Habré de levantar la vasta vidaque aún ahora es tu espejo:cada mañana habré de reconstruirla.Desde que te alejaste,cuántos lugares se han tornado vanosy sin sentido, igualesa luces en el día.Tardes que fueron nichos de tu imagen,músicas en que siempre me aguardabas;palabras de aquel tiempo,yo tendré que quebrarlas con mis manos.¿En qué hondonada esconderé mi almapara que no vea tu ausenciaque como un sol terrible, sin ocaso,brilla definitiva y despiadada?Tu ausencia me rodeacomo la cuerda a la garganta,el mar al que se hunde.
Jorge Luis Borges
AMIGA, SOLA AMIGA
Amiga, sola amiga, perfume, flor primera,¡no es verdad tanto olvido cayendo en primavera!No es verdad la ceniza, ni el hielo, ni la noche:¡te amo, collar de besos, paloma, cielo inmóvil!
Amiga, sola amiga, cascada, luz de silbo,¿quién despliega tus alas las tardes de domingo?¿Dónde resuenas y ardes, amiga, dónde sueñas?¿Cuándo huyó de mi vida tu amor de pan y llanto?
Amiga, sola amiga, ramo de abejas, brasa,¡cómo te nombro ahora y me repicasobre la vastedad del corazón tu gracia!Por ti las aguas puras, las madrugadas hondas,el sol duro.Por ti la voz huida, la paz amenazada,el día en luto.Por ti la rosa umbral, la empuñadurade esmalte solitario.
Amiga, sola amiga, golondrinera,¡ya no tiembla el vilano su pluma en celo!Ya no tañes, cautiva, dulces pihuelas,ya no varan tus cisnes de cera trémula.
Yo voy de ti cubierto,lleno de ti, contigo, sumergiendolas cosas que vivieron en tu busca:la amapola lunar de herido soplo,el coral de algarada, vivo, espeso,la escarcha funeral, de lumbre mustia.
Amiga, sola amiga,tu ser de alud en furiatripula mi desnuda escuadra verde.Pasó el verano en ascuasy la lluviame acosa desde enero hasta diciembre.
Amiga, ¡no me olvides!Amiga, ¡no te vayas!Púlsame con tu espada de aire lejos,táctame con tus yemas enlunadas,abrévame la gota de cicuta,alhájame los ojos de cizaña,túmbame en tu agua de vihuelas lúgubres,derrúmbame salobre entre las algas.
Rásgame, ciégame, múdame, gotea ,que tengo nieve y cal bajo la lengua,que llora un mirlo gris en mis entrañas,que aúlla el viento Sur en la tiniebla.Que hoy día te amo tantoy tanto y tanto te amaré por siempre,que por ti sola voy gritando adentro,adentro de mi adentro más adentro,¡amiga, te amo, te amo, te amo!
Fernando González Úrízar
Como nació el amor? Fue ya en otoño.Maduro el mundo,no te aguardaba ya. Llegaste alegre,ligeramente rubia, resbalando en lo blandodel tiempo. Y te miré. Que hermosame pareciste aun, sonriente, vivida, frente a la luna aun niña, prematuraen la tarde, sin luz, graciosa en airesdorados; como tu, que llegabas sobre elazul, sin beso, pero con dientes claros,con impaciente amor!Te mire. La tristeza se encogia a lo lejos,llena de paños largos, como un ponientegraso que sus ondas retira. Casi una lluvia fina - el cielo, azul mojaba tu frente nueva. Amante, amanteera el destino de la luz! Tan dorada temire que los soles apenas se atrevian ainsistir, a encenderse por ti, de ti, adarte siempre su pasión luminosa, rondatierna de soles que giraban en torno ati, astro dulce, en torno a un cuerpocasi transparente, gozoso que empapaluces húmedas, finales, de la tarde,y vierte, todavía matinal, sus auroras.Eras tu, amor, destino, final amor luciente,nacimiento penúltimo hacia la muerte acaso. Pero no. Tu asomaste. Eras ave, eras cuerpo,alma solo? Ah, tu carne traslucida besabacomo dos alas tibias, como el aire quemueve un pecho respirando, y senti tuspalabras, tu perfume, y en el almaprofunda, clarividente diste fondo.Calado de ti hasta el tuétano de la luz,senti tristeza, tristeza del amor:amor es triste.En mi alma nacia el dia. Brillandoestaba de ti, tu alma en mi estaba. Senti dentro, en mi boca, el sabor ala aurora. Mis sentidos dieron su doradaverdad. Senti a los pájaros en mi frentepiar, ensordeciendo mi corazón. Mire pordentro los ramos, las cañadas luminosas,las alas variantes, y un vuelo de plumajesde color, de encendidos presentes me embriago,mientras todo mi ser a un mediodia,raudo, loco, creciente se incendiabay mi sangre ruidosa se despeñaba en gozosde amor, de luz, de plenitud, de espuma. Vicente Aleixandre
DÉJAME sueltas las manos y el corazón, déjame libre!Deja que mis dedos corran por los caminos de tu cuerpo.La pasión —sangre, fuego, besos— me incendia a llamaradas trémulas. Ay, tú no sabes lo que es esto!Es la tempestad de mis sentidosdoblegando la selva sensible de mis nervios. Es la carne que grita con sus ardientes lenguas! Es el incendio…Y estás aquí, mujer, como un madero intactoahora que vuela toda mi vida hecha cenizas hacia tu cuerpo lleno, como la noche, de astros!Déjame libre las manosy el corazón, déjame libre!Yo sólo te deseo, yo sólo te deseo! No es amor, es deseo que se agosta y se extingue,es precipitación de furias,acercamiento de lo imposible, pero estás tú, estás para dármelo todo, y a darme lo que tienes a la tierra viniste— como yo para contenerte, y desearte, y recibirte!
