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Hola que tal !! Me supongo que ya los tenía algo aburridos con tanto blablabla, pues bien, abróchense los cinturones porque la batalla que viene a continuación los va a llevar a super velocidad por el tunel del infinito. SALUDOS Y GRACIAS POR LEER !!
CAPÍTULO 4: EL HERRERO DE LOS DIOSES, HEFESTOS.
El santo de aries –levitando rápidamente en dirección al dios- provoca dos bolas energéticas que forma en sus manos y varias estrellas se desprenden de la misma, Hefestos frunce el ceño y observa atentamente la manifestación de aquella energía, la cual se impacta agresivamente en su cuerpo. “Mmm .. interesante” -piensa el dios- que se encontraba cruzado de brazos impaciente –tal vez- por ver todas las habilidades que se contaban de los poderosos caballero de Athena.
El santo de Aries se encuentra muy cerca de impactarse cuando, en el último momento desaparece y reaparece detrás del olimpiano. Hefestos abre los ojos maravillado de la técnica de su oponente. Mu se concentra y un cosmo dorado lo cubre por completo, el herrero voltea rápidamente –alzando su brazo izquierdo- para detener el ataque de Mu, cuando de repente, muchos reflejos se proyectan en la reluciente armadura del caballero –que se agrandan rápidamente-. En ese momento un rayo de luz cruza por su mente advirtiendo el peligro y al voltear varias columnas están a escasos centímetros de sofocarlo. Pero, con impresionante rapidez alza su mano destruyéndolas al instante. “Interesante exhibición para ser un humano, espero que esto no sea todo tu poder.”
“Te has equivocado en dos aspectos Hefestos, la primera es que no soy humano –el herrero agudiza la mirada- y la segunda, solo te distraía para poder hacer … ¡ESTO! Mu grita con toda su fuerza y emanando un cosmo super luminoso desata la furia de un enorme tornado de lava “POR ZEUS” –exclama impresionado el olimpiano- al ser engullido por la furia del magma.
Mu salta unos metros detrás de si y envuelto en una energía luminosa –fundiéndose con las hermosas estrellas que se desprendían de su cosmo grita con más fuerza “STARLIGHT EXTINCION” al lanzar su poderosa luz al tornado, este intensifica su fuerza exponencialmente hasta hacerlo salir fuera del templo, destruyéndolo por completo. “LO HICE … pude derrotar a Hefestos” –piensa alegrado- de repente, varios gritos se oyen a lo lejos. “MUUUU AYUDANOS”, el santo de Aries observa como la enorme esfera ha caído gravemente por la furia del torbellino manifestado anteriormente. El carnero de oro prende su cosmo y utilizando todo el poder de su psicokinesis logra rescatar la esfera. Elevándose juntos por una segunda abertura que se ha formado en el volcán por la secuela de la batalla.
Una furiosa vibración se deja sentir por todo el lugar, hasta que de repente explota con violencia y sale disparada rumbo a su agresor. “AHORA SI ME HAS HECHO ENFADAR” Mu observa sorprendido como Hefestos se encontraba enmedio del enorme tornado. Acto seguido, el furioso dios alza su mano y el tifón se hace todavía mas grande. Mu voltea rápidamente detrás de si pero SUCEDE ALGO INCONCEBIBLE que lo hace temblar, el magma –que estaba debajo de si- se encontraba girando velozmente. “La próxima vez que realices un ataque, tienes que realizarlo DE ESTA MANERA” Hefestos tira sin piedad el enorme monstruo de fuego que, junto al magma que se encontraba debajo de Mu lo lanza agresivamente y los dos tornados chocan explosivamente –quedando Mu en medio del ataque- inundando la enorme cueva de fuego y chisporroteando lava por doquier.
El santo de Aries –que había escapado milagrosamente gracias a su teletransportación- coloca dolorosamente la prisión de sus amigos en la parte de las escaleras donde habían visto el templo por primera vez. Al voltear observa un enorme puño que explota en su rostro “IMBECIL” reventándole el casco divino.
Mu va cayendo velozmente a la lava pero, retoma su concentración y siguiendo la trayectoria deja un camino en el magma que ha manifestado con su cosmo rozándola levemente. “Me ha tomado por sorpresa ¿Cómo LO HA HECHO? Se ha movido mucho mas rápido que antes”. De repente el santo de Aries siente un jalón invisible que lo manda volando a varias columnas, después de estrellarlo Hefestos –que en ningún momento se había movido y que todo lo hacía con psicokinesis- cierra los ojos y Mu vuela velozmente hasta ponerse enfrente del temible dios.
Mu se asombra cuando observa que el olimpiano no hace ningún movimiento y una ligera energía blanquecina brilla en su frente. “Asi que, el también usa el poder mental, debo tener mucho cuidado con sus movimientos”.
