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Mi herencia...
Ninfa Duarte
Cuando me vaya, dejaré mi todo, diseminado en mil versos y alboradas, acentos de ternura que siempre me habitaron, algún trocito de aciertos y mucho de extravíos. Dejaré a tu cuidado, mis sentires cotidianos, todo el amor que embellecí dentro del alma, los recuerdos de momentos y los olvidos de tiempo, mis lágrimas y sonrisas hechas poemas para ti. Entregaré a las letras, mi herencia de palabras con latidos de añoranzas, alegres carcajadas, y el antifaz que siempre lo llevaba puesto para imprimir mi rostro en los madrigales. Tendrás en tus manos mi herencia de justicia acostumbrada a callar mirando el lucero; los bellos atardeceres guardados en mis pupilas, la sombra del mar imponente y bello, al que dejaré mi último poema con todo el misterio que en él enterré… Cuando yo me vaya, dejaré mis latidos para que sigas palpitando mis notas discordantes que eternas esperaron un nuevo despertar, en ansiosas e ingenuas sonatas. Las coplas hilvanadas… los suspiros vanos… toda la nostalgia que descubras en ellas andando, junto a mil suspiros de noches vacías, y yo…, envuelta en la espesa neblina de ayer. Me iré con las manos vacías y el alma llena de sutiles armonías… nada más! todo te lo entrego, ¿para qué la quiero? si tú no las lees, ni las amarras, nada son… En ellas están mis raíces que son tuyas, mis sueños, mis quimeras, mis porqués? un mundo virgen al que no has entrado y que ya es tarde para entender… te dejaré en herencia… lo que no pude ser!
Editado por: Maria Eugenia Vaccaro Collao (21/Julio/2008 - 03:04)
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