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Los Caballeros del Zodiaco en: LA BATALLA DEL OLIMPO
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Jeczman
 
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  Capítulo 5 11/Diciembre/2006 - 19:48

CAPÍTULO 5: LA LEYENDA DE LOS HÉROES OLVIDADOS  -1era parte-

 

Cabos Unión, Grecia.   3 semanas antes

 

Una hermosa melodía se escuchaba en la playa, varios niños disfrutaban del sonido de aquella flauta mágica que parecía desprender estrellas al salir y ponerse en contacto con el ambiente, armonizándolo por completo. De repente un hombre alto y de larga cabellera se acerca hasta el lugar.

 

El flautista termina intempestivamente su melodía al sentir una mano amigable apoyándose en su hombro. “Sr. Julián” los niños se avalanzan sobre el magnate y el les regresa el gesto con una sonrisa cálida. “Ya es hora, tenemos que regresar” los niños se entristecen al escuchar aquellas palabras. “Niños, antes de regresarlos les compraré a todos un helado” la verbena no se dejó esperar y varios gritos de alegría envolvieron el ambiente.

 

“Sorrento, ¿vienes?” el flautista se inclina en señal de respeto indicando que su respuesta a sido positiva. No da ni un paso cuando siente la presencia de un cosmo aterrador que cubre el lugar. La marina de Poseidón se pone alerta y protege el camino de su amo. De repente, un golpe estalla en la arena y cientos de hombres con armaduras blancas le cierran el paso.

 

“SORRENTO … AYUDANOS” El general de marina abre los ojos grandemente y sintiendo lo peor se dispone a tocar su flauta hasta que, uno de los guerreros olímpicos lo detiene por la espalda y doblega por completo hasta tirarlo en la arena. Sus ojos se posan en Julián Solo que es amagado y vendado de los ojos. “¿Quiénes SON USTEDES?, ¿Por qué HACEN ESTO?” Los guerreros olímpicos ríen perversos.

 

“Apolo ha ordenado su ejecución  Lord Poseidón” –Julián se voltea a donde la voz y molesto le responde- “No se de que me están hablando, pero si no me sueltan, mis abogados acabarán con ustedes de la peor manera, terminarán PUDRIÉNDOSE EN LA CARCEL”

 

Los guerreros olímpicos voltean entre si y se carcajean de las palabras del joven magnate. Sorrento que veía las acciones dirige su mirada a su flauta y haciendo enormes esfuerzos trata de moverse a ella, pero, un pie la golpea tirándola mucho más lejos. El general de marina observa donde el guerrero olimpiano “DEJA DE MIRARME ASI BASURA” y un puño se estrella en su cara hundiéndolo en la arena.

 

Sorrento voltea donde su amo y observa como varios hombres lo tienen sujetado y uno de ellos -sacando una lanza con glyphos olimpicos- se apresta a atravezar el cuerpo del magnate. Sorrento sabe lo que eso significa, si esa lanza alcanza aunque sea rozar el cuerpo huésped de Poseidón, la conexión con el espíritu del dios que gobierna los siete mares quedaría atrapado y vagando en una dimensión sin fin. Imposibilitado de encarnar en su cuerpo o en el de Julián, Sorrento hace enormes esfuerzos por liberarse pero, es inútil, los guerreros olímpicos son demasiados.

 

Uno de ellos alza en alto la lanza y vibrando con su cosmo, los glyphos comienzan a iluminarse desprendiendo estrellas por doquier. “ESTE SERÁ TU FIN, ADIOS, LORD POSEIDÓN” la lanza se estrella con una fuerza inusitada en el cuerpo de Julián y Sorrento cierra los ojos y grita con todas sus fuerzas “NOOOOOOOOOO”

De repente uno de los guerreros olímpicos observa horrorizado como una poderosa mano empuña la punta de la lanza deteniendo el final del rey de los mares. “¿Quién ERES, QUE DEMONIOS CREES QUE HACES?”

 

De la mano de la lanza un cosmo dorado comienza a emanar fuertemente hasta romper la lanza. “Nnn..no es posible nadie puede romper la lanza olímpica ¿Cómo LO HAS HECHO?” el hombre -que se encontraba cubierto por una túnica blanca- voltea donde el guerrero y le dice “Los caballeros de Athena somos capaces de destruir inclusive hermosas galaxias”.

 

¿QUEEE? –grita sorprendido el guerrero- de repente y con una velocidad endemoniada el santo de Athena clava su puño en el pecho del olimpiano y una explosión energética se produce expandiéndose hasta los demás guerreros que caen estrepitosamente al piso. “Sorrento” el general de marina observa como el caballero lanza su flauta y liberándose de su cautiverio salta hasta tomarla en el aire. En ese instante sus labios rozan aquel instrumento musical y los guerreros olímpicos sienten como una hermosa melodía taladra sus oídos. “SINFONÍA DE MUERTE FINAAAAL”.

 

“Jajajaja, así no podrás vencernos” –los guerreros olímpicos se tapan los oídos-, “Hmmm –dejando de tocar- mi ken no llega a través de tu oído, sino directamente a tu cerebro” –volviendo a tocar-  “¿Cómo? AAAAAAARGH” la hermosa melodía lleva a los diferentes guerreros olímpicos hasta una muerte segura donde las hermosas ninfas se transforman en monstruos terribles devorando sus mentes.

 

“Señor, le agradezco su ayuda ¿de que manera puedo pagarle?” –Responde Julián acercándose donde estaba el misterioso personaje-, el cual se quita la capucha. “KANON” grita Sorrento sorprendido, “¿A que has venido? ¿Esto ha sido obra tuya? CONTESTA” –sosteniéndolo de la túnica- Julián lo toma del hombro este voltea y el magnate le responde con una negativa sonriendo, el general retrocede entonces.

 

“He venido por ti Sorrento” El general abre grandemente los ojos, va a pronunciar una palabra de emoción pero, es tanta la conmoción que un nudo se apodera de su garganta. Acto seguido Kanon de Géminis se inclina ante el heredero de la familia Solo. “Sr. Poseidón, le pido, no, le ruego que me ayude en esta empresa. El santuario ha sido invadido por Artemisa y Apolo, Athena ha desaparecido así como sus valerosos caballeros que siempre la han resguardado. Pero, lo peor de todo es que los caballeros dorados, los santos más fuertes de nuestra orden han sido castigados por levantar su puño en contra de dios. Por lo que vivirán sus días eternamente como estatuas vivientes sin que puedan hacer nunca nada por Athena.

 

“Esto es terrible” –murmura el general- “Yo he sido el único que pudo escapar de la furia de Apolo por no encontrarme dentro del grupo que destruyó el muro de los lamentos en el hades. Yo morí con Radamanthys, pero, gracias a la divinidad de su ilustrísima obtuve el perdón y he sido completamente aceptado como un caballero de Athena. –termina Kanon arrodillado con las manos en el piso y la cabeza totalmente agachada- LE RUEGO ME AYUDE MILORD.

 

Sorrento estaba boquiabierto de ver el que fuera -alguna vez- el orgulloso e indiscutible comandante de la armada de los 7 mares. “Dragon Marino” –los dos caballeros voltean sorprendidos a los ojos de Julián Solo que se había transformado momentáneamente en el soberano del océano. “Debería castigarte por tu traición –Kanon vuelve a agachar la cabeza- pero, en este momento el mundo se encuentra en un grave peligro, quizá mucho mas grave que la amenaza que representábamos Hades y yo. Muy pronto el cielo se oscurecerá y todo se destruirá por la ira del todopoderoso. Es imperativo que salves a Athena para que este mundo pueda tener una segunda oportunidad. Sorrento, ayuda a Dragón Marino en su empresa, cualquiera que esta sea.” –el general inclina la cabeza en señal de obediencia-

 

Una mano se posa en el hombro de Kanon, “No tienes porque arrodillarte buen amigo, al contrario, soy yo el que te agradece tu ayuda. Pídeme lo que quieras y te lo daré.” El santo de Géminis voltea a ver a Julián “El cosmo de Poseidón se ha ido” y en ese instante se incorpora hasta ver de frente al heredero de la familia Solo. “Señor, necesito la ayuda de Sorrento, eso será mas que suficiente para pagarme”

 

 

“Amigo, -volteando a ver al General- este hombre a salvado nuestras vidas, sírvele con respeto como ha sido siempre el legado de nuestra familia.” Los dos caballeros comenzaron a retirarse hasta dejar a un desconcertado Julián sintiendo una crisis en su pecho que no sabía lo que significaba. Sin tomarle importancia sigue su camino rumbo a la limusina que lo estaba esperando. “Niños, vamos por el helado” el chofer cierra su puerta y el auto se pierde en el horizonte.

 

“Kanon, espera” –sin voltearlo a ver, el santo de Géminis articula unas palabras- “Y ahora ¿Qué quieres? Estamos retrazándonos mucho debido a tu desconfianza” Sorrento se acerca hasta ponerse al lado del que fuera su camarada. “¿Qué se supone que vamos a hacer nosotros dos? Si vamos a enfrentarnos a Apolo necesitamos a muchos caballeros de nuestro lado y no creo que tengamos muchas opciones.” –El santo de Géminis se queda callado y sin voltear a ver a Sorrento responde- “Existe una manera, pero, necesito a otro caballero de nuestro lado para lograrlo”.  “¿Otro mas? ¡QUIEN!”, “Espera y verás”. Sorrento se concentra y de la profundidad del océano aparece las escamas de la Sirena que cubren el cuerpo del general, acto seguido voltea a ver a Kanon y exclama: “VAMOS”.