“Patético”, -responde Hefestos- acto seguido su ceja se enarca al observar el rostro descubierto y lastimado de Mu, algo que ha llamado poderosamente su atención- “Asi que … aun existen lemurianos en la tierra, no me la creo, tenía entendido que Athena –por misericordia- había aceptado un puñado de refugiados que había sobrevivido las inclemencias del tiempo para construirle armaduras a todos sus caballeros, pero, nunca pensé que alguno de ustedes llegaría hasta esta época. La mente del herrero divaga justo a esa época.
Monte Olimpo 25,000 años antes de Cristo
El padre de los dioses se encontraba discutiendo con Hefestos dentro del templo del herrero.
“Pero PADRE hemos conseguido enormes adelantos con esta nueva raza, la época que tanto has anhelado por fin se materializará, no entiendo porque quieres destruirla.”
Su ilustrísima se encontraba admirando las formidables armaduras divinas que había creado el herrero para todos los dioses. Inmediatamente mete su mano a un pequeño portal que forma y del mismo tira a los pies de Hefestos algo que lo hace palidecer.
“¿Reconoces este objeto?” –Hefestos utiliza su psicokinesis para tomarlo, ERA UNA ARMADURA DE DIOS de inmediato la aplasta mentalmente y un suspiro aliviado sale de su boca. “No es una kamei original” –piensa en voz alta- “Afortunadamente para ti no lo es, de haberlo sido ya estarías muy lejos de este lugar” –el herrero abre los ojos incrédulo- “Reza porque estos seres que has guiado con tanta devoción no se vuelvan un problema, si ellos han creado esta copia falsa, no dudes que en unos años descubran el punto culminante donde puedan accesar libremente al Olimpo. –Hefestos tiembla al pensar lo que el supremo dice- Y tu bien sabes lo que podría suceder después. “Pero padre, ellos no son rebeldes los he vigilado cuidadosamente desde su concepción TODO HA SIDO POR TI PADRE, para ser agradable a tus ojos y darte una creación digna de su ilustrísima.”
“Esas aberraciones nunca podrán ayudarnos en la eterna creación del cosmos, no bajo esa perspectiva, los seres son poderosos y perfectos en su diseño pero destructivos en su naturaleza. Hice mal en encargarte esta encomienda, tu deber era transmitir el conocimiento básico de nuestra cultura para crear, NO PARA DESTRUIR tienes 24 horas para deshacerte de ellos, si no lo haces, recibirás el castigo divino.” –Hefestos no puede creer lo que escucha- PADRE … PADRE -Zeus desaparece del templo dejando a un amargado dios- “MALDITA SEAAAAAAAAA” Su cosmo se prende y su psicokinesis hace explotar todo lo que encuentra a su paso. “Athena, ella debió meterle esas absurdas ideas, no voy a permitirle a esa escuincla que se salga con la suya”. –Hefestos desaparece en el acto y reaparece en la tierra, pero, algo raro sucede-
“¿Qué demonios le sucede al hermoso cielo azul? Está totalmente oscuro –un rayo de luz cruza por su mente- y en el acto un edificio cae del cielo totalmente quemado, el herrero logra detenerlo y ponerlo ordenadamente en el suelo, -cerca de ahí se encontraba un lemuriano sumamente herido- hefestos –que seguía levitando- se acerca hasta a el. “¿Súbdito, ¿Qué es lo que pasa? ¿Porque todo está destruyéndose?” “Ss..u ilustrísima … nos estan …matando …a todos, qui…eren ac..abar…con TAO ..” –se desploma por completo- el herrero levita rápidamente hasta el lugar de los acontecimientos. Varios guerreros –que se encontraban reunidos- tenían puestas las kamei falsas -que como si de una amenaza se tratara- destruían todos los templos de los dioses olímpicos junto a los fieles que seguían correctamente la enseñanza. “Filos, ya llegó” el jefe de los rebeldes al escuchar a su compañero de armas voltea y con enorme confianza grita “AHORA” todos los rebeldes energizan su cosmo y disparan al unísono por medio de unos cuarzos -que intensifican geométricamente el daño- al lugar donde se encontraba Hefestos el cual usando una poderosa defensa mental recibe muy ligeramente el impacto.
“ESPEREN …. ¿QUE RAYOS CREEN QUE HACEN?” –interroga furioso- “Tenemos el poder para derrotarte, a ti y a todos los dioses, NO LOS NECESITAMOS” El herrero no daba crédito a sus oídos, y su cabeza comenzó a llenarse de las palabras amargas de su padre, el herrero no dejaba de escucharlo una y otra vez recordándole su fracaso y al ponerse las manos en la cabeza grita con una furia inusitada “BASTAAAAAAAA” es tan grande la furia psicokinética que provoca una enorme explosión que arrasa con toda la capital de la civilización lemuriana despedazándola por completo. Algunas embarcaciones que estaban llegando observaron el acontecimiento y, de inmediato giran el barco por miedo a represalias en otra dirección. El olimpiano alza su mano para despedazarla pero, un poderoso sentimiento se había gestado en su interior.
