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El Presidente del Colegio de Profesores, Jaime Gajardo Orellana, reconoce ante la Asamblea Nacional de la Educación, el aporte importante de los "Pingüinos". Dijo El magnífico, masivo, entusiasta y consecuente movimiento de los estudiantes secundarios el año 2006 vino a poner las cosas en su lugar: no puede haber cambios profundos y definitivos en la educación mientras esté vigente la LOCE.
Intervención completa en el sitio:
http://www.colegiodeprofesores.cl
“ Y cómo es la huea, la Gordi estudió gratis y ahora hay que pagar”, “el que no salta es paco”, fueron los cánticos que se tomaron la Alameda,cuando los estudiantes secundarios se cansaron de esperar respuestas a sus peticiones de renovar el sistema educacional de Chile. Aburridos de no ser escuchados por las autoridades y de recibir respuestas vagas y poco concretas, en junio de este año consolidaron la Revolución Pingüina como una de las manifestaciones emblemáticas de nuestro país. Protestas, paros y tomas se dieron lugar en un Chile acostumbrado a callar y a aguantar en un sistema sin fuerzas sociales que generen debate, ni que participen. Para muchos, todo comenzó como un juego, como un motivo más para capear clases, para marchar por las calles y arrancar de los pacos, para la gran mayoría, no fueron más que actos vandálicos. Los destrozos en la vía pública y los miles de alumnos detenidos sólo sirvieron para los análisis de especialistas respecto a la violencia en los jóvenes. Pero cuando decidieron idear otra forma de protesta y se tomaron los colegios, jamás pensaron el revuelo que generarían, el apoyo de la ciudadanía y la consecuente legitimación de sus demandas. Fue un remezón, el despertar de la sociedad chilena. Profesores, alumnos y apoderados se convirtieron en un solo ente, que gritaba a todo pulmón ¡ Ya Basta ! La derogación de la Ley Orgánica Constitucional de Educación ( LOCE ), la gratuidad en el pase escolar y el cuestionamiento a la Jornada Escolar Completa ( JEC ) fueron las banderas de lucha de la revolución. Sin lugar a dudas el movimiento no respondió a un berrinche adolescente, propio de los cambios hormonales de esa edad, sino que a la aparición de una generación más abierta, más pluralista y tolerante. Esos bien llamados hijos de la democracia, que aunque el término esté ya manoseado ilustra de manera profunda quienes son estos adolescentes. La revolución recién comienza, es el inicio de una nueva era para nuestra sociedad, la era participativa, la era ciudadana, y este libro recoge los pensamientos de sus protagonistas. Son nueve testimonios, en que los dirigentes de esta revolución revelan sus sueños, y frustraciones y cuentan aquello que no se dijo, lo que los medios no publicaron. Profundas entrevistas donde estos vehementes pingüinos explican y justifican el movimiento estudiantil. Son nueve historias de jóvenes que sin nada que perder lo entregaron todo. Dejaron de lado a sus familias y amigos con el fin de reformar la educación y cambiar el destino de su país. Distintas versiones de un mismo hecho que narran cómo se vivió la Revolución Pingüina en los diversos establecimientos de Santiago. De los 11 mil planteles educacionales existentes en nuestro país, más de mil colegios municipales, particulares y subvencionados paralizaron sus actividades curriculares, entre 600 mil y un millón de estudiantes adhirieron al movimiento, aportando cada uno de sus diversas visiones acerca de las causas y consecuencias de esta revolución. A pesar de ello, lo plasmado en estas páginas no es tan amplio como quisiéramos, pues lamentablemente hubo alumnos que no pudieron o simplemente no quisieron hablar, tal vez por cansancio o sólo por opción personal. Da igual el motivo, el tema es que no se pudo registrar su visión. Fue el caso de César Valenzuela ( ex Confederación Suiza ), quién luego de un mes de insistentes y molestosos llamados telefónicos, prefirió no dar su testimonio, al igual que la controvertida María Jesús Sanhueza ( Liceo Carmela Carvajal ) quién luego de tres citas fallidas y acotadas conversaciones por Messenger tampoco dio la posibilidad de contar lo que fue para ella toda esta rebelión. Por otra parte, las gestiones para entrevistar a Germán Westhoff ( Instituto Nacional) no rindieron frutos, así como tampoco las visitas a su colegio para conversar con los representantes del Centro de Alumnos. A pesar de ello, nos quedamos con aquellos que sí estuvieron dispuestos a hablar acerca de su visión y su compromiso con el cambio social que generaron. Estos son los fieles representantes de la nueva generación, aquella criada bajo los cánones de la libertad y el derecho a expresarse, a luchar y participar. Una esperanza para un nuevo Chile, el Chile de la Democracia “. Libro:
Aburridos de no ser escuchados por las autoridades y de recibir respuestas vagas y poco concretas, en junio de este año consolidaron la Revolución Pingüina como una de las manifestaciones emblemáticas de nuestro país. Protestas, paros y tomas se dieron lugar en un Chile acostumbrado a callar y a aguantar en un sistema sin fuerzas sociales que generen debate, ni que participen. Para muchos, todo comenzó como un juego, como un motivo más para capear clases, para marchar por las calles y arrancar de los pacos, para la gran mayoría, no fueron más que actos vandálicos. Los destrozos en la vía pública y los miles de alumnos detenidos sólo sirvieron para los análisis de especialistas respecto a la violencia en los jóvenes. Pero cuando decidieron idear otra forma de protesta y se tomaron los colegios, jamás pensaron el revuelo que generarían, el apoyo de la ciudadanía y la consecuente legitimación de sus demandas. Fue un remezón, el despertar de la sociedad chilena. Profesores, alumnos y apoderados se convirtieron en un solo ente, que gritaba a todo pulmón ¡ Ya Basta ! La derogación de la Ley Orgánica Constitucional de Educación ( LOCE ), la gratuidad en el pase escolar y el cuestionamiento a la Jornada Escolar Completa ( JEC ) fueron las banderas de lucha de la revolución. Sin lugar a dudas el movimiento no respondió a un berrinche adolescente, propio de los cambios hormonales de esa edad, sino que a la aparición de una generación más abierta, más pluralista y tolerante. Esos bien llamados hijos de la democracia, que aunque el término esté ya manoseado ilustra de manera profunda quienes son estos adolescentes. La revolución recién comienza, es el inicio de una nueva era para nuestra sociedad, la era participativa, la era ciudadana, y este libro recoge los pensamientos de sus protagonistas. Son nueve testimonios, en que los dirigentes de esta revolución revelan sus sueños, y frustraciones y cuentan aquello que no se dijo, lo que los medios no publicaron. Profundas entrevistas donde estos vehementes pingüinos explican y justifican el movimiento estudiantil. Son nueve historias de jóvenes que sin nada que perder lo entregaron todo. Dejaron de lado a sus familias y amigos con el fin de reformar la educación y cambiar el destino de su país. Distintas versiones de un mismo hecho que narran cómo se vivió la Revolución Pingüina en los diversos establecimientos de Santiago. De los 11 mil planteles educacionales existentes en nuestro país, más de mil colegios municipales, particulares y subvencionados paralizaron sus actividades curriculares, entre 600 mil y un millón de estudiantes adhirieron al movimiento, aportando cada uno de sus diversas visiones acerca de las causas y consecuencias de esta revolución. A pesar de ello, lo plasmado en estas páginas no es tan amplio como quisiéramos, pues lamentablemente hubo alumnos que no pudieron o simplemente no quisieron hablar, tal vez por cansancio o sólo por opción personal. Da igual el motivo, el tema es que no se pudo registrar su visión. Fue el caso de César Valenzuela ( ex Confederación Suiza ), quién luego de un mes de insistentes y molestosos llamados telefónicos, prefirió no dar su testimonio, al igual que la controvertida María Jesús Sanhueza ( Liceo Carmela Carvajal ) quién luego de tres citas fallidas y acotadas conversaciones por Messenger tampoco dio la posibilidad de contar lo que fue para ella toda esta rebelión. Por otra parte, las gestiones para entrevistar a Germán Westhoff ( Instituto Nacional) no rindieron frutos, así como tampoco las visitas a su colegio para conversar con los representantes del Centro de Alumnos. A pesar de ello, nos quedamos con aquellos que sí estuvieron dispuestos a hablar acerca de su visión y su compromiso con el cambio social que generaron. Estos son los fieles representantes de la nueva generación, aquella criada bajo los cánones de la libertad y el derecho a expresarse, a luchar y participar. Una esperanza para un nuevo Chile, el Chile de la Democracia “. Libro:
Para muchos, todo comenzó como un juego, como un motivo más para capear clases, para marchar por las calles y arrancar de los pacos, para la gran mayoría, no fueron más que actos vandálicos. Los destrozos en la vía pública y los miles de alumnos detenidos sólo sirvieron para los análisis de especialistas respecto a la violencia en los jóvenes. Pero cuando decidieron idear otra forma de protesta y se tomaron los colegios, jamás pensaron el revuelo que generarían, el apoyo de la ciudadanía y la consecuente legitimación de sus demandas. Fue un remezón, el despertar de la sociedad chilena. Profesores, alumnos y apoderados se convirtieron en un solo ente, que gritaba a todo pulmón ¡ Ya Basta ! La derogación de la Ley Orgánica Constitucional de Educación ( LOCE ), la gratuidad en el pase escolar y el cuestionamiento a la Jornada Escolar Completa ( JEC ) fueron las banderas de lucha de la revolución. Sin lugar a dudas el movimiento no respondió a un berrinche adolescente, propio de los cambios hormonales de esa edad, sino que a la aparición de una generación más abierta, más pluralista y tolerante. Esos bien llamados hijos de la democracia, que aunque el término esté ya manoseado ilustra de manera profunda quienes son estos adolescentes. La revolución recién comienza, es el inicio de una nueva era para nuestra sociedad, la era participativa, la era ciudadana, y este libro recoge los pensamientos de sus protagonistas. Son nueve testimonios, en que los dirigentes de esta revolución revelan sus sueños, y frustraciones y cuentan aquello que no se dijo, lo que los medios no publicaron. Profundas entrevistas donde estos vehementes pingüinos explican y justifican el movimiento estudiantil. Son nueve historias de jóvenes que sin nada que perder lo entregaron todo. Dejaron de lado a sus familias y amigos con el fin de reformar la educación y cambiar el destino de su país. Distintas versiones de un mismo hecho que narran cómo se vivió la Revolución Pingüina en los diversos establecimientos de Santiago. De los 11 mil planteles educacionales existentes en nuestro país, más de mil colegios municipales, particulares y subvencionados paralizaron sus actividades curriculares, entre 600 mil y un millón de estudiantes adhirieron al movimiento, aportando cada uno de sus diversas visiones acerca de las causas y consecuencias de esta revolución. A pesar de ello, lo plasmado en estas páginas no es tan amplio como quisiéramos, pues lamentablemente hubo alumnos que no pudieron o simplemente no quisieron hablar, tal vez por cansancio o sólo por opción personal. Da igual el motivo, el tema es que no se pudo registrar su visión. Fue el caso de César Valenzuela ( ex Confederación Suiza ), quién luego de un mes de insistentes y molestosos llamados telefónicos, prefirió no dar su testimonio, al igual que la controvertida María Jesús Sanhueza ( Liceo Carmela Carvajal ) quién luego de tres citas fallidas y acotadas conversaciones por Messenger tampoco dio la posibilidad de contar lo que fue para ella toda esta rebelión. Por otra parte, las gestiones para entrevistar a Germán Westhoff ( Instituto Nacional) no rindieron frutos, así como tampoco las visitas a su colegio para conversar con los representantes del Centro de Alumnos. A pesar de ello, nos quedamos con aquellos que sí estuvieron dispuestos a hablar acerca de su visión y su compromiso con el cambio social que generaron. Estos son los fieles representantes de la nueva generación, aquella criada bajo los cánones de la libertad y el derecho a expresarse, a luchar y participar. Una esperanza para un nuevo Chile, el Chile de la Democracia “. Libro:
Profesores, alumnos y apoderados se convirtieron en un solo ente, que gritaba a todo pulmón ¡ Ya Basta ! La derogación de la Ley Orgánica Constitucional de Educación ( LOCE ), la gratuidad en el pase escolar y el cuestionamiento a la Jornada Escolar Completa ( JEC ) fueron las banderas de lucha de la revolución. Sin lugar a dudas el movimiento no respondió a un berrinche adolescente, propio de los cambios hormonales de esa edad, sino que a la aparición de una generación más abierta, más pluralista y tolerante. Esos bien llamados hijos de la democracia, que aunque el término esté ya manoseado ilustra de manera profunda quienes son estos adolescentes. La revolución recién comienza, es el inicio de una nueva era para nuestra sociedad, la era participativa, la era ciudadana, y este libro recoge los pensamientos de sus protagonistas. Son nueve testimonios, en que los dirigentes de esta revolución revelan sus sueños, y frustraciones y cuentan aquello que no se dijo, lo que los medios no publicaron. Profundas entrevistas donde estos vehementes pingüinos explican y justifican el movimiento estudiantil. Son nueve historias de jóvenes que sin nada que perder lo entregaron todo. Dejaron de lado a sus familias y amigos con el fin de reformar la educación y cambiar el destino de su país. Distintas versiones de un mismo hecho que narran cómo se vivió la Revolución Pingüina en los diversos establecimientos de Santiago. De los 11 mil planteles educacionales existentes en nuestro país, más de mil colegios municipales, particulares y subvencionados paralizaron sus actividades curriculares, entre 600 mil y un millón de estudiantes adhirieron al movimiento, aportando cada uno de sus diversas visiones acerca de las causas y consecuencias de esta revolución. A pesar de ello, lo plasmado en estas páginas no es tan amplio como quisiéramos, pues lamentablemente hubo alumnos que no pudieron o simplemente no quisieron hablar, tal vez por cansancio o sólo por opción personal. Da igual el motivo, el tema es que no se pudo registrar su visión. Fue el caso de César Valenzuela ( ex Confederación Suiza ), quién luego de un mes de insistentes y molestosos llamados telefónicos, prefirió no dar su testimonio, al igual que la controvertida María Jesús Sanhueza ( Liceo Carmela Carvajal ) quién luego de tres citas fallidas y acotadas conversaciones por Messenger tampoco dio la posibilidad de contar lo que fue para ella toda esta rebelión. Por otra parte, las gestiones para entrevistar a Germán Westhoff ( Instituto Nacional) no rindieron frutos, así como tampoco las visitas a su colegio para conversar con los representantes del Centro de Alumnos. A pesar de ello, nos quedamos con aquellos que sí estuvieron dispuestos a hablar acerca de su visión y su compromiso con el cambio social que generaron. Estos son los fieles representantes de la nueva generación, aquella criada bajo los cánones de la libertad y el derecho a expresarse, a luchar y participar. Una esperanza para un nuevo Chile, el Chile de la Democracia “. Libro:
Sin lugar a dudas el movimiento no respondió a un berrinche adolescente, propio de los cambios hormonales de esa edad, sino que a la aparición de una generación más abierta, más pluralista y tolerante. Esos bien llamados hijos de la democracia, que aunque el término esté ya manoseado ilustra de manera profunda quienes son estos adolescentes. La revolución recién comienza, es el inicio de una nueva era para nuestra sociedad, la era participativa, la era ciudadana, y este libro recoge los pensamientos de sus protagonistas. Son nueve testimonios, en que los dirigentes de esta revolución revelan sus sueños, y frustraciones y cuentan aquello que no se dijo, lo que los medios no publicaron. Profundas entrevistas donde estos vehementes pingüinos explican y justifican el movimiento estudiantil. Son nueve historias de jóvenes que sin nada que perder lo entregaron todo. Dejaron de lado a sus familias y amigos con el fin de reformar la educación y cambiar el destino de su país. Distintas versiones de un mismo hecho que narran cómo se vivió la Revolución Pingüina en los diversos establecimientos de Santiago. De los 11 mil planteles educacionales existentes en nuestro país, más de mil colegios municipales, particulares y subvencionados paralizaron sus actividades curriculares, entre 600 mil y un millón de estudiantes adhirieron al movimiento, aportando cada uno de sus diversas visiones acerca de las causas y consecuencias de esta revolución. A pesar de ello, lo plasmado en estas páginas no es tan amplio como quisiéramos, pues lamentablemente hubo alumnos que no pudieron o simplemente no quisieron hablar, tal vez por cansancio