Buenas tardes, María,
Muchísimas gracias por lo de "solete". He de decir que me ha encantado.
Asimismo, debo informarte de que no soy un profesional en salud mental, sino sencillamente un hombre que ha vivido mucho, para bien, en algunas cosas, para mal, en otras, experiencias todas ellas que me han enseñado mucho, creo yo. Y es basándome en ello que opino, sugiero y aconsejo, porque me parece conocer más o menos la forma de ser de las gentes, sus diferentes formas de pensar, de comportarse y actuar.
Si con ello logro ser útil, tanto mejor. Es el mayor premio a que aspiro.
Suerte. Un abrazo.
Nikos.
Gracias Nikos, voy a intentar aumentar mi autoestima y comenzar a seguir tus consejos. Eres un profesional de los pies a la cabeza, en fin, un solete.
Un saludo.
Hola de nuevo, María,
Eres una mujer joven, culta, probablemente hermosa; ahora se trata de demostrar a todos cuantos te han criticado y vapuleado por tantos años que también eres inteligente.
Ayer, en mi primer mensaje, cuando yo te hablaba de "mandar a la mierda" o "a tomar por culo", o de abofetear a alguien, sólo lo hice para ver cómo reaccionabas tú. Salvo en un caso extremo, jamás aconsejaré a ti ni a nadie que haga eso, porque se trata de demostrar inteligencia, no de ponerse a la misma altura que esa asquerosa gente que tanto daño te ha hecho y te sigue haciendo.
Lo primero que has de hacer, y tal vez lo más importante, es aprender a caminar erguida, con la cabeza bien alta, mirando a las gentes directamente a la cara, pero, y aquí está el truco, MIRÁNDOLES CON ASCO, CON DESPRECIO. Te aseguro que conseguirás hacerles mucho más daño actuando así, sin decir palabra, que enzarzándote en inútiles peleas barriobajeras.
Mentalízate de esto, por favor: tú eres la única dueña de tu cuerpo y de tu vida, tú eres la única que tiene derecho a acertar y a equivocarse (si aciertas, tanto mejor para ti; si te equivocas, tú pagarás las consecuencias de tus errores); por consiguiente, no permitas que nadie se inmiscuya en forma alguna en tus asuntos, sean éstos importantes o no. No es difícil conseguirlo, contrariamente a lo que puedas creer: si alguien abre la boca para meter sus narices en algo que no le incumbe, simplemente dile: "Perdona, ¿he pedido tu opinión?" Verás con que rapidez logras que la gente te deje en paz, si bien habrá un período inicial en el que te pondrán a parir, so pretexto de que te das aires, o de que te crees importante, o alguna otra gilipollez por el estilo.
Haz la prueba, por favor.