El herrero cierra los ojos “No durarán mucho tiempo vivos” de repente se eleva por los cielos y al observarlo contempla incontable número de rocas que vagaban sin rumbo por los diferentes templos del olimpo. “Si hay cucarachas que sobrevivieron a mi aplastante ataque, ESTE será su final.” Eleva sus manos al cielo y rápidamente las dirige a Tao. Miles de rocas pequeñas chocan contra la destruida ciudad hasta dejarla en cenizas, varias de las mismas habían alcanzado a las embarcaciones que se alejaban velozmente de la zona. Pero, sorprendentemente una de ellas –aunque destrozada- seguía navegando como si una fuerza invisible la guiara, el herrero se maravilla del milagro y sin decir mas se desvanece.
Los recuerdos se borran hasta volver a nuestro tiempo donde el herrero de los dioses sostiene firme a uno de los descendientes de aquellos supervivientes que habían salvado la vida en uno de los peores capítulos que se hayan gestado jamás. Sin embargo, ese día enmarcaba el preludio de un futuro aun más oscuro por venir.
“La creación de la Atlántida fue aun mas bella y vasta que la desafortunada Lemuria –sosteniendo con fuerza el cuello de Mu- pero desgraciadamente fueron los mismos resultados. El “poder” decía Zeus, el poder los corrompe, necesitan ser guiados por alguien que tenga las cualidades para dirigirlos” Y es así como la estúpida de Athena habló seriamente con el todo poderoso convenciéndolo -con esa asquerosa lengua suya- de entregarle el control total de la tierra. Sin embargo, habían dioses que, celosos de lo que pudiera hacer Athena intervinieron directamente en este nuevo plan, desconociendo –para todos- las oscuras intenciones que tenían entre si.
El todopoderoso concordó en dividir el mundo en 3 partes, mismas que estarían vigiladas estrictamente por sus dos hermanos. Superiores en poder y sabiduría para ayudar a Athena en su encomienda. Es así como Zeus entrega el control del mar a Poseidón, el inframundo a Hades y el mundo terrenal a Athena. Pero, hubo un límite en sus poderes, tendrían que re-encarnar en cuerpos humanos cada 250 años para mantener un equilibrio perfecto, así, cada dios tendría un lapso único de tiempo ininterrumpido para dirigir la evolución de la nueva especie aparentemente pacífica y menos rebelde: LA HUMANA.
El padre solo se encargaría de vigilar las cosas desde el cielo de vez en vez sin la necesidad de entrometerse –con la ayuda de Athena por supuesto-, ya que el balance sería registrado cada ciclo para observar la evolución de la especie que, finalmente se concentrara en hacer nuestros trabajos, siendo nosotros los arquitectos y ellos los constructores del mega universo que su providencia había vislumbrado para todos. Una perfecta unidad que al combinarse daría paso a una nueva etapa en nuestra continua evolución.
El resto ya lo conoces, los dioses cometieron el gravísimo error de intervenir directamente con la nueva raza, al grado de perpetuar “aberraciones” que no debían de ser, las cuales causaban mas problemas de los que lo solucionaban. Por años la lucha continuó, hasta que, el padre de todos los dioses decidió terminar con la disputa al lanzar el diluvio divino que destruyó definitivamente con las bestias y gigantes que pisaron la tierra.
Fue entonces que su ilustrísima entregó a la diosa Athena su famoso báculo con el que podría ganar todas las batallas por muy difícil que estas fueran y su poderoso escudo que reflejaría cualquier mal que le aquejase. Ya que, ni Poseidón ni Hades estaban dispuestos a ceder después de probar la carne, la gloria y la majestuosidad con la que había sido investida la raza de los humanos.
Aún así Poseidón fue el primero en desacatar las órdenes del supremo y reunió a los mejores guerreros de la Atlántida –o lo que quedaba de ella- para atacar furiosamente y quedarse con el control total del planeta. La primera guerra sagrada, misma que continuaría posteriormente con Hades –ayudado por Ares- la cual duraría por cientos de años, hasta el día de hoy en donde Athena por fin ha roto el ciclo que la mantuviera prisionera a la tierra por tanto tiempo. Sin embargo, falló miserablemente el encargo que le fuera asignado siglos atrás. Y ahora al verte, me doy cuenta que el destino me ha elegido desde la destrucción de tu raza para perpetuar y continuar el sagrado trabajo que me fuera encomendado desde un principio.
