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Se parte de la base que las universidades siguen siendo espacios destinados a la creación del conocimiento, la formación en diversas disciplinas y su extensión al medio del cual forman parte. Esto no obstante encontranos con muchos otros y nuevos centros periféricos que cumplen este rol.
Las universidades de la V Región -tradicionales y privadas- pueden influir aún más de lo que hacen actualmente, a través de:
1. Una orientación de su quehacer académico en torno a problemáticas de la ciudad, abordadas desde el nivel de complejidad que impone la universidad.
2. Una vinculación y alianza efectiva entre los organismos públicos y las universidades, a través de lo cual se conviertan en asesores espacializados en los modos de contrucción del conocimiento y herramientas para actuar en la realidad.
3. Una canalización efectiva de equipos de académicos y alumnos en apoyo de grupos interdisciplinarios.
4. Un trabajo coordinado con los organismos públicos, Colegio de Arquitectos y agrupaciones sociales, para promover que los proyectos de alto impacto territorial, urbano, y patrimonial sean a base de Concursos Abiertos de nivel nacional e internacional.
Lo anterior no debiera causar escozos entre el mundo académico, en tanto no se trata de profesionalizar la actividad académica, si no encontrar espacios epistemiológicos relacionados con los conflictos del mundo real más cercano, representado por la ciudad de Valparaíso y la V Región como territorio en experimentación.
Mario Ferrada. Arquitecto Académico U. de Chile.
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