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www.augc.info, 19 de octubre de 2007
No hay derecho. El Ministerio de Defensa ha ordenado el arresto-privación de libertad durante 40 días del Presidente de la Asociación Unificada de Militares Españoles (AUME), Jorge Bravo. El delito: participar en el acto legal convocado por AUGC el día 20 de enero en Madrid y que congregó a miles de guardias civiles, familiares y amigos/as, compañeros/as de otros cuerpos de policía, intelectuales, representantes de la cultura, destacados/as miembros de la sociedad civil, sindicatos y ciudadanos/as en general. Ante esta felonía AUGC quiere expresar lo siguiente:
Esta represión desmedida contra el máximo dirigente de una Asociación legal, por su participación en un acto también legal, autorizado por la Delegación del Gobierno en Madrid, donde no hubo ningún tipo de incidente ni alteración del orden y donde no se causó ningún perjuicio a la ciudadanía, es un nuevo ataque a la libertad de asociación promovido por el ministerio de Defensa. El departamento dirigido por José Antonio Alonso ha esperado meses para llevar a cabo este castigo al Presidente de AUME, lo que demuestra la perversidad de la medida, de claro tenor represivo y destinado a amedrentar las voces críticas que existen –cada vez con mayor fuerza- en el ministerio.
Jorge Bravo es un destacado defensor de los derechos constitucionales de los militares, un valiente trabajador público que representa a muchos otros trabajadores y trabajadoras de las Fuerzas Armadas, y que precisamente por ello sufre una inaceptable persecución y es acosado por sus jefes y por la cúpula del ministerio de Defensa, con un uso abusivo y malicioso del régimen disciplinario. Vale la pena recordar que Jorge Bravo ya fue privado de libertad por 30 días con posterioridad a la concentración del 20 de enero, paralelamente a la apertura de expedientes contra 20 dirigentes de AUGC que acudieron al acto vistiendo su uniforme reglamentario.
Toda la ciudadanía que asistió el sábado día 20 de enero de 2007 a la Plaza Mayor de Madrid vio que Jorge Bravo no hizo en ningún caso ostentación de su condición de militar- tal y como se le acusa injustamente en su expediente-. En nada se perjudicó ni a la disciplina, ni al servicio o misiones de las Fuerzas Armadas. Pero eso no importa, porque lo que se persigue es cortar de raíz las justas aspiraciones de los militares y cercenar sus derechos como profesionales y como ciudadanos.
El Gobierno del PSOE, que incumple de forma flagrante un mandato legislativo incluido en la Ley de la Defensa Nacional al no regular los derechos y libertades de los miembros de las FAS de acuerdo a la Constitución, es quien patrocina actuaciones represivas contra quienes denuncian este incumplimiento, de la mano antes de José Bono y ahora de José Antonio Alonso.
AUGC considera, por tanto, una agresión intolerable esta actuación disciplinaria injustificada, contra el Presidente de una organización legal y amiga, simplemente por participar en un acto que organizó AUGC y, por tanto, promoverá todas las acciones judiciales, políticas y sindicales contra este nuevo ataque, como merece la gravedad de la situación.
AUGC pone a disposición de AUME y de su Presidente, Jorge Bravo, todos los medios a su alcance y renueva públicamente su compromiso de colaboración en todos aquellos aspectos que permitan avanzar en la cada día más necesaria e inaplazable modernización y democratización de los Ejércitos, y en el reconocimiento de los derechos fundamentales y profesionales de los que ya gozan muchos de los militares de los países miembros de la OTAN.
Desde AUGC animamos al compañero Jorge Bravo a seguir trabajando como hasta ahora, de forma tenaz, decidida y valiente, desde una Asociación seria, ejemplar e independiente, como es AUME. Y a los militares españoles, pedirles que no desfallezcan ante las agresiones, las persecuciones y el acoso al que están siendo sometidos y que apoyen a los miembros de AUME como único camino realmente eficaz para cambiar la triste realidad que se vive en los cuarteles.
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