Pablo Neruda
HOLA NENA NO DIGAS QUE NO ME ACUERDO DE TY...PORQUE SIEMPRE QUE ENTRO AL MSN..SIEMPRE TE HAGO SABER QUE PIENSO EN TY....Y TE DEJO ALGO..O NO....ERES PARA MI LO QUE NUNCA HABIA AMADO ASI CON TODAS MIS FUERZAS....
Y ESMAS NO SE PORQUE SIEMPRE TERMINO DICIENDOTELO......
ATT:YOOOOOOOOO...JO...JO....
TE ADORO MI REY POR SER UN BUEN AMANTE,AMIGO, Y AHORA SERAS UN BUE PADRE
Simplemente Pampita
Unos meses la sangre se vistió con tu hermosa figura de muchacha, con tu pelo torrencial, y el sonido de tu risa unos meses me hizo llorar las ásperas espinas de la tristeza. El mundo se me empezó a morir como un niño en la noche, y yo mismo era un niño con mis años a cuestas por las calles, un ángel ciego, terrestre, oscuro, con mi pecado adentro, con tu belleza cruel, y la justicia sacándome los ojos por haberte mirado.
Y tú volabas libre, con tu peso ligero sobre el mar, oh mi diosa, segura, perfumada, porque no eras culpable de haber nacido hermosa, y la alegría salía por tu boca como vertiente pura de marfil, y bailabas con tus pasos felices de loba, y en el vértigo del día, otra muchacha que salía de ti, como otra maravilla de lo maravilloso, me escribía una carta profundamente triste, porque estábamos lejos, y decías que me amabas.
Pero los meses vuelan como vuelan los días, como vuelan en un vuelo sin fin las tempestades, pues nadie sabe nada de nada, y es confuso todo lo que elegimos hasta que nos quedamos solos, definitivos, completamente solos.
Quédate ahí, muchacha. Párate ahí, en el giro del baile, como entonces, cuando te vi venir, mi rara estrella. Quiero seguirte viendo muchos años, venir impalpable, profunda, girante, así, perfecta, con tu negro vestido y tu pañuelo verde, y esa cintura, amor, y esa cintura.
Quédate ahí. Tal vez te conviertas en aire o en luz, pero te digo que subirás con éste y no con otro: con éste que ahora te habla de vivir para siempre tú subirás al sol, tú volverás con él y no con otro, una tarde de junio, cada trescientos años, a la orilla del mar, eterna, eternamente con él y no con otro.
Gonzalo Rojas
Puedo tocar tu mano sin que tiemble la mía,y no volver el rostro para verte pasar.Puedo apretar mis labios un día y otro día...y no puedo olvidar.Puedo mirar tus ojos y hablar frívolamente,casi aburridamente, sobre un tema vulgar,puedo decir tu nombre con voz indiferente...y no puedo olvidar.Puedo estar a tu lado como si no estuviera,y encontrarte cien veces, así como al azar...puedo verte con otro, sin suspirar siquiera,y no puedo olvidar. Ya ves: Tú no sospechas este secreto amargo,más amargo y profundo que el secreto del mar...porque puedo dejarte de amar, y sin embargo...¡no te puedo olvidar!
José Angel Buesa
hola mia mor
Sé que estoy vivo en este bello díaacostado contigo. Es el verano.Acaloradas frutas en tu manovierten su espeso olor a mediodía.Antes de aquí tendernos no existíaeste mundo radiante. ¡Nunca en vanoal deseo arrancamos el humanoamor que a las estrellas desafía!Hacia el azul del mar corro desnudo.Vuelvo a ti como al sol y en ti me anudo,nazco en el esplendor de conocerte.Siento el sudor ligero de la siesta.Bebemos vino rojo. Esta es la fiestaen que más recordamos a la muerte.
Fco. Arias Solís
La noche no quiere venir para que tú no vengas ni yo pueda ir.
Pero yo iré aunque un sol de alacranes me coma la sien. Pero tú vendrás con la lengua quemada por la lluvia de sal.
El día no quiere venir para que tú no vengas ni yo pueda ir.
Pero yo iré entregando a los sapos mi mordido clavel. Pero tú vendrás por las turbias cloacas de la oscuridad.
Ni la noche ni el día quieren venir para que por ti muera y tu mueras por mí.