 

Palacio de Valhalla, Asgard.  En el extremo norte de Europa.

 

“Señorita Hylda, le traigo malas noticias, nuestras barricadas han sido destruidas por unos extraños guerreros con armaduras blancas, se cuentan en miles y no creo que podamos resistir. “ La reina de Asgard se para intempestivamente y con voz de mando exclama nerviosa. “Llamen a Bud de Alcor y a los demás aprendices, rápido” –el guardia inclina su cabeza en señal de aceptación-

 

En cuestión de minutos varios muchachos llegan con el antiguo dios guerrero de Eta, ahora, oficialmente dios guerrero de ZETA. “Señorita Hylda, sabemos de la situación y estamos dispuestos a dar la vida”. Al terminar la frase la regente de Asgard observa a todos los aprendices que luchan incansables por las nuevas armaduras con las que Odin ha imbuido nuevamente al reino. Sin embargo, aun era muy temprano para decidir quien sería capaz de usar una armadura de dios

 

“Bud, te pido que tomes a los mejores guerreros de nuestra guardia imperial y detengas a como de lugar a estos invasores.” Inmediatamente los jóvenes aprendices salieron a la defensiva, tal vez por su condición tan precaria para la batalla. “Escúchenme, ustedes se quedarán aquí conmigo, si algo saliera mal, entonces tendrán la gran responsabilidad de proteger las murallas de este castillo.” Un gran silencio se forma en ese instante hasta que, “No se preocupen ya habrá muchas batallas en el futuro” –finaliza Bud-

 

“Maestro, cuídese por favor” El dios guerrero le pone la mano en la cabeza al joven aprendiz. “No te preocupes, nada me va a pasar, si pude soportar el frío extremoso de la última batalla contra los caballeros de Athena y traer a mi hermano conmigo a cuestas. Entonces, pelear contra estos invasores será como una brisa matutina de verano.

 

Antes de ponerse el casco negro Hylda se acerca presurosa “Bud, ¿estas seguro que no quieres llevarte a los jóvenes? Temo por tu vida”. El dios guerrero cierra los ojos al tiempo que esboza una sonrisa franca. “No te preocupes mi señora, volveré en un instante, ya lo verás.” “Bud” –tomándolo del hombro insistente- “No te confíes por favor, siento algo muy extraño e inquietante en el ambiente”. El dios guerrero se queda sereno por un instante, luego entonces se pone el casco negro –que se ajusta saliéndole los colmillos a la orilla- y se retira silencioso de la sala.

 

De repente del otro lado de la puerta: “Hermana, ¿vas a dejar ir solo a Bud? El es el mas fuerte de todos nosotros” exclama fler presurosa. “Tranquila hermana, conozco a Bud, y se que no nos defraudará” Las dos mujeres se aprietan fuertemente hasta que el escenario cambia de paisaje, uno sombrío y lleno de oscuridad, la entrada principal del castillo de Asgard.

 

“Señor, nos tienen acorralados no podemos AAAAARGH” el guardia no termina la frase cuando es penetrado por una potente lanza blanca. Bud observa detenidamente el arma y contempla sorprendido el maravilloso trabajo con que ha sido fabricada. “Las estrellas …. Brillan incandescentes en esta portentosa arma” Su concentración es obstruida en el momento que escucha innumerables gritos de guerra.

 

Los ojos del dios guerrero se extienden grandemente al observar el enorme número de combatientes que tenía ante si. Los guardias imperiales –que se contaban en centenas contra los belicosos que se sumaban por millares- se tensan prestos para la batalla, a sabiendas de que quizá sea la última. “Sr. Esperamos órdenes” Bud alza su mano y escuchando los bufidos de los guerreros olímpicos sienten la sangre hervir al momento en que Bud baja la mano.

 

“POR ASGAAAAARD” Bud de Alcor es el primero en chocar usando su poderosa “GARRA DE TIGRE DE LA SOMBRA DEL VIKINGOOOOOO” cientos de guerreros caían muertos por el potente ken del joven dios, pero, de entre las sombras miles mas tomaban los lugares de aquellos caídos en batalla. Bud se desconcierta al ver aquel espectáculo. Pero, confiando en sus instintos sale disparado enfrente de la horda y confundiendo al enemigo y zigzagueando con una velocidad endiablada corta la enorme muralla de acero que se cernía, cientos de guerreros olímpicos caían brutalmente con feroces cortadas en el cuello hasta acabar con el tremendo batallón. Los guardias imperiales alzan la mano victoriosos y teniendo confianza en su corazón terminan con las pocas flotas que quedaban.

 

Pero …. Algo sucedió, un hecho inaudito, de entre las sombras varios sonidos de tambores y trompetas sonaron por todos los flancos de Asgard. Bud comenzó a escuchar a su corazón como este latía cientos de veces por segundo. Hasta quedar completamente rodeado por un ejército mucho muy superior al anterior.

 

“¿Quiénes SON ESTOS TIPOS?” exclamaba tenso, el sudor comenzó a correrle por la frente hasta que una enorme rabia interior se apoderó de su ser. “No me importa cuantos sean, cientos miles, YO LOS DETENDRÉ … VOY A MATARLOS A TODOS. LUCHEMOS HASTA EL FINAAAAAL”. Los guardias imperiales inspirados por las palabras de Bud, corrieron al lado de el para cortar la nueva muralla hasta que, de repente, un canto de flauta inundó el ambiente por completo.

 

El silencio se hizo en ambos lados y tanto Bud como los olimpianos veían extrañados la hermosa tonada que rebosaba en el ambiente. Bud enarca la ceja y con nerviosismo recuerda al misterioso personaje que Sigfrid había matado. “No me digas que … ellos son los culpables OH NO NO” Bud trata de encontrar a su enemigo –quizá- para detenerlo antes de que destruya la pequeña armada asgardiana. “Un general de marina es lo que menos necesito en este momento” –expresa preocupado el joven dios.-

 

De repente el silencio se apodera del lugar y en ese instante un cosmo dorado fluye a lo lejos, cada vez mas grande hasta hacerse sentir por todo el lugar “GALAXIAN EXPLOSIOOOOON” el ken de Kanon es tan devastador que se lleva a miles de soldados a cuestas. Bud observa extrañado una escena que nunca olvidará “Uu..un santo de athena …. Y un general marino ¿JUNTOS? Que DEMONIOS SUCEDE AQUÍ”. De repente la tonada de Sorrento no se hace esperar “SINFONIA DE MUERTE FINAAAAL” y miles de luchadores caen temerosos por las hermosas ninfas que los devoraban al acercarse al origen de la bella melodía.

 

Kanon llega al lado de Bud, y sin miramientos lanza su ken de tigre, el santo de Géminis esquiva soberbio el fabuloso ken y atrapa la garra con su mano izquierda. “¿QUE HACES IMBECIL? ¿Qué no ves que hemos venido a ayudar?” Bud se extraña de la respuesta de su “aparente” agresor. “¿Vas a quedarte todo el tiempo mirándome?” Bud vuelve nuevamente en si “De acuerdo caballero, no se que es lo que tramas pero no pienso dejarte solo ni un momento”. Kanon bosteza una risa perversa y agrega “Muy bien si así lo quieres esto es lo que vamos a hacer, lanza tu garra a todo olimpiano que se encuentre en tu camino, cuando te lo indique yo haré el resto” Bud voltea sorpresivamente y sin emitir ningún sonido, corre a toda velocidad lanzando su poderosa garra.

 

Miles de guerreros vuelan por los aires, pero, varios mas comienzan a ocupar los lugares de los caídos y tratan de detener la descolgada del guerrero Zeta. Justo en ese momento Kanon concentraba poderosamente su cosmo y en el momento preciso que Bud salía del escenario el gémelo de Géminis grita con todas sus fuerzas “TRIÁNGULO DORADOOO” un enorme triángulo se forma en el paisaje y agrietando la realidad comienza a tragarse a todos los olimpianos que habían ocupado el lugar de los muertos en batalla. La succión es tan poderosa que todo lo que estuviera en su camino era engullido sin contemplaciones. Bud hace un enorme esfuerzo por no quedar atrapado en el mismo, pero, siente lentamente como sus piernas se inmovilizan y se encuentra peligrosamente de entrar en la dimensión creada por Kanon.

 

“Kanon, tienes que hacer algo, o Bud será tragado”, el caballero de Athena sin voltear a ver al general de marina genera un cosmo dorado tremendamente reluciente. Sorrento se sorprende del poderío que ha producido el ex - comandante de las fuerzas de Poseidón y admirado contempla como de las manos de su –ahora- camarada tira un poderosísimo rayo que choca explosivo dentro del triángulo estallando fuertemente y sellándolo por completo, llevándose a la mayor parte de la armada olímpica.

 

Cuando el triángulo ha desaparecido, Kanon voltea de reojo a donde Sorrento que aún no se sobreponía del impactante espectáculo que acababa de presenciar. El santo de Géminis cierra los ojos y con una sonrisa sarcástica camina donde Bud. “¿Ahora nos crees? –extendiendo la mano donde Bud- el dios guerrero de Zeta se incorpora rechazando la mano de Kanon. “¿Qué es lo que quieren?, ¿A que han venido?

