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LA CULTURA: EL PATITO FEO DE LOS GABINETES
Por Ramón Navarro (h)
O la subestiman o le temen. Cuando llegará la hora de que se entienda que Cultura no es solamente una agenda de refacciones edilicias, eventos populares y salones de exposición y venta. No.
Es el polen esencial que debe llevar excelencia a todos los ámbitos del hombre en todos los rincones de la Provincia y prepararlo para pensar, gozar y elegir mejor en el futuro. Es construir ciudadanía libre a largo plazo. Es una prioridad del Estado garantizar la pluralidad y la excelencia y debe estar en manos de la gente mas idónea. Felicitaciones por el Nuevo Teatro, el Espacio 73, el Salón de Plástica, el Cine Móvil, La Feria del Libro, Museos reciclados y las incipientes Leyes de Mecenazgo. Pero basta de mediocres autoritarios, trabajadores rehenes con contratos basura, manejo discrecional de fondos, servilismo artístico en favor de una facción a cambio de unos mangos y de lustre público y aprietes al personal para ir a vivar al Emperadorcito de turno.
Una buena política cultural no solo debe preservar y difundir identidad y valores, llevar eventos de excelencia a todos los rincones, sino que además debe estimular la aparición de nuevos creadores en todos los campos. Son los que generan la materia prima cultural. Hay que implementar una inversión integral en etapas que promocione la creación artística. Que socialice las herramientas tradicionales y digitales de autogestión de la cultura, a través de líneas de créditos blandos para compra de elementos y equipamiento. Coordine lo anterior con los ámbitos de exposición, los certámenes, premios, ciclos, ferias en toda la Provincia. Hace falta un Fondo Cooperativo de Desarrollo de las Artes. Leyes de Mecenazgo mejores, que no retengan el 30% de las producciones, ni abandonen a su suerte al creador una vez que ha editado o presentado su obra. Es imprescindible un programa de apoyo para la difusión y distribución nacional (al menos) de las obras para que no queden solo aquí. Es esencial una agenda de eventos de capacitación permanente con referentes de primera línea. El estímulo a la memoria y a la identidad. Una política cultural de alto calibre, que dé alas, que no capte, que estimule, que no se agote en el show o la muestra. Que apunte a la expansión de la creación de excelencia desde lo local hacia Latinoamérica y el mundo. Si no con qué se llenarán los museos del futuro?
Esto debe cambiar de eje y producir calidad y lucidez. Mas expresiones plurales de envergadura generarán mejor nivel de concientización social y mejor ciudadanía. En La Rioja sobran los ávidos espectadores e intérpretes. Pero todos giran alrededor de Mamá Agencia, porque no existe la autogestión. Lo que falta es Política Cultural con mayúsculas. Nuevos y cada vez mejores creadores y cooperativas artísticas organizadas, para terminar con el arreo dependiente a los despachos. Mas allá de los elencos, museos, espacios y eventos oficiales, que están muy bien y son necesarios, una Política Cultural de alto vuelo, no pude desertar de su mas clara obligación: Ser promotora de la Cultura Independiente.
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