Mu al escuchar todo esto, observa con cautela como el herrero se quita su tiara y se da cuenta que Hefestos tiene los mismos puntos de su frente. “Así es caballerito, como ya te has de imaginar YO SOY EL ANCESTRO ORIGINAL DE TU RAZA el cual mi padre usó para traerlos a este mundo”. “MIENTES” –grita Mu soltándose de su agresor- “JAJAJAJAJAJAJA, quiero ver que tan fuerte se han hecho desde aquel día que los dejé vivir, PREPÁRATE LEMURIANO.”
Mu estira rápidamente sus dos manos –en dirección a si oponente- tirando energía psicokinética, pero Hefestos desaparece y aparece rápidamente enfrente de Aries enterrándole la rodilla en el estómago. Al cruzar sus brazos se ilumina totalmente y un impulso tremendo se desprende de su cuerpo chocando con el cuerpo de Mu mandándolo hacia una de las grietas del volcán estrellándolo violentamente. Acto seguido su cuerpo comienza a sentir una lluvia de golpes –psiquicos- por todo su ser para luego azotarlo contra el piso del destrozado templo.
Con gran fuerza Mu se levanta y desaparece, “ESOS TRUCOS NO FUNCIONARÁN CONTRA MI” Hefestos voltea rápidamente y lanza su poder mental, pero, este regresa con más furia alejándolo varios metros. “¿PERO QUE? Nunca nadie ha resistido mi ken psíquico ¿porque tu si? ¿Qué has hecho insecto RESPONDE?” –grita con sus ojos inyectados de cólera-
“Este es el maravilloso poder de la pared de cristal” una luz se refleja en la misma observándose un perfecto cuadrado que resguarda al caballero de oro. “Muy impresionante caballerete, espero que esos no sean todos tus trucos”. Hefestos vuela rápidamente hasta donde Mu pero, VUELVE A ESTRELLARSE EN EL MURO DE CRISTAL, cuando trata de recuperarse ya es demasiado tarde, varios muros han sido construidos para contener al herrero del Olimpo –en una especie de cubo- “Nunca podrás escapar de ese cubo de cristal, ya que, puede reflejar todo tu poder, si lo haces, te lastimarás mas grave de lo que te imaginas”.
Hefestos hace la teleportación pero, ES INUTL, el cubo de cristal seguía con el. Intenta un golpe psícokinetico pero este se le regresa violentamente, al pegar con la otra pared vuelve a sentir el choque mucho mas fuerte haciéndolo rebotar. Y con gran fuerza detiene su vuelo para no repetir la dosis.
“QUITAME ESTA PARED CABALLERETE O LO LAMENTARÁS” En eso, Mu se concentra y un poderoso cosmo dorado comienza a emanar de el, Hefestos comprende la acción y vuelve a golpear pero con los mismos resultados. El caballero dorado a cargado su poder a máxima capacidad y al abrir sus ojos –que se encuentran iluminados- extiende sus brazos y grita con todas sus fuerzas “STARLIGHT EXTINCTION” –Hefestos observa horrorizado como el poderoso rayo se impacta en el cubo de cristal destruyendo y engulléndolo conjuntamente, provocando una explosión tan severa que provoca un terrible estallido de lava que lo cubre todo.
Mu vuela velozmente toma la esfera donde se encontraban los otros dorados y con telequinesis alza el vuelo a uno de los boquetes que se ha formado en el volcán debido a la tremenda presión ejercida por el ken de Mu. Incontable mar de lava se eleva por los aires y de entre el chorro de magma el santo de Aries sale volando con su cargamento, antes de caer al piso una fuerza tremenda lo jala sin piedad al epicentro del desastre, y reaccionando milagrosamente dispara con todo su poder a la enorme esfera, rasgándola y creando un pequeño boquete.
“MUUUUUUUUUUUUUUUUUU” grita Shion desesperado al ver por el pequeño agujero a su valiente discípulo siendo engullido dentro del volcán. Y sintiendo lo peor Shion explota en furia abriendo el pequeño boquete hasta hacer salir de su prisión a todos los dorados. El maestro de Aries salta decidido cuando de repente Dohko alcanza su pierna deteniéndolo en el aire.
¿Qué CREES QUE ESTAS HACIENDO?” –grita el ex-patriarca fúrico-, “Eso es EXÁCTAMENTE LO MISMO que yo te digo” –le responde el maestro de Rozan- “No podemos dejar a Mu solo” –comenta agitado Aldebarán- “CABALLEROS ESCUCHENME BIEN” –los demás dorados quedan en silencio al escuchar la imponente voz de mando del viejo maestro de Rozan- “La tierra está en juego, Y LOS DIOSES VAN A EXTERMINARNOS, si vamos a ayudar a Mu solo complicaremos las cosas. No venimos a derrotar a los dioses, VENIMOS A QUITARLES LA TIERRA DE SU CONTROL. Y para cumplir tal proeza -por lo menos- uno de nosotros tendrá que llegar hasta el trono divino. ¿HAN ENTENDIDO?”