 

El santo de Géminis esboza una ligera sonrisa  “¿No es obvio? El mundo está muy cerca de ser destruido y necesito tu ayuda para cumplir los designios que me ha encomendado Athena”. El dios guerrero clava fieramente su vista en los ojos de Kanon  “Nunca los ayudaré, primero tendrás que pedírselo a Hylda.” –camina unos metros y furioso voltea donde Kanon- “además yo no trabajo para Athena, soy lo único que queda de una gran estirpe que ha existido por milenios.”

 

“Muy bien, que así sea” –la escena cambia al interior del palacio de Valhalla- “...Y es por eso que necesitamos la ayuda de Bud, comprendo que estén faltos de guerreros en sus filas, pero, si no viene con nosotros, las posibilidades de sobrevivir a ese lugar serán prácticamente remotas.” El dios guerrero de Zeta cuestiona exaltado “¿Y QUE DEMONIOS SE SUPONE QUE VAMOS A HACER AHÍ? Aquí hay algo muy extraño, no nos dices a donde vamos ni que es lo que tenemos que hacer. Sino me dices nada no iré aun cuando me lo pida la diosa.” “¡BUD! tranquilízate” Exclama nerviosa Hylda

 

“Kanon, ¿sabes algo al respecto?” el caballero ateniense se cruza de brazos y cierra los ojos, se aleja un momento del grupo y tranquilo dice. “Athena guarda un oscuro secreto” “¡COMO! –manifiestan exaltados Hylda, Fler, Bud y Sorrento- -El caballero ateniense alza la cara y abre los ojos, su mirada reflejaba una enorme preocupación- Nadie ni siquiera los dioses o los caballeros mas fieles a la diosa saben algo acerca de el. Lo único que se me dijo es la ubicación del lugar donde se encuentra. ¿Qué es lo que hay en su interior? Eso no lo sé, pero, Athena me lo confesó cuando regresé de nuevo a la vida, me dijo que si algún dia los dioses lograban derrotarla, yo sería su única esperanza para poder descifrar ese oscuro secreto. Desde las altas montañas de Grecia presencié algo inaudito APOLO había triunfado donde Hades y Poseidón habían fracasado. Era mi deber contactarlos a ustedes para que me ayudaran en esta empresa. Y necesito saber si van a apoyarme. La tierra depende prácticamente de nosotros tres … y lo que quiera que se cierne dentro de ese oscuro palacio. ¿Cuál es aquél tenebroso secreto que oculta tan celosamente Athena? Muy pronto lo sabremos.”

 

EL OLIMPO  -TIEMPO ACTUAL-

 

Una potente explosión resuena por todos los templos que se encontraban cercanos al del herrero de los dioses. Especialmente el protegido por Athena, que, en aquella pantalla –empotrada en una piedra lisa la cual proyectaba imágenes de los avances de los caballeros dorados- se vislumbraba una luz blanquecina que cegaba la vista. Después de un momento, los caballeros volvieron a mirarla quitándose las manos de la cara.

 

Por dios, no me digas que Mu ha …. –pero el caballero Dragón no termina la frase cuando, de repente, evoca aquel momento tan hermoso cuando se re-encontraron todos los caballeros en el fanes.- “Shiryu” –apoyando su mano en el hombro de dragón, este voltea y se alegra de verlo inclinando su cabeza- “Mu me da mucho gusto saber de ustedes, no sabes como ansiaba una reunión donde todos estuviéramos juntos” –El santo de aries sonríe pero, su gesto cambia dramáticamente por seriedad- “Como bien ya sabes, nosotros vamos a enfrentarnos a los dioses, esta será probablemente nuestra última pelea”, “Mu, déjame ayudarte, pídele a Athena que me deje ir con ustedes, tengo muchas ganas de pelear al lado tuyo y del maestro Dohko. POR FAVOR MU” –tomándolo de los hombros y de entre esos ojos verde esmeralda se enturbian hasta enrojecerse por unas tiernas lágrimas que van saliendo lentamente-.

 

“Shiryu” –tomándolo del brazo y sonriendo- “Nada me gustaría mas que vinieras con nosotros, pero, debes entender que la decisión no ha sido de Athena” –el santo de dragón se queda sin aliento- “Hemos sido nosotros los que hemos hecho la petición”. “¿Porque Mu? No puedo creer que los santos dorados no crean en los caballeros de bronce después de sacrificarnos tantas veces por Athena, creo que nos hemos ganado el respeto de pelear al lado suyo” –El caballero de Aries esboza una sonrisa- “No amigo, me has entendido mal, por supuesto que han demostrado una fortaleza impresionante, es por ustedes que vamos a pelear”, “¿CÓMO? –exclama Shiryu sorprendido -, “Los caballeros dorados no hemos podido hacer un papel sobresaliente en estos años. Siempre han sido ustedes los que han salvado nuestro pellejo y la reputación del santuario en varias guerras. Creo que es justo que ahora seamos nosotros los que libreemos la situación, y como ésta será la peor batalla de todas, me sentiría más seguro –cerrando los ojos- si dando mi vida puedo salvar la tuya, “MU” –articula Dragón-

 

El santo de Aries abre sus ojos y la posa fija en el cielo- “Dame un poco de esa enorme fuerza que ustedes los bronces poseen amigo Shiryu, dame esa capacidad de producir milagros por muy escasas que sean las posibilidades.” –Tomándolo de las manos- Shiryu no puede mas y abraza fuertemente a su amigo de oro, silenciosas lágrimas brotan nuevamente de su joven rostro, y el santo de Aries al sentir la emoción de su amigo, no puede mas que corresponderle de la misma manera.

 

“Shiryu” –lo va alejando lentamente- “Te encargo a Kiki, va a necesitar a un guía y quién mejor que tu para orientarlo.”, “No Mu, espera”, “Hermano –sonriendo y caminando de nuevo al interior del recinto- te prometo que volverás sano y salvo a la tierra”. Dragón se queda inmóvil observando la figura de su amigo desaparecer.

 

Los recuerdos de Shiryu van disolviéndose hasta regresar a la pantalla donde aún se encontraba iluminada por el terrible Ken de Hefestos. “MUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUU”, los 4 caballeros voltean al lugar de Shiryu y miran angustiados como su compañero despide hermosos zafiros de sus cuencas, Seiya que estaba muy cerca, se acerca a consolar a su compañero y temiendo lo peor no puede evitar recordar el juramento que le haya hecho el León Aioria.

 

-TEMPLO DE HEFESTOS-

 

Una espesa niebla parece ocultar lo que fuera el orgulloso templo del herrero de los dioses y en medio del enorme cráter un ser se encuentra hincado y con las manos en el piso exhalando aire rápidamente. Varias gotas de sangre cruzan su frente “Pp..por fin terminó … el muy imbécil pensó que podía vencerme, JA ¿A MI? ¿AL PODEROSO HERRERO? ¿FORJADOR DE LA ARMADURA MÁS PODEROSA DEL OLIMPO? Jajajajaja NUNCA.”  Se lo tenía merecido” –los ojos de Hefestos se concentran en un objeto muy brillante que ve a lo lejos- Y con su mente lo acerca, al tenerlo en sus manos nota que era el casco semi-destrozado de Aries. Y con una agresividad inusual lo destruye. “PUDIMOS HABER HECHO GRANDES COSAS …. Pero todo lo arruinaste, todo por esa estúpida escuincla, maldita seas Athena, me has quitado todo” De entre las manos de Hefestos observa como ha quedado un residuo del casco de Mu, y al observarlo un enorme sentimiento de soledad lo invade, al grado de producirle una gota que sale de su ojo.

 

Hefestos se pone nervioso y observa temeroso la gota que ha salido de su cuenca, y al observar el polvo del casco no hace más que pensar si aquella pelea valió realmente la pena. ¿Realmente merecía morir? No lo sabía con certeza, pero lo que si era seguro es que una enorme pena lo estaba destruyendo por dentro, algo, que no había sentido desde hace mucho, mucho tiempo.

 

-Segundo templo del Olimpo-

 

Todos los caballeros dorados se encontraban corriendo velozmente, en sus corazones les embargaba la pena sobre el fallecimiento de su hermano, pero, no podían darse el lujo de meter aquellos sentimientos, no en el momento en que la tierra más los necesitaba.

 

De repente miles de guerreros olímpicos hicieron su aparición, tal vez por orden de alguno de los dioses que no se encontraba de acuerdo con el mandato del padre de dejar libres a simples humanos en el recinto mas sagrado de todos. Los dorados comienzan a repeler los ataques de los guerreros que no podían detener la descolgada de los santos más poderosos de Athena.

 

“ATRÁS” grita Shion de Aries, que junto al maestro de Libra juntan sus poderosas cosmo-energías hasta liberarlas en un solo canto:

 

“LOS 100 DRAGONES DE ROZAN”

“POLVO DE LUZ ESTELAAAR”

 

Incontables polvos y dragones se juntan hasta explotar en la enorme armada que cae inevitable ante el aplastante embate de los dos santos mas experimentados del santuario. Los demás caballeros se asombran del tremendo poder combinado y continúan al escuchar la voz del que fuera Patriarca en antaño “VAMOOS”.

 

Quinientos metros después observan que la planicie se transforma en colina y al llegar a la cima observan el siguiente templo del camino. Saltan y al caer, observan que delante de si, había extrañas formaciones circulares alrededor, combinadas con mármol y oro. Exactamente enfrente del templo se erigía orgullosa una estatua de un hombre  -recubierto de platino- sosteniendo un rayo en su mano derecha. Los santos de oro no logran comprender el significado. “¿Será uno de los templos de Zeus? –curiosea Máscara de Muerte-, “No, debe ser de alguno de sus guardianes” –contesta decidido Shura-, “No, la figura representa a un dios tan veloz que puede evadir hasta el rayo mas poderoso de Zeus antes de que llegue a su destino”, las caras de los caballeros quedan pasmados ante la respuesta del santo de Virgo.