o sólo por opción personal. Da igual el motivo, el tema es que no se pudo registrar su visión. Fue el caso de César Valenzuela ( ex Confederación Suiza ), quién luego de un mes de insistentes y molestosos llamados telefónicos, prefirió no dar su testimonio, al igual que la controvertida María Jesús Sanhueza ( Liceo Carmela Carvajal ) quién luego de tres citas fallidas y acotadas conversaciones por Messenger tampoco dio la posibilidad de contar lo que fue para ella toda esta rebelión. Por otra parte, las gestiones para entrevistar a Germán Westhoff ( Instituto Nacional) no rindieron frutos, así como tampoco las visitas a su colegio para conversar con los representantes del Centro de Alumnos. A pesar de ello, nos quedamos con aquellos que sí estuvieron dispuestos a hablar acerca de su visión y su compromiso con el cambio social que generaron. Estos son los fieles representantes de la nueva generación, aquella criada bajo los cánones de la libertad y el derecho a expresarse, a luchar y participar. Una esperanza para un nuevo Chile, el Chile de la Democracia “. Libro:
La revolución recién comienza, es el inicio de una nueva era para nuestra sociedad, la era participativa, la era ciudadana, y este libro recoge los pensamientos de sus protagonistas. Son nueve testimonios, en que los dirigentes de esta revolución revelan sus sueños, y frustraciones y cuentan aquello que no se dijo, lo que los medios no publicaron. Profundas entrevistas donde estos vehementes pingüinos explican y justifican el movimiento estudiantil. Son nueve historias de jóvenes que sin nada que perder lo entregaron todo. Dejaron de lado a sus familias y amigos con el fin de reformar la educación y cambiar el destino de su país. Distintas versiones de un mismo hecho que narran cómo se vivió la Revolución Pingüina en los diversos establecimientos de Santiago. De los 11 mil planteles educacionales existentes en nuestro país, más de mil colegios municipales, particulares y subvencionados paralizaron sus actividades curriculares, entre 600 mil y un millón de estudiantes adhirieron al movimiento, aportando cada uno de sus diversas visiones acerca de las causas y consecuencias de esta revolución. A pesar de ello, lo plasmado en estas páginas no es tan amplio como quisiéramos, pues lamentablemente hubo alumnos que no pudieron o simplemente no quisieron hablar, tal vez por cansancio o sólo por opción personal. Da igual el motivo, el tema es que no se pudo registrar su visión. Fue el caso de César Valenzuela ( ex Confederación Suiza ), quién luego de un mes de insistentes y molestosos llamados telefónicos, prefirió no dar su testimonio, al igual que la controvertida María Jesús Sanhueza ( Liceo Carmela Carvajal ) quién luego de tres citas fallidas y acotadas conversaciones por Messenger tampoco dio la posibilidad de contar lo que fue para ella toda esta rebelión. Por otra parte, las gestiones para entrevistar a Germán Westhoff ( Instituto Nacional) no rindieron frutos, así como tampoco las visitas a su colegio para conversar con los representantes del Centro de Alumnos. A pesar de ello, nos quedamos con aquellos que sí estuvieron dispuestos a hablar acerca de su visión y su compromiso con el cambio social que generaron. Estos son los fieles representantes de la nueva generación, aquella criada bajo los cánones de la libertad y el derecho a expresarse, a luchar y participar. Una esperanza para un nuevo Chile, el Chile de la Democracia “. Libro:
Son nueve historias de jóvenes que sin nada que perder lo entregaron todo. Dejaron de lado a sus familias y amigos con el fin de reformar la educación y cambiar el destino de su país. Distintas versiones de un mismo hecho que narran cómo se vivió la Revolución Pingüina en los diversos establecimientos de Santiago. De los 11 mil planteles educacionales existentes en nuestro país, más de mil colegios municipales, particulares y subvencionados paralizaron sus actividades curriculares, entre 600 mil y un millón de estudiantes adhirieron al movimiento, aportando cada uno de sus diversas visiones acerca de las causas y consecuencias de esta revolución. A pesar de ello, lo plasmado en estas páginas no es tan amplio como quisiéramos, pues lamentablemente hubo alumnos que no pudieron o simplemente no quisieron