Informacion sobre operaciones de cirugia estetica y plastica
1ª creo que deberían poner el programa más pronto, no a las 11.30 que no hay que aguante.
2ºEvitar repetir todo tantas veces, y no poner publicidad cada dos por tres, Teresa Viejo parece un disco rallado.
3ºPonerlo los Jueves que Supervivientes esta ya muy visto.
4ºNo dejar que pongan esos piños tan mal puestos que luego no saben cerrar la boca y parecen Ana Aznar multìplicado por tres. Creo que es peor el remedio que la enfermedad.
¿Envidia? ¿He leído envidia? ¿Envidia de poner en riesgo tu vida con no sé cuantas operaciones en un plazo tan breve? ¿Envidia de que tus intimidades las vean no sé cuantos millones de espectadores? ¿Envidia de dejar de ser una persona normal para convertirte en una Barbie? ¿Envidia de que los demás te valoren sólo por tu físico y se olviden de todo lo demás?
¡¡Pues va a ser que no!!
Ni tengo un cuerpo esculpido, ni tengo una cara perfecta, pero esa es MI imagen, esa que ve mi familia, esa que ve mi novio, esa que ven mis amigos. Ellos son los que realmente me importan, y ellos nunca me han despreciado por no ser perfecta. Y si ellos me quieren como soy, si yo me quiero como soy y, sobre todo, si estoy sana ¿qué narices me importa lo que piense el resto del mundo?
Es cierto que a mi, igual que a la mayoría de personas que vivimos en una sociedad de consumo, me gustaría tener algunos aspectos más estilizados, pero no creo que una cirugía tan brutal como las que se plantean en CR sea la solución. Hay técnicas mucho más saludables: un buen peinado, una buena manicura, ropa favorecedora que resalte los puntos fuertes y disimule los más flojos y, sobre todo, ejercicio habitual y una alimentación equilibrada.
¿Que soy bajita? ¿Que no soy un bellezón? ¿Que me sobran 5-6 kilos? Sí ¿y qué? Si no te gusta, no me mires... es fácil, nadie te obliga. Ya habrá quien me mire y me quiera tal como soy, eso seguro.
¿Y si mi novio no me pide matrimonio por mi aspecto? Pues él se lo pierde, porque detrás de este cuerpo más o menos agraciado (como el de la mayoría, dicho sea de paso) hay otras muchas cualidades que hacen de mi una buena persona.
Sí, soy "imperfecta" y soy feliz. Es más, nunca he sido tan infeliz como cuando me puse a dieta rigurosa. Prefiero ser feliz con mis kilitos de más (eso sí, cuidando la alimentación, haciendo ejercicio de forma habitual, y eligiendo cuidadosamente mi peinado, maquillaje y vestuario) que estar super-divina-de-la-muerte y ser una desgraciada que vive por y para el cuerpo.
Creo que programas así no son un buen ejemplo para nuestras jovencitas, y pueden hacer que mucha gente se hunda cada día más en sus miserias haciendo que su vida gire en torno al frívolo deseo de un físico perfecto.
Menos cirugía y más hábitos saludables.
Estamos ante la farsa televisiva más grande que he podido ver en mucho tiempo. Los cirujanos plásticos han cambiado caras y cuerpos y en muchas ocasiones han conseguido gustar a mucha gente, pero... ¿a otra también?
He visto cantidad de fotos "antes y después" que han sido tomadas en las intervenciones de este tipo, y no solamente no las ha mejorado sino que las ha empeorado. Yo tengo mis gustos y cada uno tendrá los que quiera, pero mi chica es rellenita, y como se le ocurriera ir un día a hacerse una liposucción la mandaba a freir gárgaras enseguida, vamos, es un decir.
Lo que quiero decir con esto es que estoy ya hasta las narices de que la gente tenga falsas esperanzas, todas ellas creadas por hijos de la gran puta forrados de pasta gracias a sus consultorios y clínicas. Y que a mí siempre me gustará más un cuerpo jamoncete que una famosilla modelo de esas con más huesos y tendones que carne.
Otro tema es la fealdad. No he visto a ninguna fea dentro de las candidatas a ese programa. ¿Nariz un tanto prominente? bueno, ¿y qué?. A esas que salían además tampoco les han hecho un cambio tan tremendo. ¿Dónde está el maquillaje en el previo? ¿Y esas rebequillas roidas con el pelo hecho un moño y unas gafas negras de pasta? Me juego el cuello a que esas gafas ya ni existen en el mercado.
En definitiva, un bulo, una tomadura de pelo y lo que es peor, un maltrato psicológico absoluto a todo este país, gracias a Teresa Viejo, la presentadora más repugnante de la televisión.