 

En eso un ciclón envuelto en truenos gira en torno a los santos y todos son golpeados a una velocidad impresionante. Milo reacciona antes y con su cosmo produce un tornado dorado que bloquea el ciclón del dios –similar al hecho en la isla Andrómeda-, las dos ventiscas se golpean violentamente hasta que truena por la intensidad generada.

 

El vapor engendrado va disipándose gradualmente hasta que, todos se dan cuenta que NO HABIA NADIE en donde solía existir con gran intensidad el ciclón luminoso. Milo, que se encontraba separado de sus demás compañeros –por generar el tornado- los alerta  “VAYANSE YA”, Aioria abre grandemente los ojos “Milo”, el santo de escorpión observa la preocupación de su hermano y decidido responde “¿QUE ESPERAN?”. Los santos dorados continúan la descolgada hasta que una saeta luminosa la detiene intempestiva cayendo todos dramáticamente al suelo.

 

La saeta vuelve a repetir la dosis, pero en esta ocasión el suelo parece abrirse a sus pies “EXCALIBUUUUR” Hermes esquiva en el último instante el poder de la espada sagrada girando de lado sobre si cayendo de pie. Shura lanza sin piedad varios cortes transversales de Excalibur, pero Hermes va evitándolos rápidamente hasta quedar encima del santo de oro. Shura no puede evitar la embestida cuando de la nada, Milo hunde el dedo índice (donde se había formado la aguja) en el pecho del dios, pero, al tocar el piso y voltear donde Shura, observa que NO HAY NADIE cerca. “¿Me buscabas?” escorpión voltea pero, es demasiado tarde un puño se impacta en su rostro volando varios metros. Aioria va a lanzar su “relámpago de voltaje” y antes de estirar el brazo otro similar se mete a la hendidura del mismo. “SAGA” –centelleando sus ojos- “Vámonos, no tiene caso quedarse” el santo de Leo aprieta las manos y con furia reprimida decide continuar el recorrido, no sin antes observar a sus dos compañeros a la distancia que van alejándose mas y mas.

 

Shura ve en todas direcciones pero, HERMES no aparecía por ningún lado. “DAME LA CARA, o que, ¿tienes miedo?” el caballero de Capricornio recibe un relámpago que choca con su espalda cayendo bruscamente al suelo. Y al alzar su cara –resbalándosele tierra de su faz- ve la armadura de una bota desconocida con alas en sus tobillos, erige su cabeza mucho mas y observa a un ser sonriendo, de repente la bota del olimpiano se encuentra con el rostro de Shura –que baja rápidamente la vista- chocando con la parte trasera del casco apoyando toda la fuerza de su pierna hasta hacer comer tierra al santo de Capricornio. “Así es como deben permanecer siempre ante un dios criadete”

 

“MISERABLE” Hermes voltea y Milo –echo un mar de furia- tira varias agujas, Hermes las esquiva todas y al acercarse se inclina lo suficiente hasta saltar –cerca del santo dorado- y pegarle con la rodilla en la mandíbula, milo cae aparatosamente y sin perder tiempo Hermes remata con una poderosísima patada a la parte de las costillas elevando al santo de Athena y estrellarse en unas rocas del templo que al romperse le caen encima.

 

Hermes se acerca peligroso para rematarlo cuando de repente, el suelo parece separarse, el olimpiano se detiene al instante y al voltear donde su agresor varias ráfagas cortan el aire al instante. Varios mechones de pelo se desprenden de la rubia cabellera del mensajero de los dioses –los ve rebolotear y el olimpiano se enfurece “MALDITO CRIADETEEE”- pero, antes de que el mensajero pudiera hacer algo “TE TENGO” Hermes voltea y Shura grita con todas sus fuerzas “PIEDRA SALTARINAAAAAAAAAAAAAAAA”

 

Hermes se desploma al tocar el piso y varias ráfagas vuelven a cortar el aire “VAS A MORIIIIIR” Hermes evade los ataques hasta que, al quedar muy cerca, los dos se topan desprendiendo ráfagas de energía por doquier. Al terminar, Shura sale volando por los aires –Hermes, que había proyectado sus dos pies al pecho del santo cae del otro lado- lastimado cae al piso dolido por el encontronazo.

 

“Jajajajaja, patético, los criadetes de Athena no valen nada, pensé que iban a ofrecerme un grandioso espectáculo pero son una decepción. Un dios no merece mancharse las manos con escoria como ustedes.” De repente un torbellino dorado envuelve peligrosamente al mensajero de los dioses “¿Qué demonios…? Hasta que, del impulso sale disparado al cielo. Antes de caer el torbellino lo vuelve a cubrir y es lanzado a una de las columnas de su templo quedando atrapado.

 

“HERMES, el día de hoy conocerás LA FURIA DE LOS CABALLEROS DORADOS” varios relámpagos caen del cielo y –Milo- que seguía manipulando el torbellino maximiza su cosmo hasta quedar completamente iluminado. Corre y a la mitad  del camino grita con todas sus fuerzas “AGUJA ESCARLATAAAAA”.

 

CONTINUARA ...................................
Jeczman
 
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  Capítulo 4 05/Diciembre/2006 - 00:39

Hola que tal !! Me supongo que ya los tenía algo aburridos con tanto blablabla, pues bien, abróchense los cinturones porque la batalla que viene a continuación los va a llevar a super velocidad por el tunel del infinito. SALUDOS Y GRACIAS POR LEER !!

 

CAPÍTULO 4: EL HERRERO DE LOS DIOSES, HEFESTOS.

 

El santo de aries –levitando rápidamente en dirección al dios- provoca dos bolas energéticas que forma en sus manos y varias estrellas se desprenden de la misma, Hefestos frunce el ceño y observa atentamente la manifestación de aquella energía, la cual se impacta agresivamente en su cuerpo. “Mmm .. interesante” -piensa el dios- que se encontraba cruzado de brazos impaciente –tal vez- por ver todas las habilidades que se contaban de los poderosos caballero de Athena.

 

El santo de Aries se encuentra muy cerca de impactarse cuando, en el último momento desaparece y reaparece detrás del olimpiano. Hefestos abre los ojos maravillado de la técnica de su oponente. Mu se concentra y un cosmo dorado lo cubre por completo, el herrero voltea rápidamente –alzando su brazo izquierdo- para detener el ataque de Mu, cuando de repente, muchos reflejos se proyectan en la reluciente armadura del caballero –que se agrandan rápidamente-. En ese momento un rayo de luz cruza por su mente advirtiendo el peligro y al voltear varias columnas están a escasos centímetros de sofocarlo. Pero, con impresionante rapidez alza su mano destruyéndolas al instante. “Interesante exhibición para ser un humano, espero que esto no sea todo tu poder.”

 

“Te has equivocado en dos aspectos Hefestos, la primera es que no soy humano –el herrero agudiza la mirada- y la segunda, solo te distraía para poder hacer … ¡ESTO! Mu grita con toda su fuerza y emanando un cosmo super luminoso desata la furia de un enorme tornado de lava “POR ZEUS” –exclama impresionado el olimpiano- al ser engullido por la furia del magma.

 

Mu salta unos metros detrás de si y envuelto en una energía luminosa –fundiéndose con las hermosas estrellas que se desprendían de su cosmo grita con más fuerza “STARLIGHT EXTINCION” al lanzar su poderosa luz al tornado, este intensifica su fuerza exponencialmente hasta hacerlo salir fuera del templo, destruyéndolo por completo. “LO HICE … pude derrotar a Hefestos”  –piensa alegrado-  de repente, varios gritos se oyen a lo lejos.  “MUUUU AYUDANOS”, el santo de Aries observa como la enorme esfera ha caído gravemente por la furia del torbellino manifestado anteriormente. El carnero de oro prende su cosmo y utilizando todo el poder de su psicokinesis logra rescatar la esfera. Elevándose juntos por una segunda abertura que se ha formado en el volcán por la secuela de la batalla.

 

Una furiosa vibración se deja sentir por todo el lugar, hasta que de repente explota con violencia y sale disparada rumbo a su agresor. “AHORA SI ME HAS HECHO ENFADAR”  Mu observa sorprendido como Hefestos se encontraba enmedio del enorme tornado. Acto seguido, el furioso dios alza su mano y el tifón se hace todavía mas grande. Mu voltea rápidamente detrás de si pero SUCEDE ALGO INCONCEBIBLE que lo hace temblar, el magma –que estaba debajo de si- se encontraba girando velozmente. “La próxima vez que realices un ataque, tienes que realizarlo DE ESTA MANERA”  Hefestos tira sin piedad el enorme monstruo de fuego que, junto al magma que se encontraba debajo de Mu lo lanza agresivamente y los dos tornados chocan explosivamente –quedando Mu en medio del ataque- inundando la enorme cueva de fuego y chisporroteando lava por doquier.

 

El santo de Aries –que había escapado milagrosamente gracias a su teletransportación- coloca dolorosamente la prisión de sus amigos en la parte de las escaleras donde habían visto el templo por primera vez. Al voltear observa un enorme puño que  explota en su rostro “IMBECIL” reventándole el casco divino.   

