Hola Juan José
No me cabe la menor duda que todo lo que dices tiene una coherencia que lamentablemente, no suele abundar, ni este ni en otros sectores.
Hace no mucho tiempo visitó nuestra casa un ganadero de Toledo que tenía una idea similar a la tuya, tiene vacas Simmental y buscaba un Limusín para cubrirlas.
En cuanto a lo que comentas sobre el Limusin estoy bastante de acuerdo, la “fiebre” del desarrollo esquelético tiene sus razones fundamentadas en el quizá pequeño formato de la raza Limusina de hace 15 años en comparación con el Charoles principalmente, pero también otras razones menos fundamentadas, entre estas se encuentran básicamente dos:
Los animales de línea Vida (los buenos) han arrasado en los concursos morfológicos y por tanto en las subastas, todo el mundo quiere ese tipo de animales campeones.
Asociar Desarrollo Esquelético con buenas aptitudes maternas, cuando la leche o la fertilidad poco tienen que ver con el tamaño y en el segundo caso, seguramente cuanto más esqueleto, menos fertilidad.
Esperemos que esto no pase factura, cuando los toros campeones, gracias a su morfología adulta comiencen a producir sobre ganado autóctono y la morfología de sus crías no sea la esperada a las edades comerciales (destete o sacrificio)
En cuanto a la velocidad, es evidente, la raza Limusina triunfa por su equilibrio, si se mejora demasiado un rasgo inevitablemente se paga en otro.
En nuestra casa mantener la facilidad de parto es prioritario a cualquier otra característica, quizá renunciamos a algunos buenos sementales pero esperamos mantener el equilibrio.
Por otro lado, en un País como el nuestro en el que en no pocas ocasiones es realmente difícil colocar en el mercado canales superiores a 320-340 Kilos, objetivo que cumplen fácilmente los añojos limusines, no parece muy lógico aumentar demasiado los tamaños lo que conlleva llevar los animales a pesos más altos para que estén rematados.
Seguramente mejorar la docilidad, las características maternas o los índices de conversión tenga más sentido, pero con estos caracteres es difícil impresionar al comprador tanto en casa como en las ferias y concursos.
Como todo, cada ganadería es un mundo y cada cual tiene unas necesidades distintas por tanto es bastante peligroso generalizar. Al final el que esté libre de pecado……
Lo importante es saber donde estamos y hacia donde vamos, os adjunto las tendencias genéticas del Limusín en Francia.
Tenía la intención de ser breve pero no ha podido ser. Un saludo
Muchas gracias José Antonio por tu contestación. Te ruego que me tutees porque, de los cuarenta para arriba, una vez cumplidas las normas elementales de educación iniciales, nos viene mejor un trato más cercano que nos rejuvenezca. Creo que estamos bastante de acuerdo en todo lo que te comentaba. Quizás, te surja alguna duda en cuanto a la rusticidad de alguna raza de doble aptitud que se pudiera utilizar para conseguir ese tipo de vaca que te proponía, para lo que hemos quedado en llamar sistema extensivo mejorado.
Cada vez, se reafirma más mi convicción que los ganaderos de sistema extensivos tenemos que evolucionar, con la puesta en marcha de mejoras racionales y prácticas en nuestras explotaciones, sabiendo trasvasar de los sistemas intensivos aquellas tecnologías que nos sean verdaderamente útiles y eficientes, haciendo las adaptaciones pertinentes y, por que no, innovando para mejorar los resultados. Y todo ello, teniendo en cuenta el "tempo" y el ritmo que precisan las cosas en extensivo. Por norma general, y salvo honrosas excepciones, el ganadero de extensivo ha sido muy tradicionalista, conservador, poco proclive a los cambios y muy fiel seguidor de los usos y costumbres ganaderos de su zona, a la vez que firme defensor de sus métodos particulares de trabajo. Pienso que dadas las circunstancias que atravesamos, si queremos subsistir, nos vamos a ver obligados a cambiar esta mentalidad, quizás más deprisa de lo esperado.
