaza del pueblo. Después del concierto (para unas 1000 personas!!) se me acerca un guineano muy serio: “Lucas, me gusta mucho como cantassss. Yo quiero cantarr como tú. ¿Tu me puedesss decirr el secreto de la música?? Así yo también podré encantarr a la gente.” Yo trato de explicarle que lo de la música consiste en practicar, y no es ningún embrujo, pero el sigue empeñado en que la música es un secreto que me guardo, unas palabras mágicas, una fórmula, algo. Me ofrece dinero. Yo FLIPANNNNDO... Y es que no pasa un solo día sin que te encuentres con algo parecido que te deje la boca abierta. ¡Qué paiiiiiiiiiis! Al dia siguiente vamos a la arena. Después de andar unas horas y comernos unos cuantos cocos, conocemos a unos Combe (2ª tribu más importante de guinea), y no llevan a su poblado en la selva. Hay cuatro cabañas. “Esta es mi abuela”. Nos presenta a una viejecita desdentada que nos sonríe y nos da la mano. “A mi abuela le gustaban mucho los blancos. Por eso las nietas somos todas café con leche ”. La abuela se rie: “¡Si, si! Pero eso era hace mucho tiempo. ¡Ahora ya estoy caducada! Aj,aj,aj!!! Así de natural va todo aquí: la poligamia, la promiscuidad, el alcoholismo, la fiesta, los españoles “nuestros padres”. Lo único que despierta respeto y temor es la brujería y la política, temas bastante tabú por estas lindes. La brujería ha degenerado desde la prohibición y ahora sólo se utiliza para conseguir poder. Por lo que me llega, es bastante espantoso. En Cogo, que es frontera, vinieron hace unas semanas unos tipos de Gabón y se llevaron a un par de niños para sacrificios caníbales... esto no es exageración ni rumor, es dura realidad. Estoy pensando que estás crónicas dan un poco de miedo, cuando yo lo que vivo aquí es casi todo purita alegría y fiesta. Pido disculpas por resaltar tanto lo escabroso del África negra, pero es que el morbo es el morbo, no? En realidaD todo el mundo nos saluda con una sonrisa. En todo el viaje por el interior no nos hemos cruzado con un solo blanco!!! Ni uno!!! Nunca había pasado tanto tiempo de viaje sin ver un solo turista. Los ancianos son los que hablan el castellano más correcto. Todos nos saludan muy respetuosos: “España es nuestro padre”, nos dicen con orgullo. Hablan de la “Madre Patria” y de los antiguos misioneros españoles con auténtica devoción. La verdad es que Obiang, el dictador de acá, intenta emular en lo posible a Franco, que marcó un antes y un después en las colonias. Hoy, las mujeres llevan trajes estampados con la foto de Obiang, y los grupos musicales y coros cantan principalmente loas al presidente. No sé si he contado que aquí no hay casi luz eléctrica fuera de la capital, ni que nos bañamos con cubos de agua sacados de los pozos, ni que no hay un solo cajero automático en todo el país, ni un solo autobús de línea, tan solo un par de carreteras...en fin, todo la ostia de afro. En Cogo fui a acompañar al medico a vacunar por los pueblos. Mi papel era más o menos el de “Flautista de Amelín” para atraer y entretener a lo niños mientras les pinchaban en la choza principal del pueblo. En uno de los poblados acabamos jugando un partido de fútbol con los chavales y de ahí, selva dentro, al rió a bañarnos en bolas. Aún siendo todos chicos, los mayores de 12 se tapaban el pito con la mano por vergüenza (otro gran logro de las misiones en el que solía ser el continente más nudista del mundo). Tampoco he hablado de la bestialidad de la selva, que cubre todo el país como un decorado impenetrable que sólo cede un mínimo espacio a las carreteras y los poblados. Las carreteras son casi todas de tierra y fueron construidas a partir de las sendas de los elefantes (hay unos 150.000 en Guinea). Ellos son los auténticos ingenieros de caminos del país. Con sólo parar el coche a un lado del camino puedes ver monos saltando de rama en rama, o turagos azules sobrevolándote. Te dan ganas de adentrarte en la selva, pero sin un machete para abrirte camino es imposible dar un paso hacia dentro. Aunque tenemos coche y un permiso de desplazamiento del gobierno, sólo hay una forma de atravesar el país como lo estamos haciendo: Dormir donde sea y comer lo que sea. Ni un grifo, ni un hotel ni nada. A quien no le guste el turismo ha llegado al sitio adecuado. Aquí eso es un concepto de ciencia ficción. Que estoy encantado, vamos... Desde Bata con amor. Lucas
|