Mu va cayendo velozmente a la lava pero, retoma su concentración y siguiendo la trayectoria deja un camino en el magma que ha manifestado con su cosmo rozándola levemente. “Me ha tomado por sorpresa ¿Cómo LO HA HECHO? Se ha movido mucho mas rápido que antes”.  De repente el santo de Aries siente un jalón invisible que lo manda volando a varias columnas, después de estrellarlo Hefestos –que en ningún momento se había movido y que todo lo hacía con psicokinesis- cierra los ojos y Mu vuela velozmente hasta ponerse enfrente del temible dios.

 

Mu se asombra cuando observa que el olimpiano no hace ningún movimiento y una ligera energía blanquecina brilla en su frente. “Asi que, el también usa el poder mental, debo tener mucho cuidado con sus movimientos”. 

 

“Patético”, -responde Hefestos- acto seguido su ceja se enarca al observar el rostro descubierto y lastimado de Mu, algo que ha llamado poderosamente su atención- “Asi que … aun existen lemurianos en la tierra, no me la creo, tenía entendido que Athena –por misericordia- había aceptado un puñado de refugiados que había sobrevivido las inclemencias del tiempo para construirle armaduras a todos sus caballeros, pero, nunca pensé que alguno de ustedes llegaría hasta esta época. La mente del herrero divaga justo a esa época.

 

Monte Olimpo 25,000 años antes de Cristo

 

El padre de los dioses se encontraba discutiendo con Hefestos dentro del templo del herrero.

 

“Pero PADRE hemos conseguido enormes adelantos con esta nueva raza, la época que tanto has anhelado por fin se materializará, no entiendo porque quieres destruirla.”

 

Su ilustrísima se encontraba admirando las formidables armaduras divinas que había creado el herrero para todos los dioses. Inmediatamente mete su mano a un pequeño portal que forma y del mismo tira a los pies de Hefestos algo que lo hace palidecer.

 

“¿Reconoces este objeto?” –Hefestos utiliza su psicokinesis para tomarlo, ERA UNA ARMADURA DE DIOS de inmediato la aplasta mentalmente y un suspiro aliviado sale de su boca. “No es una kamei original” –piensa en voz alta- “Afortunadamente para ti no lo es, de haberlo sido ya estarías muy lejos de este lugar” –el herrero abre los ojos incrédulo- “Reza porque estos seres que has guiado con tanta devoción no se vuelvan un problema, si ellos han creado esta copia falsa, no dudes que en unos años descubran el punto culminante donde puedan accesar libremente al Olimpo. –Hefestos tiembla al pensar lo que el supremo dice- Y tu bien sabes lo que podría suceder después. “Pero padre, ellos no son rebeldes los he vigilado cuidadosamente desde su concepción TODO HA SIDO POR TI PADRE, para ser agradable a tus ojos y darte una creación digna de su ilustrísima.”

 

“Esas aberraciones nunca podrán ayudarnos en la eterna creación del cosmos, no bajo esa perspectiva, los seres son  poderosos y perfectos en su diseño pero destructivos en su naturaleza. Hice mal en encargarte esta encomienda, tu deber era transmitir el conocimiento básico de nuestra cultura para crear, NO PARA DESTRUIR  tienes 24 horas para deshacerte de ellos, si no lo haces, recibirás el castigo divino.” –Hefestos no puede creer lo que escucha- PADRE … PADRE -Zeus desaparece del templo dejando a un amargado dios- “MALDITA SEAAAAAAAAA”  Su cosmo se prende y su psicokinesis hace explotar todo lo que encuentra a su paso. “Athena, ella debió meterle esas absurdas ideas, no voy a permitirle a esa escuincla que se salga con la suya”. –Hefestos desaparece en el acto y reaparece en la tierra, pero, algo raro sucede-

 

“¿Qué demonios le sucede al hermoso cielo azul? Está totalmente oscuro –un rayo de luz cruza por su mente- y en el acto un edificio cae del cielo totalmente quemado, el herrero logra detenerlo y ponerlo ordenadamente en el suelo, -cerca de ahí se encontraba un lemuriano sumamente herido- hefestos –que seguía levitando- se acerca hasta a el. “¿Súbdito, ¿Qué es lo que pasa? ¿Porque todo está destruyéndose?”  “Ss..u ilustrísima … nos estan …matando …a todos, qui…eren ac..abar…con TAO ..” –se desploma por completo-  el herrero levita rápidamente hasta el lugar de los acontecimientos. Varios guerreros –que se encontraban reunidos- tenían puestas las kamei falsas -que como si de una amenaza se tratara- destruían todos los templos de los dioses olímpicos junto a los fieles que seguían correctamente la enseñanza. “Filos, ya llegó” el jefe de los rebeldes al escuchar a su compañero de armas voltea y con enorme confianza grita  “AHORA” todos los rebeldes energizan su cosmo y disparan al unísono por medio de unos cuarzos -que intensifican geométricamente el daño-  al lugar donde se encontraba Hefestos el cual usando una poderosa defensa mental recibe muy ligeramente el impacto.

 

“ESPEREN …. ¿QUE RAYOS CREEN QUE HACEN?” –interroga furioso- “Tenemos el poder para derrotarte, a ti y a todos los dioses, NO LOS NECESITAMOS” El herrero no daba crédito a sus oídos, y su cabeza comenzó a llenarse de las palabras amargas de su padre, el herrero no dejaba de escucharlo una y otra vez recordándole su fracaso y al ponerse las manos en la cabeza grita con una furia inusitada “BASTAAAAAAAA” es tan grande la furia psicokinética que provoca una enorme explosión que arrasa con toda la capital de la civilización lemuriana despedazándola por completo. Algunas embarcaciones que estaban llegando observaron el acontecimiento y, de inmediato giran el barco por miedo a represalias en otra dirección. El olimpiano alza su mano para despedazarla pero, un poderoso sentimiento se había gestado en su interior.

 

El herrero cierra los ojos “No durarán mucho tiempo vivos” de repente se eleva por los cielos y al observarlo contempla incontable número de rocas que vagaban sin rumbo por los diferentes templos del olimpo. “Si hay cucarachas que sobrevivieron a mi aplastante ataque, ESTE será su final.” Eleva sus manos al cielo y rápidamente las dirige a Tao. Miles de rocas pequeñas chocan contra la destruida ciudad hasta dejarla en cenizas, varias de las mismas habían alcanzado a las embarcaciones que se alejaban velozmente de la zona. Pero, sorprendentemente una de ellas –aunque destrozada- seguía navegando como si una fuerza invisible la guiara, el herrero se maravilla del milagro y sin decir mas se desvanece.

 

Los recuerdos se borran hasta volver a nuestro tiempo donde el herrero de los dioses sostiene firme a uno de los descendientes de aquellos supervivientes que habían salvado la vida en uno de los peores capítulos que se hayan gestado jamás. Sin embargo, ese día enmarcaba el preludio de un futuro aun más oscuro por venir.

 

“La creación de la Atlántida fue aun mas bella y vasta que la desafortunada Lemuria –sosteniendo con fuerza el cuello de Mu-  pero desgraciadamente fueron los mismos resultados. El “poder” decía Zeus, el poder los corrompe, necesitan ser guiados por alguien que tenga las cualidades para dirigirlos” Y es así como la estúpida de Athena habló seriamente con el todo poderoso convenciéndolo -con esa asquerosa lengua suya- de entregarle el control total de la tierra. Sin embargo, habían dioses que, celosos de lo que pudiera hacer Athena intervinieron directamente en este nuevo plan, desconociendo –para todos- las oscuras intenciones que tenían entre si.

 

El todopoderoso concordó en dividir el mundo en 3 partes, mismas que estarían vigiladas estrictamente por sus dos hermanos. Superiores en poder y sabiduría para ayudar a Athena en su encomienda. Es así como Zeus entrega el control del mar a Poseidón, el inframundo a Hades y el mundo terrenal a Athena. Pero, hubo un límite en sus poderes, tendrían que re-encarnar en cuerpos humanos cada 250 años para mantener un equilibrio perfecto, así, cada dios tendría un lapso único de tiempo ininterrumpido para dirigir la evolución de la nueva especie aparentemente pacífica y menos rebelde: LA HUMANA. 

 

El padre solo se encargaría de vigilar las cosas desde el cielo de vez en vez sin la necesidad de entrometerse –con la ayuda de Athena por supuesto-, ya que el balance sería registrado cada ciclo para observar la evolución de la especie que, finalmente se concentrara en hacer nuestros trabajos, siendo nosotros los arquitectos y ellos los constructores del mega universo que su providencia había vislumbrado para todos. Una perfecta unidad que al combinarse daría paso a una nueva etapa en nuestra continua evolución.

 

El resto ya lo conoces, los dioses cometieron el gravísimo error de intervenir directamente con la nueva raza, al grado de perpetuar “aberraciones” que no debían de ser, las cuales causaban mas problemas de los que lo solucionaban. Por años la lucha continuó, hasta que, el padre de todos los dioses decidió terminar con la disputa al lanzar el diluvio divino que destruyó definitivamente con las bestias y gigantes que pisaron la tierra.

 

Fue entonces que su ilustrísima entregó a la diosa Athena su famoso báculo con el que podría ganar todas las batallas por muy difícil que estas fueran y su poderoso escudo que reflejaría cualquier mal que le aquejase. Ya que, ni Poseidón ni Hades estaban dispuestos a ceder después de probar la carne, la gloria y la majestuosidad con la que había sido investida la raza de los humanos.