Comentarte que, para conseguir lo que me he propuesto, acabo de comprar dos novillos, uno Simmental-Fleckvieh y otro Limusin. Estoy muy contento con ambos, porque creo que son de gran calidad genética, muy correctos morfológicamente, a la vez que bonitos. El Limusín se lo he comprado a un magnífico ganadero que tengo casi de vecino, después de recorrerme cinco ganaderías viendo animales y, como he visto algunas cosas que me han llamado la atención, te las comento.
En la actualidad, la mayoría de los ganaderos que criáis Limusín de selección, estáis incorporando sementales y buscando toros de inseminación buenos en todos los factores pero, sobre todo, de gran desarrollo esquelético (Paradis "salió a la palestra" en TODAS las ganaderias visitada). En todas ellas, he visto que han incorporado recientemente nuevos sementales enormes, muy altos, muy largos, con muchísima caja para meter kilos. Toros campeando y cubriendo con 1100, 1200, 1300 Kg. Toros con una conformación morfológica bastante distinta a los que, utilizando vuestra terminología, calificáis como precoces o de gran desarrollo muscular. Recuerdo uno, por cierto de la ganadería donde compré el novillo, que me llamó poderosamente la atención porque, a pesar del tamaño y la edad (9 años), se movía con bastante agilidad yendo detrás de una vaca para intentar cubrirla.
Mi pregunta es la siguiente: ¿no crees que se está yendo demasiado deprisa, buscando animales que permitan remates carniceros a más alto peso para eliminar esa supuesta ventaja que, según tiene conceptuado el "ganadero de a pie”, posee el Charolés? ¿Se correrá el peligro de "dejarse algo en el camino" (facilidad al parto, rusticidad, rendimiento a la canal, porcentaje de hueso)? ¿No sería más racional, mejorar el desarrollo esquelético más despacio, buscando siempre el equilibrio? Entiendo que el ganadero seleccionador es quien tiene que saber buscar ese punto de equilibrio entre desarrollo esquelético y muscular. Pero ya tenemos experiencias, no muy positivas, en nuestro país de las consecuencias en selección de las "modas ganaderas" que son impuestas no precisamente por los propios ganaderos.
Mi intención, al hacerte estas preguntas, no va más allá de la búsqueda constructiva de lo mejor para el sector ganadero, en general y, de esta extraordinaria raza Limusín, en particular.
Un cordial saludo
Estimado Señor
Muchas gracias por sus amables palabras, es nuestra intención poder aportar nuestro granito de arena a la mejora de la ganadería y de sus profesionales y con ese afán diseñamos y mantenemos la web.
En cuanto al problema que comenta por la escasa diferencia en la valoración que existe a la hora de comprar terneros pasteros, no puedo por menos que estar de acuerdo, muchos factores pueden influir, en ocasiones algunos compradores no serán los cebadores finales, en otras ocasiones las limitaciones sanitarias desvirtuan el mercado, de eso, en Extremadura saben más que nadie con las barbaridades sufridas en los últimos años a cuenta de la lengua azul. En cualquier caso hoy el negocio del cebo se ha complicado enormemente y solo los animales con mejores indices permitiran obtener rentabilidad, por lo tanto, antes o despues la calidad será repercutida al ganadero de cría.
No me cabe la menor duda de que terminar el ciclo es una buena opción, de esta forma se puede obtener un valor añadido por ternero, se incentiva la mejora de la ganadería en su conjunto y seguramente se optimizan los recursos invertidos en la explotación (tiempo, maquinaria....) Eso sí, como ya indiqué anteriormente, el negocio del cebo de terneros no está exento de riesgos y los margenes están muy ajustados por lo que una entrada de los animales en cebo sin problemas, una base genética que permita una conversión y unos rendimientos optimos y sobre todo un buen sistema de comercialización que nos asegure las ventas (y los cobros) en el momento óptimo son imprescindibles para obtener esa plusvalía.
