|
POR DIOSSSSSSSS QUE BIEN SE SIENTE LA BIENVENIDA, GRACIAS POR HACERME SENTIR BIEN ENTRE USTEDES, YO LES VOY A PEGAR (PERDON POR ESO) PERO ESQUE VIVI HACE UNA LINDA DESCRIPCION DE LA COCINA, EL AMOR Y LA RELACION......
LES DIRE UN SERCRETO HA!, SI ME ATREVO A PEGAR LOS MENSAJES QUE VIVI ESCRIBE EN SU PAGINA, ADEMAS DE DAR A CONOCER ESE ESPACIO EXISTE OTRA RAZON OK!
ESTOY APRENDIENDO A ESCRIBIR SIN PERDER EL HILO DE LAS COSAS, EXPLICANDO BIEN Y SIN DEJAR HUECOS ENTRE LAS IDEAS QUE ME BROTAN........ LES OFRESCO UNA DISCULPA DE ANTEMANO POR ESO Y ACEPTEN QUE YO COMPARTA CON USTEDES LOS ESCRITOS DE VIVI, QUE AL FINAL DE CUENTAS SIEMPRE LOS COMPARTIMOS Y TAMBIEN INCLUIMOS IDEAS MIAS JAJAJAJAJAJA GRACIAS!!!
El dulce aroma de los waffles
" ¿COMER ES HUMANO? ENTONCES COMAMOS!!! "
Esta columna está dedicada a todas las personas que como yo, creen que la historia de la humanidad tiene dos partes: antes y después de los waffles. Si tu formas parte de ese selecto grupo sabes a qué me refiero y saborearás lo que vas a leer a continuación...
Si hay algo que deba agradecerle a Sofía Cristina, mi socia y compañera de viaje inseparable e incondicional, es el haberme preparado un manjar como los waffles, yo no los conocía porque en Colombia no son parte de nuestro típico desayuno, pero en México si. Ella tiene un sistema fundamental para preparar ambrosías, y se trata de cocinar con amor y por amor... para el caso de los waffles prepara una suave mezcla que luego vierte en la wafflera y espera pacientemente hasta que se doran. Hoy me comí 1 par. Cuando estaban a punto de salir de la wafflera, el aroma invadía toda la cafetería y eso me hizo volar (literalmente hablando) hasta la cocina, extraerlos y sentarme a la mesa con senda botella de miel de maple. Sin temor alguno oprimí esa botella y permití que la miel se deslizara por cada uno de los cuadritos del waffle. Después agregué mantequilla. Ufff los waffles comenzaron a brillar y devoré el primer bocado. No hay palabra que describa ese sabor. Dulce, exquisito. Luego un sorbo de leche fría. Los dos sabores en la boca me recordaron que soy de esas personas que puede comer dulces y que se ríe al comerlos. Di las gracias por ello.
Es oportuno mencionar aquí una amiga muy especial que ha elegido un día en la semana para comer waffles, ella sabe cómo se divide en dos la historia de la humanidad: el antes y el después de los waffles; y por cierto ese día que ella eligió es el Viernes.
Prosigo con mi relato... justo en ese preciso momento llegó a la cafetería otra entrañable amiga y le presenté mi plato. Ella lo miró, absorbió su sabor inconscientemente y pidió una orden para degustarla con nosotras. Nuestra digestión fue excelente, está de más decirlo.
Si para tu desayuno tienes huevos, tortillas, frijoles, arepas, waffles o pan, disfrútalos a plenitud. ¿Crees tu que si le das a tu cuerpo lo que desea comer, él podría devolverte esa satisfacción con experiencias negativas para ti? La respuesta es No. Tu cuerpo, tu ser entero siempre agradecerá que lo trates bien, y ese buen trato comienza cuando saboreas un plato de comida, sea modesto o no. Intenta incluir todos tus sentidos cuando tengas un plato de comida frente a ti. Agradece el hecho de que esté ahí disponible para ti en ese instante e incluye a quien lo preparó para ti. Puede que lo sepas o no pero un buen platillo, un exquisito sabor, incluye necesariamente un buen sentimiento, con esto te quiero decir que si la comida que ingieres te agrada, ella lleva de por si el buen sentimiento del chef al prepararla.
Intenta disfrutar cada instante de tu día y cuando comas olvídate por un instante de la televisión, de los problemas, el periódico y las preocupaciones; tu cuerpo te lo agradecerá, de eso estoy totalmente segura... por lo menos ese día que desayuné waffles se me quedó grabado porque a final de cuentas le daba gusto a quien más quiero: a mi misma.
Por Vivi Cervera
http://vivi.cervera.googlepages.com
|