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Los peces no tienen mar
Las aves no tienen cielo
Y ya no pueden volar
Quisiera morir de nuevo
Para dormirme y soñar
Un infinito de encuentros
Con este amor que hoy no está
Poder perderme en tus labios
Y cubrirlos de azahar
Llenar mis noches de luces
Que jamás se han de marchar
Si tú alumbraste mi vida
¿Por qué la has vuelto a apagar?
Caminar entre las olas
Mas chiquitinas del mar
Y adornar con sus diademas
Los bucles de tu pensar
¡No quiero saber tu nombre!
Los nombres vienen y van
Tan solo sentir tus manos
Que me saben abrazar
Y a las que lleno de flores,
Jazmínes que tú me das.
Y con mis manos, mas fuertes,
Los palacios de cristal
Que ayer fueron tu morada
Los volveré a edificar,
mas altos que las estrellas
mas anchos que el despertar
con rinconcitos de seda
para podernos sentar
y lámparas de colores
que nos guiñen al pasar
sin puertas que nos escondan
y así podremos jugar
a las risas y a los besos
conjugando el verbo amar.
Y nos contaremos chistes
Y razonando al hablar
Ternura e inteligencia
Nos vendrán siempre a arropar
Por llegar a conocernos
Y sentir la intensidad
De cada cuita añorada
Del júbilo de encontrar
En cada mirada afecto
Comprensión en nuestro andar
Poemas cada palabra
E ingenio para alcanzar
La conjunción mas perfecta
Que nos permita bailar
La danza de las esferas
Del infinito collar
Que enlazando nuestras almas
Nunca ya se soltará.
Xavier
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