En cuanto a sacrificar animales tan jóvenes, dependerá de las posibilidades de comercialización y del estado de engrasamiento alcanzado por el animal, sin duda es posible y evidentemente la eficiencia de estos animales será buena siempre y cuando procedan de genéticas precoces en cuanto al desarrollo.
Las mejoras que propones tienen mucha lógica, incluso la del origen genético comparto la idea del uso de vacas de primer cruce como base de producción de la ganadería, en cuanto al uso de razas de doble aptitud tiene sentido pero no tengo muy claro como es la adaptación de estas razas a ambientes tan limitados (durante algunos periodos) como la dehesa, este es sin duda ningúna uno de los grandes logros del Limusín, sinceramente este desarrollo ha permitido que en la actualidad dispongamos de una variabilidad genética tan grande que sea posible encontrar dentro de la raza animales tanto en la línea materna que propones como en la línea finalizadora, Sin duda es posible encontrar Sementales limusines con buena genética en cuanto a carácterísticas maternas que también las transmitirían a hijas F1 y de la misma forma existen sementales de aptitud cárnica que producirían excelentes productos para matadero. Por otro lado existe la opción de buscar dentro de la misma raza animales equilibrados quizá no tan adaptados a una u otra orientación pero quizá ofreciendo un producto más homogéneo. Ambas formulas pueden ser válidas.
En nuestra casa mantenemos un lote de vacas Avileñas y alguna F1 Limusín x Avileño, no hay duda que estas vacas mantienen las condiciones de rusticidad de sus madres y mejoran las cualidades cárnicas. Evidentemente también hay que reconocer que no todas las F1 se desarrollan lo suficiente como para ser buenas reproductoras, pero por otro lado la mejora que supone la hibridación es bien conocida en otras producciones como el porcino o la avicultura.
Para terminar el peso al destete sigue siendo un factor clave ya que tiene una relación directa con el valor del animal es más o menos homogeneo entre ganaderías (con los debidos ajustes) y permite predecir el valor genético tanto de la cría como de la madre como productora, sin embargo se puede completar con una valoración morfológica que a esta edad permite determinar el tipo genético en cuanto a precocidad (en relación con lo hablado anteriormente) En otro debate abierto en este foro se trata el tema del momento de realizar la valoración (calificación) de los animales no tanto con el objetivo de dar unos puntos como con el objetivo de caracterizar la producción que facilite la toma de decisiones como las que planteas.
Me temo que yo también me alargué en exceso y al igual que proponías animo a que la gente que nos lee participe en el foro.
Un saludo afectuoso.
En primer lugar José Antonio, mi más sincera enhorabuena por esta magnífica página Web que rezuma afición a la ganadería por los cuatro costado. Las personas como yo, apasionados de la zootecnia en general, disfrutamos y nos congratulamos de encontrar webs como la tuya.
Paso a comentaros mis últimas inquietudes ganaderas que, creo, que tienen mucho que ver con esta magnífica raza bovina.
Debo empezar por presentarme. Soy un ganadero extremeño, que formo parte de la cuarta generación, en mi familia paterna, dedicándonos a la ganadería extensiva bovina, ovina, caprina y en tiempos pasados, porcina y equina., claro ejemplo de los tradicionales sistemas de explotación de las fincas adehesadas, cuando se hacia un aprovechamiento integral y racional, según las condiciones ganaderas, de las diversas zonas de la fincas, adaptando las disponibilidades de cada una de ellas a las especies ganaderas que se explotaban y con mucha menor carga ganadera que las actuales. Pero no me iré por las ramas, la inquietud que como ganadero de bovino extensivo, con intenciones de aguantar “el fuerte temporal” que estamos padeciendo y con interés por estar preparado para cuando “escampe”, me hace ver con claridad, que debemos ajustar ciertos aspectos de nuestra explotación para asegurar su viabilidad a medio y largo plazo.
