El Consejo de Administración del Servicio Madrileño de Salud ha aprobado esta semana cambios en cuatro gerencias hospitalarias y dos de atención primaria, en lo que se convierte en el último de los muchos relevos que se llevan viviendo en el organigrama sanitario autonómico en lo que va de legislatura.
En esta ocasión se produce una carambola triple: el gerente del Cruz Roja pasa al Príncipe de Asturias y el sustituido por el que ejercía esta función hasta ahora en Fuenfría, que a su vez es sustituido por el que era director médico del Summa 112, Modoaldo Garrido. Es decir, que sólo abandona su cargo realmente el que era gerente del Príncipe de Asturias, Ángel Sanz.
Por su parte, el que era gerente de Móstoles pasa al área 5 de primaria para ceder el sillón al único rostro nuevo que aparece en estos movimientos del organigrama: Juan José Fernández Ramos, importado de la sanidad gallega de tiempos del PP, donde encabezó la primera gerencia única, la del área de Ferrol.
No es la primera vez que ocurre algo así: el primer gran relevo de gerentes de la legislatura ocurrió después de que el PP perdiera el Gobierno en las elecciones generales, y sirvió para dar cargo de gerente hospitalario a varios exaltos cargos del Ministerio de Sanidad de Ana Pastor e incluso al exsecretario de Estado de Justicia, Rafael Catalá (ver DM del 22-IV-2004).
Tampoco es la primera incorporación gallega desde que el Gobierno autonómico cambió de signo político. El exconsejero de Sanidad José Manuel González Álvarez fue nombrado gerente de la Fundación Hospital Alcorcón (ver DM del 2-IX-2005). A su vez, la Viceconsejería de Calidad Asistencial, Salud Pública y Consumo ha tenido tres titulares en doce meses, debido a las dimisiones "por motivos personales" de María Inés López-Ibor y Faustino Rodríguez (ver DM del 23-IX-2005). La actual viceconsejera del ajetreado departamento, Belén Prado, es licenciada en Derecho y era consejera de Asuntos Sociales, Empleo y Relaciones Laborales de la Xunta.
Otros cambios de organigrama han incluido la sustitución de Leticia Moral por Jorge Tapia al frente del Instituto Madrileño de Salud (ver DM del 9-II-2004), para luego extinguir dicho organismo y dejar la red sanitaria pública bajo la dirección del nuevo Servicio Madrileño de Salud encabezado por Almudena Pérez (ver DM del 10-VI-2005).
En definitiva, una evidente falta de estabilidad en los puestos directivos que es analizada de forma muy crítica por la oposición autonómica. Los portavoces sanitarios del PSOE e Izquierda Unida coinciden en asegurar que los movimientos se deben a la politización de la Consejería, y en señalar que la constante rotación impide que los gerentes tengan tiempo de conocer bien la institución que se les ha encomendado y de poner en marcha ningún proyecto.
Lucas Fernández (PSOE) ha asegurado que la Consejería de Lamela "se ha convertido en un reducto de cargos cesantes del PP, dando un espectáculo de nepotismo político insoportable. Un ejemplo es colocar al exconsejero gallego en Alcorcón, se dice que como paso previo a su campaña para la alcaldía de Pontevedra. Eso es utilizar el hospital público para guardarles un sueldo público". Marciano Sánchez Bayle, de la Asociación para la Defensa de la Sanidad Pública de Madrid, lo resume diciendo que "en la Consejería priman los intereses políticos sobre las cuestiones técnicas".
Desprecio a los gerentes
Para Fernández, la decisión "es por parte de Lamela un desprecio a la figura del gerente y un signo de debilidad en el sentido de inseguridad porque no parece acabar de comprender el sector. Ni siquiera busca gerentes del PP que trabajen bien, para él es sólo un cargo de confianza".
Caridad García (IU) califica de vertiginosos los cambios de la legislatura, y afirma que no benefician en nada a la sanidad madrileña. "Entre otras cosas, no se le pueden pedir explicaciones de nada a un gerente que alegará que acaba de llegar a su cargo". Sánchez Bayle apunta que, además, con la llegada de nuevos gerentes se paralizan muchas iniciativas ya en marcha.
Otro punto de acuerdo entre PSOE e IU es que no hay motivo claro para los cambios. "La cuestión es que no sucede nada nuevo en las áreas afectadas por los relevos, ni nada que no pase en otras", señala Fernández. Para García, el porqué "es una gran incógnita. No sabemos si Lamela quiere un modelo sanitario totalmente distinto y trata de allanar el camino a la privatización".
Racionalizar la estructura
Los últimos cambios de "racionalización de la estructura" incluyeron recortar una dirección general y renombrar una viceconsejería (ver DM del 30-IX-2005), lo cual no parece haber detenido los bailes de cargos. No todos los relevos gerenciales han sido espontáneamente buscados por la Consejería: la crisis de las presuntas sedaciones irregulares en el Hospital Severo Ochoa, de Leganés, precipitó la destitución del gerente de dicho centro, además de la del director médico y el coordinador de urgencias (ver DM del 23-III-2005). Ya entonces se habló de la actitud del consejero, que ahora la oposición critica nuevamente. Para Lucas Fernández (PSOE), "el consejero tiene que dar muestras de autoridad cada cierto tiempo, sin criterio alguno". Además, "las salidas del equipo evidencian que debe ser difícil la convivencia con él, salvo para los que le acompañan desde su paso por Hacienda". Caridad García (IU) apunta que el hecho de que los gerentes sean cargos de libre designación "no es en sí mismo un argumento para cesarlos, salvo que Lamela se haya convertido en un dictadorzuelo".