 

Aún así Poseidón fue el primero en desacatar las órdenes del supremo y reunió a los mejores guerreros de la Atlántida –o lo que quedaba de ella- para atacar furiosamente y quedarse con el control total del planeta. La primera guerra sagrada, misma que continuaría posteriormente con Hades –ayudado por Ares- la cual duraría por cientos de años, hasta el día de hoy en donde Athena por fin ha roto el ciclo que la mantuviera prisionera a la tierra por tanto tiempo. Sin embargo, falló miserablemente el encargo que le fuera asignado siglos atrás. Y ahora al verte, me doy cuenta que el destino me ha elegido desde la destrucción de tu raza para perpetuar y continuar el sagrado trabajo que me fuera encomendado desde un principio.

 

Mu al escuchar todo esto, observa con cautela como el herrero se quita su tiara y se da cuenta que Hefestos tiene los mismos puntos de su frente. “Así es caballerito, como ya te has de imaginar YO SOY EL ANCESTRO ORIGINAL DE TU RAZA el cual mi padre usó para traerlos a este mundo”. “MIENTES” –grita Mu soltándose de su agresor- “JAJAJAJAJAJAJA, quiero ver que tan fuerte se han hecho desde aquel día que los dejé vivir, PREPÁRATE LEMURIANO.”

 

Mu estira rápidamente sus dos manos –en dirección a si oponente- tirando energía psicokinética, pero Hefestos desaparece y aparece rápidamente enfrente de Aries enterrándole la rodilla en el estómago. Al cruzar sus brazos se ilumina totalmente y un impulso tremendo se desprende de su cuerpo chocando con el cuerpo de Mu mandándolo hacia una de las grietas del volcán estrellándolo violentamente. Acto seguido su cuerpo comienza a sentir una lluvia de golpes –psiquicos- por todo su ser para luego azotarlo contra el piso del destrozado templo.

 

Con gran fuerza Mu se levanta y desaparece, “ESOS TRUCOS NO FUNCIONARÁN CONTRA MI” Hefestos voltea rápidamente y lanza su poder mental, pero, este regresa con más furia alejándolo varios metros. “¿PERO QUE? Nunca nadie ha resistido mi ken psíquico ¿porque tu si? ¿Qué has hecho insecto RESPONDE?” –grita con sus ojos inyectados de cólera-

 

“Este es el maravilloso poder de la pared de cristal” una luz se refleja en la misma observándose un perfecto cuadrado que resguarda al caballero de oro.  “Muy impresionante caballerete, espero que esos no sean todos tus trucos”. Hefestos vuela rápidamente hasta donde Mu pero, VUELVE A ESTRELLARSE EN EL MURO DE CRISTAL, cuando trata de recuperarse ya es demasiado tarde, varios muros han sido construidos para contener al herrero del Olimpo –en una especie de cubo- “Nunca podrás escapar de ese cubo de cristal, ya que, puede reflejar todo tu poder, si lo haces, te lastimarás mas grave de lo que te imaginas”.

 

Hefestos hace la teleportación pero, ES INUTL, el cubo de cristal seguía con el. Intenta un golpe psícokinetico pero este se le regresa violentamente, al pegar con la otra pared vuelve a sentir el choque mucho mas fuerte haciéndolo rebotar. Y con gran fuerza detiene su vuelo para no repetir la dosis.

 

“QUITAME ESTA PARED CABALLERETE O LO LAMENTARÁS” En eso, Mu se concentra y un poderoso cosmo dorado comienza a emanar de el, Hefestos comprende la acción y vuelve a golpear pero con los mismos resultados. El caballero dorado a cargado su poder a máxima capacidad y al abrir sus ojos –que se encuentran iluminados- extiende sus brazos y grita con todas sus fuerzas “STARLIGHT EXTINCTION” –Hefestos observa horrorizado como el poderoso rayo se impacta en el cubo de cristal destruyendo y engulléndolo conjuntamente, provocando una explosión tan severa que provoca un terrible estallido de lava que lo cubre todo.

 

Mu vuela velozmente toma la esfera donde se encontraban los otros dorados y con telequinesis alza el vuelo a uno de los boquetes que se ha formado en el volcán debido a la tremenda presión ejercida por el ken de Mu. Incontable mar de lava se eleva por los aires y de entre el chorro de magma el santo de Aries sale volando con su cargamento, antes de caer al piso una fuerza tremenda lo jala sin piedad al epicentro del desastre, y reaccionando milagrosamente dispara con todo su poder a la enorme esfera, rasgándola  y creando un pequeño boquete.

 

“MUUUUUUUUUUUUUUUUUU” grita Shion desesperado al ver por el pequeño agujero a su valiente discípulo siendo engullido dentro del volcán. Y sintiendo lo peor Shion explota en furia abriendo el pequeño boquete hasta hacer salir de su prisión a todos los dorados. El maestro de Aries salta decidido cuando de repente Dohko alcanza su pierna deteniéndolo en el aire.

 

¿Qué CREES QUE ESTAS HACIENDO?” –grita el ex-patriarca fúrico-, “Eso es EXÁCTAMENTE LO MISMO que yo te digo” –le responde el maestro de Rozan- “No podemos dejar a Mu solo” –comenta agitado Aldebarán- “CABALLEROS ESCUCHENME BIEN” –los demás dorados quedan en silencio al escuchar la imponente voz de mando del viejo maestro de Rozan- “La tierra está en juego, Y LOS DIOSES VAN A EXTERMINARNOS, si vamos a ayudar a Mu solo complicaremos las cosas. No venimos a derrotar a los dioses, VENIMOS A QUITARLES LA TIERRA DE SU CONTROL. Y para cumplir tal proeza -por lo menos- uno de nosotros tendrá que llegar hasta el trono divino. ¿HAN ENTENDIDO?”

 

El silencio invade el ambiente por unos segundos, hasta que alguien lo corta súbitamente “No creo que nadie -y hablo por todos- quiere que Mu se quede solo a pelear –tal vez- una batalla imposible, pero, si regresamos a ayudarlo los esfuerzos de nuestro amigo habrán sido en vano. Ahora, CRUZEMOS el portal y sigamos el camino”. –finaliza el maestro de Libra-

 

El maestro Shion que había quedado en silencio con los ojos cerrados y los brazos cruzados por fin los abre y con voz quebradiza agrega. “Es cierto, la vida de la tierra y de todos los seres humanos que viven dentro de ella es quizá mas importante que cualquiera de nosotros, esta batalla será la mas encarnizada de nuestras vidas, LUCHEMOS CON TODO y logremos lo que nunca nadie ha podido jamás..”

 

Los dorados levantan la mano y con enorme fuerza gritan, “Caballeros dorados, AVANCEMOS” –Termina Dohko- los santos mas poderosos de la orden de Athena se ponen en movimiento hasta perderse en el horizonte.

 

DE REGRESO CON MU DE ARIES:

 

Mu se encuentra a punto de caer al mar de lava, “Tengo que liberarme … no puedo quedarme aquí … debo continuar, POR LA TIERRA” cuando, utilizando todo su poder psíquico logra liberarse del control de Hefestos y evita el peligro. De repente, de los aires una enorme bola psíquica le cae de lleno al Santo de oro cayendo peligrosamente al mar de magma.

 

“JAJAJAJAJA, este ha sido tu final caballerito … EH?” Sin voltear a ver, Hefestos nota que el santo de Oro está justo detrás de el. “STARLIGHT EXTINCTION” con una velocidad endiablada, el temible dios proyecta una sombra de si mismo que contiene todo el poder de la luz de la extinción y con esa misma se la regresa psíquicamente a Mu, pero EL PODER ES REFLEJADO en la pared de cristal que Aries había formado antes de lanzar su luz, el poder del caballero es reflejado con mas potencia pegándole de lleno al herrero de los dioses.

 

“AAAAA …. ESA MALDITA PARED …. VOY A DESTRUIRLAAAAAAA”

 

Sin perder tiempo, el santo de Aries hace una enorme pared de cristal y se lanza con increíble velocidad hasta el cráter que ha dejado Hefestos, el herrero al observar la acción instintivamente vuelve a usar su poder QUE SE VUELVE A REFLEJAR, “NOO .. NO PUEDE SER … MI KEN HA …” Con ojos imposibles Hefestos es aplastado poderosamente por su ken que desencadena una enorme explosión psíquica hundiendo lo que quedaba del agrietado volcán.

 

Luego de la explosión todo quedó en silencio hasta que, en una parte muy profunda del volcán, hefestos contemplaba maravillado el poder de los santos.

 

“Los caballeros de Athena son impresionantes, nunca me hubiera imaginado que dominaran el Dunamis, muy bien, no importa si te has elevado por encima de los 8 sentidos y puedes crear átomos mas poderosos, ya que LOS DIOSES TENEMOS EL PODER DE DESTRUIRLOS.”

 

El santo de Aries se encuentra exhalando aire rápidamente hasta que “DESPIERTA LEMURIANO” siente una patada que explota en su espalda –es la proyección o sombra mental de Hefestos- luego entonces una fuerza invisible lo toma poderosamente del cuello y es empujado fuertemente hasta el enorme fondo que se ha creado por la explosión. Mu desaparece y reaparece a la izquierda de Hefestos tirando un golpe potentísimo.