Las explotaciones que no cebamos nuestros terneros y que buscamos calidad, debemos aprovechar el valor añadido que, dentro del ciclo productivo de la carne de vacuno, hay más allá de la venta del ternero al destete con 200-250 Kg. vivo. Comprobamos cada vez que tenemos que vender una partida de terneros, que casi da igual vender buenos terneros que tenerlos del montón, porque nunca te pagan objetivamente y realmente ese extra de calidad que algunos ganaderos vamos buscando. Te da mucha rabia cuando vendes una partida de terneros, bien rematados, y con el “lustre” que las buenas primaveras extremeñas les dan, y te enteras que otro ganadero, al que, tu bien conoces la calidad que produce, los ha vendido poco más o menos que tú. O te enteras que tus terneros los han mandado para Galicia y acabaran matándose como ternera gallega después de haber pasado por varias manos y haber especulado con ellos. Por lo menos, de Madrid para abajo, así ocurre en infinidad de ocasiones con los terneros que tienen buena calidad.
Pienso que deberíamos de crear nuestro propio nicho de mercado y buscar nuestras propias alternativas productivas que nos permitan exprimir al máximo todo el valor de lo que producimos. El objetivo seria criar un ternero con muy buenos índices de crecimientos hasta el destete (a los 7-8 meses), para sacrificarlo con 2-3 meses de cebo en torno a los 10-11 meses como ternera (según la nueva normativa de venta de carne de vacuno), con pesos canal entorno a los 250 Kg., con buenas conformaciones, rendimientos, engrasamiento y calidad de carne y todo ello con la máxima eficiencia posible. ¿Creéis que esto es posible en sistemas extensivos? Yo creo que sí se podría conseguir en fincas buenas. En fincas con escasa producción de pastos o de escasa calidad, sería más complicado y debería seguirse con los sistemas que se vienen aplicando. Pero para conseguir que estos sistemas extensivos mejorados funcionen, deberíamos realizar ciertas mejoras que a continuación detallo:
Programación de parideras:
Estimo que lo ideal sería hacer unas cubriciones programadas para que los partos tuvieran lugar los meses de septiembre, octubre y noviembre. De esta manera haríamos coincidir los meses de mayor oferta forrajera en cantidad y calidad (meses de marzo, abril y mayo) con la presencia de terneros de 6,7 y 8 meses, para obtener el máximo de kilos con el mínimo coste (los kilos mas baratos son los que se producen con la leche y la hierba). Si hemos podido conseguir esa genética de la que hablaremos mas adelante, podemos destetar terneros en el mes de junio, cuando los pastos se empiecen a secar (momento que además nos ayuda para secar las vacas), y con 2-3 meses que los tengamos en cebo, los tendremos preparados para sacrificarlos como ternera, con muy buenos pesos de sacrificio a los 10-11 meses y canales entorno a los 250 Kg.
Todo lo comentado, estaría referido a explotaciones extensivas en Extremadura. Para otras mas al norte o más hacia al sur, deberían realizarse los ajustes pertinentes en el calendario.
Mejora de pastos:
También es otra asignatura pendiente de nuestros sistemas extensivos. Con pastos mejorados, podremos asegurar más primaveras óptimas, en cantidad y calidad de forrajes, para conseguir todo lo anteriormente expuesto.
Mejora genética de las reproductoras:
Creo que, en general, los ganaderos nos hemos dejado llevar por modas e influencias de todo tipo y pocas veces nos hemos planteado estudiar racionalmente las circunstancias de nuestros sistemas de explotación y los objetivos que queremos alcanzar, para decidir que genética utilizar. Por ejemplo, en nuestros sistemas extensivos, casi toda la genética que ahora mismo se explota (incluyo razas autóctonas, todo tipo de cruces y razas integradas), en líneas generales, están escasas en producción de leche para criar un buen ternero en extensivo. Entiendo que es complicado alcanzar el justo punto de equilibrio para que, sin pasarnos (lo que sería un grave error por las complicaciones en el manejo que ello acarrearía), encontremos esa vaca buena criadora. Además, esa “vaca ideal” debería ser reproductivamente eficiente (intervalos de partos ≤ 12 meses) y con una imprescindible facilidad al parto, buen carácter (cada día factor más importante por la frecuencia de las actuaciones sanitarias y de control reproductivo), con buena aptitud para la producción de carne y con la máxima rusticidad.
