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Hola, María Luisa, buenas tardes,
Ante todo, por favor, tranquilidad. Sí, lo sé, me replicarás que para mí resulta sencillo de decir, mas te contestaré que no es así: me baso en el hecho de que el cáncer de mama ha atacado hasta la fecha a 4 familiares muy allegadas, matando a una de ellas -luego diré el porqué- y permitiendo que las otras 3 siguieran con sus vidas sin mayores problemas, si no es el adaptarse a ese pequeño cambio físico que se produce...pero de eso también hablaré más adelante.
Cuando te comunican la noticia, el diagnóstico, la primera reacción suele ser de estupor, de incredulidad, hasta que las palabras del oncólogo terminan por penetrar en tu cerebro. Entonces suele venir la segunda reacción: miedo, pavor, terror incluso, a una sola cosa, la muerte. Porque el término "cáncer" lo asociamos automáticamene con el vocablo "muerte". Afortunadamente, muchos tipos de cáncer son perfectamente curables, por lo que esa asociación es del todo incorrecta.
Es en ese momento, por lo general, cuando preguntas al oncólogo todo aquello que te está corroyendo: ¿qué tipo de cáncer padezco?, ¿habré de someterme a sesiones de quimio o radioterapia?, ¿tendrá usted que extirparme parte de la mama o su totalidad?, pero sobre todo la pregunta más importante: ¿me puedo curar o me voy a morir?
Salvo en aquellos casos en los que el cáncer está ya muy extendido, habiendo pasado a diferentes partes del cuerpo (lo que se conoce como metástasis), como pueden ser hígado, páncreas, cerebro, etc., cuando salvar la via del paciente resulta prácticamente imposible, pues el daño causado por las células cancerígenas - que se siguen multiplicando - es demasiado importante y no hay forma de atajarlo, en casi todos los demás casos, el cáncer de mama es perfectamene curable. Digo "casi", porque tras la intervención quirúrgica en la que se extirpa al paciente parte de la mama o su totalidad, éste habrá de someterse a controles periódicos durante un tiempo, hasta que el oncólogo le dé el alta. Una mujer de mi familia se abstuvo de someterse a dichos controles, empezó repentinamente a sentirse muy mal y, para cuando acudió a un centro hospitalario, el cáncer estaba ya presente en su otra mama, ambos pulmones, el hígado y el páncreas, lo que finalmente le provocó la muerte. Es lo que yo califico de muerte estúpida, totalmente innecesaria.
De las otras tres mujeres, una de ellas mi propia madre, una hubo de someterse a sesiones de quimioterapia, nada agradables por cierto, además que causan, entre otros, la caída del cabello, si bien éste vuelve a crecer un tiempo después. Como mujer, como fémina, resulta una experiencia sumamente desagradable, desalentadora, pero, seamos sinceros, ¿no vale acaso la pena, cuando el premio es la vida?
En todos los casos, todas y cada una de ellas hubieron de pasar por quirófano, donde les fue extirpada la mama en su totalidad. A mi madre, el oncólogo le decía que sólo resultaba necesario extirpar alrededor de una tercera parte, entonces ella preguntó: ¿si se extirpa todo, es más seguro? a lo que el oncólogo respondió "sí". Entonces ella decidió por sí misma que le extirparan la totalidad de la mama.
Obviamente, para cualquier mujer, verse con un solo pecho, es algo muy triste, descorazonador, pero afortunadamente ahí está la cirugía estética para remediarlo. De las 3 personas de quienes te hablo, una optó por un implante externo, de quita y pon; las otras 2, por implantes internos, permanentes. Es ésa una decisión que, creo yo, sólo pertenece a la mujer, a nadie más.
Te acabo de describir el camino recorrido por 4 mujeres diferentes desde el momento del diagnóstico hasta el desenlace final. Una de ellas se creyó más lista que la ciencia, se equivocó y lo pagó con su vida; de las otras 3, la que menos tiempo vivió tras la operación, los controles periódicos y el alta médica, fueron 27 años. Ninguna de ellas falleció de cáncer.
Discúlpame, por favor, si en algún momento no soy todo lo sensible que debiera. Soy hombre y me limito a narrarte como he vivido estas experiencias al lado de estas 4 mujeres de mi familia.
En cualquier cosa que te pueda ayudar, para cualquier cosa que desees preguntarme, si no deseas hacerlo acá, clika sobre mi nombre y entonces verás mi correo electrónico. Prometo contestarte inmediatamente.
Te deseo muchísima suerte. Con tu permiso, un abrazo.
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