 

El herrero vuela por los aires, Mu lo recibe del otro lado con una patada circular de giro que lo dirige hasta donde se encontraba la cúspide del volcán. En el cenit Mu re-aparece con una enorme pared que impacta en Hefestos multiplicando el daño y al caer, el santo de Aries remata diciendo “STARDUST REVOLUTIOOOOOON” Un centenar de polvo de estrellas surca el aire hasta impactarse de lleno en Hefestos que se duele del ken y cae vertiginosamente a una de las orillas de la base del volcán la cual rosa varios metros para después recuperar la estabilidad.

 

Antes de poder hacer nada varias piedras gigantes amenazan con derribar a Hefestos el cual, con una soberbia manipulación mental logra detener para luego triturarlas –cerrando el puño de su mano- con suma facilidad hasta hacerlas polvo.

Inmediatamente una enorme fuerza psícokinetica se impacta estruendosa en la divinidad del herrero, este, antes de salir disparado logra detener orgulloso el magnífico poder de Mu y al retenerlo va acercándose lentamente hasta el santo de oro que se encontraba brillando como un pequeño sol. Hefestos frunce el ceño al observar la potencia que ha creado el cosmo del caballero y como adelantándose a los hechos enciende el suyo destruyendo la retención del santo hasta lanzarse encima de Mu.

 

Hefestos es el primero en tirar el golpe, pero, Mu logra evadirlo por muy poco siendo rozado por la sombra mental del dios, al momento los dos se quedan de pie mirándose el uno al otro “Has sido bendecido con una enorme cantidad de poder psicokinético caballerete, ahora quiero que me demuestres lo que puedes hacer con el,

 

La sombra mental tanto de Hefestos como de Mu se desprenden de ámbos cuerpos y al verse una furiosa batalla comienza a una velocidad mucho mas allá de la luz, los golpes de uno choca con la defensa del otro. La pelea es muy cerrada hasta que, Hefestos agota todos los movimientos del santo de Oro hasta acorralarlo y proyectar un poderosisimo golpe psicokinético que lo tambalea y deja a merced de su oponente.

 

“Veo que eres muy hábil, pero, eso no te ayudará ahora” El herrero se apresta a rematar al santo de aries y justo al hacer el movimiento, Mu –usando todo su poder mental- le provoca una contra golpeándolo despiadadamente. El herrero sale disparado hacia atrás en línea recta destruyendo lo que queda de las paredes del volcán. Mu se teletransporta y lo recibe con todo el poder de su ken psicokinético provocando un enorme cráter a las afueras de lo que solía ser el –ya de por si-  inhóspito paisaje.

 

Hefestos enciende su altísimo cosmo al ritmo que grita “BASTA, ya tuve suficiente”

El cosmo gigantesco del herrero sofoca por completo a Mu inmovilizándolo hasta recibir una enorme y potente bola energética que lo hace volar dramáticamente por los aires. Al caer Hefestos vuelve a prender agresivamente su cosmo, era tal la potencia que, a una distancia de 10 metros todo lo que estaba a su paso se desintegraba, Mu observa como pequeños pedazos de su mano y armadura comienzan a desprenderse como si este fuera de arcilla. “No es posible, ¿Ha estado jugando conmigo todo este tiempo? NO PUEDE SER” exhorta Mu agitado. “Tengo que hacer algo, o sino ESTE SERÁ MI FIN”

 

Mu se levanta enciende su cosmo y moviéndose a una velocidad superior a la luz se mueve de forma aleatoria para distraer la atención del olimpiano hasta que, al estar cerca de el DESAPARECE. Sin dejar de abrir los ojos el herrero –a una velocidad endemoniada- hunde su puño a su lado izquierdo –apareciendo Mu en el acto- Mu cae aparatosamente al suelo y Hefestos dirige su cuerpo mental hasta donde el santo de Aries provocando un cráter mucho mas grande que el anterior.

 

El santo de oro -que se había teletransportado detrás de Hefestos- lanza fieramente dos rayos de energía. Hefestos desaparece y una energía psicokinética se vuelve a enterrar en el plexo de Mu para rematar con una enorme bola de energía que el herrero suelta. El santo de Aries con enorme esfuerzo fabrica su CRYSTAL WAAAAAAAALL, pero la bola energico-quinética es tan poderosa QUE DESTRUYE LA RESISTENTE pared de Mu que alcanzando a colocar sus dos brazos en forma de cruz logra defenderse del temible ataque, un enorme surco se forma de la presión que resiste el santo de Aries al ser arrastrado frenéticamente por el poderoso ken, pero, cuando todo ha terminado solo logra verse al caballero de oro inmóvil exhalando aire rápidamente por la boca, y un vapor que salía de todo su cuerpo –su dorada armadura se veía algo oscura debido a los ataques- con los brazos –aun- entrecruzados cubriendo el pecho y la cara. Mu se veía cansado por el enorme esfuerzo generado en la batalla.

 

”CABALLERO, DEBES DARLE GRACIAS A TU KAMEI DORADA QUE HA RESISTIDO EL ATAQUE, DE LO CONTRARIO YA ESTARÍAS MUERTO.” Mu que se encontraba aun jadeante observa entre las pequeñas aberturas de su defensa a quien fuera su agresor.

 

“LEMURIANO … RÍNDETE, ya demostraste tu valía, no hay necesidad de que termine con tu vida. Tu me puedes ayudar a dirigir la nueva era mitológica, la única condición es que te arrodilles ante mi, me pidas el perdón y jures lealtad eterna.”

 

“NO JAMÁS” Mu realiza rápidamente la técnica de la “Stardust Extinction” pero, antes de que el magnífico polvo saliera disparado de sus manos Hefestos aparece enfrente de el iluminando su mano derecha que hunde en la humanidad de Mu descargando todo el poder de su ken mental. Hefestos reaparece varios metros detrás del santo de Aries y juntando gran parte de su energía el cielo se ensombrece y su energía naranja-rojiza se expande. Hefestos se eleva al cielo y moviéndose inusitadamente va dejando rastros de su sombra mental hasta formar un ángulo de 45° a cada lado con las piernas extendidas forma una monstruosa bola psicoquinética  “PSICOTRÓN DE HAEPHESTUS”  que tira sin piedad en dirección de Mu.

 

El santo de Aries advierte el peligro, logra detener su vuelo con el poder de su psicokinésis y encendiéndo su cosmo al límite forma su poderosa “CRYSTAL WAAAAALL”.  “IMBÉCIL PUEDO MANIPULAR EL DUNAMIS COMO YO QUIERA INCLUSO DESTRUIR TU DÉBIL PARED” La tremenda bola se impacta violentamente con la pared de cristal PERO ESTA NO CEDE y Mu va frenando con gran fuerza de voluntad el furioso poder de Hefesto, pero, algo sucede, una cuarteadora se deja escuchar, Mu voltea a ver su pared y perdiendo la concentración –por temor a lo que vé- el rúgido de la bola no se deja esperar impactándose cruelmente en la humanidad del santo de Aries que provoca una explosión PODEROSISIMA que se deja sentir en todos los templos aledaños del Olimpo.

 

El santo de Aries cae de entre la poderosa explosión con la armadura dorada-kamei destrozada por completo.  Y con gran fuerza de voluntad se levanta y un cosmo tremendamente poderoso surge de aquel lacerado cuerpo. “Asi que, ¿aun tienes deseos de seguir esta blasfemia? Muy bien, CONTINUEMOS”. Una enorme mano –de tonalidades grises- toma el cuerpo entero de Mu y lo sostiene fuertemente. “Muy bien caballerete, no te muevas” el herrero alza sus brazos y flexionándolos -hasta dejar las manos cerca de la parte trasera de la cabeza- forma una pequeña energía que, en un instante se transforma en una enorme esfera rojiza y generando una electricidad negra –que vibra en todo el cuerpo de hefesto- la tira sin piedad hacia el santo de Aries.

 

Mu, al ver la enorme esfera grita con todas sus fuerzas y creando un ENORME COSMO LUMINOSO que pareciera emanar los mismos rayos solares destruye la trampa del herrero y al estirar sus brazos –delante de si- grita “CRYSTAL WAAAALL” la poderosa esfera cuartea la tremenda pared, Hefestos bosteza una sonrisa maligna y como si de una saeta se tratase un cuerpo agrisado cruza el espacio entre los dos hasta impactarse en el lugar donde se encontraba el santo de Aries, inmediatamente una poderosa explosión se deja sentir por el enorme poder del ken.

 

Hefestos observa a Mu que a logrado evadir el tremendo ataque por muy poco –que para estos momentos se encuentra sangrando gravemente-  grita con todas sus fuerzas “STARDUST REVOLUTIOOOOOOOON”. El herrero que aun se encontraba sin poder recuperar el aliento SIENTE COMO ES DEVORADO POR INCONTABLES POLVOS DE ESTRELLA que lo lastiman por todo su cuerpo lanzándolo agresivamente a la base del volcán, -dejando un enorme surco de tierra- provocando –al contacto con la base- un furioso estallido.

 

Mu –que sigue jadeante- observa el siniestro paisaje apocalíptico con el cielo muy oscuro –con negros nubarrones- y la mayoría del pequeño continente en ruinas. Después de un momento Mu se incorpora totalmente y expresa su sentir “Lo … lo hice .. DERROTÉ A HEFESTOS” un segundo después de hablar un poderoso impacto de ken psicokinético dobla por completo al lastimado santo que, al no poderse recuperar queda arrodillado y con las manos apoyadas en el piso.