El silencio invade el ambiente por unos segundos, hasta que alguien lo corta súbitamente “No creo que nadie -y hablo por todos- quiere que Mu se quede solo a pelear –tal vez- una batalla imposible, pero, si regresamos a ayudarlo los esfuerzos de nuestro amigo habrán sido en vano. Ahora, CRUZEMOS el portal y sigamos el camino”. –finaliza el maestro de Libra-
El maestro Shion que había quedado en silencio con los ojos cerrados y los brazos cruzados por fin los abre y con voz quebradiza agrega. “Es cierto, la vida de la tierra y de todos los seres humanos que viven dentro de ella es quizá mas importante que cualquiera de nosotros, esta batalla será la mas encarnizada de nuestras vidas, LUCHEMOS CON TODO y logremos lo que nunca nadie ha podido jamás..”
Los dorados levantan la mano y con enorme fuerza gritan, “Caballeros dorados, AVANCEMOS” –Termina Dohko- los santos mas poderosos de la orden de Athena se ponen en movimiento hasta perderse en el horizonte.
DE REGRESO CON MU DE ARIES:
Mu se encuentra a punto de caer al mar de lava, “Tengo que liberarme … no puedo quedarme aquí … debo continuar, POR LA TIERRA” cuando, utilizando todo su poder psíquico logra liberarse del control de Hefestos y evita el peligro. De repente, de los aires una enorme bola psíquica le cae de lleno al Santo de oro cayendo peligrosamente al mar de magma.
“JAJAJAJAJA, este ha sido tu final caballerito … EH?” Sin voltear a ver, Hefestos nota que el santo de Oro está justo detrás de el. “STARLIGHT EXTINCTION” con una velocidad endiablada, el temible dios proyecta una sombra de si mismo que contiene todo el poder de la luz de la extinción y con esa misma se la regresa psíquicamente a Mu, pero EL PODER ES REFLEJADO en la pared de cristal que Aries había formado antes de lanzar su luz, el poder del caballero es reflejado con mas potencia pegándole de lleno al herrero de los dioses.
“AAAAA …. ESA MALDITA PARED …. VOY A DESTRUIRLAAAAAAA”
Sin perder tiempo, el santo de Aries hace una enorme pared de cristal y se lanza con increíble velocidad hasta el cráter que ha dejado Hefestos, el herrero al observar la acción instintivamente vuelve a usar su poder QUE SE VUELVE A REFLEJAR, “NOO .. NO PUEDE SER … MI KEN HA …” Con ojos imposibles Hefestos es aplastado poderosamente por su ken que desencadena una enorme explosión psíquica hundiendo lo que quedaba del agrietado volcán.
Luego de la explosión todo quedó en silencio hasta que, en una parte muy profunda del volcán, hefestos contemplaba maravillado el poder de los santos.
“Los caballeros de Athena son impresionantes, nunca me hubiera imaginado que dominaran el Dunamis, muy bien, no importa si te has elevado por encima de los 8 sentidos y puedes crear átomos mas poderosos, ya que LOS DIOSES TENEMOS EL PODER DE DESTRUIRLOS.”
El santo de Aries se encuentra exhalando aire rápidamente hasta que “DESPIERTA LEMURIANO” siente una patada que explota en su espalda –es la proyección o sombra mental de Hefestos- luego entonces una fuerza invisible lo toma poderosamente del cuello y es empujado fuertemente hasta el enorme fondo que se ha creado por la explosión. Mu desaparece y reaparece a la izquierda de Hefestos tirando un golpe potentísimo.
El herrero vuela por los aires, Mu lo recibe del otro lado con una patada circular de giro que lo dirige hasta donde se encontraba la cúspide del volcán. En el cenit Mu re-aparece con una enorme pared que impacta en Hefestos multiplicando el daño y al caer, el santo de Aries remata diciendo “STARDUST REVOLUTIOOOOOON” Un centenar de polvo de estrellas surca el aire hasta impactarse de lleno en Hefestos que se duele del ken y cae vertiginosamente a una de las orillas de la base del volcán la cual rosa varios metros para después recuperar la estabilidad.
Antes de poder hacer nada varias piedras gigantes amenazan con derribar a Hefestos el cual, con una soberbia manipulación mental logra detener para luego triturarlas –cerrando el puño de su mano- con suma facilidad hasta hacerlas polvo.
