|
Hola, macarena,
Te leo y me cuesta creer que puedas tener la edad que afirmas. Porque, vamos a ver, ¿qué te impide colgar el teléfono cuando tu madre te llama, y mete sus narices donde no le corresponde?
¿Qué te impide decir a tu madre: "Mamá, te quiero mucho; eres muy importante para mí, pero te prohibo meter tus narices en mi vida, en como educo a mis hijos, en cualquier otro aspecto que no sea estrictamente relación madre-hija. Si no estás de acuerdo, te ruego que abandones mi domicilio. Gracias".?
Porque adrede o inconscientemente, tú, a tus 40 años, sigues siendo la muñeca de trapo de tu madre. Olvidando que eres una mujer adulta, que tú misma eres madre, lo cual implica que tienes una serie de obligaciones... ¿Qué te ocurre entonces? Manten a tu madre fuera de tu vida, salvo en una relación madre-hija básica, y en todo lo demás no le permitas ni la entrada ni opinar.
El día que aprenda a respetarte, a respetar tu privacidad, a ahorrarse críticas, comentarios desagradables y demás, el día que admita y entienda que ella tiene una vida, en la que tú no te metes salvo que te lo pida, y que por tanto tampoco ella se puede meter en tu vida, bajo ningún concepto, salvo que tú se lo pidas, ese día, si acaso llega, podréis tener una relación de "llámame cuando quieras, vente por casa cuando te dé la gana", no antes.
Suerte.
Nikos.
|