 

“Muy bien lemuriano, -flotando levemente arriba del suelo y observando a Mu a una distancia de 3 metros- ahora pide el perdón y júrame lealtad eterna. No lo volveré a repetir”

 

Con enorme proeza Mu logra levantarse y encendiendo su cosmo dorado al límite responde “Prefiero morir antes de jurar lealtad a un dios carente de sentimientos hacia la gente de la tierra”

 

“No seas tonto, ¿PARA QUE DESPERDICIAR TU VIDA en salvar personas corruptas y carentes de perdón?  –el herrero alza su mano derecha y en el acto la cierra agresivamente mientras habla- Cuando podrías plasmar junto a mi una nueva generación de hombres, dóciles y serviciales que podamos utilizar a nuestros caprichos.”  -tensando el puño y emanando un fino polvo de estrellas-

 

“Hefestos –cierra los ojos mientras medita sus palabras, luego entonces los vuelve a abrir.- Mi vida está totalmente dedicada  a servir y honrar los ideales de Athena:  -mientras habla su cosmo se hace mas y mas grande-  CULTIVAR Y PROTEGER CON SABIDURIA Y GLORIA A LA TIERRA AMADA”.

 

“¿Qué?” –Hefestos enmudece ante las sabias palabras del santo de Aries imbuidas de valor y espíritu. Sin embargo la soberbia le nubla la mente y reacio insiste: “No has logrado entender el propósito de tu creación Lemuriano tu deber es REGIR a los hijos de los humanos NO OBEDECERLOS”.

 

“Hefestos, los dioses han perdido la concepción de las cosas ¿Cómo puedes juzgar a los humanos si nunca has convivido con ellos? Ignoras muchas cosas de ese pueblo y por lo mismo, algún día todos los dioses serán superados..

 

¿Cómo TE ATREVES? –el cielo comienza a tronar con fuerza y una tremenda ventisca se apodera del lugar- Muy bien lemuriano, te ofrecí la gloria, pero ahora serás el primero en recibir el castigo divino.”

 

“TU SERAS EL QUE ACOMPAÑE A HADES Y POSEIDÓN A OBLIVION”. –Mu enciende su cosmo mas allá de los 8 sentidos, sintiendo el poder del Dunamis por todo su cuerpo, el polvo de estrellas comienza a aflorar del mismo cuerpo de Mu, el cual, maravillado por tal efecto comienza a realizar SU ÚLTIMA TÉCNICA.

 

“¿Por qué? –cerrando fuertemente sus puños y sintiendo como la sangre le hierve de rabia- ¿Qué es lo que lo impulsa a seguir? ¿Por qué ME HA NEGADO? –dice Hefestos en la privacidad de su pensamiento-  Nunca te perdonaré tal desacato, el levantar el puño en contra de un dios, ES LA OFENSA MÁXIMA.  Muy bien, si eso es lo que quieres MORIRAS.” Termina diciendo el herrero-

 

Hefestos enciende su tremendo y gigantesco cosmo, su cuerpo se inmoviliza por completo, y detrás de si aparece su sombra mental –de color grisácea- que se va colmando de una energía roja-negriza que lo invade por completo. Inmediatamente varias esferas de energía comienzan a cubrirlo por completo hasta que su cosmo ha alcanzado el punto máximo. Luego entonces los ojos de Hefestos desaparecen hasta dejarlos totalmente blancos. La sombra mental se mete al cuerpo del herrero y desprendiendo un fino polvo de estrellas por todo su cuerpo alza las manos –la sombra también lo hace- e incontables esferas se expanden enormemente hasta dejar salir un tremendísimo rayo gigantesco que cubre y destruye todo a su paso.

 

"El santo de Aries que observa esta escena inenarrables enciende a máxima potencia su cosmos y centellenado sus ojos con tremenda luminosidad estira su brazo derecho “EXPLOSIÓN DE  …” y de inmediato el polvo de estrellas lo impregna con su brazo izquierdo “…POLVO DE LUZ ESTELAAAAAAAR”  dos enormes luces chocan entre si provocando la destrucción entera. El cosmo de Mu parece desfallecer pero, en un acto inusitado grita con todas sus fuerzas: Athena, dame fuerzas para poder vencer a mi rival, AAAAAAATHEEEEEENAAAAAAAAAAAAAAAAA –Mu explota con un cosmo dorado impresionante, destruyendo por completo lo que quedaba de su armadura y la poderosa explosión de polvo de luz estelar comienza a vencer el ken ofensivo del herrero. “NO ES POSIBLE, NO PUEDO CREER LO QUE ESTOY VIENDO –la energía comienza a sofocar mas y mas el relámpago- ESTE LEMURIANO INTENTA VENCER A UN DIOS …UN DIOOOOOOOS. –varias gotas de sudor se reflejan en su rostro así como un enorme temor que se apodera fuertemente dentro de si. El herrero no puede mas, la energía está a punto de colapsarlo hasta que, y haciendo un enorme esfuerzo manifiesta a su sombra mental que combinándose con el cuerpo del olimpiano provoca una explosión psicokinética que, aunada al poderoso relámpago engulle por completo la luz del santo de oro.

 

El choque de energías es tan tremendo que la piel de Mu comienza a desprenderse de su cuerpo como si de arcilla se tratara, “Amigos, he cumplido mi misión, les encargo a ustedes proteger el destino final de nuestra hermosa tierra” poco a poco el santo de Aries siente como su cuerpo y su mente se funden en la infinidad del cosmos.

 

CONTINUARA .............................................

Jeczman
 
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  Capítulo 3 27/Noviembre/2006 - 17:32

Hola que tal, saludos a todos y gracias por leer !!!

 

CAPÍTULO 3: EL DESAFIO DE LOS DIOSES

 

“Espera Aioria, no … no puedo verte a los ojos” –Seiya y los demas caballeros se cubren por atestiguar la tremenda luminiscencia de la poderosa armadura de Leo, es un resplandor tan fuerte que brilla con la intensidad misma del astro rey.-

 

Al escuchar esas palabras Aioria se observa asi mismo y se asombra del poderío de su nueva armadura de Leo. “Es increíble, Hefestos no mintió al respecto”

 

“¿Cómo?” –Pegaso no comprende el significad de las palabras de Leo que parecía inmerso en sus propios pensamientos. Al escuchar a Seiya, vuelve en si y al voltear a verlo le regala una sonrisa franca.

 

“El herrero de los dioses –Hefestos- el fue quien labró nuevamente estas armaduras, al principio estuvimos escépticos al respecto, pensamos que los dioses iban a sabotear nuestra lucha, pero veo que existe el honor y la honestidad, y es hasta este día, con esta acción que me doy cuenta que en realidad el enemigo al que siempre debimos detener era a nosotros mismos.”

 

Seiya enarca la ceja y no puede evitar escuchar las palabras de Zeus resonando en su cabeza acerca de la maldad que representa la raza humana.

 

“¿Son malos los dioses?, esta actitud ha cambiado mi forma de pensar hacia ellos, y me di cuenta que en realidad compartimos cosas y que no somos tan distintos, solo que, nuestra naturaleza a veces nos pinta como unos salvajes sin honor.”

 

Seiya toma asiento –en el piso- lentamente, se recarga en uno de los pilares y poniendo su brazo izquierdo –su puño- se toca el labio y al juguetear su barbilla con sus dedos, se da cuenta de la vastedad de los seres mitológicos.

 

“¿Quiénes son los dioses?, ¿Qué SON?, seres aparentemente arrogantes pero, por otro lado seres con un gran sentido del honor. –Medita Seiya en silencio-

 

“¡SEIYA!”

 

Brinca nervioso Pegaso al escuchar su nombre, aparentemente las palabras de Aioria habían metido mas dudas en su cabeza. Lo que quiera que fuera de algo no tenía dudas, la tierra tenía que ser salvada y el haría lo imposible por hacerlo aunque eso significara darlo todo para conseguirlo.

 

“Te lo has tomado muy a pecho ¿cierto?” -Leo apoya su mano derecha en el hombro izquierdo de Pegaso y mirándolo con una sabiduría de hermanos agrega:

 

“Seiya, no te preocupes por nosotros, todo va a estar bien” –Pegaso contempla por vez primera los ojos tan sinceros del león dorado, un fiel espejo de si mismo lleno de valor y coraje ante la situación que parece imposible de realizar.-

 

“Aioria” –levantándose Seiya apresuroso- “Promételo” –lo toma de los hombros y mirándole fijamente a los ojos nervioso y preocupado, el león dorado no puede mas que percibir la congoja que expresa el rostro de Seiya, pero, aun asi se mantiene tranquilo y con una leve frialdad escucha finalmente el rezo de Pegaso- “Tienes que darlo todo en esta batalla … TODO”

 

Aioria pone su mano derecha en el cabello rizado de Seiya y con una enorme sonrisa responde: “No te preocupes amigo, todo va a estar bien. La tierra se va a salvar TE LO PROMETO”

 

Al finalizar la oración Aioria brilla intensamente y Seiya se maravilla del poder que emana la túnica de Leo. Y eso le hace recordar la belleza del Santuario, siempre firme y luminoso, como todas las esperanzas envueltas en ellos.

 

“Aioria, ¿qué pasó en el santuario? Shun me dijo que no había nadie que lo pudiera defender. Excepto nosotros, por un momento pensé que los caballeros dorados harían la defensa mas grande de ….AAAGH” –Seiya cae al piso gritando de dolor y un tremendo mal le cruza la cabeza, su estridencia es tan grande que amenaza con taladrarle la cabeza.

 

“SEIYA … QUE PASA SEIYAAAAAAAAAAA” –Pegaso cae al piso y observa varias figuras borrosas de Aioria y varios caballeros que se jun