Inmediatamente una enorme fuerza psícokinetica se impacta estruendosa en la divinidad del herrero, este, antes de salir disparado logra detener orgulloso el magnífico poder de Mu y al retenerlo va acercándose lentamente hasta el santo de oro que se encontraba brillando como un pequeño sol. Hefestos frunce el ceño al observar la potencia que ha creado el cosmo del caballero y como adelantándose a los hechos enciende el suyo destruyendo la retención del santo hasta lanzarse encima de Mu.
Hefestos es el primero en tirar el golpe, pero, Mu logra evadirlo por muy poco siendo rozado por la sombra mental del dios, al momento los dos se quedan de pie mirándose el uno al otro “Has sido bendecido con una enorme cantidad de poder psicokinético caballerete, ahora quiero que me demuestres lo que puedes hacer con el,
La sombra mental tanto de Hefestos como de Mu se desprenden de ámbos cuerpos y al verse una furiosa batalla comienza a una velocidad mucho mas allá de la luz, los golpes de uno choca con la defensa del otro. La pelea es muy cerrada hasta que, Hefestos agota todos los movimientos del santo de Oro hasta acorralarlo y proyectar un poderosisimo golpe psicokinético que lo tambalea y deja a merced de su oponente.
“Veo que eres muy hábil, pero, eso no te ayudará ahora” El herrero se apresta a rematar al santo de aries y justo al hacer el movimiento, Mu –usando todo su poder mental- le provoca una contra golpeándolo despiadadamente. El herrero sale disparado hacia atrás en línea recta destruyendo lo que queda de las paredes del volcán. Mu se teletransporta y lo recibe con todo el poder de su ken psicokinético provocando un enorme cráter a las afueras de lo que solía ser el –ya de por si- inhóspito paisaje.
Hefestos enciende su altísimo cosmo al ritmo que grita “BASTA, ya tuve suficiente”
El cosmo gigantesco del herrero sofoca por completo a Mu inmovilizándolo hasta recibir una enorme y potente bola energética que lo hace volar dramáticamente por los aires. Al caer Hefestos vuelve a prender agresivamente su cosmo, era tal la potencia que, a una distancia de 10 metros todo lo que estaba a su paso se desintegraba, Mu observa como pequeños pedazos de su mano y armadura comienzan a desprenderse como si este fuera de arcilla. “No es posible, ¿Ha estado jugando conmigo todo este tiempo? NO PUEDE SER” exhorta Mu agitado. “Tengo que hacer algo, o sino ESTE SERÁ MI FIN”
Mu se levanta enciende su cosmo y moviéndose a una velocidad superior a la luz se mueve de forma aleatoria para distraer la atención del olimpiano hasta que, al estar cerca de el DESAPARECE. Sin dejar de abrir los ojos el herrero –a una velocidad endemoniada- hunde su puño a su lado izquierdo –apareciendo Mu en el acto- Mu cae aparatosamente al suelo y Hefestos dirige su cuerpo mental hasta donde el santo de Aries provocando un cráter mucho mas grande que el anterior.
El santo de oro -que se había teletransportado detrás de Hefestos- lanza fieramente dos rayos de energía. Hefestos desaparece y una energía psicokinética se vuelve a enterrar en el plexo de Mu para rematar con una enorme bola de energía que el herrero suelta. El santo de Aries con enorme esfuerzo fabrica su CRYSTAL WAAAAAAAALL, pero la bola energico-quinética es tan poderosa QUE DESTRUYE LA RESISTENTE pared de Mu que alcanzando a colocar sus dos brazos en forma de cruz logra defenderse del temible ataque, un enorme surco se forma de la presión que resiste el santo de Aries al ser arrastrado frenéticamente por el poderoso ken, pero, cuando todo ha terminado solo logra verse al caballero de oro inmóvil exhalando aire rápidamente por la boca, y un vapor que salía de todo su cuerpo –su dorada armadura se veía algo oscura debido a los ataques- con los brazos –aun- entrecruzados cubriendo el pecho y la cara. Mu se veía cansado por el enorme esfuerzo generado en la batalla.
”CABALLERO, DEBES DARLE GRACIAS A TU KAMEI DORADA QUE HA RESISTIDO EL ATAQUE, DE LO CONTRARIO YA ESTARÍAS MUERTO.” Mu que se encontraba aun jadeante observa entre las pequeñas aberturas de su defensa a quien fuera su agresor.
“LEMURIANO … RÍNDETE, ya demostraste tu valía, no hay necesidad de que termine con tu vida. Tu me puedes ayudar a dirigir la nueva era mitológica, la única condición es que te arrodilles ante mi, me pidas el perdón y jures lealtad eterna.”