Federico García Lorca
¿Serás, amor,un largo adiós que no se acaba?Vivir, desde el principio, es separarse.En el primer encuentrocon la luz, con los labios,el corazón percibe la congojade tener que estar ciego y sólo un día.Amor es el retraso milagrosode su término mismo:es prolongar el hecho mágico,de que uno y uno sean dos, en contrade la primer condena de la vida.Con los besos,con la pena y el pecho se conquistan,en afanosas lides, entre gozosparecidos a juegos,días, tierras, espacios fabulosos,a la gran disyunción que está esperando,hermana de la muerte, o muerte misma.Cada beso perfecto aparta el tiempo,le echa hacia atrás, ensancha el mundo brevedonde pueda besarse todavía.Ni en el llegar, ni en el hallazgotiene el amor su cima:es en la resistencia a separarsedonde se le siente,desnudo, altísimo, temblando.Y la separación no es el momentocuando brazos o voces,se despiden con señas materiales.Es de antes, de después.Si se estrechan las manos, si se abraza,nunca es para apartarse,es porque el alma ciegamente sienteque la forma posible de estar juntoses una despedida larga, clara.Y que lo más seguro es el adiós.
Déjame acariciarte lentamente,
Muy agradecido por tus amables palabras. Un poema para ti:
Me despierto de súbito.Mi sangre se despiertay pregunta por ti,por la fiebre que ondulaen tus cabellos ebrios, en tu piel.Se desborda el espejoy hecho ríocorre a buscar tu imagen.A esta hora tus brazosserán dos ramas de amoroso sueñode donde brotan floresy hojas dormitan.Eduardo Carranza
Anoche te he tocado y te he sentidosin que mi mano huyera más allá de mi mano,sin que mi cuerpo huyera, ni mi oído:de un modo casi humanote he sentido.Palpitante,no sé si como sangre o como nube errante,por mi casa, en puntillas, oscuridad que sube,oscuridad que baja, corriste, centelleante.Corriste por mi casa de maderasus ventanas abristey te sentí latir la noche entera,hija de los abismos, silenciosa,guerrera, tan terrible, tan hermosaque todo cuanto existe,para mí, sin tu llama, no existiera.
Amaneció tan hosco mi corazón hoy día,tan inclemente el cielo de su sangre,tan páramo en tinieblas, tan confuso,sin ninguna ilusión, áspero, grave.Amaneció tan llanto y tan callandomi corazón que es fuego día y noche,que me voy a morir si no me cubresla piel con tu desnudo sortilegio.Amaneció tan gris mi soledad,tan dura la tarea que me falta,tan desierta la casa y tan fugazla sonrisa del sol en los tejados, que me voy a morir si no me juntasel aire y el aroma de tus ansias,si no habitas el musgo de mi angustia,si no entibias sus fríos hemisferios.Que me voy a morir de puro solo, de puro mudo y solo que me tienes,mármol, rosa de nieve, nube aparte. Fernando González-Urízar
DESAFÍO A LA VEJEZ
Cuando yo llegue a vieja-si es que llego-y me mire al espejoy me cuente las arrugascomo una delicada orografíade distendida piel.Cuando pueda contar las marcasque han dejado las lágrimasy las preocupaciones,y ya mi cuerpo responda despacioa mis deseos,cuando vea mi vida envueltaen venas azules,en profundas ojeras,y suelte blanca mi cabellerapara dormirme temprano-como corresponde-cuando vengan mis nietosa sentarse sobre mis rodillasenmohecidas por el paso de muchos inviernos,sé que todavía mi corazónestará -rebelde- tictaqueandoy las dudas y los anchos horizontestambién saludaránmis mañanas.
Gioconda Belli
Se me va, de los dedos la caricia sin causa,
Se me va de los dedos… En el viento, al pasar,
La caricia que vaga sin destino ni objeto,
La caricia perdida ¿quién la recogerá?
Pude amar esta noche con piedad infinita,
Pude amar al primero que acertara a llegar,
Nadie llega. Están solos los floridos senderos.
La caricia perdida, rodará… rodará…
Si en los ojos te besan esta noche, viajero,
Si estremece las ramas un dulce suspirar,
Si e oprime los dedos una mano pequeña
Que te toma y te deja, que te logra y se va.
Si no ves esa mano, ni esa boca que besa
Si es el aire quien teje la ilusión de besar,
¡Oh!, viajero, que tienes como el cielo los ojos,
En el viento fundida, ¿me reconocerás?
Alfonsina Storni
Oscuridad hermosa
Palpitante, no sé si como sangre o como nube errante, por mi casa, en puntillas, oscuridad que sube, oscuridad que baja, corriste, centelleante.
Corriste por mi casa de madera sus ventanas abriste y te sentí latir la noche entera, hija de los abismos, silenciosa, guerrera, tan terrible, tan hermosa que todo cuanto existe, para mí, sin tu llama, no existiera.
Hoy puedo estar contigo.He deseado para ti todo el bien y me acompañala bondad del amor. A ti te debogozar en soledad la compañíamás difícil del hombre, la que tieneconsigo mismo. No me causa miedoreconocerme, ni busco a nadie, no.Le has dado a mi semblante sin saberlouna luz interior que me hace fuerte,para vencer mayores soledades.Manuel Altolaguirre