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UN MUNDO DE GUERRA
¡Quién pudiera der paloma!
blanca, poderosa y fuerte,
traer la paz a esta vida
llena de odios y muertes
Nuestro mundo no está en calma,
hay ansia de poderío,
en juego están muchas armas,
¡haz un milagro, Dios mío!
Un milagro que consista
en derribar todos este mal,
que acecha continuamente
sin dejar paso a la paz.
Quisiera tener un sueño
y saciar mis ilusiones:
soñar con mundos sin dueños,
sin guerras, sin discusiones...
¡Que dure, que dure el sueño!
no quiero despertar pronto,
deseo seguir durmiendo
haste que esto cese un poco.
¡Quién pudiera ser paloma!
blanca, poderosa y fuerte,
traer la paz a esta vida
llena de odios y muertes.
¿Para qué son tantas bombas?
¿para qué tanto armamento?,
destruyendo poco a poco,
¡qué se acabe este tormento!
¡Cuantos pobres comerían
si cambiara la sociedad¡,
si en vez de tantas armas,
se creara la amistad.
No hay cosa peor, ahora mismo,
que una bomba nuclear,
mata la naturaleza,
el campo, las flores, el mar...
¡Ay! de las personas muertas,
muertas sin saber por qué,
tal vez el odio, la envidia...
les hicieron fallecer.
¡Quién pudiera ser paloma!
blanca, poderosa y fuerte,
traer la paz a esta vida
llena de odios y murtes.
Yo quisiera que estos versos
cambiaran el corazón,
de los que no saben nada
sobre la palabra amor.
De los que son ambiciosos,
de los que hacen el mal,
y el que lucha por el bien,
que siga creyendo en la "paz".
¡Quién pudiera der paloma!
MARÍA DEL MAR JIMÉNEZ REYES
8º EGB
No recuerdo si este poema estaba en la revista de feria o en Campiña. Eran tiempos en los que continuaba el conflicto de Irán-Irak, aun seguían las hogueras en el Líbano, los años de plomo se apagan en Marruecos pero hacían estragos en su población infantil y en la lucha contra el Polisario, en Barcelona permanecía la matanza de Hipercor, las patrullas portuguesas disparaban a marineros de Isla Cristina, llegaba el cementerio radioactivo a El Cabril, Chernobil se quedaba vacío de vida.
Pero también eran tiempos en que croatas y serbios se casaban y tenían hijos, tiempos en que Cachemira era el símbolo de una bella flor y no de disputas asesinas de propiedad, Miguel de la Quadra Salcedo hacía programas de aventura en Mostar sin saber que ocurriría 5 años después.
Pensé en Líbano como una esperanza de paz y de construcción, mi adolescencia la tuvo como modelo, aunque en 2006 despertara a la cruda realidad,por eso, recuerdo canciones mexicanas, ahora recuperadas por Lila Downs, con versos parecidos a estos
Soñé
que tus manos
eran alas
que tus dedos
eran plumas
que tú
eras una paloma
y acariciabas
mi cara
Al despertar,
una paloma volaba
Ya no hay alas
que perfilen
mi cara
Estos brazos me cuentan
que su soledad es tu ausencia
Me gusta el poema de Mª del Mar Jiménez, la paz va de la mano de la justicia, se riega todos los días.
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