“NO JAMÁS” Mu realiza rápidamente la técnica de la “Stardust Extinction” pero, antes de que el magnífico polvo saliera disparado de sus manos Hefestos aparece enfrente de el iluminando su mano derecha que hunde en la humanidad de Mu descargando todo el poder de su ken mental. Hefestos reaparece varios metros detrás del santo de Aries y juntando gran parte de su energía el cielo se ensombrece y su energía naranja-rojiza se expande. Hefestos se eleva al cielo y moviéndose inusitadamente va dejando rastros de su sombra mental hasta formar un ángulo de 45° a cada lado con las piernas extendidas forma una monstruosa bola psicoquinética “PSICOTRÓN DE HAEPHESTUS” que tira sin piedad en dirección de Mu.
El santo de Aries advierte el peligro, logra detener su vuelo con el poder de su psicokinésis y encendiéndo su cosmo al límite forma su poderosa “CRYSTAL WAAAAALL”. “IMBÉCIL PUEDO MANIPULAR EL DUNAMIS COMO YO QUIERA INCLUSO DESTRUIR TU DÉBIL PARED” La tremenda bola se impacta violentamente con la pared de cristal PERO ESTA NO CEDE y Mu va frenando con gran fuerza de voluntad el furioso poder de Hefesto, pero, algo sucede, una cuarteadora se deja escuchar, Mu voltea a ver su pared y perdiendo la concentración –por temor a lo que vé- el rúgido de la bola no se deja esperar impactándose cruelmente en la humanidad del santo de Aries que provoca una explosión PODEROSISIMA que se deja sentir en todos los templos aledaños del Olimpo.
El santo de Aries cae de entre la poderosa explosión con la armadura dorada-kamei destrozada por completo. Y con gran fuerza de voluntad se levanta y un cosmo tremendamente poderoso surge de aquel lacerado cuerpo. “Asi que, ¿aun tienes deseos de seguir esta blasfemia? Muy bien, CONTINUEMOS”. Una enorme mano –de tonalidades grises- toma el cuerpo entero de Mu y lo sostiene fuertemente. “Muy bien caballerete, no te muevas” el herrero alza sus brazos y flexionándolos -hasta dejar las manos cerca de la parte trasera de la cabeza- forma una pequeña energía que, en un instante se transforma en una enorme esfera rojiza y generando una electricidad negra –que vibra en todo el cuerpo de hefesto- la tira sin piedad hacia el santo de Aries.
Mu, al ver la enorme esfera grita con todas sus fuerzas y creando un ENORME COSMO LUMINOSO que pareciera emanar los mismos rayos solares destruye la trampa del herrero y al estirar sus brazos –delante de si- grita “CRYSTAL WAAAALL” la poderosa esfera cuartea la tremenda pared, Hefestos bosteza una sonrisa maligna y como si de una saeta se tratase un cuerpo agrisado cruza el espacio entre los dos hasta impactarse en el lugar donde se encontraba el santo de Aries, inmediatamente una poderosa explosión se deja sentir por el enorme poder del ken.
Hefestos observa a Mu que a logrado evadir el tremendo ataque por muy poco –que para estos momentos se encuentra sangrando gravemente- grita con todas sus fuerzas “STARDUST REVOLUTIOOOOOOOON”. El herrero que aun se encontraba sin poder recuperar el aliento SIENTE COMO ES DEVORADO POR INCONTABLES POLVOS DE ESTRELLA que lo lastiman por todo su cuerpo lanzándolo agresivamente a la base del volcán, -dejando un enorme surco de tierra- provocando –al contacto con la base- un furioso estallido.
Mu –que sigue jadeante- observa el siniestro paisaje apocalíptico con el cielo muy oscuro –con negros nubarrones- y la mayoría del pequeño continente en ruinas. Después de un momento Mu se incorpora totalmente y expresa su sentir “Lo … lo hice .. DERROTÉ A HEFESTOS” un segundo después de hablar un poderoso impacto de ken psicokinético dobla por completo al lastimado santo que, al no poderse recuperar queda arrodillado y con las manos apoyadas en el piso.
“Muy bien lemuriano, -flotando levemente arriba del suelo y observando a Mu a una distancia de 3 metros- ahora pide el perdón y júrame lealtad eterna. No lo volveré a repetir”
Con enorme proeza Mu logra levantarse y encendiendo su cosmo dorado al límite responde “Prefiero morir antes de jurar lealtad a un dios carente de sentimientos hacia la gente de la tierra”
“No seas tonto, ¿PARA QUE DESPERDICIAR TU VIDA en salvar personas corruptas y carentes de perdón? –el herrero alza su mano derecha y en el acto la cierra agresivamente mientras habla- Cuando podrías plasmar junto a mi una nueva generación de hombres, dóciles y serviciales que podamos utilizar a nuestros caprichos.” -tensando el puño y emanando un fino polvo de estrellas-
“Hefestos –cierra los ojos mientras medita sus palabras, luego entonces los vuelve a abrir.- Mi vida está totalmente dedicada a servir y honrar los ideales de Athena: -mientras habla su cosmo se hace mas y mas grande- CULTIVAR Y PROTEGER CON SABIDURIA Y GLORIA A LA TIERRA AMADA”.
