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Hola a todos.
Únicamente decir, que en lo principal, estoy de acuerdo con Angels, aunque discrepo en agún pequeño detalle:
- Que todos somos animales, que no somos los únicos animales que tienen sentimientos, las alimañas y otros muchos tipos de animales también los tienen.
- Que no creo que existan las buenas personas, lo mismo que no creo que existan las malas. Mas bien me inclino a creer que existen las buenas y las malas acciones o los buenos y los malos sentimientos, "aunque no lo digo en voz muy alta". Seguro que todos hemos hecho, dicho o pensado algo de lo que no nos sentimos precisamente orgullosos. Pero seguro que también todos hemos hecho, dicho o pensado cosas realmente buenas. Ojalá que todos fuésemos más como la madre Teresa de Calcuta, o como Mahatma Gandi, o como Vicente Ferrer (www.fundacionvicenteferrer.org), o como otros muchos ejemplos que sería fácil buscar.
Feliz Navidad a todos, entre otras cosas, porque la felicidad dificilmente puede ser aislada. No puedo ser feliz si mis padres están sufriendo una enfermedad que los tienen postrados en cama, no puedo ser feliz si alguno de mis hermanos llora por la muerte prematura de un hijo, no puedo ser feliz si una plaga asola los cultivos de la localidad donde vivo, no puedo ser feliz si mi amigo destroza su vida por el camino de las drogas, no puedo ser feliz si veo por la televisión a seres humanos perdiendo la vida al cruzar el estrecho. Por eso y por otras muchas cosas, Felliz 2007 a todos. Porque si todos soys felices, no será necesario que pida para mí, pues seguro que yo también seré feliz.
Todos estamos en el mismo barco. No creo que haya en este mundo nadie para quien la vida sea, o parezca, perfecta. No creo que haya nadie que no tenga problemas, que no sufra en algún momento, que no tenga pesadillas, que no haya perdido algún ser querido, que no se sienta solo en algún momento… Hay quien vive en una guerra continua, quien perdió a sus hijos, quien perdió a sus padres… quien pasa hambre… quien no tiene trabajo… quien no llega a fin de mes… quien se tiene que ir a otro país porque en el suyo no hay porvenir… en el mundo hay mucha gente que sufre y quizás nosotros seamos de los más afortunados porque nuestro males, al compararlos con otros peores, son menos males y menos malos.
Por su naturaleza el hombre es muchas cosas, lo que no le excusa en ninguna ocasión. Pero en esa naturaleza también está la bondad aunque, y es una lástima, aparezca en pocas ocasiones.
Desear ser mejores… tener más… ser más felices… ser mas dichosos… tener más amigos… mas dinero… mejor trabajo… también forma parte de esta naturaleza…
Deseárselo a los demás forma parte de nuestra parte divina, desprendida y no egoísta y no debemos renunciar a ella.
Lo malo es que esas ocasiones cada vez son menos. Si surgen en Navidad… ¿Por qué renunciar a ellas? ¿Por qué despreciarlas? Los buenos deseos son eso… buenos deseos.
No podemos arreglar el mundo… ojalá!!!! Pero ya que esta en nuestras manos la esperanza de ser mejores ¿ Por qué no empezar por nosotros mismos?
Lástima que la Navidad sólo dure quince días y eso deseos de felicidad para los demás se nos olviden el 8 de enero.