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¿Cómo puedes evitarlo? Muy fácilmente: ¡¡¡No tomes o al menos no lo hagas en exceso!!!
¿Por qué te ocurre? Me pregunto si tu mensaje es una broma o es realmente serio, porque desde hace siglos es bien sabido que el alcohol altera a las personas, tanto el mismo día en que toman como en las horas posteriores (día siguiente). Al beber más de la cuenta, a unos les da por reír; a otros, por llorar; a otros más, por hablar sin parar, a menudo de cosas sin el menor sentido ni nexo; y, finalmente, a algunos a quienes causa ganas de no decir ni palabra: se convierten en absolutos mudos.
Cuando empiezan a disiparse los efectos del alcohol y la persona sufre lo que se conoce como resaca, el dolor de cabeza es de lo más corriente, además de tenerse una gran sensibilidad a sonidos y fuentes de luz. A todo ello hay que añadir que a menudo las personas que están de resaca, se muestran hurañas, violentas de palabra y hecho, pues casi todo les molesta, principalmente, como ya he dicho, cualquier sonido algo fuerte, alguna luz que impacte directamente en sus ojos, etc.
Entonces, ya sabes, si quieres librarte de lo que describes ¡¡¡NO TOMES!!!
Un saludo.
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