¿Es posible conseguir este ideal de hembra reproductora para nuestros sistemas extensivos, que nos hemos atrevido a llamarlos mejorados? Yo pienso que sí, o por lo menos, aproximarnos mucho. Y no se trata de ponernos como locos a coger ciertas razas y empezar a realizar probaturas sin ton ni son, haciendo cócteles y amalgamas genéticas que no tengan sentido. Algo que sí debemos hacer es conocer lo que hacen en otros grandes países productores de carne en extensivo (Brasil, Argentina, Nueva Zelanda, USA, Canadá, Inglaterra) y otros, no con sistemas extensivos, pero donde también se hacen las cosas bien, en cuanto a selección genética para carne (Dinamarca). Y no con el fin de copiar, si no de conocer el motivo técnico de la elección de sus genéticas. Mi modesta opinión, es que debemos dejar de mirarnos sólo en el espejo de Francia que, con todos mis respetos como gran país productor de vacuno de carne y con una extraordinaria genética, a efectos de sistemas extensivos, tiene menos que mostrar. Otra cuestión son los sistemas “semi” (semiextensivos o semiintensivos) donde si que tenemos en ellos un cercano país que no tiene parangón.
Yo creo que las razas que pueden ser interesantes utilizar para conseguir esa vaca ideal para nuestros sistemas extensivos mejorados son aquellas conocidas zootécnicamente como de doble aptitud carne-leche, sobre todo de aquellas que tienen líneas más específicamente volcadas a la producción de carne (por ejemplo Simmental-Fleckvieh), pero que mantienen una aceptable producción lechera o aquellas cárnicas donde la selección para la producción de leche se haya tenido muy en cuenta (¿Limusin?).
Creo que una reproductora F1, obtenida a partir de casi cualquier genotipo que tengamos (autóctona, cruzada o integrada) cruzada con esas razas y líneas comentadas, mejoraría en su producción lechera en su justa medida, a la vez que mantendría y en muchos casos mejoraríamos las características carniceras de la F2 comercial con destino a sacrificio (índices de crecimiento, conformaciones, rendimientos y calidades de canal). También mantendríamos el mínimo indispensables de rusticidad en la F1. También se mejoraría el carácter y la facilidad de manejo, manteniéndose y, en algunos casos mejorándose, su comportamiento reproductivo. Para conseguir la F2, podríamos utilizar cualquier raza cárnica de las que conocemos que funcionan bien en extensivo como finalizadoras., incluidas líneas más “Boucherie” de las razas que empleamos para conseguir la F1.
Lo de la producción de leche, lo considero una de las llaves de este sistema extensivo mejorado que “me bulle en la cabeza”. Y es que tendríamos que conseguir que esa vaca, sobre todo, aguantase mas tiempo dando cantidad de leche.
Y aquí enlazo con vosotros. Mis preguntas son la siguientes: ¿Está la raza Limusin en la actualidad preparada para obtener esta F1 que buscamos, a partir del cruce de Limusin x “autóctona, cruzada u otras integradas” y conseguir estos objetivos? ¿Podría competir la vaca pura Limusin en eficiencia con esta F1? ¿Sería interesante buscar una línea Limusin con buenas y mantenidas lactaciones para conseguir por cruzamiento esta F1? ¿En este caso, sería el peso al destete un índice válido?
Os pido disculpas por la extensión de mi intervención, pero pienso que si participáis, podemos tener un interesante debate.
Un cordial saludo para todos.
Volver a: www.ganaderiadelaravalle.com
Escribe a: ganaderiadelaravalle@gmail.com