“¿Qué?” –Hefestos enmudece ante las sabias palabras del santo de Aries imbuidas de valor y espíritu. Sin embargo la soberbia le nubla la mente y reacio insiste: “No has logrado entender el propósito de tu creación Lemuriano tu deber es REGIR a los hijos de los humanos NO OBEDECERLOS”.
“Hefestos, los dioses han perdido la concepción de las cosas ¿Cómo puedes juzgar a los humanos si nunca has convivido con ellos? Ignoras muchas cosas de ese pueblo y por lo mismo, algún día todos los dioses serán superados..
¿Cómo TE ATREVES? –el cielo comienza a tronar con fuerza y una tremenda ventisca se apodera del lugar- Muy bien lemuriano, te ofrecí la gloria, pero ahora serás el primero en recibir el castigo divino.”
“TU SERAS EL QUE ACOMPAÑE A HADES Y POSEIDÓN A OBLIVION”. –Mu enciende su cosmo mas allá de los 8 sentidos, sintiendo el poder del Dunamis por todo su cuerpo, el polvo de estrellas comienza a aflorar del mismo cuerpo de Mu, el cual, maravillado por tal efecto comienza a realizar SU ÚLTIMA TÉCNICA.
“¿Por qué? –cerrando fuertemente sus puños y sintiendo como la sangre le hierve de rabia- ¿Qué es lo que lo impulsa a seguir? ¿Por qué ME HA NEGADO? –dice Hefestos en la privacidad de su pensamiento- Nunca te perdonaré tal desacato, el levantar el puño en contra de un dios, ES LA OFENSA MÁXIMA. Muy bien, si eso es lo que quieres MORIRAS.” Termina diciendo el herrero-
Hefestos enciende su tremendo y gigantesco cosmo, su cuerpo se inmoviliza por completo, y detrás de si aparece su sombra mental –de color grisácea- que se va colmando de una energía roja-negriza que lo invade por completo. Inmediatamente varias esferas de energía comienzan a cubrirlo por completo hasta que su cosmo ha alcanzado el punto máximo. Luego entonces los ojos de Hefestos desaparecen hasta dejarlos totalmente blancos. La sombra mental se mete al cuerpo del herrero y desprendiendo un fino polvo de estrellas por todo su cuerpo alza las manos –la sombra también lo hace- e incontables esferas se expanden enormemente hasta dejar salir un tremendísimo rayo gigantesco que cubre y destruye todo a su paso.
"El santo de Aries que observa esta escena inenarrables enciende a máxima potencia su cosmos y centellenado sus ojos con tremenda luminosidad estira su brazo derecho “EXPLOSIÓN DE …” y de inmediato el polvo de estrellas lo impregna con su brazo izquierdo “…POLVO DE LUZ ESTELAAAAAAAR” dos enormes luces chocan entre si provocando la destrucción entera. El cosmo de Mu parece desfallecer pero, en un acto inusitado grita con todas sus fuerzas: Athena, dame fuerzas para poder vencer a mi rival, AAAAAAATHEEEEEENAAAAAAAAAAAAAAAAA –Mu explota con un cosmo dorado impresionante, destruyendo por completo lo que quedaba de su armadura y la poderosa explosión de polvo de luz estelar comienza a vencer el ken ofensivo del herrero. “NO ES POSIBLE, NO PUEDO CREER LO QUE ESTOY VIENDO –la energía comienza a sofocar mas y mas el relámpago- ESTE LEMURIANO INTENTA VENCER A UN DIOS …UN DIOOOOOOOS. –varias gotas de sudor se reflejan en su rostro así como un enorme temor que se apodera fuertemente dentro de si. El herrero no puede mas, la energía está a punto de colapsarlo hasta que, y haciendo un enorme esfuerzo manifiesta a su sombra mental que combinándose con el cuerpo del olimpiano provoca una explosión psicokinética que, aunada al poderoso relámpago engulle por completo la luz del santo de oro.
El choque de energías es tan tremendo que la piel de Mu comienza a desprenderse de su cuerpo como si de arcilla se tratara, “Amigos, he cumplido mi misión, les encargo a ustedes proteger el destino final de nuestra hermosa tierra” poco a poco el santo de Aries siente como su cuerpo y su mente se funden en la infinidad del cosmos.
CONTINUARA .............................................
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