hablar, tal vez por cansancio o sólo por opción personal. Da igual el motivo, el tema es que no se pudo registrar su visión. Fue el caso de César Valenzuela ( ex Confederación Suiza ), quién luego de un mes de insistentes y molestosos llamados telefónicos, prefirió no dar su testimonio, al igual que la controvertida María Jesús Sanhueza ( Liceo Carmela Carvajal ) quién luego de tres citas fallidas y acotadas conversaciones por Messenger tampoco dio la posibilidad de contar lo que fue para ella toda esta rebelión. Por otra parte, las gestiones para entrevistar a Germán Westhoff ( Instituto Nacional) no rindieron frutos, así como tampoco las visitas a su colegio para conversar con los representantes del Centro de Alumnos. A pesar de ello, nos quedamos con aquellos que sí estuvieron dispuestos a hablar acerca de su visión y su compromiso con el cambio social que generaron. Estos son los fieles representantes de la nueva generación, aquella criada bajo los cánones de la libertad y el derecho a expresarse, a luchar y participar. Una esperanza para un nuevo Chile, el Chile de la Democracia “. Libro:
De los 11 mil planteles educacionales existentes en nuestro país, más de mil colegios municipales, particulares y subvencionados paralizaron sus actividades curriculares, entre 600 mil y un millón de estudiantes adhirieron al movimiento, aportando cada uno de sus diversas visiones acerca de las causas y consecuencias de esta revolución. A pesar de ello, lo plasmado en estas páginas no es tan amplio como quisiéramos, pues lamentablemente hubo alumnos que no pudieron o simplemente no quisieron hablar, tal vez por cansancio o sólo por opción personal. Da igual el motivo, el tema es que no se pudo registrar su visión. Fue el caso de César Valenzuela ( ex Confederación Suiza ), quién luego de un mes de insistentes y molestosos llamados telefónicos, prefirió no dar su testimonio, al igual que la controvertida María Jesús Sanhueza ( Liceo Carmela Carvajal ) quién luego de tres citas fallidas y acotadas conversaciones por Messenger tampoco dio la posibilidad de contar lo que fue para ella toda esta rebelión. Por otra parte, las gestiones para entrevistar a Germán Westhoff ( Instituto Nacional) no rindieron frutos, así como tampoco las visitas a su colegio para conversar con los representantes del Centro de Alumnos. A pesar de ello, nos quedamos con aquellos que sí estuvieron dispuestos a hablar acerca de su visión y su compromiso con el cambio social que generaron. Estos son los fieles representantes de la nueva generación, aquella criada bajo los cánones de la libertad y el derecho a expresarse, a luchar y participar. Una esperanza para un nuevo Chile, el Chile de la Democracia “. Libro:
Da igual el motivo, el tema es que no se pudo registrar su visión. Fue el caso de César Valenzuela ( ex Confederación Suiza ), quién luego de un mes de insistentes y molestosos llamados telefónicos, prefirió no dar su testimonio, al igual que la controvertida María Jesús Sanhueza ( Liceo Carmela Carvajal ) quién luego de tres citas fallidas y acotadas conversaciones por Messenger tampoco dio la posibilidad de contar lo que fue para ella toda esta rebelión. Por otra parte, las gestiones para entrevistar a Germán Westhoff ( Instituto Nacional) no rindieron frutos, así como tampoco las visitas a su colegio para conversar con los representantes del Centro de Alumnos. A pesar de ello, nos quedamos con aquellos que sí estuvieron dispuestos a hablar acerca de su visión y su compromiso con el cambio social que generaron. Estos son los fieles representantes de la nueva generación, aquella criada bajo los cánones de la libertad y el derecho a expresarse, a luchar y participar. Una esperanza para un nuevo Chile, el Chile de la Democracia “. Libro:
A pesar de ello, nos quedamos con aquellos que sí estuvieron dispuestos a hablar acerca de su visión y su compromiso con el cambio social que generaron. Estos son los fieles representantes de la nueva generación, aquella criada bajo los cánones de la libertad y el derecho a expresarse, a luchar y participar. Una esperanza para un nuevo Chile, el Chile de la Democracia “. Libro:
Libro:
“La primera gran movilización del SIGLO XXI EN CHILE”
Tamara Gutiérrez Portillo y Cristina Caviedes Reyes.
Editorial AYUN.
