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Hola de nuevo,
Tú eres tímida, eso es algo que sabemos seguro; él puede que lo sea, cabe esa posibilidad; entonces, ¿qué cabría hacer? ¿Quedaros como dos estatuas sin decir nada ninguno de los dos? Así no se llega a ninguna parte, ¿o sí? Uno de vosotros ha de iniciar la batalla, con ganas o sin ellas; ya se sabe: "El que algo quiere, algo le cuesta". Tú deseas salir de dudas, te gustaría enrollarte con ese chico, por tanto no te queda otra que ir a por él, ya que el caballero no actúa. O eso o quedarte con las ganas. Tú decides.
Tú, como mujer, sabes al igual que yo, como hombre, hasta que punto pueden llegar a influir las opiniones de l@s colegas que nos rodean, de aquéll@s que, supuestamente, son nuestr@s amig@s, personas por culpa de quienes, en más de una oportunidad, dejamos de conocer a gente que vale la pena, y todo porque nos han dicho que era así o asá; ¿me equivoco? Creo que la inmensa mayoría de nosotros, mujeres y hombres, cometemos ese mismo error, el de hacer caso de la opinión de los demás, de sus supuestos gustos, de lo que al parecer saben, para descubrir con el tiempo que, en muchísimos casos, en la casi totalidad, estaban totalmente errados.
Ese chico que te gusta, puede que actúe como lo hace basándose en lo que dicen sus colegas sobre ti, y ello porque él carece de la personalidad y la experiencia suficientes para darse cuenta que un colega es como un calcetín, perfecta y fácilmente sustituible, mientras que un amor es un tesoro, difícil de hallar y de valor siempre incalculable. Su reacción al tú decirle que le habías traído un regalo de Italia me hace pensar que estoy en lo cierto, pues se asemeja a la actitud de alguien que no quisiera que lo vieran con un regalo tuyo y, seamos sinceros, ¿a quiénes podría importar o molestar que él tuviera un regalo de ti, sino a sus colegas? Estoy convencido que sabes que él no tiene pareja, por lo que no podría tratarse de otra chica; tampoco se podría tratar de su familia, pues lo que suele preocupar a los parientes, es la delincuencia, la drogadiccón y la homosexualidad, y se suelen mostrar encantados al saber que el chico tiene una relación hetero; ¿quiénes quedan entonces? sus colegas.
Puedes entrarle suavemente, sencillamete preguntándole si debes entender que no quiere el regalo que le trajiste. Si te dice rotundamente "No", sin sonrojarse ni nada, aléjate de él, te lo sugiero, pues poco o nada conseguirás sino sufrir. Si, por el contrario, te dice algo así como "No es eso", entonces dáselo, y añade que se lo trajiste porque te gusta. Declárate. Diga o haga él lo que sea, déjale muy claro que respetas y aceptas su relación con sus colegas, pero que si vosotros dos llegáis a ser pareja, esos colegas no tendrán ni voz ni voto en dicha relación. Si notas que él muestra la menor duda, que él titubea aunque sea mínimamente, aléjate de él. Sus colegas serán siempre más importantes que tú, y eso no debes permitirlo jamás, ni a este chico ni a ningún otro.
No me quiero enrollar más, amiga, o terminarás con dolor de cabeza. Aquí estaré para lo que necesites o, si te apetece, clika sobre mi nombre, y ahí tendrás mi MSN.
Un cordial saludo.
Nikos.
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