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la libertad no paga porque no es trabajo. El verdadero trabajo es opuesto a libertad y debe combatirla. Si el trabajo se enfocara en términos de productividad, los soldados irían a sembrar maíz, frijol, arroz de bajo costo, a pescar y a cazar comestibles de descuento o de regalo y vendría un enriquecimiento de la población. La gente rica no tendría que trabajar, o no en los términos en los que labora, estaría libre, para descansar, para invertir, para estudiar, para ensayar alternativas económicas que le ofrezcan utilidad.
Más que enfocarse en cuestiones de productividad el trabajo debe combatir la libertad para no caer en ella. La libertad generalizada lleva a buscar la obtención directa de recursos alimenticios. Desde cierto punto de vista el humano no necesita trabajar para comer, ser contador público por ejemplo, o barrendero municipal. Lo que el humano necesita es poseer ganado, vacas, cerdos, gallinas, codornices, tierra cultivable, recursos acuáticos cultivables, poder salir a pescar y a cazar. Para tener el sustento es lo que el humano necesita. Saber albañilería para construir su vivienda. Vender lo que produce para adquirir calzado y ropa y todo lo que no puede producir. La repartición social del trabajo nos lleva a involucrarnos en el trabajo de procesamiento y a olvidarnos de los recursos que para ello están en venta en el mercado. Necesitamos dinero para obtener recursos. El dinero se obtiene trabajando. Se trabaja no produciendo, sino combatiendo la libertad. El guardia que abre y cierra una reja en todo el día para dar paso a internos, visitantes, custodios, etc. ha sido apartado por completo de la explotación de recursos, tiene sueldo, prestaciones, seguro social, pensión. Su trabajo aparentemente tonto, es indispensable. Estar parado afuera del banco con un arma sin leer, por ejemplo, sin hablar con nadie, sin prepararse en ciencia o técnica, no es estar cazando especies comestibles, patos, venados, es más bien estar papando moscas, pero cuidando el patrimonio de los demás, labor importante que implica una forma de perder el tiempo como condición. Es estarse apartando de la explotación directa de recursos, que es propia de la vida en los ranchos y del pasado. Pero si aunada a la pérdida de la libertad, la naturaleza del trabajo implica una denigración, una degradación, una burla en el condicionamiento a seguir, un alto costo a pagar, entonces la vuelta a la obtención directa de recursos no es una idea descabellada, conlleva un cambio en naturaleza del trabajo, que se ha corrompido, prostituido y animaliza a la población.
saludos
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