ENTREVISTA A don MANUEL ROMO SÁNCHEZ
En una entrevista hecha a don MANUEL ROMO SÁNCHEZ - editada en Foros de Radio Arcoiris “Acuerdo por la calidad de la educación ” – se le consultó si en un importante discurso de JUAN DE DIOS ARLEGUI, había alguna referencia o mensaje para los “pingüinos” del año 1872. Le invitamos a conocer esa entrevista. En el ámbito de este tema - “ La revolución pingüino y el Acuerdo por la calidad de la educación” - , reproducimos algunos párrafos marcados de esa conversación: Radio Arcoiris.- ¿ quién fue don Juan de Dios Arlegui ?
Le invitamos a conocer esa entrevista. En el ámbito de este tema - “ La revolución pingüino y el Acuerdo por la calidad de la educación” - , reproducimos algunos párrafos marcados de esa conversación:
Radio Arcoiris.- ¿ quién fue don Juan de Dios Arlegui ?
MANUEL ROMO SANCHEZ.- Toda una personalidad del siglo XIX; perteneció a la generación liberal que tuvo una influencia decisiva en la laicización de la sociedad chilena. No olvide que en su tiempo imperaban influencias coloniales, clericales y retrógradas muy poderosas. JUAN DE DIOS ARLEGUI GORBEA, sin duda fue un promotor influyente en las instituciones nacionales, en el parlamento y en la sociedad de ese tiempo para la materialización de la legislación laica. Colaboró decididamente con el movimiento intelectual librepensador … MANUEL ROMO SANCHEZ.- … hay frases muy hermosas y significativas, con las cuales da término a su discurso. Las pronunció con especial énfasis para jóvenes que recibieron en esa ocasión, premios y estímulos por su excelencia estudiantil: “ Los premios que algunos de vosotros habéis recibido de mano de la primera autoridad de la provincia, representan no sólo el lauro debido a vuestra aplicación, laboriosidad y constancia, sino el agradecimiento de la localidad por el modo como habéis sabido apreciar los esfuerzos, más, los sacrificios que hace por educaros. Perseverad en esa vía, haced todo lo que os recomiendo y de antemano os aseguro que será la mayor y más cumplida de las satisfacciones que podáis experimentar en la vida, cuando recordando lo que hicisteis en la escuela y al salir de ella, vuestra razón os diga que desde vuestra más tierna edad, cumplisteis con vuestro deber de ciudadanos de una república, puesto que, en cuanto de vosotros dependió, cooperasteis a la santa obra de hacer efectiva la educación del pueblo ”.
MANUEL ROMO SANCHEZ.- … hay frases muy hermosas y significativas, con las cuales da término a su discurso. Las pronunció con especial énfasis para jóvenes que recibieron en esa ocasión, premios y estímulos por su excelencia estudiantil:
“ Los premios que algunos de vosotros habéis recibido de mano de la primera autoridad de la provincia, representan no sólo el lauro debido a vuestra aplicación, laboriosidad y constancia, sino el agradecimiento de la localidad por el modo como habéis sabido apreciar los esfuerzos, más, los sacrificios que hace por educaros. Perseverad en esa vía, haced todo lo que os recomiendo y de antemano os aseguro que será la mayor y más cumplida de las satisfacciones que podáis experimentar en la vida, cuando recordando lo que hicisteis en la escuela y al salir de ella, vuestra razón os diga que desde vuestra más tierna edad, cumplisteis con vuestro deber de ciudadanos de una república, puesto que, en cuanto de vosotros dependió, cooperasteis a la santa obra de hacer efectiva la educación del pueblo ”.
Perseverad en esa vía, haced todo lo que os recomiendo y de antemano os aseguro que será la mayor y más cumplida de las satisfacciones que podáis experimentar en la vida, cuando recordando lo que hicisteis en la escuela y al salir de ella, vuestra razón os diga que desde vuestra más tierna edad, cumplisteis con vuestro deber de ciudadanos de una república, puesto que, en cuanto de vosotros dependió, cooperasteis a la santa obra de hacer efectiva la educación del pueblo ”.
Diversas opiniones se esgrimen para señalar que una de las luchas del movimiento estudiantil fue "derogar la LOCE"; unas sostienen que el reciente acuerdo político traduce el triunfo de esta idea, mientras existen impugnaciones al acuerdo, que sería manifestación de una "traición" al requerimiento estudiantil del 2006
El ícono se encuentra en el sitio :
http://es.wikipedia.or/
Estas movilizaciones abarcan diversas reclamaciones planteadas por los estudiantes, entre las que destacan: