AMEAUXET ESCALAS AUXILIARES Y CAE DEL ET

FORO MILITAR: Foro encaminado a corregir la DISCRIMINACIÓN que de forma perpetua están sufriendo las tres últimas promociones de la E.AUX. y las correspondientes del CAE, desde 1986. Haz tu página de inicio de: www.escalasauxiliares.galeon.com

AMEAUXET ESCALAS AUXILIARES Y CAE DEL ET
EL PCE DE CARRILLO ¿POR QUÉ SE DESINFLO Y A QUIÉN INTERESABA ESA CAIDA? ¿POR QUÉ APOSTO POR LA MONARQUÍA?
* E-mail:
* Password:
Registrarse Presentación Miembros Imágenes
¿Has olvidado tu Password?

Lista de mensajes
Autor Mensaje
ALATRISTE
 
Mensajes: 14
Registrado: Abril/2007
Estado: Off-line
Grupo: Nuevo usuario
 
 
  Re: Re: Re: Re: Re: Re: Re: Re: Re: Re: Re: Re: Re: Re: Re: Re: Re: Re: Re: Re: Re: EL PCE DE CARRILLO ¿POR QUÉ SE DESINFLO Y A QUIÉN INTERESABA ESA CAIDA? ¿POR QUÉ APOSTO POR LA MONARQUÍA? 28/Enero/2008 - 09:57

  SUBRAYA SU APOYO AL DIÁLOGO CON ETA
var _rsCI="es-libertaddigital"; var _rsCG="0"; var _rsDN="//secure-uk.imrworldwide.com/"; var _rsCC=0; var _rsSE=1; var _rsSM=1.0; var _rsSV="";
Llamazares propone eliminar la Audiencia Nacional y seguir negociando con ETA
 
El líder de IU ha pedido al gobierno que nunca se retracte de las negociaciones con la banda terrorista, que se acerquen los presos a su lugar de residencia y que se elimine la Audiencia Nacional, entre otras medidas.  Asímismo pide que la carrera por las elecciones no se convierta en un guateque para ricos frente a uno para todos, en referencia a las medidas propuestas por los partidos.

L D (Agencias) El coordinador general de Izquierda Unida, Gaspar Llamazares, ha manifestado en una rueda de prensa, previa a un acto de apoyo a sus candidatos por Guadalajara, su desacuerdo con la actitud reciente del gobierno, en la que dice no se exalta lo suficiente su postura de negociación con la banda terrorista ETA  a lo largo de toda la legislatura. Llamazares advierte al PSOE que los ciudadanos "no nos van a creer" si ahora no decimos lo mismo que hemos hecho, y lamenta que el gobierno "parezca pedir perdón" por todo ello.

 
Considera, además, que fue un proceso democrático en toda regla, de cuyo fracaso ETA tiene toda la culpa, y lamenta que Juan Carlos Rodríguez Ibarra y José Bono hagan bascular el partido hacia la derecha, y que Izquierda Unida volvería a negociar con terroristas "cuando se diesen las condiciones."
 
De la misma manera, ha subrayado la necesidad de hacer desaparecer la Audiencia Nacional y la Justicia Militar como medio necesario para lo que él piensa una justicia "eficaz, independiente e imparcial", como también lo es el acercar presos a cárceles próximas a su lugar de origen o residencia.
 
Todo esto para que las Cortes puedan elegir –y cesar- al  fiscal general del Estado y someterlo así a un hipotético control parlamentario y llevarlo, si fuera necesario, a la Comisión de Justicia. Llamazares ve esto como un modo de evitar sus temidos partidismos y reconocer los derechos de los presos "en toda su amplitud".
 
El líder de IU propone también un referéndum para decidir si se sigue formando parte de la OTAN, y propone una Ley de Derechos y Libertades para militares, un observatorio de la vida militar, un Servicio de Prevención de Riesgos Laborales en dicho ámbito, así como que las bases de Rota y Morón se conviertan en centros civiles bajo auspicio de la ONU.
 
Llamazares continúa su paquete de medidas de ahorro con su animadversión al uso de EEUU de instituciones públicas españolas en su lucha contra el terrorismo, prefiriendo desvincularse de ese hecho al considerar que el objetivo último de este uso son sistemáticas violaciones de los derechos humanos.
Editado por: español (28/Enero/2008 - 10:00)
cubano
 
Mensajes: 43
Registrado: Junio/2007
Estado: Off-line
Grupo: Nuevo usuario
 
 
  Re: Re: Re: Re: Re: Re: Re: Re: Re: Re: Re: Re: Re: Re: Re: Re: Re: Re: Re: Re: EL PCE DE CARRILLO ¿POR QUÉ SE DESINFLO Y A QUIÉN INTERESABA ESA CAIDA? ¿POR QUÉ APOSTO POR LA MONARQUÍA? 04/Enero/2008 - 11:17

Trotsky en el siglo XXI, partes I y II
 
 

Guillermo Almeyra / La Jornada

Parte I - 19 de agosto

¿Qué sigue siendo válido en el pensamiento de Trotsky, quien fue asesinado en México hace 47 años y hoy reaparece como referente teórico en importantes círculos cubanos y hasta en los discursos de Hugo Chávez?

En primer lugar, la teoría de la revolución permanente, elaborada con Parvus a raíz de la experiencia de la revolución rusa de 1905, la cual tornó claro que, en los países dependientes y donde no se han conseguido la liberación y la unificación nacional, la revolución agraria, la plena vigencia de los derechos democráticos ni se han sentado las bases para una república, todo eso no va a ser obtenido bajo la dirección de la burguesía, la cual depende estrechamente del imperialismo y es débil e incapaz, sino que debe ser conquistado por una alianza entre obreros, campesinos y explotados y oprimidos de todo tipo (pueblos originarios, minorías nacionales oprimidas, desocupados). En nuestra época, cuando la inmensa mayoría de la humanidad no ha conseguido aún las conquistas de la Revolución Francesa y, en escala mundial, asistimos a la lucha por repetir la hazaña de los sans-culottes en 1789, esa revolución democrática, para triunfar, debe ir más lejos, ser anticapitalista, desarrollarse en forma socialista.

También su visión internacional de los procesos, su combate a la idea estaliniana de la posibilidad de construir el socialismo en un solo país que consideraba la "política exterior" sólo como un medio para lograr equilibrios y ganar tiempo para esa construcción puramente nacional -y nacionalista- aislada. Trotsky, junto con Lenin, comprendía en efecto que la revolución es más fácil en los "eslabones más débiles" de la cadena capitalista -los países semicoloniales y dependientes-, dada la debilidad del Estado, pero veía que el socialismo sólo puede ser mundial, como lo es el capitalismo, y la inserción de todos los países en ese sistema dominante hace que la política "internacional" sea también "nacional" y viceversa y, por lo tanto, que en los países dependientes es más difícil la construcción de las bases mínimas para el socialismo, como el fin de la ignorancia, de la miseria, del autoritarismo, del atraso cultural y técnico. De ahí la otra parte de la revolución permanente: la necesidad de culminar las revoluciones socialistas en escala local, nacional, con la extensión del socialismo a escala mundial y, como corolario, la necesidad de ayudar solidariamente a otros pueblos en su lucha anticapitalista y de educar a los trabajadores en revolución en una visión universal, que una naturalmente la defensa de la revolución en el plano nacional con el internacionalismo revolucionario. La actitud de países pobres como Venezuela o Cuba en su ayuda solidaria se inscribe, conscientemente o no, en esta línea del pensamiento de Trotsky, que Lenin compartía.

Igualmente válida es su lucha, comenzada con la oposición de 1923 en el Partido Comunista de la URSS, contra la burocratización de los partidos "socialistas" o "comunistas", de sus sindicatos, de sus estados, apelando a las mujeres, a los jóvenes, a la democracia interna, a la construcción de órganos, como los consejos obreros, que pasasen por sobre las estructuras partidarias y sindicales y fuesen controlados y reorganizados continuamente por los trabajadores mismos. Y su rechazo no sólo al partido monolítico, sin tendencias internas en plena discusión teórica y estratégica, sino también al partido único de la clase obrera, ya que las clases trabajadoras están lejos de ser homogéneas, y sin democracia y pluralismo no pueden educarse y ser protagonistas en la lucha por cambiar las complejas condiciones sociales y económicas de la sociedad moderna. Algunas sectas "trotskistas" que repiten al peor Trotsky ("con el partido somos todo, sin el partido no somos nada") para reforzar un centralismo nada democrático olvidan al Trotsky defensor de la democracia en el partido, al hombre del Programa de Transición de la IV Internacional, escrito dos años antes de su asesinato.

Pero los aportes más actuales, en América Latina, que ningún marxista había hecho hasta entonces, y que siguen siendo fundamentales para entender procesos como el cubano, el venezolano, el boliviano, el nacionalismo revolucionario e incluso los gobiernos burgueses llamados "progresistas" (Kirchner o Lula, por ejemplo), son sus escritos en México. Su caracterización del gobierno de Lázaro Cárdenas, su defensa contra el imperialismo manteniendo al mismo tiempo la independencia política frente a él y tratando de desarrollar la independencia política de los trabajadores que lo seguían, su análisis de los sindicatos como órganos cada vez más integrados en el Estado capitalista, la necesidad de conseguir la independencia de clase frente a los partidos burgueses construyendo un partido obrero basado en las organizaciones de tipo sindical obreras y campesinas, mantienen y acrecientan toda su vigencia.

Los "ismos" transforman en dogmas eclesiásticos, en pensamiento cerrado, talmúdico, lo que fue elaboración abierta a partir de la unidad entre teoría y práctica y de la realidad misma. Al igual que Marx, que rechazaba ser "marxista" debido a los discípulos que le habían tocado en suerte y que decía que había sembrado dragones y recogido pulgas, Trotsky se oponía a ser llamado "trotskista" y negaba que existiese el llamado "trotskismo", pues éste para él era sólo el pensamiento de Marx y el de Lenin. Hay, sin embargo, algunas capillas raquíticas que prescinden de las ideas de Trotsky pero lo mencionan tal como los secuaces de todas las religiones utilizan sus respectivas sagradas escrituras. Eso no es culpa del revolucionario ruso pero obliga a ir directamente a la rediscusión masiva, donde se quiere avanzar hacia el socialismo, como en Cuba o en Venezuela, de los escritos de Trotsky desde 1923 y, particularmente, a sus escritos sobre América Latina. No hay nada más iluminante, apasionante, actual.

Parte II y última - 26 de agosto

Una corrección apresurada de mi artículo anterior sobre Trotsky antes de enviarlo permitió que se publicase que había sido asesinado hace 47 años, en vez de 67. Muchos lectores corrigieron por su cuenta, pero igual les ofrezco disculpas a todos. En ese artículo hablaba de lo que sigue siendo válido en Trotsky; en este, por el contrario, mencionaré brevemente lo que a mi juicio ya no lo es.

Después del derrumbe de la Unión Soviética -previsto por Trotsky en La revolución traicionada, ya en 1936-, después del terrible desprestigio de la palabra comunismo causado por los Stalin, los Pol Pot, los Ceausescu, los Mao y sus seguidores, después de las modificaciones profundas causadas por la derrota del movimiento obrero a escala mundial por la mundialización dirigida por el capital financiero, con su secuela terrible de desocupación, emigraciones, caída brutal del ingreso, supresión de conquistas sociales históricas, y después de la reanudación del más feroz colonialismo y del apartheid (en Palestina), de las guerras coloniales imperialistas (Afganistán, Irak) y del ingreso sin frenos del capitalismo en China, Vietnam y las repúblicas que antes formaron la ex Unión Soviética, ¿qué ha demostrado ser erróneo o qué pasó a ser obsoleto en el pensamiento de Trotsky?

En primer lugar, la caracterización de la URSS, ya a partir de los años 30, como Estado obrero burocráticamente degenerado, de la cual derivó la caracterización de los Estados supuestamente "socialistas" de la posguerra como Estados obreros deformados. No era posible, en efecto, seguir hablando de "Estado obrero" -después del aniquilamiento de los soviets, del partido bolchevique, de la democracia obrera, con el surgimiento de una casta brutal y totalitaria privilegiada, después de las matanzas y deportaciones de millones de personas y cuando los campos de concentración, de trabajo esclavo y de exterminio estaban en el orden del día- sólo porque las empresas eran del Estado, existía el monopolio del comercio exterior y la economía estaba burocráticamente planificada y porque los advenedizos en el poder se veían todavía obligados a hablar de Marx, de Lenin, del socialismo (a los que prostituían y traicionaban a cada paso). La propiedad, aunque jurídicamente fuese "colectiva", no era de la sociedad, sino de un Estado que se reforzaba mediante el terror, y su disfrute era monopolizado por una casta con valores y gustos capitalistas, estrechamente nacionalista e igualmente feroz en su relación con los trabajadores -supuestos dueños del poder estatal- que los gobernantes capitalistas anteriores. Esos estados, aunque no gobernados por capitalistas sino por burócratas, formaban parte de un solo mercado y de una relación mundial capitalista (que trataban de conservar con su política enterradora de revoluciones y de "coexistencia pacífica" con el imperialismo). Capitalistas de Estado, los burócratas estalinistas de todos los países "socialistas" preparaban el camino a la restauración pura y simple del capitalismo en condiciones semicoloniales o de dependencia del capital extranjero. Las ilusiones de gente inteligente, como Ernest Mandel, cuando el comienzo del derrumbe con Gorbachov, sobre la posibilidad de una revolución puramente política que regenerase el Estado "soviético" (que había acabado con los soviets 70 años antes), partían de la aceptación dogmática de esa caracterización errónea de Trotsky y de la total subestimación de los terribles cambios negativos introducidos durante más de 65 años por el estalinismo en la clase obrera y la sociedad de esos países, y en las fuerzas socialistas, a escala mundial.

Los cambios provocados por la mundialización (mejor dicho, por la ignorancia y la incapacidad de estalinistas y socialdemócratas, debido a su estrecho nacionalismo y su estatalismo, de preverla y enfrentarla) han modificado profundamente la clase obrera y su subjetividad así como la relación entre las clases y entre las zonas urbanas y rurales. No se puede ver ya a la clase obrera -ni siquiera en el sentido más amplio de la palabra- como sujeto homogéneo y prácticamente único del cambio revolucionario, como pensaban los bolcheviques como Trotsky hasta la Segunda Guerra Mundial. Y la alianza obrera y campesina, si bien sigue siendo una necesidad en la inmensa mayoría de los países, debe incorporar también a vastísimos sectores que no son ni obreros ni campesinos ni constituyen una clase. Para construir el socialismo también sigue siendo necesario un partido, pero éste no puede ser un partido bolchevique fuertemente centralizado, al cual se subordina todo, como el que fue necesario para Rusia en una fase determinada y heroica de la lucha, pero que hoy es irrepetible. El "partido" en cuestión debe ser más parecido al de Marx, o sea, a la unión voluntaria y libre de los esfuerzos y las inteligencias de todos los que comparten una tendencia política, independientemente de las diferencias o matices que puedan existir en el mismo. Y ese "partido" no puede ser ni una vanguardia eterna autoproclamada ni el eje del poder sino, como los marxistas en la Comuna de París o los revolucionarios rusos en los soviets, la parte más activa en la construcción por el "trabajador colectivo" marxiano, de ese poder tanto en la conciencia de los oprimidos y explotados como en el enfrentamiento con el poder de los patrones y del Estado.Un partido instrumento transitorio de los explotados y oprimidos para construir poder, suprimir las clases, el Estado, el poder sobre los seres humanos y no sobre las cosas, los partidos mismos, e integrar al ser humano libre en su medio ambiente, preservado y reconstruido como base misma de esa libertad. De ahí deriva la importancia de la lucha por la democracia política y social y por la defensa del ambiente; de ahí también la de la lucha por una cultura alternativa y por unir estrechamente, en nuestros países, el combate por la liberación nacional con la liberación social.

Amadeo
 
Mensajes: 30
Registrado: Marzo/2007
Estado: Off-line
Grupo: Nuevo usuario
 
 
  Re: Re: Re: Re: Re: Re: Re: Re: Re: Re: Re: Re: Re: Re: Re: Re: Re: Re: Re: EL PCE DE CARRILLO ¿POR QUÉ SE DESINFLO Y A QUIÉN INTERESABA ESA CAIDA? ¿POR QUÉ APOSTO POR LA MONARQUÍA? 03/Enero/2008 - 14:40

Envía esta noticia

03-01-2008

03-01-2008
 
España: ¿hacia la tercera República? (y IV)

José Steinsleger

No pocos autores dudan en calificar de “confabulación” el proceso de la transición política española que, paradójicamente, careció de un proceso constituyente democrático. Es decir que los “demócratas” de España se cuidaron de que hubiese ruptura institucional.

En el discurso ante las Cortes para exponer la Ley de Asociaciones Políticas (9 de junio de 1976) el falangista Adolfo Suárez precisó que los partidos republicanos serían legalizados con la condición de jurar fidelidad y lealtad a la corona. Suárez citó los versos de un poeta: Está el hoy abierto al mañana/ mañana al infinito/ Hombres de España/ Ni el pasado ha muerto/ Ni está el mañana ni el ayer escrito. En el sepulcro, Antonio Machado sintió que estar muerto resultaba más ético que seguir vivo.

Santiago Carrillo, secretario general del Partido Comunista (PCE), calificó a Suárez de “anticomunista inteligente”. Entonces, Washington extendió visa al “comunista inteligente” para dictar conferencias en Estados Unidos.

En junio pasado, el rey nombró a Suárez “caballero de la insigne Orden del Toisón de Oro” por su “importantísima actuación en la transición española” (sic). Víctima de alzheimer, Suárez ni siquiera recordaba haber sido presidente del gobierno.

Atrapada en el frenesí consumista y el poder lobotomizador de los medios, la sociedad española internalizó la amoralidad de sus dirigentes políticos. A fines de 1974, el famoso “el marxismo o yo” de Felipe González liquidó al legendario Partido Socialista Obrero Español (PSOE). Y, por su lado, Carrillo rompía el suyo adhiriendo al “eurocomunismo”, engendro ideológico inventado en Italia y Francia por Enrico Berlinger y George Marchais (1977).

El enjuage de la burguesía neofranquista culminó en los Pactos de la Moncloa (25 de octubre de 1977), suscritos por Adolfo Suárez (presidente del gobierno) y Leopoldo Calvo Sotelo (Unión del Centro Democrático), falangistas; Felipe González (PSOE); Santiago Carrillo (PCE), el fascista Manuel Fraga (Alianza Popular) y Enrique Tierno Galván (Partido Socialista Popular), entre otros partidos menores.

Los partidos políticos cayeron de hinojos ante la Constitución de 1978, que en su artículo 1 (apartado 3) establece que la forma política del Estado es la monarquía parlamentaria. Entre los primeros, el PSOE, uno de los que en 1931 apoyó la proclamación de la II República.

Manuel Vásquez Montalbán (1939-2003) observó entonces: “El mismo espectro social dominante que ganó la guerra civil, en buena medida ganó la transición… no querían cambiar de modelo, y les molestaba recordar a la República porque fue un experimento de ruptura radical y de cambio…”

Sin embargo, a inicios de 1980, en movilizaciones, huelgas y manifiestos las inquietudes republicanas pisaban con fuerza.

Se necesitaba un “escarmiento”. En este contexto, se produjo la intentona del golpe fascista del 23 de febrero de 1981.

El conjunto de la sociedad cerró filas diciendo no. Pero los golpistas no eran recién llegados sino oficiales que colaboraban en el entorno íntimo del rey. Juan Carlos se tomó su tiempo, y la embajada de Estados Unidos intervino en el asunto: no conviene. Horas después, el rey apareció en los medios como “titán de la democracia”. Carrillo fue el primero en aplaudir: “Hoy, todos somos monárquicos”.

La conversión ideológica de los políticos españoles se anticipó a las divagaciones neoconservadoras de la “posmodernidad” (sic), que empezaron a sonar a melodía entre los oportunistas de izquierda de España y América Latina: no hay posibilidad de lucha, porque no hay posibilidad de victoria.

El caso del PSOE fue revelador. Por ejemplo, el sociólogo José María Marevall (uno de sus principales ideólogos y artífice de la victoria política de 1982) planteó la necesidad de “deshacerse de las telarañas seudorrevolucionarias”. Asimismo, personajes como Miguel Boyer, ministro de Hacienda y jefe del “socialismo liberal” en el primer gobierno de Felipe, entendieron el mensaje. Boyer se pasó al Partido Popular, y hoy colabora con la fundación del fascista José María Aznar.

En su novela La agonía del dragón, José Luis Cebrián (ex director de El País y escriba de Felipe) sostiene que la “transición” fue un “proceso de reconciliación entre los hijos de los vencedores y los hijos de los vencidos de la guerra civil… un proceso en el que todos aprendimos algo…” Cebrián aprendió mucho y hoy es, junto a la reina Sofía, uno de los asistentes al club Bilderberg (Holanda), que periódicamente reúne a los megamillonarios de las corporaciones que controlan la economía mundial.

En tanto, Felipe coordina la rapiña de las empresas españolas, a más de prestar asesoría a Carlos Slim. Y para ello, ambos cuentan con una densa red de pajes, oidores y escuderos de la intelectualidad progre de México y otros países del continente. Son los que a diario nos explican los aciertos de la “democracia española” y su política de encomiendas, basada en la reconquista, expoliación y saqueo “modernizador” de los pueblos latinoamericanos.

Envía esta noticia

 

Editado por: ARCADIO 1 (03/Enero/2008 - 14:50)
PACO
 
Mensajes: 5
Registrado: Octubre/2007
Estado: Off-line
Grupo: Nuevo usuario
 
 
  Re: Re: Re: Re: Re: Re: Re: Re: Re: Re: Re: Re: Re: Re: Re: Re: Re: Re: EL PCE DE CARRILLO ¿POR QUÉ SE DESINFLO Y A QUIÉN INTERESABA ESA CAIDA? ¿POR QUÉ APOSTO POR LA MONARQUÍA? 22/Diciembre/2007 - 08:18

Reunión en Lisboa de la “Izquierda Anticapitalista Europea”
|
   Imprimir este documento
 
Alain Krivine
Los pasados días 17 y 18 de noviembre, en Lisboa, se ha celebrado una reunión de la Izquierda Anticapitalista Europea (IAE), para analizar la situación de las diferentes organizaciones de la izquierda anticapitalista en Europa, las movilizaciones sociales en curso y la lucha contra el nuevo tratado europeo. Esta reunión ha permitido también un intercambio de opiniones sobre las diferentes experiencias de construcción de partidos anticapitalistas.

Frente a una derecha agresiva y una adaptación cada vez más importante de la socialdemocracia al liberalismo en Europa, la construcción de alternativas anticapitalistas es cada vez más indispensable. Varios dirigentes y cargos electos de la IAE han participado en los trabajos, de forma especial Francisco Louça y Miguel Portas, diputados del Bloque de izquierdas portugués, Soren Sondergaarde, diputado europeo de la Alianza roja-verde (Dinamarca), Pierre Vanek de SolidaritéS (Suiza), Alex Callinicos del SWP (Gran Bretaña), Alain Krivine y François Sabado por la LCR (Francia). La organización griega Synaspismos había enviado un observador. Varias organizaciones de la IAE habían excusado su presencia, principalmente los italianos, españoles, turcos, escoceses y alemanes.

Ha sido adoptada una declaración común, proponiendo una movilización unitaria contra el nuevo tratado europeo y pidiendo la organización de referéndums. La IAE ha decidido enviar a Roseline Vachetta (LCR), como observadora, al segundo congreso del Partido de la Izquierda europea, los días 24 y 25 de noviembre a Praga, que reagrupa fundamentalmente a la mayoría de los partidos comunistas europeos. En el curso de la reunión de la IAE, el Bloque de izquierdas portugués ha organizado un debate con las diferentes delegaciones, al que ha asistido un centenar de militantes de Lisboa. Finalmente, se ha decidido organizar, a finales de mayo o comienzos de junio de 2008, en París, con ocasión del 40 aniversario de Mayo 68, una gran conferencia pública de toda la izquierda radical y revolucionaria europea sobre la actualidad de la lucha anticapitalista en Europa.

Rouge, 29/11/ 2007

Traducción: Alberto Nadal
KOBO
 
Mensajes: 2
Registrado: Diciembre/2007
Estado: Off-line
Grupo: Nuevo usuario
 
 
  Re: Re: Re: Re: Re: Re: Re: Re: Re: Re: Re: Re: Re: Re: Re: Re: Re: EL PCE DE CARRILLO ¿POR QUÉ SE DESINFLO Y A QUIÉN INTERESABA ESA CAIDA? ¿POR QUÉ APOSTO POR LA MONARQUÍA? 09/Diciembre/2007 - 18:37

Semprún acusa a Carrillo de «pregonar» la lucha armada en los sesenta
 
El ex ministro critica al PCE al inaugurar el Congreso Internacional sobre la Guerra Civil
 
 
T. G. Y./MADRID
 
 
«Fue una guerra en legítima defensa, una guerra justa que no exime de culpa a nadie», afirmó el escritor y ex ministro socialista Jorge Semprún durante la conferencia inaugural del Congreso Internacional de la Guerra Civil, en el que participan cientos de especialistas de España y el extranjero. «Hay guerras justas, pero no hay ejércitos inocentes», remachó el escritor en presencia de la ministra de Cultura, Carmen Calvo, el coordinador del congreso, Santos Juliá, el rector de la Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNES), Juan Antonio Jiménez, y un numeroso auditorio que no pestañeó durante la hora larga que duró la conferencia.

A su juicio, la República salió a defender una «igualdad social quebrada por un golpe de Estado». Sin embargo, matizó, «una guerra justa no es una guerra santa».

El escritor criticó con aspereza la gestión del Partido Comunista Español (PCE), aunque no siempre se refirió a su papel en la guerra: «Santiago Carrillo pregonó la lucha armada en los años sesenta, lo cual era un disparate», afirmó. «La falta de democracia interna en el seno del PCE y su sumisión a la ex Unión Soviética terminó socavándolo».

En su recorrido por los avatares del PCE, al que perteneció durante un periodo de su vida (hasta que le expulsaron), recordó el encuentro que tuvieron los dirigentes comunista Dolores Ibarruri, Vicente Uribe y Santiago Carrillo con Stalin en 1948. «Ante los infructuosos resultados de las guerrillas y los maquis, Stalin aconsejó a los comunistas españoles que se infiltraran en los Sindicatos Verticales franquistas». La dirección del PCE no estaba muy convencida de que aquello fuera a resultar positivo, pero acataron la orden del mandamás ruso. «A Stalin se le puede considerar el inventor de Comisiones Obreras», dijo sonriendo.

Pluralidad

Carmen Calvo hizo hincapié en la «pluralidad» ideológica y temática del congreso. Santos Juliá se refirió la necesidad de buscar explicaciones en nuestro pasado sin que ello de pábulo a la instrumentalización política. «Lo que hay en estos momentos, por parte de los españoles, es pasión por saber y entender lo que ocurrió».

Con motivo del 70º aniversario de la Guerra Civil, más de 350 historiadores analizan hasta mañana las causas y consecuencias de la contienda. Organizado por la Sociedad Estatal de Conmemoraciones Culturales (SECC), el Congreso Internacional de la Guerra Civil pone sobre el tapete la últimas aportaciones en el ámbito de la historiografía, la sociología, la ciencia, la literatura y el cine, entre otras materias. A esta magna convocatoria, que cuenta con dos sedes: la UNED y el Círculo de Bellas Artes, se han presentado 248 ponencias.
 
AMANCIO
 
Mensajes: 38
Registrado: Octubre/2007
Estado: Off-line
Grupo: Nuevo usuario
 
 
  Re: Re: Re: Re: Re: Re: Re: Re: Re: Re: Re: Re: Re: Re: Re: Re: EL PCE DE CARRILLO ¿POR QUÉ SE DESINFLO Y A QUIÉN INTERESABA ESA CAIDA? ¿POR QUÉ APOSTO POR LA MONARQUÍA? 09/Diciembre/2007 - 16:38

Aclaraciones históricas:

España, en el 36 hay básicamente dos sindicatos mayoritarios: La CNT y la UGT. La CNT cuenta con un millon de afiliados, la gran mayoria son trabajadores de las fabricas y de las minas. Los trabajadores de guante blanco: funcionarios, dependientes, empleados de banca suelen estar afiliados a los sindicatos únicos de su rama o a la Ugt. ¿Por qué los que tienen peores condiciones laborales están afiliados casi en su mayoria a la CNT? Porque tienen conciencia de clase, saben muy bien que ellos no trabajan solo para dar de comer a sus hijos (Los cuales empieza a trabajar a los doce o catorce años por que los sueldos no llegan para que coman todos correctamente) si no para que los capitalistas y empresarios vivan de su esfuerzo. Aquí si que no hay discusion posible. Todo aquel que haya estudiado economia conoce el significado de la palabra PLUSVALÍA: valor que el trabajo no pagado del obrero asalariado crea por encima del valor de su fuerza de trabajo y del que se apropia gratuitamente el capitalista. Obviamente los asalariados que vivian bien no se daban cuenta de que los estaban explotando pero los mineros si que se habian enterado y ya hacia tiempo. Así pues, Barcelona, ciudad fabril, muy pobre con unos sueldos que no daban apenas ni para la comida, está casi enteramente afiliada a los sindicatos, pero sobretodo a la CNT, el único sindicato anarquista (no confundir anarquista con comunista o socialista). No es de extrañar que una vez que se sublevan los militares y con grave riesgo de otra dictadura sangrienta como la de Primo de Rivera, aun fresca en la memoria de los españoles y catalanes, sean los trabajadores los que salgan a la calle a luchar por la libertad. Trabajadores de la ugt, del POUM, de los sindicatos unicos, de Esquerra Republicana, de partidos politicos y en un gran número de la CNT, todos ellos ayudados por la guardia de asalto, fiel a la Generalitat de Catalunya, lucharan juntos en un primer momento. Despues eso ya no será así. Tratarán por todos los medios de acabar con la CNT y con sus reformas revolucionarias que estaban llevando a la práctica con éxito.

AMANCIO
 
Mensajes: 38
Registrado: Octubre/2007
Estado: Off-line
Grupo: Nuevo usuario
 
 
  Re: Re: Re: Re: Re: Re: Re: Re: Re: Re: Re: Re: Re: Re: Re: EL PCE DE CARRILLO ¿POR QUÉ SE DESINFLO Y A QUIÉN INTERESABA ESA CAIDA? ¿POR QUÉ APOSTO POR LA MONARQUÍA? 09/Diciembre/2007 - 15:58

RADOSH, Ronaid, HABECK, Mary R. y SEVOSTIANOV, Grigory (editores),
España traicionada. Stalin y la guerra civil,
Barcelona, Planeta, 2002, 628 pp.
 
Reseña y crítica a cargo del Profesor Dr. Enrique Moradiellos

Entre los muchos temas polémicos legados por la guerra civil española de 1936-1939, uno de los más debatidos (tanto en el plano político como en el historiográfico) ha sido la consideración del perfil, sentido y entidad de la intervención soviética en apoyo del bando republicano. Mientras que la ayuda italogermana al bando franquista pudo conocerse con notable exactitud tras la victoria aliada en 1945 (que conllevó la apertura de los archivos fascistas y nazis a los investigadores), en el caso soviético esa relativa disponibilidad documental no fue posible hasta la desintegración de la Unión Soviética en 1991. En tales condiciones, careciendo de apoyatura archivística sólida, la interpretación historiográfica de la conducta de Stalin en España ha oscilado entre dos extremos básicos, con algunas posiciones intermedias : o bien considerarla como una tentativa calculada para fomentar la revolución social en Europa mediante la creación de un estado satélite en la Península Ibérica y la provocación de una guerra general en el continente (hipótesis del pérfido Stalin); o bien entenderla como un intento de sostenimiento de un régimen democrático en oposición al expansionismo del Eje Ítalo-germano y con la esperanza de forjar una alianza con las democracias occidentales en defensa de la seguridad colectiva (hipótesis del honesto Stalin).

La apertura intermitente de los archivos soviéticos a partir de 1991 ha permitido un avance considerable en el tratamiento de la cuestión gracias a investigadores como el británico Gerald Howson para el caso de la ayuda militar (Armas para España, Barcelona, Península, 2000), los españoles Antonio Elorza y Marta Bizcarrondo para el estudio de la Comintem (Queridos camaradas, Barcelona, Planeta, 1999) o el francés Rémi Skouteisky para el análisis de las Brigadas Internacionales (L 'espoir guidait leurs pas. París, Grasset, 1998). El libro titulado España traicionada, publicado originalmente en inglés por Yaie University Press en 2001 (Spain Betrayed} y muy bien traducido al español por Juan Mari Madariaga, se inscribe en esa corriente renovadora y es el resultado de la colaboración entre dos historiadores estadounidenses (Ronald Radosh, profesor emérito de la City University de Nueva York ; Mary R. Habeck, profesora ayudante de la Universidad de Yaie) y uno ruso (Grigory Sevostianov, miembro de la Academia de Ciencias de Rusia y del Instituto de Historia Universal de Moscú). Con la particularidad de que la obra no es un relato analítico más o menos convencional de la intervención soviética en la contienda fratricida española, sino una edición de textos y documentos, procedentes casi en exclusiva del Archivo Militar del Estado Ruso (RGVA), que son objeto de un comentario de presentación contextualizadora.

Entre las múltiples virtudes de la obra de Radosh y sus colaboradores, cabe mencionar precisamente el valor e interés de los ochenta y un documentos soviéticos recogidos y seleccionados para su publicación. No en vano, la mayor parte de ellos son textos inéditos y confidenciales que cubren casi todo el espectro de "la intervención política, diplomática, militar y económica de los soviéticos en España" (página 20). Especialmente significativos y crudos son aquellos que desvelan la importancia de la penetración soviética en los servicios policiales y en el Ejército de la República. Aunque quepa cuestionar la tajante afirmación de que, en el otoño de 1937, "el 60 por ciento de sus mandos eran miembros del Partido Comunista de España" (p. 441). La única reserva genérica al respecto radica en que esa documentación no siempre resulta la más pertinente para algunos temas dado el carácter unilateral de la fuente informativa básica (el archivo militar ruso y los informes remitidos por los asesores soviéticos desde España, incluidos los del servicio secreto militar).

Así, por ejemplo, como reconocen los propios autores, en el controvertido y crucial tema de cuándo (día y mes) y por qué (motivo o motivos) decidió Stalin prestar ayuda militar directamente a la República, "la documentación disponible no nos sirve de mucho en este asunto" (p. 54). De hecho, los autores del libro sólo se aventuran a declarar que "no queda claro exactamente por qué los soviéticos decidieron ayudar a los españoles", que "en cierto momento de los primeros meses de la guerra (sic), la Unión Soviética, a diferencia de las democracias occidentales, decidió ayudar a la República", y que "desde finales de octubre, tanques T-6 participaron en las batallas que tenían lugar en los alrededores de Madrid" (p. 54).

Sin embargo, esa notable carencia y sus consecuentes ambigüedades habrían podido ser compensadas si se hubieran incluido en la selección documental los fondos del Archivo del Ministerio de Asuntos Exteriores de la Federación Rusa (utilizados y parcialmente publicados por Elorza y Bizcarrondo) y los fondos de la Tercera Internacional (consultados por Skouteisky y hoy custodiados en el Centro Ruso de Conservación y Estudio de la Documentación de Historia Contemporánea). De haberlo hecho así, se hubiera podido señalar que la decisión de intervenir la tomó personalmente Stalin el 14 de septiembre de 1936 y que dos dias después ya estaba en funcionamiento la «operación X» a cargo de oficiales de la NKVD (Comisariado del Pueblo del Interior) y el GRU (Servicio de inteligencia militar), como ha demostrado claramente el trabajo de Gerald Howson (cap. 17 de su libro). También se habría podido indicar que la primera remesa marítima de envíos bélicos soviéticos zarpó el 26 de septiembre de 1936 de Crimea y arribó a Cartagena el 4 de octubre de ese mismo año (Howson di.xit). Y respecto a los motivos de Stalin para arriesgarse a dar ese paso y abandonar la cautelosa política de no-intervención oficialmente adoptada desde el principio de la guerra, no hubiera dejado de ser instructiva la inclusión del siguiente documento publicado por Elorza y Bizcarrondo (p. 460) procedente del Archivo del Ministerio de Asuntos Exteriores de Rusia. Se trata de las instrucciones que el titular de dicho ministerio, Maxim Litvinov, redactó a principios de septiembre de 1936 para conocimiento y uso del nuevo embajador soviético en Madrid, Marcel Rosenberg:

Hemos discutido en reiteradas ocasiones el problema de la ayuda al gobierno español después de su partida, pero hemos llegado a la conclusión de que no era posible enviar nada desde aquí
(...). Nuestro apoyo proporcionaría a Alemania e Italia el pretexto para organizar una invasión abierta y un abastecimiento de tal volumen que nos sería imposible igualarlo (...). No obs ante, si se probara que pese a la declaración de No Intervención se sigue prestando apoyo a los sublevados,
entonces podríamos cambiar nuestra decisión.

Las carencias de amplia base documental aludidas no tendrían demasiada importancia si fueran un hecho aislado y no proyectaran su sombra sobre el conjunto de los comentarios contextualizadores que introducen los documentos. Pero no es el caso. Por el contrario, esos comentarios denotan reiteradamente un notable desconocimiento (o quizá una sistemática desconsideración) de algunas de las contribuciones historiográficas más recientes y solventes sobre el particular.

A título meramente ilustrativo, la obra revela una marcada ignorancia de las dimensiones españolas del tema y de la producción historiográfica española al respecto. Sólo así puede explicarse el escándalo que supone que la primera frase de la introducción del libro sea para decir que la guerra civil comenzó "el 16 de julio de 1936" (página 11). Lamentablemente, «perlas» similares jalonan el texto en demasiadas ocasiones. Como cuando se dice que la UGT bajo control de Largo Caballero estaba "dominada por los comunistas" (si bien el traductor, en nota al pie de la página 37, nos explica que eso sólo sucedía "en Cataluña"). O como cuando se atribuye a Julio Álvarez del Vayo, ministro de Estado, la condición de "ministro de la Guerra" (p. 606).

La falta de aprecio por la historiografía española que denotan esos errores va pareja con una falta de atención o de mera cita a otros historiadores, ya no españoles, que han trabajado sobre el asunto con documentación archivistica soviética. Entre todos ellos es muy notable la ausencia de referencias a Skouteisky, dado el protagonismo que las Brigadas Internacionales, como "ejército soviético dentro de España" (p. 146), tienen en todo el texto del libro. De haber consultado la obra de este prestigioso investigador, hubieran podido poner fecha de nacimiento a esas unidades (el 18 de septiembre de 1936, por decisión del Praesidium de la Internacional Comunista reunido en Moscú, según fuente oficial citada por Skouteisky en p. 53 de su obra y reproducida fotográficamente por Elorza y Bizcarrondo en p. 303 de su estudio). Y también habrían podido cotejar sus cifras de brigadistas internacionales (31.369 hasta el 30 de abril de 1938, según documento citado en p. 549) con el cómputo definitivo de la propia Comintem al procederse a su retirada de España a finales del mismo año 1938 (32.256, según fuentes citadas por Skouteisky en pp. 331-332 de su trabajo).

Igualmente, por lo que se refiere al perfil y motivación de la política soviética en la crisis de los años treinta, resulta chocante la ausencia de cualquier referencia a los trabajos de autores de habla inglesa tan reputados como Jonathan Haslam (The Soviet Unión and the Struggle for Coliecfive Security in Europe, Londres, Macmillan, 1984) o Geoffi-ey Roberts {The Soviet Unión and the Origins of the Second Worid War, Londres, Macmillan, 1995). Sobre todo teniendo en cuenta que ambos han abordado el tema de la intervención soviética en España en estudios monográficos sobre el período 1936-1939: J. Haslam, "The Soviet Unión, the Comintern and the Demise of the Popular Front", en H. Graham y P. Presten (eds.), The Popular Front in Europe, Londres Macmillan, 1987 ; y G. Roberts, "Soviet Foreign Policy and the Spanish Civil War" en Ch. Leitz y D.J. Dunthom (eds.), Spain in an fnternational Context, Oxford, Berghahn Books, 1999. En este caso, sin duda, el desconocimiento
no puede ser causado por ninguna barrera idiomática que podría explicar, si bien no justificar, las otras ausencias.

La parcialidad mostrada por Radosh y sus colaboradores en este aspecto parece responder a una línea interpretativa que tiende a considerar probada en todos sus extremos la hipótesis de la perfidia de Stalin en España. Sólo así se entiende esa radical desconsideración hacia la obra y los logros de otros autores que han utilizado igualmente fuentes primarias soviéticas para matizar esas premisas o poner en cuestión explicaciones demasiado maniqueas y simplistas. De hecho, resulta significativo que el único de estos autores citado ponderativamente en el libro sea Howson. Y esto
porque su estudio sobre la ayuda militar soviética a la República demostró indubitablemente que "Stalin estafó a la República" al cobrar precios abusivos por un material de guerra no siempre en buen estado. Pero esa verdad histórica probada lleva a los autores a una conclusión absurda por ilógica : "A partir de la amplia investigación de Howson, ya no se puede volver a afirmar que la Unión Soviética fue el baluarte de la lucha contra Franco" (p. 13). Cuando precisamente la obra de Howson demuestra todo lo contrario: sin la ayuda militar soviética, que es probable que llegara a representar algo más del 60% de todas las importaciones bélicas republicanas, hubiera sido sencillamente imposible resistir hasta el mes de abril de 1939.

Esa dependencia extrema de la hipótesis de la perfidia de Stalin lleva a los autores del libro a otros errores de juicio igualmente notables y claramente en contradicción con los documentos que publican. No es el menor de ellos considerar que el Dr. Negrín como jefe de gobierno desde mayo de 1937 se "había convertido en su instrumento (de los soviéticos)" y a continuación señalar que "con frecuencia cedía a la presión de otros y no llevaba a cabo los planes que había prometido" (p. 264). Tampoco cabe entender la ilegalización del "trotskista" POUM decidida por el gobierno de Negrín (y el previo asesinato de Andreu Nin a manos de agentes soviéticos) como una demostración de la "conversión" de la República en una especie de "democracia popular" avant la lettre, a pesar de "la insatisfacción del PCE con respecto a la incapacidad del gobierno de Negrin para aplicar las medidas defendidas por Moscú" (p. 444). Entre otras cosas, como ya subrayaron Elorza y Bizcarrondo, porque
no hubo en España un «proceso de Moscú» en tomo al POUM, con su cadena de autoinculpaciones y ejecuciones sumarias, sino un proceso judicial con garantías legales que acabó rechazando la acusación de espionaje en favor de un delito de rebelión y sin ninguna sentencia de pena capital contra los acusados.

Otros dos últimos ejemplos permiten apreciar hasta qué punto los comentarios de contextualización de los autores están en contradicción con los documentos publicados. En primer lugar, la omnipresente idea de que Stalin preten- día con su ayuda a la República forzar a la postre un enfrentamiento armado entre las democracias y el Eje para estimular la revolución social en Europa, queda desmentida con el documento 55: la tajante prohibición de Stalin de que "los aviones bombardeen buques italianos y alemanes" (p. 335). Era ésta una reacción notablemente moderada y «contrarrevolucionaria», en vista de la oportunidad para desencadenar un conflicto general que planteó Hitler a finales de mayo de 1937 con su decisión de bombardear impunemente Almería en represalia por el previo hundimiento del acorazado Deutschiand en el puerto de Palma. En segundo orden, cabe disentir de la idea de que Stalin no tuvo en cuenta cálculos tradicionales de gran potencia, de orden básicamente estratégico, a la hora de decidir enfrentarse al Eje Ítalo-germano en España. Al menos tal parece ser el sentido de un informe del vicejefe del servicio secreto militar soviético de principios del año 1937 (documento 33), en el que su autor (el comandante Anatoly Nikonov) afirmaba :

"Una victoria de los fascistas en España puede crear las condiciones para reforzar la agresividad de todos los Estados fascistas; en primer lugar y ante todo, de la Alemania hitleriana, profundizando extraordinariamente el peligro de guerra en Europa, en especia] de un ataque de Alemania contra Checoslovaquia y otros países democráticos y de una guerra contrarrevolucionaria contra la URSS (p. 174)".
No parecen estos argumentos tan lejanos a los apuntados por algunos de los sostenedores de la hipótesis del honesto Stalin, al fin y al cabo. Recuérdese a este respecto la conclusión alcanzada por Denis Smyth en su artículo "We are with You : Solidarity and Self-Interest in Soviet
Policy towards Republican Spain", en P. Presten (ed.), The Repuhlic Besieged. Civil War in Spain (Edimburgo, Edinburgh University Press, 1996, p.104) :

"La intervención de Stalin en la guerra civil española no fue el producto de una resurrección del internacionalismo revolucionario en la política exterior soviética. Por el contrario, la implicación soviética en la contienda civil española pretendió consolidar, y quizá profundizar mediante una alianza militar, el acercamiento de Moscú a las potencias occidentales en función del compartido peligro nazi".

En definitiva, la obra de Radosh, Habeck y Sevostianov es una contribución muy destacada a la historia de la dimensión internacional de la guerra civil española por sus aportaciones documentales inéditas. Pero no cabe pensar que sea la última palabra en un asunto todavía demasiado complejo para considerarlo plenamente resuelto. Después de todo, siguen sin despejarse todas las incógnitas que rodean la sombra proyectada por Stalin en la contienda civil española.

Enrique Moradiellos

Editado por: ARCADIO 1 (22/Diciembre/2007 - 08:38)
catalan y republicano
 
Mensajes: 262
Registrado: Marzo/2007
Estado: Off-line
Grupo: Nuevo usuario
 
 
  Re: Re: Re: Re: Re: Re: Re: Re: Re: Re: Re: Re: Re: Re: EL PCE DE CARRILLO ¿POR QUÉ SE DESINFLO Y A QUIÉN INTERESABA ESA CAIDA? ¿POR QUÉ APOSTO POR LA MONARQUÍA? 09/Diciembre/2007 - 09:52


POLITICA
¿TIENE HONOR UN TRAIDOR?

Imprimir
Imprimir
 
Recomendar
Recomendar
 
¿Honor? Un traidor ¿honor? Carrillo fue un traidor al socialismo, se vendió con 20 años a Stalin (genocida donde los haya) y con él a las juventudes socialistas durante la Guerra Civil pasándose al comunismo soviético.


Soy socialista. No del PSOE traidor desde el 33 a los trabajadores y a los empobrecidos. Soy socialista, digo, no del PSOE que murió por estar de vacaciones los 40 años del franquismo. Soy cristiano, de la corriente de los que no se fueron al exilio y lucharon contra Franco promoviendo militancia obrera cristiana. Soy obrero. Clase ayer oprimida mas hoy opresora de los 1.500 millones de parados, 400 millones de niños esclavos y 3.500 millones de hambrientos; de los obreros empobrecidos inmigrantes que mueren en nuestras costas.

Soy todo eso, y por eso vivo con alta indignación el doctorado "Honoris causa" (por causa y razón de honor) de Santiago Carrillo en la Universidad Autónoma de Madrid.

¿Honor? Un traidor ¿honor? Carrillo fue un traidor al socialismo, se vendió con 20 años a Stalin (genocida donde los haya) y con él a las juventudes socialistas durante la Guerra Civil pasándose al comunismo soviético. Carrillo, llegando la hora de la caída del General traicionó al comunismo y se vendió de la mano del Rey al imperialismo de la Comisión Trilateral (capitalismo genocida donde los haya) para acabar en lo que se llamó la "casa común de la izquierda" que era el PSOE antisocialista de Felipe González y desde ahí le sirve hoy a ZP.

Carrillo fue un traidor a los obreros. Desde los 14 años trabajó en el periódico "El Socialista" donde le colocó su padre, Wenceslao Carrillo, al que llegó a amenazar de muerte (traidor también a su familia) y desde el 36 vivió por cuenta del partido en México, la URSS, Francia dirigiendo, no trabajando. Carrillo fue un traidor a los combatientes de su bando y del contrario, puesto que no combatió ni un solo día durante la Guerra Civil huyendo en cuanto pudo por aquello de que era "mejor morir de pie que vivir de rodillas" mientras su pueblo simplemente moría de hambre.

Carrillo es un traidor y un criminal que traicionó y masacró a su pueblo. Siendo el responsable de Orden Público, junto con otros comunistas organizaron las sacas de presos que en número de más de 5.000 fueron fusilados en Paracuellos de Jarama, y enterrados en fosas comunes cavadas por los vecinos, por los delitos de ir a misa, haber suspendido y asistir en verano a clase de repaso en un colegio religioso, no tener callos en las manos...

Carrillo no tiene callos en las manos, ZP no tiene callos en las manos, el Rector de la UAM Angel Gabilondo, hermano de Iñaki, ex-fraile corazonista (que aun necesita lavarse de su franquismo) que estudió con el Opus Dei, no tiene callos en las manos; tiene un claustro dividido por la mitad en la votación sobre el doctorado de Carrillo, lo que da muestra de su ser democrático (o ¿es que la mitad del claustro son de la ultraderecha?)

A quién mató honor,
a quien salvó vidas .
Silencio sectario del más vil.

Mientras Carrillo mataba, Melchor Rodríguez, "el ángel rojo de Alcalá", director de prisiones, paró las sacas impidiendo a Carrillo continuar la matanza, y salvando así miles de vidas. ¿Honor? A quién mató honor, a quien salvó vidas . Silencio sectario del más vil.

Franco me llevó a la cárcel a un abuelo y el PSOE de Felipe, Carrillo y ZP al padre a la tumba, víctima del paro. Si Sr. Carrillo hijo y nieto de "vencido", de Franco y de usted pues ambos son del mismo bando opresor. Dice usted, que Franco mató 40 años. Usted y su ideología han matado en la Historia a más de 110 millones de personas. Más que Hitler y Franco juntos. Aún no ha pedido perdón y siguen muriendo víctimas del comunismo en el sudeste asiático, Corea, China, Cuba, Africa... y en España hasta ayer de la mano de Eta- Partido Comunista de las Tierras Vascas ¿Honor?

Le vi vestido de rojo. Rojo mártir. Al final, una foto oficial en "El País" de Polanco le mostró vestido de rojo. Rojo sangre. La sangre es lo que tiene, que mancha y tiñe lo que toca y es muy difícil hacerla desaparecer. Dicen que uno muere como vive. Usted y los que le utilizaron en ese acto, traicionaron la inteligencia cual Millán Astray en Salamanca. Allá usted y su conciencia si con este doctorado colabora usted a romper nuevamente España, en colaboración con ZP. Yo que quiero la solidaridad para el mundo, obro y rezo a diario para impedir que vuelva a correr la sangre de nadie para enriquecimiento de unos pocos burgueses.


Autor: Julián G.- Fecha: 2006-01-27
koko
 
Mensajes: 1
Registrado: Diciembre/2007
Estado: Off-line
Grupo: Nuevo usuario
 
 
  Re: Re: Re: Re: Re: Re: Re: Re: Re: Re: Re: Re: Re: EL PCE DE CARRILLO ¿POR QUÉ SE DESINFLO Y A QUIÉN INTERESABA ESA CAIDA? ¿POR QUÉ APOSTO POR LA MONARQUÍA? 09/Diciembre/2007 - 01:31

 fuerza de personalizar lo que por encima de todo es un conjunto, nos olvidamos casi siempre del partido al hurgar en la biografía de su secretario general. Desde nuestros anteriores proyectos y ensayos democráticos viene la perezosa costumbre de la simplificación personalista; por culpas objetivas, también, de una vida política precaria en medio de la cual los que fueron grandes partidos históricos degeneraban en la escisión, la facción y la mesnada. Ahora partimos de las taifas políticas cómo arranque; vamos a ver si conseguirnos la integración y la síntesis.Los comunistas españoles se han afianzado y han proliferado entre el mito ajeno y la leyenda propia. El mito tomó fuerza de ley en la de Represión de la Masonería y el Comunismo, que me parece uno de los dos o tres errores capitales del régimen anterior, cuando proclamaba -con evidente falsedad, además, el 1 de marzo de 1940: «Se consideran comunistas los inductores, dirigentes y activos colaboradores de la tarea o propaganda soviética, trotskistas, anarquistas o similares.» La leyenda la hemos podido leer todos resumida en los innumerables carteles sembrados por el PCE hace unas semanas sobre las sufridas paredes de España: «PCE: cincuenta años de lucha por la libertad y la democracia.» Incluída, naturalmente, aquella larga noche en que el propio Santiago Carrillo ha descrito a su partido como «parte de la iglesia staliniana».

La noticia en otros webs

Historia inexistente

 

No existe, ni de lejos, una historia convincente del comunismo español; si exeptuamos el lúcido resumen de Joaquín Maurín en la edición más reciente de su admirable Revolución y contrarevolución en España. Las historias anticomunistas -como la de Eduardo Comín Colomer- rivalizan en capacidad de desenfoque con las historias comunistas, como Guerra y revolución en España y otras publicaciones oficiosas del partido.

Una cosa es aceptar la participación del PCE en el juego democrático -como hacemos muchos por principio y por táctica- y otra muy diferente aceptar sin crítica los postulados de ese grupo. Admitir al contrincante no equivale -como a veces parecen pretender, por evidente falta de rodaje comunitario abierto, los propios comunistas- a tragarse sus tesis sin discusión crítica; sino que equivale a todo lo contrario, es decir, a plantear esa discusión en plano de igualdad dialéctica, sin la persecución o la cárcel como recurso por una y otra parte; y al que una y otra parte han acudido con fruición en sus respectivas fases de dominio totalitario.

Sería imposible tarea resumir en medio artículo la historia del Partido Comunista en España, su actitud presente y sus perspectivas de futuro. Pero con muchas horas de estudio y algunos rimeros de documentación detrás quizá fuera conveniente proponer los siguientes puntos de partida -discutibles, como todo en este mundo; pero histórica y políticamente razonables, por más que a algunos parecerán exageraciones de izquierda y a otros exageraciones de derecha.

Las diversas etapas

 

1. Desde su fundación hasta 1934, el PCE fue un grupo minúsculo y desorientado, dependiente de la Cominiern con servilismo sucursalista, y que no ejerció influencia alguna en los acontecimientos de la vida política española -por ejemplo el final de la primera dictadura, la transición Berenguer y el advenimiento de la segunda República.

2. Desde octubre de 1934 a julio de 1936 el PCE -que seguía fielmente la línea totalitaria staliniana- consiguió un puesto secundario en la política republicana gracias a su apropiación de banderas y símbolos ajenos, sobre todo la revolución de Asturias -donde la participación comunista fue mínima- y el lanzamiento del Frente Popular -que fue un proyecto y una realización de republicanos y socialistas moderados con el apoyo de la ceguera derechista-. En esa época el PCE vivió parasitariamente sobre la división, la escisión y el complejo de inferioridad del ala izquierda (denominada por ella misma bolchevique) y de las juventudes del PSOE cuyo jefe, hasta que se pasó con ellas al PCE en la primavera de 1936 (no en el otoño, como no sea puro formalismo), era precisamente un inteligente periodista parlamentario llamado Santiago Carrillo. Desde luego, el PCE no tuvo arte ni parte en la preparación concreta de la Guerra Civil, aunque sí en su preparación ambiental.

3. La definitiva importancia del PCE en la vida política española se alcanza en dos etapas: primero en la guerra civil; segundo en la doble posguerra de los años cuarenta. Durante la Guerra Civil, el PCE -que sigue actuando como una agencia soviética en España, tanto en lo militar corno en lo político- actúa bajo una doble dependencia: los enviados de la URSS en la zona republicana y los dirigentes de los partidos comunistas de Italia (Togliatti) y Francia (Duclos, Marty) que residen por largo tiempo en España. Gracias a la dependencia total de la República respecto a la ayuda soviética, el PCE va aumentando su preponderancia política y militar en la zona; por primera vez sus militantes forman parte de los gobiernos (desde el otoño de 1936 hasta el final) y se apoderan gradualmente de importantes centros de control en el Ejército Popular, cuya principal masa de choque y maniobra (las siete brigadas internacionales, y luego el Ejército del Ebro) está firmemente en sus manos. El jefe del Gobierno desde mayo de 1937 al final de la guerra, don Juan Negrín, es su estrecho aliado, aunque no su marioneta. Los testimonios de Azaña, Prieto y Jesús Hernández, así como la espléndida monografía de Burnett Bolloten -que ahora se publicaría en versión refundida y ampliada- demuestran hasta la saciedad estas tesis.

4. Al final de la Guerra Civil -en la agonía republicana del mes de marzo de 1939- ocurren dos hechos esenciales, silenciados implacablemente por el PCE y sus dependencias de propaganda. En primer lugar el Frente Popular -por boca de don Julián Besteiro, en actuaciones que sistemáticamente desfiguran, cuando no ocultan algunos de sus biógrafos- expulsa al PCE de su seno, según documentos que llevan fecha de 5 y 6 de marzo de 1939. De acuerdo con esta actitud, y mientras fracasa en Madrid la rebelión de las unidades comunistas contra el Ejército Popular, los principales jefes comunistas huyen de España -junto con el doctor Negrín- desde el aeródromo de Monóvar tres semanas antes de la rendición de la República. Esta doble expulsión condiciona la historia anticomunista de los exiliados durante las décadas siguientes, y es la base para explicar, por ejemplo, las divergencias entre el PSOE histórico -que tiene muy -viva la conciencia de aquellos hechos- y el PSOE renovado, que por algún sector parece haber recaído en los viejos complejos de inferioridad que tanto perjudicaron al PSOE de los años treinta.

5. Durante la posguerra española el PCE emprende una larga lucha para reintegrarse a la comunidad antifascista y a la comunidad democrática. No lo conseguirá hasta la desaparición de Indalecio Prieto en 1962; y por eso formará, por su cuenta, una serie frustrada de juntas y plataformas de conjunción democrática con el propio PCE como fuerza dominante. Durante la fase de vigencia del pacto germanosoviético -agosto de 1939 a junio de 1941- el PCE se recluyó en un «ghetto» político, aborrecido igualmente por fascistas y antifascistas. Desde 1944 la victoria soviética le dio cobertura exterior y le insertó en un horizonte estratégico renovado sin el que no puede explicarse su auge posterior. Al hilo de la posguerra mundial-anticipada en el sur de Francia desde el verano de 1944- el PCE organizó y articuló las unidades de penetración subversiva en el interior de España, que no pueden llamarse guerrillas porque jamás contaron con apoyo masivo de una población adicta. Sólo ante el fracaso -en 1949- de la acción directa interior y ante el cambio en la estrategia exterior soviética con la cancelación de la era staliniana, el Partido Comunista de España articuló su nueva política de reconciliación nacional como inteligente anticipación de lo que ya estaba exigiendo una nueva juventud mucho más interesada por el futuro que por el pasado. Sin embargo, documentos auténticos y bien conocidos -como las actas y bien conocidos del VIII Congreso del PCE y las declaraciones -fuera de España- de Santiago Carrillo asentado firmemente desde entonces como secretario general del partido- pueden hacernos comprender, en su notable sinceridad, los alcances de esa reconciliación para el futuro.

Prima de credibilidad

 

6. Durante los años sesenta y setenta, el PCE logró capitalizar la espléndida prima de credibilidad política que le seguía suministrando puntualmente la reconcentrada y obsesiva hostilidad del régimen de Franco. Apoyado política y financieramente por una de las dos grandes potencias mundiales -más experta que la otra, además, en activismo político y estratégico- cultivó con fe y ahinco terrenos institucionales con profundo sentido de renovación generacional: la juventud, la Iglesia, la universidad, los intelectuales y artistas, la información y comunicación, el profesorado de todas clases, la judicatura, el funcionariado, hasta las. mismas Fuerzas Armadas y de orden público; proselitismo normal y, lógico en un partido político que aspira, como todos, al poder, y que sus enemigos, más perezosos y rutinarios, suelen interpretar como infiltración.

 

7. El Partido Comunista de España, en esta su renovada actuación contemporánea de los últimos veinte años, conserva la disciplina y la coherencia interna que son sus virtudes clásicas. Pero sus cuadros y sus militantes han pasado asombrosamente bien la prueba de la racionalización. Mantienen toda la fuerza de su fe y de su doctrina dogmática, que contra lo que se cree siguen siendo alicientes esenciales para la juventud de hoy, como lo han sido para la juventud de siempre. Pero han conseguido racionalizar esa fe y esa doctrina, y ante todo profundizar en ella: desde hace veinte años hay en el PCE auténticos marxistas, especie intelectual que no se conocía apenas en las etapas anteriores del partido. La categoría política, social e intelectual de los militantes del PCE ha ascendido enormemente de nivel en los últimos veinte años; sus cuadros, sin perder el contacto popular, pueden compararse en preparación y superan en dedicación a los de cualquier otro grupo político.

8. Como última fase de su estrategia de proselitismo institucional, el PCE se ha volcado en las asociaciones «naturales» de todo tipo, por ejemplo asociaciones de vecinos, agrupaciones de amas de casa y similares. Sus militantes, incluso los liberados, perciben ciertas ayudas económicas del partido, pero su acción no depende de esas ayudas principalmente sino del espíritu de sacrificio y de la dedicación ejemplar a su actividad política. Los enemigos dogmáticos del PCE tratan de encubrir su propia inoperancia y comodidad con absurdas consejas sobre fantásticos estipendios de que jamás han gozado los militantes comunistas.

9. Esa dedicación y ese sacrificio son uno de los grandes recursos del Partido Comunista actual en España. Como sus hermanos políticos de Italia, los comunistas españoles están preparados para actuar en los diversos niveles del poder y de la Administración con eficacia y sentido de servicio, con abnegación en favor de los demás, y lejos de toda corrupción personal y pública. Esta es una de las principales razones por las que en Italia han desplazado en innumerables cometidos administrativos a partidos con coeficiente de inoperancia y de corrupción mucho mayor, como es la Democracia Cristiana. Este sería, hoy, el verdadero peligro comunista; no la truculencia sino la efectividad y la honradez pública.

Partir de una derrota

 

10. Sin embargo, los comunistas españoles parecen demasiado fascinados por la preponderancia -merecidísima- de su partido en Italia. El comunismo italiano conoció su auge en la participación de una victoria: el comunismo español partió de una doble derrota -Igualmente merecidísima- y de una persecución irracional por parte de su enemigo histórico, el franquismo, como encarnación e institucionalización de lo que se ha llamado gran derecha, y es realmente la pequeña derecha, la cegata derecha tradicional española. La derecha española actual, e incluso buena parte del llamado centro, parece demasiado proclive a permanecer en el mito y la leyenda a la hora de valorar las posibilidades del comunismo. Es cierto que, en sectores especialmente sensibles, como el profesorado y seguramente la información, el PCE cuenta con porcentajes de militantes o adictos bastante superiores a ese 7% u 8% por donde deben de andar sus efectivos respecto al total de la población. Esos porcentajes, gracias a la disciplina y a la dedicación de quienes los integran, pueden resultar, en momentos críticos, mucho más decisivos de lo que podría esperarse de las simples estadísticas. La historia. y muy especialmente la historia del tremendo auge marxista en la Edad Contemporánea, se ha hecho siempre con el protagonismo de minorías decididas. Quienes deseen oponerse al comunismo dentro de una sociedad democrática -que para serio tiene que aceptar el handicap de admitir al comunismo en su seno- no deben procurar eliminarle con procedimientos totalitarios más o menos encubiertos -como los que el comunismo, eso sí, utiliza en los países en donde domina, sin una excepción hasta hoy- sino reconociendo, emulando y superando su vigor doctrina¡, la dedicación de sus militantes, la capacidad política de sus dirigentes y el largo alcance de sus apoyos estratégicos. Si la historia sirve para algo, esa puede ser la lección de una historia que hasta ahora se ha debatido entre el mito y la leyenda.

Burnett Bolloten

El PCE, en busca

 

de la hegemonía política

 

Un fenómeno curioso de ¡la historiografía sobre la guerra civil y la revolu­ción españolas, es que aquellos autores que minimizan o ignoran completamen­te la importancia de los planes hegemónicos del Partido Comunista gozan toda­vía de credibilidad, a pesar de que hoy las aspiraciones monopolísticas del PCE son un dato histórico documentado a lo largo de cincuenta años. Por lo tanto, se hace indispensable seguir llamando la atención sobre ciertos hechos decisivos, para que los falsificadores de la historia no acaben saliéndose con la suya.

Entre la proclamación de p República en 1931 y el final de la guerra civil en marzo de 1939, el PCE desarrolló dos tipos de actuación política aparentemen­te distintos. Durante los cuadro primeros años de la República, el PCE apoyó un programa radical de contenido marxista-leninista: «Nuestra tarea consiste» -manifestó La Pasionaria en 1933- «en conseguir el apoyo de la mayoría del proletariado y prepararlo pata la toma del poder. Esto quiere decir que debe­mos dedicar todos nuestros esfuerzos a la organización de comités obreros y campesinos, y a la creación de soviets... Estamos avanzando por el camino que la Internacional Comunista nos ha marcado y que nos conduce al estableci­miento de un gobierno soviético en España, un gobierno de obreros y campesi­nos.»

Posteriormente, en agosto de 1935, se celebró el VII Congreso Mundial de la Internacional Comunista, el cual significó de forma oficial el inicio de la po­lítica moderada del Frente Popular, y que tenía en parte la finalidad de atraer a los pequeños propietarios y a los segmentos liberales de las clases medias urba­nas hacia un «amplio frente popular antifascista» y, también, de mejorar las re­laciones diplomáticas entre los soviéticos y las potencias occidentales, con la esperanza de contener la amenaza alemana a la URSS. Aunque el Congreso ra­tificó formalmente los objetivos de la Komintern -el derrocamiento revolucio­nario del predominio de la burguesía y el establecimiento de la dictadura del proletariado a través de los soviets-, la política de unidad con las clases medias

('nenia y Ra:ón. núm. 21 Scptiomhrc-Diciembrc 1985


urbanas y rurales pronto generó un esfuerzo, por parte de numerosas secciones de la Komintern, para disminuir el énfasis en sus objetivos revolucionarios y dar confianza, así, a sus aliados potenciales.

Arthur Koestler, quien en 1935 trabajaba para la comisión de propaganda de la Komintern, ha descrito posteriormente el paso de una línea política a la otra de la siguiente forma: «Todas las consignas revolucionarias sobre la lucha de clases y la dictadura del proletariado fueron arrinconadas en el trastero de un plumazo y sustituidas por una fachada totalmente nueva, con geranios en las ventanas, a la que se denominó Frente Popular por la Paz y contra el Fascismo. Sus puertas se abrieron de par en par a todos los hombres de buena voluntad: socialistas, católicos, conservadores, nacionalistas. La idea de que alguna vez habíamos defendido la revolución y la violencia fue ridiculizada como una pura invención, y fue utilizada como prueba de una maliciosa campaña, or­questada por reaccionarios deseosos de provocar la guerra. Dejamos de llamar­nos 'bolcheviques'...: éramos sólo simples y honrados militantes antifascistas, amantes de la paz y defensores de la democracia».

¿Quería esto decir que la Komintern había abandonado sus aspiraciones he-gemónicas? De ninguna forma: el Congreso dejó bien claro que un gobierno de frente popular «podía ser una forma especial de transición hacia el gobierno del proletariado». «Hace quince años» -manifestó Georgi Dimitrov, Secretario General de la Komintern, en su informe principal al Congreso-«Lenin nos ex­hortó a que centráramos toda nuestra atención en la 'búsqueda de formas de transición o acercamiento a la revolución proletaria'. Es posible que en varios países, el gobierno de frente unido se muestre como una de las formas más im­portantes de transición».

Durante la guerra civil, José Stalin -en su famosa carta dirigida al Presiden­te del Gobierno Largo Caballero, en diciembre de 1936- se expresó en térmi­nos parecidos. «Es muy posible» -dijo Stalin- «que en España el camino parla­mentario se revele como un medio de desarrollo revolucionario más eficaz que en Rusia». Para expresarlo claramente; esto quería decir que, tras la fachada de las instituciones democráticas, Stalin preveía la posibilidad de que el PCE lo­grara hacerse con los resortes decisivos del poder político. La importancia de esta observación se hace aún más evidente si tenemos presente que uno de los objetivos centrales de Stalin durante la guerra civil era la unificación de los par­tidos Socialista y Comunista. ¿Quién podía poner en duda que la consecución de dicho propósito hubiera significado un paso gigantesco hacia la hegemonía política del PCE, y hacia el establecimiento de un Estado de partido único? Las dos fusiones comunistas y socialistas que se habían producido recientemente -la creación, en abril de 1936, de las Juventudes Socialistas Unificadas (JSU), bajo el liderazgo de Santiago Carrillo, y la del Partido Socialista Unificado de Cataluña (PSUC), bajo el de Juan Comorera, que pronto se convertirían en apéndices de la dirección española de la Internacional Comunista- indican cla­ramente quién habría controlado un Partido Socialista Unificado en España.

La importancia que Stalin atribuía al proceso de fusión se hace evidente por


la presión que ejerció sobre dos líderes del PSOE: primero sobre Largo Caballe­ro, a través de Medina Codovilla, agente de la Komintern, y a través de Marce­lino Pascua, embajador español en Moscú (quien, de forma inesperada, apare­ció en Valencia con una petición urgente «de parte de Stalin»); y, después, so­bre Indalecio Prieto, a través de León Gaykis, embajador soviético en Valencia. Sólo cuando se hizo patente que ni Largo Caballero ni Indalecio Prieto querían prestarse a la maniobra, ni tampoco Manuel Albar, Jerónimo Bugeda, Manuel Cordero, Francisco Cruz Salido y Anastasio de Gracia, leales prietistas que componían la mayoría de la ejecutiva del PSOE, Stalin se vio obligado a mode­rar su presión. La siguiente interpretación comunista del intento de apoderarse del Partido Socialista, se puede encontrar en la publicación oficial soviética Kommunisticheskii internatsional: Kratkii istoricheskii ocherk (Resumen His­tórico de la Internacional Comunista), editada en Moscú en 1969: «Cuando se comprendió que algunos socialistas no estaban todavía preparados para dicha unificación, el Partido Comunista y el Comité Ejecutivo de la Internacional Comunista llegaron a la conclusión de que los comunistas 'no debían forzar la fusión del Partido Comunista con el Partido Socialista'... Se recomendó que se convenciera a aquellos socialistas dispuestos a unirse al Partido Comunista de que sería más beneficioso continuar trabajando dentro del Partido Socialista para fortalecer la unidad de acción y preparar la unificación de los partidos obreros». (Los subrayados son míos). En otras palabras, los comunistas y sus aliados seguirían infiltrándose en el movimiento socialista, hasta que el proceso subversivo estuviera lo suficientemente avanzado como para permitir al PCE absorber al Partido Socialista.

Mientras tanto, los comunistas se habían convertido en defensores entusias­tas de lo que ellos calificaban como la «república democrática y parlamentaria de nueva planta». Esto era, sencillamente, un fraude y un engaño, ya que la pre­tendida «república democrática y parlamentaria de nueva planta» era simple­mente una tapadera bajo la cual el PCE escondía su intención de suprimir -gracias a su hegemonía en el Ejército, en la policía regular y en la secreta, y en el Servicio de Investigación Militar (SIM)- todo vestigio de democracia, y toda libertad de expresión y reunión, todas las libertades locales y de autogobierno, y toda manifestación de la revolución popular que, en julio de 1936, había redu­cido a cenizas la República de 1931. En definitiva, el PCE proyectaba desviar aquella revolución popular hacia un Estado policiaco y totalitario.

En mi libro La revolución española (el cual ha sido suprimido del catálogo editorial en 1983, aún cuando todavía había dos mil ejemplares del mismo), y en mi último trabajo, de próxima aparición, en dos volúmenes, La guerra civil española: La revolución y la contrarrevolución -ambos basados en material que comencé a recoger cuando llegué a Barcelona al estallar la guerra civil- se des­criben pormenorizadamente los propósitos de monopolizar la vida política es­pañola del PCE, y el éxito extraordinario que obtuvo en esa tarea. No hay nin­guna duda de que ese éxito se debió en gran medida a la incapacidad de las de­más organizaciones para enfrentarse al reto comunista: ni los socialistas


-seriamente divididos y enfrascados en querellas fracciónales- ni los anarcosin­dicalistas -atomizados por disensiones ideológicas- podían competir con la im­placable decisión y la organización monolítica del PCE y su satélite, el PSUC, guiados por las mejores cabezas de los cuadros comunistas de otros países. En cuanto a los partidos republicanos, habían perdido claramente el rumbo y «casi no hacían nada» -en palabras de Largo Caballero, cuando respondió a la carta de Stalin- «para reafirmar su propia personalidad política». Como señalara un firme defensor de la República con concisión, los republicanos «permanecie­ron en estado comatoso a todo lo largo de la guerra».

En esas circunstancias, no es sorprendente el que el PCE se convirtiera ense­guida en la fuerza política dominante dentro de la izquierda. Nadie ha resumi­do de forma más convincente las razones del éxito comunista que Jesús Her­nández, antiguo miembro del Politburó del PCE, ministro de Educación y co­misario político en jefe de todos los ejércitos de la zona centro-sur. «Para nues­tro combate político», escribe, «contábamos (...) con algo de que carecían las demás organizaciones: la disciplina, el concepto ciego sobre la obediencia, la sumisión absoluta al mandato jerárquico (...). ¿Qué había frente a esa tromba granítica? ¡Helo aquí!; un Partido Socialista roto, dividido, fraccionado, labo­rando en tres direcciones divergentes; con tres hombres representativos: Prieto, Caballero y Besteiro, que luchaban entre sí, y a los que poco después se agrega­ría uno más: Negrín. Nosotros logramos sacar de sus suicidas antagonismos ventajas para arrimar el ascua a nuestra sardina. Y hoy apoyábamos a éste para luchar contra aquél, mañana cambiábamos los papeles dando un apoyo a la in­versa (...).

Así, para aniquilar a Francisco Largo Caballero nos apoyamos principal­mente en Negrín y, en cierta medida, en Prieto: para acabar con Prieto utiliza­mos a Negrín y a otros destacados socialistas; y de haber continuado la guerra, no hubiéramos titubeado en aliarnos con el diablo para exterminar a Negrín cuando éste nos estorbase (...). En los medios del anarcosindicalismo el panora­ma no era mejor (...). Más cerradas y compactas las filas de éste que las del so­cialismo, logramos empero abrir una brecha en él. Contribuimos a ahondar el cisma producto de la evolución que se operaba en la CNT, atrayendo a la cola­boración gubernamental a una gran parte del anarquismo que, a partir de en­tonces, vive un proceso de lucha intestina (...). Los partidos genéricamente re­publicanos (...) no ofrecían tampoco un frente sólido y homogéneo. Intimida­dos por el cariz violento y desordenado de la reacción popular frente a los su­blevados en los primeros momentos de la lucha, se dejaron influir y ganar en parte por nuestra política de orden y disciplina. Para nosotros tuvieron más va­lor representativo que efectivo».

Los propósitos hegemónicos del PCE fueron particularmente evidentes dentro de las fuerzas de segundad y dentro del Ejército. En julio de 1936. y bajo el doble impacto de la rebelión militar y la revolución social, la Guardia Civil, la Guardia de Asalto y la Policía Secreta se desintegraron debido a las numero­sísimas deserciones producidas a favor de la causa rebelde, y debido a las fun-


clones policiales que asumieron los comités de vigilancia y las unidades mili­cianas improvisadas por las organizaciones de izquierda. En los meses que si­guieron a la insurrección militar, los comunistas se hicieron con posiciones cla­ve en el aparato policial reorganizado, con la ayuda, abierta o encubierta, de personas afectas situadas en lugares estratégicos, gracias a la timidez -cuando no al beneplácito- de líderes socialistas y republicanos. Por ejemplo: en no­viembre de 1936, Santiago Carrillo -Consejero de Orden Público en la Junta de Defensa de Madrid, que se había organizado cuando el gobierno de Largo Ca­ballero se trasladó a Valencia-, y su sucesor en el cargo, José Cazorla, ambos de reciente afiliación al PCE, consiguieron hacerse con el control de las nuevas fuerzas de seguridad de la capital; Luis Onaña Díaz y Loreto Apellániz, tam­bién miembros del PCE, fueron nombrados por Ángel Galarza -ministro del Interior y hombre de la izquierda del PSOE- para los puestos de comisario ge­neral e inspector de policía de Valencia, nueva sede del gobierno; los comunis­tas Justiniano García y Juan Galán fueron nombrados Jefe y Subjefe de los Ser­vicios Especiales, es decir, de la sección de Inteligencia del Ministerio del Inte­rior; mientras que a otros dos militantes del PCE, Fernando Torrijos y un tal Adán, se les encomendaron responsabilidades vitales en la administración poli­cial: Torrijos fue designado Comisario tíeneral de la Dirección General de Se­gundad, quedando a su cargo los nombramientos, destinos y la disciplina de la policía, y a Adán se le encargó la jefatura del centro de adiestramiento de la Es­cuela de Policía, donde se formaban los cuadros de los nuevos cuerpos de la po­licía secreta. Estos cuerpos, desde el mismo momento de su creación, se convir­tieron en un simple instrumento de la policía secreta soviética, la cual se había establecido en el bando republicano casi al comienzo de la guerra, debido a la primerísima posición que España ocupaba entonces en la estrategia diplomáti­ca soviética.

La infiltración comunista en las fuerzas de seguridad hizo nuevos avances durante el primer gobierno Negrín -mayo de 1937 a abril de 1938-. Según la opinión del Ministro del Interior, el socialista moderado Julián Zugazagoitia, tanto la Dirección General de Seguridad como su propio Ministerio eran «ni­dos de espías y confidentes de la GPU». Un año más tarde, es decir, durante el segundo gobierno Negrín -abril de 1938 a marzo de 1939- los comunistas afianzaron todavía más su posición, ya que Eduardo Cuevas de la Peña, simpa­tizante del PCE. pasó a ser Director General de Segundad, a pesar de que al frente del Ministerio del Interior se encontraba el también socialista moderado Paulino Gómez. Simultáneamente. Juan Negrín intentó colocar al Cuerpo de Carabineros bajo control comunista: durante su etapa de Ministro de Finanzas en los años 1936 a 1937. Negrín colaboró decisivamente en la transformación de aquel Cuerpo en una poderosa fuerza de orden público, cuya orientación po­lítica provenía de comisarios socialistas moderados-«delegados de hacienda», como se les conocía oficialmente-; pero después, en abierto desafío al Partido Socialista, Negrín nombró Jefe de Carabineros a un destacado militante del PSUC. Marcelino Fernández, en sustitución de Víctor Salazar, un personaje


muy próximo a Indalecio Prieto, con quien había cortado recientemente su es­trechísima vinculación.

En abril de 1938, Negrín designó también a su asistente, Santiago Garcés, como Jefe del Servicio de Investigación Militar (SIM), institución conocida por sus prisiones y cámaras de tortura secretas. Garcés, antiguo socialista, ya había sido reclutado para los servicios de la GPU. Aunque la labor oficial de aquella temible organización -el SIM- era «combatir el espionaje, prevenir los actos de sabotaje y desarrollar tareas de seguimiento e investigación», una de sus activi­dades principales era, en opinión de Jesús Pérez Salas-verdadero republicano y Subsecretario del Ejército con Prieto-, silenciar todas las críticas contra el go­bierno de Negrín. En su trabajo Guerra en España, desgraciadamente olvidado, Pérez Salas afirma: «El SIM (...) tergiversando monstruosamente su cometido, poseía una red de agentes secretos encargada de espiar a cuantos se permitieran hablar mal del curso de la guerra o de la persona del Presidente del Consejo. Es­tos eran detenidos como contrarios al régimen. La crítica seria (...) estaba com­pletamente prohibida, y las libertades ciudadanas (...) absolutamente abolidas».

Cabe preguntarse por qué los comunistas trataban tan esforzadamente de controlar los servicios de seguridad, si no buscaban la supremacía de su partido y su influencia absoluta en los asuntos de gobierno. Pues bien, esta pregunta ha de plantearse abiertamente: ¿habrían abandonado voluntariamente los comu­nistas el control de aquel sistema tan complejo de policía, de haberse ganado la guerra contra Franco?

El interés hegemonista del PCE era igualmente evidente en el seno del Ejér­cito. Su trabajo en esa institución se había facilitado por el hecho de que, a dife­rencia de otras organizaciones, los comunistas habían convertido rápidamente a sus milicias en unidades militarizadas, y habían dotado a sus jefes de la autori­dad necesaria para imponer la disciplina. Su gran triunfo en el terreno militar fue la constitución del Quinto Regimiento, que se vio favorecido no sólo por la ayuda de los líderes milicianos Enrique Líster y Juan Modesto -que habían re­cibido entrenamiento militar en Moscú antes del comienzo de la guerra- y por la de comunistas extranjeros con experiencia militar, sino también por la cola­boración de oficiales de carrera que o bien eran también militantes del PCE, o bien se sentían atraídos a él por su mayor disciplina, eficacia y organización, y porque era el único que parecía capaz de construir un Ejército que pudiera ob­tener la victoria en la guerra.

Del Quinto Regimiento surgieron gran número de unidades con métodos y organización unificados. «Eran como piezas de un juego de construcciones, que podían organizarse en ejército en el momento preciso», escribió una autoridad. Como ejemplo, el partido despiezó el regimiento y soldó sus batallones con otras fuerzas para formar las brigadas mixtas del embrionario Ejército Popular. De este modo, se aseguró el control de cinco de las primeras seis brigadas del nuevo ejército.

Ahora bien, mientras el PCE iba haciéndose con el control de las primeras unidades del Ejército Popular, no olvidaba los altos mandos. También st intro-


dujo profundamente en el vital comisariado de guerra, establecido con el fin de ejercer un control ideológico sobre el ejército por medio de comisarios políti­cos. Aunque el partido encontró firme resistencia en sus pretensiones de domi­nio absoluto, en primer lugar en el Ministro de la Guerra, LargoCaballero, y, después, en el Ministro de Defensa, Indalecio Prieto, retuvo, no obstante, una sólida posición en el aparato militar. Durante el segundo gobierno de Negrín, alcanzó el cénit de su poder militar cuando éste, en su calidad de Ministro de Defensa, nombró Subsecretario del Ejército al coronel Antonio Cordón, miem­bro del partido, que se convirtió, a todos los efectos, en el amo del Ministerio de Defensa. Hacia el final del verano de 1938, no solamente los cuatro cuerpos que componían el Ejército del Ebro, que defendía Cataluña, estaban bajo el mando de comunistas, sino que, según la historia oficial comunista de la guerra civil, «Guerra y revolución en España», ocho de los diecisiete cuerpos militares de la zona centro-sur estaban dirigidos por comandantes comunistas. Dicho de otro modo: de los veintiún cuerpos que componían el Ejército Popular, doce te­nían un comunista al frente, y otros cinco estaban sujetos a la influencia ideoló­gica del partido.

¿Cómo consiguieron los comunistas tan extraordinaria preponderancia? ¿Se debió enteramente a sus superiores disciplina, eficacia y organización? En modo alguno. Los escritos sobre la guerra civil están repletos de ejemplos de proselitismo comunista en las fuerzas armadas, de las presiones de los comisa­rios políticos sobre soldados y oficiales para que se afiliaran al partido, del trato preferente a las unidades comunistas en el suministro de armas y víveres, del mejor trato recibido por los heridos comunistas en los hospitales militares, y de los esfuerzos infatigables del partido para excluir de los mandos militares y de las unidades de combate a aquellos oficiales que constituían un obstáculo a sus planes hegemónicos. Pero, por encima de todo ello, los comunistas gozaron de la pródiga colaboración del Jefe del Gobierno, Juan Negrín, desde que se hicie­ra cargo del Ministerio de Defensa a la salida de Prieto, en abril de 1938. Espe­cialmente valioso para ellos, durante su administración, fue el control sin obs­táculos que ejercieron sobre la Junta de Mandos, que recomendaba los ascensos y destinos de la oficialidad, en la que dos de sus cuatro miembros pertenecían al partido (Antonio Cordón y Manuel Estrada), y un tercero era filocomunista, Eleuterio Díaz Tendero. Este último, en su calidad de Jefe de la Sección de Per­sonal del Departamento de Información y Control, tenía a su disposición infor­mación sobre los antecedentes políticos y el credo político de cada oficial del Ejército. El cuarto miembro de la Junta de Mandos era el general Vicente Rojo, Jef

Olga
 
Mensajes: 5
Registrado: Marzo/2007
Estado: Off-line
Grupo: Nuevo usuario
 
 
  Re: Re: Re: Re: Re: Re: Re: Re: Re: Re: Re: Re: EL PCE DE CARRILLO ¿POR QUÉ SE DESINFLO Y A QUIÉN INTERESABA ESA CAIDA? ¿POR QUÉ APOSTO POR LA MONARQUÍA? 08/Diciembre/2007 - 22:43

Cristina Martín contestó en el chat sobre el Club Bilderberg 06-06-2007

'No tienen escrúpulos a la hora de matar a personas para conseguir lo que quieren'


No son ciencia ficción, son una realidad. Así lo demostró en el chat de Terra la periodista Cristina Martín, autora del libro El club Bilderberg, los amos del mundo, editorial Arcopress. Habló de la estructura de esta “sociedad”, cómo actúan, qué empresas hay y mucho más. No te pierdas la lista de nombres que dio, hay muchos españoles…



Pregunta de Imma_bcn - En realidad ¿qué pretende el club Bilderberg?
Respuesta de Cristina Martín, autora de El club Bilderberg - Pretende imponer un gobierno mundial. Algo tan complejo como eso…

Angelo - ¿Las religiones tienen algún tipo de papel en el Club Bilderberg?
R - Las religiones oficiales no, aunque hay una conexión directa con la masonería. La creencia de la masonería es la existencia del Arquitecto del Universo (un dios amplio y particular). La religión de los integrantes del Club queda al margen, no van a hablar de religión. Se les conoce por sus objetivos financieros y geopolíticos, del control del mundo...

Loreto - ¿Cuál es la nacionalidad más numerosa de todos los integrantes?
R - Están los estadounidenses y los europeos. También hay canadienses y últimamente se abren las fronteras a Oriente Medio.

Rufo - ¿Cómo es la relación con la prensa? ¿Hay periodistas dentro del Club?
R - Desgraciadamente hay periodistas que funcionan como perritos falderos. Hay magnates de la prensa y dueños de medios de comunicación que manipulan y dirigen la opinión pública.

Glirhuin - ¿Es verdad que el español más presente en el Club es Juan Luis Cebrián?
R - Sí, es cierto. Está presente desde hace años. Es un Bilderberger muy destacado.

Pikoleto - ¿Es cierto que la Reina Sofía pertenece a este grupo?
R - La Prensa de Casa Real me ha confirmado en persona que ha asistido a varias reuniones. A pesar de que les insistí en que me contasen el motivo de su presencia no lo hicieron. Sólo me dieron los años en los que la Reina estuvo y lo hizo en los años 1991, 1994, 1996, 2001 y 2005. Cuando Letizia anunció su primer embarazo, la Reina estaba en una reunión del Club Bilderberg.

RR - ¿Cómo es la estructura y organización? ¿Cómo se entra en el Club?
R - Se entra exclusivamente por invitación. Hay muchas empresas que han solicitado entrar pero el club le deniega la invitación porque ellos eligen a través del comité directivo quiénes son los que estarán. La estructura del Club Bilderberg es:
Se distribuye en círculos concéntricos. El intermedio es el Steering Comité o comité directivo, compuesto por quince miembros americanos y veinticuatro europeos permanentes. Ellos se encargan de seleccionar a los invitados de cada edición según la agenda temática que han previsto tratar.
La pauta habitual es que cada uno invite a dos personalidades. El tandem ideal sería un político de alto rango y un empresario de la industria o un banquero y un intelectual (profesor o periodista). Finalmente, la lista se cerrará con poco más de un centenar de nombres.
Los componentes del Steering Comité son los pesos pesados de Bilderberg. Tienen su propia agenda y discuten los temas más discretos sin que el resto de asistentes, con los que se reunirán para debatir otras cuestiones más generales, conozcan el contenido de estas reuniones privadas. El tema de la energía nuclear es una constante desde hace años, y recientemente se ha incorporado a la agenda la biotecnología.
El vizconde belga Etienne Davignon preside el Club desde el año 2000;

"Algunos de los miembros españoles son Esperanza Aguirre y Gil de Biedma, presidenta de la Comunidad de Madrid; Jaime Carvajal y Urquijo, financiero, amigo de juventud del Rey Juan Carlos, miembro de la Trilateral; Juan Luis Cebrián, consejero delegado de PRISA; Guillermo de la Dehesa, presidente del Instituto de Empresa; Javier Solana, responsable de la política exterior de la Unión Europea; Rodrigo Rato, director gerente del FMI"

La lista de nombres
Verdu - Me gustaría que dijeras nombres de gente conocida que ha pertenecido o pertenece al Club…
R - Los españoles más destacados son:
Esperanza Aguirre y Gil de Biedma, presidenta de la Comunidad de Madrid; Jaime Carvajal y Urquijo, financiero, amigo de juventud del Rey Juan Carlos, miembro de la Trilateral; Juan Luis Cebrián, consejero delegado de PRISA; Guillermo de la Dehesa, presidente del Instituto de Empresa; Javier Solana, responsable de la política exterior de la Unión Europea; Rodrigo Rato, director gerente del FMI; Juan Yañez Barnuevo, ex embajador de España ante las Naciones Unidas; Matías Rodríguez Inciarte, vicepresidente del Santander Central Hispano; Pedro Solbes Mira, ex miembro de la Trilateral y actual Ministro de Economía; Joaquín Almunia Amann, ex Secretario General PSOE; Bernardino León, actual secretario de asuntos exteriores, dependiente del Ministerio de Economía.
Otros son Jordi Puyol, Manuel Fraga, Aznar, Narcis Serra. También destacan los grandes banqueros que han hecho y deshecho la historia a su antojo, como Rothschild, Warburg, Baruch, Schiff, Morgan, Rockefeller o la firma Loeb & Co. están muy presentes en Bilderberg. También empresas como Coca Cola, Pepsi, General Motors, Siemens, Heineken... También hay ministros del Parlamento Europeo, eurodiputados, académicos, militares...
Cada año se reúnen unos 120 ó 140 personas. Han pasado todo tipo de personalidades. Si los integrantes interesan siguen en el Club y si no, no repiten en la siguiente reunión. En el libro aparecen muchos más nombres.

Pep_tu - ¿Es legal ese Club, su actividad?
R - No, es totalmente ilegal, está fuera del marco democrático. Hipócritamente defienden derechos. Muchos trabajan en administraciones públicas y se deben más a los intereses de los bilderbergers que a los ciudadanos que representan. Actúan en secreto desde 1954 y ya es hora que salgan a la luz pública y dejen de engañarnos.

Arg - ¿Qué influencia tuvo el club en la guerra de Irak?
R - Toda la del mundo. Aquí fue el primer lugar donde se habló del tema. Irak fue el primer gran motivo de enfrentamiento entre los miembros de Bilderberg porque como recordamos unos se decantaban a favor de la guerra y otros no.

Neno25 - ¿Te han amenazado o te han dicho algo por haber escrito este libro sobre el Club Bilderberg?
R - No, de momento. Hasta ahora he trabajado libremente. Han sido muchos los investigadores que han sacado a la luz temas sensibles para ellos y los han matado.

Jonás - ¿Cada cuánto tiempo se reúnen y dónde? ¿Tienen sede en algún lugar?
R - Se reúnen una vez al año y en un hotel distinto en el mundo. Está protegidos por la CIA, el ejército, la policía del lugar... Tienen varias oficinas. La central está en Leinen, Holanda. Yo llamé por teléfono pidiendo información y obviamente dijeron que no me podían decir nada.
Suelen reunirse poco antes del G8, siempre el hotel es de superlujo, con campos de golf, siempre a las afueras de una población para no llamar mucho la atención. El año que viene se hará en Turquía, en Estambul. Lo cual no es muy casual que haya un premio Nobel de literatura turco. Turquía es la puerta para entrar en Asia


"Son los herederos de las antiguas sociedades secretas que han fraguado la Historia. La I y II Guerra Mundial, la de Vietnam, la del Golfo, las Malvinas, la de Afganistán..."

La relación con la masonería y sus influencias
Mason - ¿Qué vínculos tienen con los masones?
R - Es obra de masones aunque no es una logia reconocida como tal pero sus miembros masones imprimen el carácter. Sus fundadores y los actuales dirigentes son masones. Imprimen la ideología del Club.

Ludo> - ¿Hasta dónde llegan las influencias del Club Bilderberg?
R - El banquero James P. Warburg afirmó “Guste o no, tendremos un Gobierno Mundial. La única cuestión es si será por concesión o por imposición”. Esta es la esencia de su ideología, este gobierno mundial lo harían efectivo a través de la ONU, un organismo creado por ellos. Hoy en día la ONU no tiene nada que ver para lo que fue creado.
Ese gobierno estaría formado por una única fuerza militar, que sería la OTAN, quieren imponer una moneda única, una única religión basada en la creencia de la masonería. El Club Bilderberg es la masonería actual. Quieren orientarnos en todos los sentidos de la vida. Han creado la biblia de cómo vivir hoy en día.
En Occidente está muy penetrado y ahora quieren expandirse. En mi libro hay un capítulo dedicado a la “Guerra Tranquila” que es un documento que se filtró a la opinión pública de EE UU que se titula La guerra tranquila de los amos del mundo y es un manual de cómo manipular a la sociedad. Se ve como nos tienen enfrascados en nuestro trabajo... métodos para hacer una sociedad fácilmente maleable.
Para sus conseguir sus objetivos buscan manipular la sociedad. Buscan sustituir el poder de los gobiernos por el poder de la banca, de las finanzas como hizo ver Rockefeller en 1999 en Newsweek Internacional: “Algo debe reemplazar a los gobiernos y el poder privado me parece la entidad adecuada para hacerlo”.

Terr[310] - ¿Qué guerras han propiciado y por qué?
R - Todas. Son los herederos de las antiguas sociedades secretas que han fraguado la Historia. La I y II Guerra Mundial, la de Vietnam, la del Golfo, las Malvinas, la de Afganistán... En el año 60 diversos miembros de Bilderberg y de otras sociedades secretas se unieron para analizar la situación internacional. De ahí salió el informe Iron Mountain en donde concluyeron que no existen medios más eficaces que las guerras si lo que se quiere es alterar la vida del planeta.
En definitiva: volvieron a percatarse de que la guerra es la mejor forma de sacar beneficio. Han implantando una economía de guerra donde con su dinero arman a los dos bandos, crean situaciones de peligro y se aprovechan con las reconstrucciones, los créditos... Acaban dominando las vidas de los países afectados y los convierten en exclavos.

Miedo - ¿Quién realmente mando derribar las Torres Gemelas? ¿Bin Laden es aliado del Club?
R - No sabría decirte. Lo único que sé es que hay científicos de EE UU que aseguran que las torres fueron detonadas de forma controlada y otros que se decantan por lo contrario. El avión se estrelló pero ¿quién lo estrelló? La cuestión es si Bin Laden es la excusa para meterse en Irak. No tengo pruebas.
No tienen escrúpulos a la hora de matar a personas para conseguir lo que quieren.

"España como país europeo está dentro del mecanismo Bilderberg. Nos llegan los mismos mensajes que al resto de Europa y EEUU. La implantación del euro, la decisión de participar en guerras. Todas las influencias de Occidente".

London_calling - ¿Qué pinta la Reina de Inglaterra en todo esto?
R - Bilderberg es el resultado evolutivo de unas sociedades secretas creadas en el siglo XVIII y XIX y una serie de alianzas entre la corona inglesa y banqueros. En mi libro hablo entre la relación de la masonería y la corona inglesa.

Ellobosolitario – Creo que Miguel Sebastián estuvo en la reunión de 2005…
R - No sé si Sebastián estuvo en la de 2005 pero sí ha estado en alguna. Bernardino León, Secretario de Asuntos Exteriores, estuvo en 2006 y 2005. Solbes es otro habitual.

Avatar - Puedo admitir que haya personas en este club sin escrúpulos, pero la lista que se da (con españoles como Aznar, Solbes, la Reina…) digo yo que alguien se negará a matar por dinero, porque al final todos ellos son humanos y algo de decencia tendrán
R - Lo fuerte del caso es que piensan que hacen un bien para la humanidad y que no hay otra forma mejor de hacer las cosas. Piensan que para vivir como vivimos es necesario este sistema de guerra con sufrimiento humano.

Yera - ¿Qué porcentaje de mujeres hay comparado con el de los hombres?
R - Hay más hombres que mujeres pero también hay muchas mujeres.

Nene21mad - ¿Qué influencias ha tenido el Club Bilderberg en España?
R - España como país europeo está dentro del mecanismo Bilderberg. Nos llegan los mismos mensajes que al resto de Europa y EEUU. La implantación del euro, la decisión de participar en guerras. Todas las influencias de Occidente.

ALATRISTE
 
Mensajes: 14
Registrado: Abril/2007
Estado: Off-line
Grupo: Nuevo usuario
 
 
  Re: Re: Re: Re: Re: Re: Re: Re: Re: Re: Re: EL PCE DE CARRILLO ¿POR QUÉ SE DESINFLO Y A QUIÉN INTERESABA ESA CAIDA? ¿POR QUÉ APOSTO POR LA MONARQUÍA? 08/Diciembre/2007 - 18:25

El oro de Moscú, sí existió

1. Los archivos Mitrojin. En numerosas ocasiones se han acuñado frases tópicas, pero con frecuencia y fuera de la repetición manida , algunas de las mismas han correspondido a la realidad. Los servicios de propaganda del Antiguo Régimen utilizaban frecuentemente la referencia al "oro de Moscú" para poder explicar a la opinión pública la procedencia de los recursos económicos que permitían al partido comunista ser de forma destacadísima la principal y casi única oposición activa al Régimen del 18 de Julio. El partido socialista y tantos "opositores" surgidos posteriormente, bien socialistas, bien nacionalistas, ejercían una labor casi meramente simbólica, sin peligrosidad alguna para el Régimen; además los eficaces servicios de información con medios enormemente más pobres, paupérrimos en comparación con los existentes hoy, se encontraban sumamente infiltrados en esos grupos de oposición; incluso algunos de sus dirigentes eran colaboradores encubiertos, por lo que el control de los movimientos de los mismos era sumamente amplio y su peligrosidad, no digamos ya la de los grupos "democrático- burgueses", era prácticamente nula para el sistema. Tampoco el partido comunista representaba una peligrosidad evidente, ni llegaría a suponer nunca un peligro de derrocamiento del régimen, pero sí era con enorme diferencia el más activo y combatiente en la oposición al mismo.

De forma especial en las postrimerías del Antiguo Régimen y tratando de ironizar respecto a lo que sus servicios de propaganda habían aireado profusamente respecto al origen soviético de los fondos del partido, los medios de la izquierda y particularmente los afines al partido comunista y los militantes de base del mismo, afiliados a grupos sindicales funcionando en forma de correa de transmisión, más la amplia gama de simpatizantes, repetían de modo monótono, lo del oro moscovita. Frase utilizada con profusión cuando se preguntaba por la procedencia del dinero necesario para mover el aparato de propaganda, la organización de disturbios, de huelgas, las frecuentes algaradas, y el movimiento frecuente de protestas en medios universitarios; asimismo periodistas afines, entonces haciendo protesta contínua de ser opositores que luchaban por la democracia, pero posteriormente cuando ya no existía peligro alguno, miembros confesos y orgullosos de su pertenencia al partido comunista.

Cuando algo que parecía imposible, el hundimiento de la Unión Soviética, se convirtió en una realidad, han podido conocerse diferentes aspectos de la proyección exterior, de la necesidad de expansión internacional indisolublemente unida a la esencia misma del marxismo-leninismo. No en la medida que numerosos investigadores anhelaban, pues entre 1991-1992 si bien pudieron conocerse diversas facetas que asombraron más a los propios rusos que a los expertos extranjeros, tampoco se produjeron revelaciones espectaculares, pero sí en alguna medida, aunque siempre estuvieron bien controladas. Mas desde esas fechas, los archivos han vuelto a cerrarse.

Pero en el comienzo del siglo XXI sí han podido conocerse unas revelaciones sumamente significativas. Se trata de las contenidas en los archivos Mitrojin que han causado sensación en varios países europeos y en los Estados Unidos. Lamentablemente en España, como ha ocurrido con tantas revelaciones sensacionales sobre la Unión Soviética y sobre el movimiento comunista internacional, han pasado con un silencio casi total
ninguna de las grandes editoriales lo ha traducido y publicado-, que sólo ha sido muy ligeramente roto por los comentarios pasajeros y sin demasiado relieve de algún corresponsal. ¿A qué causas podemos atribuir este silencio. Posiblemente a dos: La primera a las carencias de la formación cultural de la mayoría de los medios informativos españoles. La segunda al dominio abrumador de la izquierda gramsciana en la cultura española, que silencia tan eficazmente todo aquello que suponga demérito del marxismo-leninismo.

¿Quién es Mitrojin? Vassili Nikitich Mitrojin, coronel del Comité de Seguridad del Estado, KGB, hoy ciudadano británico, nacido en Rusia central en 1922, desempeñó una larga carrera en los "órganos especiales" de la Unión Soviética, desde 1948 en el MGB, que en 1954 cambiaba su denominación por la de KGB hasta el fín de la URSS. Mitrojin, captado por los servicios de inteligencia británicos, abandonó Rusia en los primeros años 90 cuando el KGB soviético había sido sustituido por los nuevos órganos especiales ya rusos, el FSB interior y el SVR exterior. Para escapar de los rigurosos controles de seguridad destinados a evitar fugas en el aparato de la seguridad del Estado, Mitrojin, dotado de una excelente memoria, memorizaba en una paciente labor datos de los numerosos expedientes secretos que tenazmente día a día transcribía en largas horas de trabajo en su domicilio. Aportaría una cantidad gigantesca de documentación relativa a las actividades soviéticas a escala mundial. Entre esa masa ingente de información figuraba la estrechísima dependencia de los partidos comunistas respecto a Moscú. Y naturalmente la financiación en gran medida de los mismos; pero como no podemos remontarnos a 1917 cuando ya desde el triunfo bolchevique de octubre, Lenin impulsaría la revolución a escala mundial, trataremos siquiera brevemente del PCE en su época más reciente. Aunque Mitrojin no dedica al mismo la enorme información dedicada a los mucho más importantes partidos comunistas francés e italiano, sí aporta datos de mucho interés.



2. El control soviético de los comunistas españoles. La extensa documentación aportada por Mitrojin demuestra de forma fehaciente la existencia cierta, sin ningún matiz irónico, del "oro de Moscú". Como en otros tópicos la realidad demuestra que Franco sí tenía razón. Destaca ya que desde 1936, producida la maniobra de unión entre las juventudes socialistas y comunistas bajo el mando de Santiago Carrillo, éste pasó a ser controlado no sólo por el aparato de la Internacional comunista, sino de los servicios de inteligencia soviéticos, en aquella época la NKVD. Concretamente bajo la supervisión de Iosif Grigulevitch, en nombre de código "Maks" y "Felipe", uno de los más importantes "ilegales" soviéticos, quien durante la guerra española participaría activamente en la purga de trotskystas en las Brigadas Internacionales, así como en acciones de sabotaje detrás de las líneas nacionales.

Grigulevitch se convertiría en"padrino laico" de S. Carrillo. Carrillo demostraría su ortodoxia estaliniana denunciando a su propio padre, socialista, Wenceslao Carrillo, manifestando textualmente :" Entre un comunista y un traidor no puede existir ninguna relación". Más tarde, naturalmente en plena desestalinización, renegaría del estalinismo afirmando que durante muchos años sólo una pequeña minoría conocía los excesos estalinianos.

En el exilio, y en 1960, Carrillo sería nombrado secretario general del PCE. En 1968 olfatea vientos de cambio y empieza a deslizarse hacia lo que sería conocido como eurocomunismo, y el comité ejecutivo del PCE se muestra hostil a la intervención soviética en Checoslovaquia. Los principales miembros con obediencia ciega a Moscú, Eduardo García y Agustín Gómez, así como Enrique Lister, son apartados del PCE en 1969 y 1970. Esto no sienta nada bien a un personaje tan poderoso como Boris Ponomarev, jefe del Departamento Internacional del Comité Central del Partido Comunista de la Unión Soviética, bajo cuyo control se administraba la ayuda a los partidos comunistas de todo el mundo que no estaban disfrutando del poder, y en el caso español con la colaboración precisa del Departamento correspondiente a España del KGB, dentro de la estructura del ler Directorio Principal.

Se agrian poco a poco las relaciones, y a la muerte de Franco, Carrillo con la complicidad de personajes del Régimen, alguno en altísimo puesto, comienza a preparar la reaparición del PCE como partido legal, contando con la bien conocida colaboración del mediocre, pero gran oportunista, Adolfo Suarez. En 1976 y sin pedir la preceptiva autorización de Ponomarev, Carrillo abandona su cuartel general de París y entra secretamente en España. El 6 de diciembre, desde la sede central del KGB en Moscú, dirigido entonces por Yuri Vladimirovitch Andropov, concretamente desde el l.er Directorio Principal, y desde su departamento 5°
encargado entre otros de los asuntos de España-, se envía un comunicado urgente a la "residencia" -la residencia es la sede local del KGB en las embajadas soviéticas en el mundo- de Madrid, urgiéndola a averiguar si son ciertos los rumores según los cuales Carrillo se encontraba en España. El "residente" -máximo cargo del KGB en la embajada--informa de un encuentro secreto con personalidades del Régimen, y después del paripé de detención el 22 de diciembre, el "residente" en Madrid informa a Moscú de un encuentro secreto entre Carrillo y Suarez, bastante tiempo antes, por tanto, de la legalización del partido comunista español en abril de 1977.

La fuente principal de la residencia madrileña del KGB en el seno del partido comunista español es un destacado miembro del Comité Central y del comité ejecutivo, equivalente al "politburó" soviético, Ignacio Gallego, cuyo nombre en clave para el KGB es "Kobo". Los fondos soviéticos para el PCE hasta marzo de 1976 eran dirigidos a través del partido comunista de Francia. Pero el 16 de marzo el "politburó" ordena al KGB ( orden n°. P-1/84) efectuar directamente los pagos a Ignacio Gallego. Parece ser que una parte de dichos fondos se destina a Gallego personalmente, y no al comité ejecutivo del PCE, para que pueda cultivar sus contactos. El 6 de diciembre de 1976 el "politburó" da su visto bueno (orden n° P 37 / 39-0P) al pago de 20.000 dólares a Gallego para la compra de un apartamento en Madrid. Gallego se guarda de criticar a Carrillo abiertamente, pero en privado no oculta sus críticas al secretario general, acusándole de representar un peligro para el partido comunista español y para el comunismo internacional.

A comienzos de 1977 Gallego se sirve de su mujer, en clave "Lora", para transmitir a la residencia del KGB en Madrid, el papel de Carrillo en un libro a aparecer conjuntamente con los dirigentes de los partidos comunistas francés e italiano sobre el eurocomunismo. La central moscovita del KGB se indigna por la situación en que se coloca a la URSS. Gallego informa al KGB de que el antaño periódico sindical "Pueblo", ahora entregado abiertamente a la izquierda, proyecta enviar un periodista a Moscú para entrevistar a algunos disidentes, y rápidamente la embajada rehusa el visado.

Carrillo piensa que una vez que el rey y Suarez han destruido el antiguo régimen e instaurado la partitocracia en España, el PCE será la fuerza dominante de la izquierda al estilo del partido comunista en Italia; pero otras fuerzas internacionales muy poderosas, y una vez purgado el partido socialista de Llopis y fuerzas del exterior, escogen a Felipe González como dirigente de la izquierda. En Moscú se contempla con satisfacción la vuelta para España de una estalinista senil, Dolores Ibarruri, "La pasionaria", quien no pierde ocasión de cantar las glorias de la Unión Soviética, poniendo en un brete a Carrillo. En 1978 la querella entre el PCE y el PCUS aumenta de tono, y el KGB continúa facilitando a Gallego 30.000 dólares anuales, aparte de los gastos extraordinarios, pero el residente del KGB en Madrid, Viktor Mijailovitch Filipov informa a Moscú que aunque Gallego sigue fielmente la línea impuesta por la residencia, no puede conseguir un resultado eficaz frente a Carrillo.

Posteriormente se produce la "debacle" continuada del PCE, su pérdida de influencia en la política española, Carrillo cede su puesto al joven Gerardo Iglesias, y el KGB imputa a Carrillo el desastre. Un miembro de la residencia de Madrid, con una cobertura habitual, en este caso la de corresponsal de la agencia de noticias Tass, Anatoli Krassikov, publica un libro abundando en el error del eurocomunismo. Nada menos que el ya citado miembro de la "nomenklatura" soviética, Boris Ponomarev, en un informe secreto de comienzos de 1983, afirma que en tanto Carrillo conserve su influencia el PCE permanecerá inmerso en una caída contínua. Por último, en enero de 1984, siendo presidente del KGB Viktor Chebrikov, Moscú financia con 50.000 dólares la creación por Gallego del PCPE
partido comunista de los pueblos de España-, parte integrante del "movimiento comunista internacional", según elogia "Pravda". Pero el PCPE no logrará, a pesar de los esfuerzos soviéticos, pasar de ser un grupúsculo escisionista. En 1986 los restos comunistas se fusionarán con dos partidos de izquierda más modestos para constituir "Izquierda Unida".

Como se desprende de forma nítida y evidente, el "oro de Moscú" no constituía una fantasía; por el contrario supuso una realidad irrefutable.



Angel Maestro

el viejo topo
 
Mensajes: 18
Registrado: Mayo/2007
Estado: Off-line
Grupo: Nuevo usuario
 
 
  Re: Re: Re: Re: Re: Re: Re: Re: Re: Re: EL PCE DE CARRILLO ¿POR QUÉ SE DESINFLO Y A QUIÉN INTERESABA ESA CAIDA? ¿POR QUÉ APOSTO POR LA MONARQUÍA? 08/Diciembre/2007 - 17:33

El último comunista

Permalink 19.11.07 @ 09:52:59. Archivado en Oleaje político

(En memoria de Gregorio López Raimundo)

Supongo que a los grupos antisistema que se creen la más radical y pura esencia de la izquierda , esos que apedrean Barcelona y ayer se manifestaron en Madrid por la muerte de uno de los suyos a manos de un neonazi, el nombre de Gregorio López Raimundo no les dirá absolutamente nada. Seguro que ellos que se sienten herederos de glorias republicanas, canciones heroicas y gestas milicianas, no saben quien es Lopez Raimundo ni tiene la más remota idea de quien fue Simón Sánchez Montero o “El Paisano”, Horacio Fernández Inguanzo. A los jóvenes escualos del poder socialista y a los actores de la tramoya del poder progre, mejor ni preguntarles. Porque resulta que ellos son los primeros interesados en que no se sepa para que no se descubran sus vergüenzas.

La supuesta memoria histórica que pretenden recuperar algunos tiene la enorme laguna de lo que a ellos no les interesa lo más mínimo: los años de dictadura durante la cual tan solo un puñado, mayoritariamente afiliado o en las cercanías del PCE, fue la única oposición a Franco. El PSOE (ninguno de cuyos dirigentes tanto de la época felipista o ya no digamos esta) pisó jamás una cárcel franquista estuvo, como bien replicó Tamales a aquel slogan “ PSOE: 100 años de honradez” ....y “Cuarenta de vacaciones”. El PSOE se tiene que irse a bucear a la Republica porque en la época dictatorial, ni siquiera ya en su última década de 65-75 , ni estuvo ni se le esperaba. Fue luego una inmensa campaña , mucho dinero, medios y una imagen y unas masas muy sicológicamente afines las que le entregaron su confianza. Pero en su pasado esta esa falla y ellos lo saben. Alardear de lucha por las libertades durante el Franquismo es una de las más acreditadas mentiras que la repetición no logra ni siquiera hoy convertir del todo en verdad, aunque sea la oficial.

Algunos sin embargo si sabemos quien eran el catalán Gregorio López Raimundo, el asturiano Horacio y el madrileño Simón. Eran y han sido los referentes de compromiso, honradez e izquierda real que algunos hemos tenido. Hombres sencillos, con sus defectos y sus momentos oscuros, pero que marcaron una época de lucha y de honradez. Para mi siempre fueron lo mejor, lo más sano, lo que me hacia pensar en ellos como referentes y modelos de vida. López Raimundo acaba de morir en Barcelona . Horacio lo hizo ya hace bastantes años y no hace muchos el bueno de Simón también desapareció. Ellos si que supieron lo que era la dictadura y sufrieron su persecución y su cárcel. Luego todos ellos tuvieron muy claro lo que significaba “Reconciliación”. Algo muy diferente a lo que ahora se estila y se pregona.

Pero amen de comunistas fueron algo que marcó una época : su decidida apuesta por la democracia, por la libertad y por la “sensatez”. Su prudencia hizo posible la transición. Eso que ahora los que se han quedado con las siglas pero para nada con su historia ni con su legado ético, desprecian. El mejor tesoro del PCE , la parte de la historia la que me siento orgulloso, (muchos de mi generación ni queremos ni tenemos ni en absoluto tenemos que ver con pasados de los que nadie está libre de culpa y menos en una guerra civil) fue esa lucha por las libertades y aquellos tiempos en que se ganó pacífica y firmemente la calle en aquellos días que tuvieron en el asesinato de los “Abogados de Atocha” su momento más intenso y dramático. Nada que ver aquel tiempo, aquel día de la legalización o de la bandera de España presidiendo la reunión del Comité Central o de la aceptación de la Monarquía Constitucional en el SI a la Constitución, aquellos hombres y mujeres con sentido de la historia y del futuro con los que ahora pretenden aparecer como sus herederos.

Carrillo era y es listo. Muy listo. Y muy soberbio y ambicioso. A su regreso encontró un gran partido. Y lo deshizo , con su autoritarismo maquiavélico, con sus imposiciones y acabó por destruirlo escindiéndolo en dos mitades después de haber pasado de 23 diputados a 4 en 1982 y verse obligado a retirarse pero pretendiendo controlar desde la sombra . Fue el y nadie más quien lo rompió en dos mitades. Una de las cuales, la que le siguió, fue con la que con diversos barcos acabó desembarcando en sucesivas oleadas en el PSOE , a los Piñedo, Ariza, Curiel (que dignamente al menos dejo su escaño) o Lopez Garrido (que se lo llevó como botín) ,donde ahora son los más rendidos zapateristas, el halago que no cesa, la critica colgada en el quicio de la puerta de entrada a Ferraz y el cargo a cuestas . El propio Carrillo no hace más que sobar lomos de ZP y recibir sus homenajes.

Era más honrado Gerardo Iglesias, su sucesor a quien hizo la vida imposible, el minero que volvió a la mina y allí, quizás no lo sepan ,sufrió dos accidentes muy serios que lo han dejado en muy mal estado físico, con atroces dolores y con un calvario de operaciones de columna . Anguita, toda una personalidad también de la que puede discrepar y discrepo en mucho, sobre todo a la hora de sus visiones sobre el Pais Vasco, me merece así mismo todo el respeto. Por su integridad personal e intelectual. Alguno más queda. Alguno en mi propia provincia como Antonio Rico que me enseño lo que era en verdad sindicalismo y orgullo de clase obrera. Alguno queda. Pero donde no los veo es en esa Izquierda Unida en la que difícilmente puede uno ver reflejada la herencia de estos hombres . Desde luego para nada puedo verla en un Gaspar Llamazares, quien de los únicos triunfos de que puede alardear son los pírricos que consigue contra su propia gente en los repetidos conflictos internos en los que siempre andan enzarzados.

A Gregorio López Raimundo lo admiré y lo quise. Se ha muerto a la edad de 93 años. Lúcido y sereno, como siempre. Se ha muerto el ultimo comunista de aquellos, el último de un PCE, de un PSUC en su caso, que supo movilizar e ilusionar a muchos miles de jóvenes contra la dictadura y que nos hizo libres, demócratas y de una izquierda que no tiene que ver con siglas pero si con éticas y principios.

vasco
 
Mensajes: 445
Registrado: Marzo/2007
Estado: Off-line
Grupo: AMEAUXET
 
 
  Re: Re: Re: Re: Re: Re: Re: Re: Re: EL PCE DE CARRILLO ¿POR QUÉ SE DESINFLO Y A QUIÉN INTERESABA ESA CAIDA? ¿POR QUÉ APOSTO POR LA MONARQUÍA? 08/Diciembre/2007 - 17:05

SANTIAGO CARRILLO UN TRAIDOR Y UN TREPA DENTRO DEL PCE...NO SUPO, NO QUISO O NO PUDO ESTAR A LA ALTURA DE LAS CIRCUSTANCIAS SOCILAES Y POLÍTICAS DE LOS ESPAÑOLES QUE HABIAN ENTREGADO SU DINERO, JUVENTUD Y LIBERTAD POR LA DEFENSA DE LA REPÚBLICA... ES ADEMÁS UN TRAIDOR POR HABERSE VENDIDO AL GRAN AMO AMÉRICANO EN YALE...

Santiago Carrillo, en defensa de la monarquía
El hombre que forzó al PCE a aceptar la monarquía y la Constitución defiende al Rey
Tiempo (Kaos. III República) [06.10.2007 12:18] - 836 lecturas - 51 comentarios



Carrillo

Revista Tiempo

Santiago Carrillo
X SECRETARIO GENERAL DEL PCE

Es historia viva de este país. A sus 92 años conserva una memoria prodigiosa y una brillante capacidad de análisis. Conversar con él es un auténtico placer, y la prueba irrefutable de su condición de fumador incorregible (cinco cigarros en una hora de entrevista).

05/10/07

Cómo ve la situación política a cinco meses de las elecciones generales?
Bastante normal para ser un país donde nos tomamos todo por lo trágico y por cualquier cosa perdemos los estribos y nos increpamos. Este país tiene el drama de una derecha que en el terreno ideológico no ha salido todavía de la Edad Media, de los siglos en que gobernaba la alianza de la corona, el sable y el altar. Es una derecha que no se parece en nada a la europea y que imprime a la política española un carácter dramático. Convierte cualquier asunto en una discordia civil, hace que mucha gente mire la política con prevención, con desconfianza, y lleva a muchos ciudadanos a la abstención.

¿Se atreve a vaticinar quién va a ganar las elecciones?
Quien tiene más opciones de ganar las elecciones y quien representa en este momento una solución más progresista es, sin ningún género de dudas, Rodríguez Zapatero. Lo que pasa es que con la situación que le describía antes es posible que en lugar de un triunfo indiscutible logre una victoria desleída que permitirá a la derecha seguir presionando y creando obstáculos.

Ha sido una legislatura muy crispada, con mensajes de “España se rompe” o leyes como la de matrimonios homosexuales que han sacado a la Iglesia a la calle. Salvando las distancias, ¿ve similitudes con el enfrentamiento político que vivió España en las fechas inmediatamente anteriores al golpe de 1936?
Pues sí, la derecha ha planteado el debate político de tal manera que hace recordar la guerra. Cuando ves a monseñor Martínez Camino hablar te da la impresión de que estamos a las puertas de un movimiento de desobediencia civil y que todo es válido para oponerse al actual Gobierno. Pero creo que son posiciones de un grupo de gente que está en lo alto, que tiene medios de comunicación, poder fáctico, y trata de revivir aquello, pero no es el sentir de la gente corriente, del ciudadano sencillo. La España de hoy es totalmente distinta a la del 36, y lo que hay que evitar es que una imitación de las derechas de la época termine sugestionando y confundiendo a la opinión pública.

¿Qué piensa cuando oye hablar de Rodríguez Zapatero como un radical de izquierdas?
Creo que Zapatero, dentro de lo que es hoy el PSOE, es de lo más de izquierda que hay, pero no pasa de ser una izquierda democrática, moderada y que ni siquiera se plantea el tema de transformar el sistema económico-social. Zapatero ha introducido cambios que son positivos, aunque algunos de sus colaboradores no los han presentado muy bien que digamos. Hay colaboradores que cuando hablan se echa uno a temblar.

¿Por ejemplo?
No, no quiero decir nombres. Pero creo que Zapatero representa hoy, con cuantas imperfecciones se quieran, una política moderna, más de acuerdo con la España real. Apoyarle es hacer política de izquierdas y no comprendo, por ejemplo, las críticas que hacen a Gaspar Llamazares sus propios correligionarios acusándole de servilismo por respaldarle.

¿Siguen existiendo las dos Españas de que hablaba Antonio Machado?
Creo que las dos Españas son cosa de otra época, aunque si la derecha, por un lado, y algunos tontos de la izquierda, por otro, se empeñan, el enfrentamiento político puede llegar a infectar a la opinión pública.

¿Fue mejor la generación política de la Transición que la actual?
En la Transición se dio una situación de esas que se presentan muy raramente en la historia de un país moderno. La burguesía española necesitaba entrar en Europa, integrarse en el proceso de globalización, y para eso el régimen franquista era un obstáculo. Cuando murió el dictador, dentro del propio sistema surgió una corriente reformista que comprendió la necesidad de desembarazarse de la dictadura. La izquierda también comprendimos que esa necesidad de la burguesía española nos abría una brecha para conseguir las libertades políticas. Hubo gente inteligente que supo hacer las cosas de manera apropiada en lo esencial. Una generación que prácticamente ha desaparecido de la política. Sus sucesores, sobre todo de la derecha, como ya están en Europa, son mucho menos prudentes e inteligentes.

Ha conocido y tratado a todos los presidentes de la democracia, desde Adolfo Suárez a Rodríguez Zapatero. ¿Cuál de ellos le parece mejor político?
Es muy difícil así en abstracto. No se trata de pintores, de escultores o de escritores que hayan hecho una obra. Yo ahora no le daría un premio a ninguno. Ya le he dicho mi opinión sobre Zapatero: creo que es el hombre que está más en línea con lo que había de progresista en la Transición. Felipe González desempeñó un papel muy importante para consolidar lo conseguido en la Transición. Calvo-Sotelo pasó sin romperlo ni mancharlo, fue un momento de transición en la Transición. A Aznar le recuerdo como un muchacho con bigote que después de las elecciones del 82 apareció por las Cortes y que andaba detrás de unos y de otros preguntando cosas y tratando de enterarse. Entonces nadie se imaginaba que aquel chico iba a terminar siendo jefe del Gobierno gracias al dedo todopoderoso de don Manuel Fraga. Pensábamos en un Herrero de Miñón o alguien así, pero no en él.

Es usted un republicano que tiene una excelente relación con el Rey. Asistimos a la quema de retratos del monarca, a la petición desde la cadena de la Iglesia para que abdique en su hijo. ¿Cree que hay una campaña contra la Corona?
Hay la continuación de una campaña que ya es vieja. La ultraderecha, que todavía es poderosa en este país, no le perdona a Juan Carlos que habiendo heredado el poder absoluto de Franco haya devuelto ese poder al pueblo, haya contribuido a instaurar un régimen de soberanía popular, haya respetado la Constitución y no haya repetido el papel de su abuelo. La derecha española es antijuancarlista y preferiría una república de tipo presidencialista a la monarquía parlamentaria de Juan Carlos.

¿Cree de verdad que el PP prefiere la república a la monarquía?
Sin duda. Una república presidencialista como la de Bush o Sarkozy. No es casual que cuando el hermano del presidente norteamericano vino a España hablara de Aznar como el presidente de la república española. Aznar ha acariciado más de una vez esa posibilidad. Le gusta mucho más que un Rey al que él ha ninguneado como nadie.

¿Es España un país monárquico?
Yo creo que la mayoría de los españoles no son monárquicos, sino republicanos, y creo que el propio Rey es consciente de ello, pero tenemos problemas complicados, difíciles, que afectan a la estructura del Estado, al pluralismo que, unido a las tentativas de la derecha de volver atrás en la Historia, hacen que la forma del Estado no sea algo prioritario. Yo, que soy republicano y que pienso que un día España será republicana, creo que la monarquía parlamentaria actual es mucho mejor que una república presidencialista. El término “república” no es un término que exprese ya por sí solo un pensamiento izquierdista y de progreso. Hace falta ser algo más que republicano. Se puede ser un republicano y estar en la derecha extrema.

¿Tiene vigencia el debate monarquía-república?
En la Transición la izquierda tuvo la inteligencia de evitar que el régimen monárquico fuera una victoria de la derecha. Y ese acierto ha hecho que el Rey haya actuado en todo este periodo de una manera progresista, independientemente de cuál sea su pensamiento, porque no ha intentado interferir en la gobernación del país. Monarquía o república no es para mí un problema actual; lo será quizás dentro de equis años y en otras circunstancias. Desde el punto de vista histórico la monarquía es una forma anticuada de gobierno, pero en España esta monarquía ha jugado un papel positivo.

El PP dice que la Ley de Memoria Histórica reabre las heridas del pasado y rompe el pacto que supuso la Transición.
El problema de la Memoria Histórica no es sólo cuestión de una ley, sino un tema cultural. Una parte de la recuperación de la Memoria Histórica consiste en que en las escuelas se explique qué pasó de verdad aquí durante la guerra y los 40 años de dictadura. La ley es necesaria para rehabilitar la memoria de los vencidos, y para eso es necesario que se anulen todas las sentencias de los tribunales franquistas y de los consejos de guerra. También es imprescindible que se rehabilite a los condenados en ese tiempo y a todos los que fueron asesinados sin causa, sin juicio, sin proceso, que fueron muchísimos. Hay quien dice que la República también hizo barbaridades, injusticias. Es cierto que se produjeron hechos lamentables, reprobables, pero las víctimas de esos hechos han sido durante 40 años honradas, consideradas como héroes nacionales, sus nombres están en las calles y las plazas de muchas de nuestras ciudades y pueblos, en las iglesias, y todos los ciudadanos en este país han tenido noticia favorable sobre ellos. Lo que estamos pidiendo es que ahora se haga lo mismo con las víctimas republicanas y se reconozca que murieron defendiendo las libertades públicas y la democracia. También es imprescindible que el Estado asuma la recuperación de los cadáveres enterrados en cunetas y carreteras para que sus familiares puedan visitar sus tumbas. La gente lo que está pidiendo es que se rehabilite a las víctimas, y en esa demanda no hay nada que pueda considerarse revanchismo.

El pasado abril se cumplieron 30 años de la legalización del PCE. Desde entonces no ha dejado de perder apoyos. ¿Tiene futuro IU?
Mire usted, yo creo que en España hay lugar para una izquierda adaptada a los nuevos tiempos que entronque, en cierto modo, con el pasado de lucha del PCE. Hay una reclamación inconsciente de muchos abstencionistas porque IU no ha logrado ser eso. Lo que ha quedado del PCE en IU es lo más sectario, lo más obsoleto, que ahora amenaza con enfrentar a otra persona con la candidatura de Llamazares. Por ese camino IU no tiene futuro. Tiene que salir de ese atasco. El PCE no es hoy el instrumento adecuado para transformar la sociedad.

¿Gaspar Llamazares o Felipe Alcaraz?
Llamazares es un hombre honesto con buen sentido político, y si hubiera que votar a alguien de IU, desde luego yo votaría a Llamazares.

El fracaso del proceso de paz ha sido una de las mayores desilusiones de la legislatura. ¿Se puede acabar con ETA por vías exclusivamente policiales?
Es muy difícil. Llevamos 40 años intentando acabar de manera policial con ETA y no hemos podido. Una generación de terroristas envejece y surge otra a través de la kale borroka, y eso puede durar muchísimo tiempo y convertirse en una especie de enfermedad crónica a la que nos habituemos. Junto a la acción policial y judicial es necesario el diálogo político.

¿Qué le parece la decisión del lendakari Ibarretxe de convocar un referéndum?
A mi juicio se equivoca planteando la cuestión de la forma en que lo hace porque subestima los logros que en estos años ha conseguido la idea nacional vasca. Decir que para qué vale el autogobierno porque él no pueda convocar un referéndum es menoscabar unas conquistas en las que el propio PNV ha tenido un papel muy importante.

Personal
Aficiones
“Mi primera afición es la política”, dice sin dudar. “También leo muchas horas al día, a pesar de que me estoy quedando ciego, y me gusta escuchar música clásica y canciones populares, sobre todo francesas, porque yo he vivido en Francia prácticamente 40 años. Y disfruto mucho viendo un buen partido de fútbol”.

Proyectos
Hace un mes que se ha embarcado en un nuevo libro sobre la raíz y las causas de la tensión de la política española. Participa en tertulias radiofónicas y escribe en diarios y revistas. “Los libros son un ingreso adicional. Tengo una pensión muy pequeña porque no coticé durante mis casi cuarenta años de exilio”. El resto del tiempo se lo dedica a su mujer, Carmen, sus tres hijos y seis nietos.



Leer artículos relacionados en la sección Tercera República >>

ALAKRAN
 
Mensajes: 26
Registrado: Octubre/2007
Estado: Off-line
Grupo: Nuevo usuario
 
 
  Re: Re: Re: Re: Re: Re: Re: Re: EL PCE DE CARRILLO ¿POR QUÉ SE DESINFLO Y A QUIÉN INTERESABA ESA CAIDA? ¿POR QUÉ APOSTO POR LA MONARQUÍA? 08/Diciembre/2007 - 16:50

 SANTIAGO CARRILLO ES UN TRAIDOR? SI,
 
El problema para estos estrategas de la Historia, era que los pueblos del Estado Español, más de tres décadas después del final de la Guerra Civil, insistían en reivindicar su soberanía externa e interna y sus libertades, objetivos que la Dictadura no había logrado erradicar. Según reflejan los resultados de una encuesta referida en el Informe FOESSA, en 1.970 el sistema preferido para después de Franco era:

-- República: 49,4%

-- Actual: 29,8%

-- Monarquía: 20,8%

Toda una estremecedora muestra de cómo nuestro pueblo, frente a la represión, conservaba mayoritariamente su identidad democrática.

FRENTE A ESTO SÓLO AÑADIR Y DESTACAR:

«Somos los vencidos. Nos derrotaron porque les creímos».

¡POR ELLO ROMA SIGUE PAGANDO A LOS TRAIDORES!

LEY DE LA MEMORIA HISTÓRICA...esta Ley es un insulto a la dignidad y la libertad de los seres humanos, es un insulto a la inteligencia, es un paso al pasado tan brutal, que no tiene una definición....
José Manuel García García (JOSMAN)
Secretario de Prensa de UGC



Cuando ayer día 21 de junio de 2007,a las 14, 00 horas, el Congreso de los Diputados daba luz verde a la nueva Ley de Régimen Disciplinario para los Guardias Civiles, ni el Ministro Rubalcaba, ni el Diputado D. Antonio Hernando, ni el Sr. Mesquida, podrían imaginar que la historia les juzgará por esta Ley, esta historia que empieza hoy, porque ese ayer, de ayer ya es historia irreversible.
Alguna asociación con rehenes, ha coqueteado con el Sr. Hernando, allá ellos, han estado en la tribuna de invitados y de aquellos polvos vienen estos lodos, habrá tiempo para señalar con el dedo a los cocineros de este cocido, esta Ley es un insulto a la dignidad y la libertad de los seres humanos, es un insulto a la inteligencia, es un paso al pasado tan brutal, que no tiene una definición, que si no fuera por la educación que tenemos los poetas populares y el respeto al Parlamento, sería para calificarla con un insulto maldiciente y de eco universal.
Desde 1844 los guardias civiles de todas las generaciones habíamos esperado un cambio, un gobierno progresista, pero aquí ya, ni cambio, ni gobierno progresista, aquí todos son azules más o menos intensos.
 La historia que empezamos a escribir hoy, nos pone en pie de guerra con los padres de este proyecto, los que han permanecido en comunión con el grupo socialista del Congreso deberán darnos explicaciones, yo estuve un día con un Grupo y les dejé plantados, porque a mi edad no se puede comulgar con ruedas de molino, y porque allí mismo en Sede Parlamentaria, me di cuenta de que algunos partidos, o sus miembros están sometidos a una disciplina de partido impuesta por uno o más que les impide ver la razón, y “quien se mueve no sale en la foto” decía Alfonso Guerra, es decir que no vuelve a las próximas listas, y esto hace que hasta en Sede Parlamentaria exista eso de Cervantes en “El Quijote” “La razón de la sinrazón, es la razón….”
Tiempo habrá estos días en extenderse más, y nos vamos a extender Sr. Rubalcaba, ya advertí que este cocido no valdría, ni valdrá si se podría materializar, ni para pienso de ganado porcino.
 “A otro perro con ese hueso” ustedes nos van a obligar a resucitar a Quevedo. En fin, la historia les juzgará señores, nosotros ya les estamos juzgando, como algo funesto, como los artífices de un error mayúsculo en la historia moderna de esta Benemérita nuestra.
 Ustedes señores socialistas han tenido el éxito en la mano y la historia les recogerá como el mayor desastre legislativo, porque han dado pasos atrás. Y sólo ustedes sabrán porque les han obligado o se han obligados así mismo ha caminar hacia atrás.
La historia pone las cosas en su sitio, y una mala ley, forma parte de la errores de la historia y esa hoy ya empieza a ser la suya.
Madrid, 22 de junio de 2007 José Manuel García García (JOSMAN)
 

dasilva
 
Mensajes: 7
Registrado: Marzo/2007
Estado: Off-line
Grupo: Nuevo usuario
 
 
  Re: Re: Re: Re: Re: Re: Re: Re: EL PCE DE CARRILLO ¿POR QUÉ SE DESINFLO Y A QUIÉN INTERESABA ESA CAIDA? ¿POR QUÉ APOSTO POR LA MONARQUÍA? 08/Diciembre/2007 - 16:05

25.04.06
Entrevista al general Vasco Goncalves, líder histórico de la Revolución de los Claveles de Portugal

x Néstor Kohan - La Haine


Nuevo aniversario de la Revolución de los Claveles, el 25 de abril de 1974, que sería traicionada por la socialdemocracia, como tantas otras luchas... Para conmemorar la fecha reeditamos esta entrevista de Néstor Kohan a Vasco Goncalves, el fallecido general que fuera uno de los conductores de la movilización, que defendía a Cuba y Venezuela, trataba de asesinos a los militares represores y se declaraba abiertamente marxista citando con familiaridad a Lenin

Entrevista realizada el 25 de septiembre de 2004

Los argentinos, los chilenos y muchos otros latinoamericanos estamos acostumbrados a ver a los principales jefes militares con su tradicional pose prepotente, arrogante y autoritaria. En nuestra América, cada vez que estos personajes siniestros se dirigen al pueblo muestran sus dientes como perros asesinos. Fieles guardianes de sus amos, los empresarios locales y el imperialismo norteamericano, estos militares ven a sus propios pueblos -el "enemigo" le dicen en sus textos doctrinarios, el "civilacho" en la intimidad del hogar- con desprecio y soberbia.

¡Tremendo contraste! Cuando uno se acerca al general Vasco Goncalves tiene la impresión exactamente opuesta. Este hombre, que encabezó el 25 de abril de 1974 la célebre Revolución de los claveles que derrocó al fascismo en Portugal, habla pausado, suave y con calma. Tiene todos los gestos amables y la actitud de un viejo profesor universitario. Se dirige a sus interlocutores con un énfasis pedagógico que no puede disimular.

La Revolución de los claveles fue atípica. Se produjo en Europa Occidental, justo cuando se suponía que la revolución ya estaba fuera de la agenda. Según ha escrito el mismo Vasco Goncalves, "la Revolución de abril ha sido, en Europa Occidental y después de la Comuna de París, la mayor ofensiva hecha contra el sistema capitalista". Precisamente cuando en el resto de los países europeos se abrían las flores mustias del eurocomunismo y la socialdemocracia (corrientes que renunciaban a toda rebelión radical, no por una debilidad de fuerzas momentánea sino por principios políticos) Portugal puso a la orden del día la cuestión del poder. Esto se produjo en plena crisis capitalista (1973-1974), cuando el dólar y el petróleo sufrieron un temblor mundial, liquidando el keynesianismo de posguerra y abriendo camino al neoliberalismo.

Esta revolución realizada en plena guerra fría descolocaba el papel tradicional de las Fuerzas Armadas europeas, especialistas en la guerra contrarrevolucionaria en las colonias africanas y, a su vez, asesoras en contrainsurgencia y en tortura de los militares latinoamericanos (Brasil, Argentina, Chile, etc.).

La de Portugal fue una revolución que cuestionaba en un mismo movimiento el vínculo inmanente entre capitalismo, fascismo y colonialismo. Tres formas de la dominación que suelen presentarse en la literatura política como si fueran fenómenos desconectados entre sí.

En la gestación de esa situación explosiva convergieron diversas circunstancias históricas. Por un lado, la rebeldía indoblegable de los movimientos insurgentes y guerrilleros de las colonias portuguesas (Angola, Mozambique, Guinea-Bissau, etc.). Por otro lado, la creciente movilización interna del pueblo portugués y su clase trabajadora, hartos de casi 48 años de dictadura fascista (la más extensa de Europa, encabezada primero por Salazar y luego por Caetano). Movilización que derivó, incluso, en la aparición de núcleos de resistencia político-militar, como la encabezada por la Acción Revolucionaria Armada (ARA), brazo de autodefensa impulsado por el Partido Comunista Portugués a partir de 1970, aunque por esos años la Unión Soviética propiciara para toda la órbita occidental la "coexistencia pacífica" y el respeto a las "áreas de influencia".

Producto de esa variada gama de circunstancias, emergió una creciente politización y radicalización de los militares portugueses, quienes el 25 de abril encabezaron un levantamiento contra la dictadura. Algunas trabajadoras vendedoras de flores que estaban en las calles les regalaron claveles rojos a los soldados insurrectos contra el fascismo. Éstos los colocaron en la boca sus fusiles. Una fotografía que recorrió el mundo y le dio nombre a la revolución. Los insurrectos fueron acompañados por la movilización de todo el pueblo y por eso el levantamiento militar se transformó vertiginosamente en una revolución.

El general Vasco Goncalves fue uno de sus principales líderes y sin duda el más radical. Fue miembro del Movimiento de las Fuerzas Armadas (MFA) y del Consejo de Estado. Ocupó el cargo de Primer Ministro durante varios gobiernos provisorios que debieron sortear tanto golpes reaccionarios palaciegos como golpes de estado clásicos.

En noviembre de 1975, un año y medio después del inicio de la Revolución de los claveles, el gobierno revolucionario fue derrocado. Cayó ante un golpe de estado de derecha (en el cual se reprimió el levantamiento de algunas unidades militares de la izquierda radical). A diferencia de las intentonas anteriores, este nuevo golpe contrarrevolucionario resultó victorioso. Había sido impulsado por Estados Unidos, por el Partido Socialista de Portugal -Mario Soares como cabeza civil-, por la socialdemocracia internacional y por la internacional demócrata cristiana.

En cuanto al papel de la democracia cristiana internacional, cabe recordar que por la misma época ésta había participado de la desestabilización y del golpe de estado contra el presidente marxista Salvador Allende en Chile mientras preparaba un golpe en Italia si el PCI ganaba las elecciones.

En torno al rol de la socialdemocracia, no puede olvidarse que el 15 de septiembre de 1975, apenas dos meses antes del golpe, el líder del Partido Socialista Mario Soares había denunciado públicamente, alentando la conspiración de derecha que se preparaba en las sombras, que Portugal corría el riesgo de convertirse en "una especie de Cuba en Europa". ¡Un pecado imperdonable!. Años después se hizo público el estrecho "entendimiento" alcanzado entonces entre Mario Soares y Frank Carlucci, por entonces embajador de EEUU en Portugal y prominente hombre de la CIA, para impedir que surgiera "una nueva Cuba", ahora en Europa.

A partir del triunfo de la reacción de derecha con máscara socialdemócrata, en Portugal todo vuelve a la "normalidad’... es decir al capitalismo, a la explotación, a la obediencia.

Vasco Goncalves es hoy un hombre mayor, pero se le sigue encendiendo la mirada como un adolescente cuando habla de la revolución que lo tuvo como principal exponente de las fuerzas populares. Modesto y sencillo, se siente sorprendido cuando una humilde campesina, viejita y todavía mayor que él, toda vestida de negro, desde la cabeza hasta los pies, se acerca para tocarle la cara, expresarle su admiración y sentarse junto a él como si fuera su hijo.

Este general atípico defiende a Cuba y Venezuela y trata de asesinos a los militares represores; se declara abiertamente marxista citando con familiaridad a Lenin; le envía saludos a Fidel y a Raúl Castro mientras elogia con entusiasmo a Hugo Chávez y critica ácidamente a la socialdemocracia. Sin duda es una rara avis. Dialogar con él deja una sensación extraña que surge espontáneamente cuando se lo compara con cualquiera de los militares tradicionales, sean "nacionalistas" o liberales, entrenados en la represión popular y en la protección servil de los poderosos con dinero.

Néstor Kohan: ¿Cómo recuerda usted hoy la revolución del 25 de abril de 1974?

General Vasco Goncalves: La revolución que se extendió entre abril de 1974 y noviembre de 1975 fue el momento más importante de mi vida, desde el punto de vista personal. Participar de la revolución fue la mayor alegría que me tocó vivir. Pienso en muchas cosas, en lo cotidiano, en la voluntad de las personas, en el espíritu reivindicativo y de lucha...

N.K.: ¿Cómo fue el proceso de la revolución?

Gral. Vasco Goncalves: A partir de que se produce el levantamiento contra el fascismo en abril de 1974 nuestra revolución va profundizando en sus conquistas, en la modificación de las estructuras últimas que caracterizan el sistema. A medida que se suceden las transformaciones, la lucha de clases se va agravando. Pienso que en esa situación no estábamos preparados, no teníamos un grado de maduración político y social capaz de defender y consolidar la revolución. No teníamos este grado de maduración. En los primeros tiempos, en los primeros meses, hubo un gran entusiasmo popular. Después, en la medida en que las conquistas se fueron profundizando, ya empezaron las nacionalizaciones y expropiaciones, la reforma agraria; la fuerza política de los trabajadores fue ascendiendo. Los trabajadores conquistaron mucho desde el punto de vista político y social, en las relaciones de trabajo, en las relaciones entre patrones y asalariados y eso hizo que se agravasen muchas cosas. Fundamentalmente se agudizó la lucha de clases.

N.K.: ¿Qué falló en el proceso revolucionario? ¿Por qué no pudo consolidarse y triunfar?

Gral. Vasco Goncalves: En Portugal no hubo de hecho fuerzas suficientes porque en las masas populares terminó predominante ese espíritu pequeñoburgués tradicional, el miedo a las transformaciones, el miedo al comunismo, la supervivencia del anticomunismo, la acusación de que nosotros queríamos llevar el país hacia el comunismo... todos esos mensajes reaccionarios y propagandísticos tuvieron cierta receptividad entre nuestra población. Y por lo tanto, el Movimiento de las Fuerzas Armadas (MFA) fue dividido. Hubo militares que se pusieron en contra de las conquistas de la revolución, en lugar de defenderlas. Los propios vencedores del golpe contrarrevolucionario del 25 de noviembre de 1975 que fue realizado contra los militares ubicados más a la izquierda, contra los militares progresistas y revolucionarios -un golpe que fue protagonizado por una fracción de militares que habían participado en el levantamiento del 25 de abril de 1974- paradójicamente aceptaban conquistas del socialismo. Algunos de estos militares que protagonizaron el golpe de derecha de 1975 estaban convencidos de que nosotros, los militares de izquierda, queríamos implantar una nueva dictadura en Portugal, que ahora sería una dictadura comunista. Pero en realidad esta creencia provenía de una propaganda de la reacción. Así se dividió el MFA y a la propia población.

Entonces, hasta los mismos vencedores del golpe contrarrevolucionario de fines de 1975 aprobaron una ley constitucional que decía que la misión de las Fuerzas Armadas era garantizar la vía pacífica y pluralista para la democracia y para el socialismo. El preámbulo de la Constitución de la República también propiciaba: "abrir el camino para una sociedad socialista, en el respeto de la voluntad del pueblo portugués, teniendo en vista la construcción de un país más libre, más justo y más fraterno". ¡Precisamente lo que nosotros queríamos! Ellos, los que nos derrocaron, estaban convencidos de que nosotros íbamos a implantar una nueva dictadura, ahora comunista, y entonces hicieron esa ley en defensa del socialismo. Ellos estuvieron en contra nuestra, en contra de nuestros camaradas militares, en contra de los que apoyábamos las reivindicaciones populares y queríamos precisamente consolidar esas reivindicaciones que habían sido alcanzadas.

N.K.: Usted habla de propaganda reaccionaria y anticomunista destinada a dividir el proceso político. Los latinoamericanos conocemos muy bien eso. ¿La CIA estaba metida en Portugal?

Gral. Vasco Goncalves: ¡La CIA estaba metida! ¡Sí! Junto con la CIA también estaban metidos los servicios de inteligencia británicos, en particular el MI6, en la preparación del golpe contrarrevolucionario del 25 de noviembre de 1975. En cuanto a la CIA, es bien conocido el caso del ex embajador norteamericano en Portugal en tiempos de la revolución, Frank Carlucci, quien luego de su actuación en Portugal fue ascendido en Estados Unidos a vice-director de la CIA. También son bien conocidos los elogios mutuos que se han dirigido Mario Soares, jefe del Partido Socialista y apoyo civil de la contrarrevolución, y Frank Carlucci. Soares llegó a enaltecer recientemente y en forma pública el gran papel de este hombre de la CIA en "la instauración de la democracia en Portugal!"... Después de esas declaraciones, ¿qué más se puede agregar?...

N.K.: ¿La CIA también estaba infiltrada dentro de las Fuerzas Armadas?

Gral. Vasco Goncalves: Sí, estaban metidos en todos lados. Sin embargo, las condiciones que vivimos en Portugal no fueron las mismas que se vivieron en Chile en 1973 donde la CIA tenía mayor poder. Aquí se logró dividir a las Fuerzas Armadas, tuvieron consigo a la dirección del Partido Socialista y también al Partido Popular Democrático. Es decir que aquí hicieron la contrarrevolución por una vía casi "pacífica", a diferencia de Chile. No fue completamente pacífica porque también hubo un levantamiento militar e incluso algunas acciones terroristas en la preparación del golpe contrarrevolucionario.

N.K.: ¿Cuál sería entonces el balance?

Gral. Vasco Goncalves: A la hora de hacer un balance de las causas por las cuales fuimos derrocados, yo pienso que la supervivencia y permanencia de la ideología pequeñoburguesa y burguesa entre la mayoría de las masas trabajadoras y entre la mayoría de los militares posibilitaron que la derecha y la dirección del Partido Socialista golpearan contra la dirección de la revolución. De este modo la dirección del Partido Socialista se esforzó por definir a los militares revolucionarios y al Movimiento de las Fuerzas Armadas (MFA) como comunistas. Nos decían que éramos todos comunistas, para así poder acusarnos, aislarnos y rechazarnos. Eso fue lo que la dirección del Partido Socialista logró conseguir. De allí en adelante, desde 1976 hasta nuestros días, a Portugal lo gobernó y lo gobierna la derecha.

N.K.: ¿Usted era en ese entonces comunista?

Gral. Vasco Goncalves: Yo era entonces marxista y lo sigo siendo.

N.K.: ¿Cómo se formó? ¿Cómo llegó al marxismo dentro de las Fuerzas Armadas?

Gral. Vasco Goncalves: En los tiempos de estudiante.

N.K.: ¿Usted qué estudiaba?

Gral. Vasco Goncalves: Yo estaba en la Facultad de Ciencias. Estudiaba ingeniería militar.

N.K.: ¿Era una universidad civil?

Gral. Vasco Goncalves: Sí, era una universidad civil. Para entrar en la escuela militar estudié en un curso de ingeniería que se seguía durante tres años en la Facultad de Ciencias. Allí nos vinculamos con amigos, que eran estudiantes, y con otro gran amigo, un profesor que nos llevó a comprender las relaciones sociales.

N.K.: ¿Eran muchos los estudiantes marxistas?

Gral. Vasco Goncalves: No, en realidad no eran muchos. De unos cuarenta, por ejemplo, sólo cuatro o cinco se interesaban por cuestiones políticas y tenían una gran politización. Estos grupos propiciaban la resistencia a la dictadura fascista que perseguía a las personas, que censuraba los libros, que censuraba los periódicos y la prensa. ¡Por entonces todo era censurado! Nos faltaba la libertad. Esa profunda falta de libertad de nuestro pueblo le dio sentido al levantamiento militar y a la revuelta popular contra la dictadura y contra la falta de libertad, contra las posiciones patronales, contra la explotación de los trabajadores. Entonces el Partido Comunista tenía una gran influencia en la población y en la implementación de esa revuelta. Era prácticamente el único partido organizado que luchaba contra el régimen fascista [el Partido Socialista recién se formó en 1973 y fuera de Portugal, en Alemania occidental. Nota de N.K.]. El Partido Comunista contaba con una considerable influencia entre los trabajadores de las fábricas.

En ese momento los trabajadores portugueses eran principalmente trabajadores agrícolas, porque Portugal era esencialmente un país agrícola. Eso influyó para que predominara entre la mayoría de los trabajadores la ideología pequeñoburguesa y hasta burguesa, casi tradicional. Portugal tenía una influencia muy fuerte de la Iglesia y pesaba mucho la tradición. Esa debilidad en el desarrollo capitalista de Portugal y su atraso desde el punto de vista industrial contribuye a explicar que entre los trabajadores predominara de hecho la ideología de la clase dominante. Como usted sabe, las ideas dominantes son las ideas de la clase dominante. La población luchaba contra el fascismo. Comenzó entonces la guerra colonial, que tuvo una gran influencia en la maduración de la conciencia política de un número determinado de los militares que protagonizaron el levantamiento del 25 de abril de 1974.

N.K.: ¿Cuánto duró la guerra colonial de Portugal con sus colonias?

Gral. Vasco Goncalves: La guerra duró 13 (trece) años, desde 1961 hasta 1974. Durante la guerra colonial los militares fueron comprendiendo que esa guerra no tenía solución por la vía de las armas. El problema colonial tenía que ser resuelto reconociendo el derecho de los pueblos a la autonomía y a la independencia.

N.K.: ¿Cuáles eran esas guerras coloniales de Portugal?

Gral. Vasco Goncalves: La guerra colonial se desenvolvió en África: en Angola, Mozambique y en Guinea-Bissau. A partir de 1964 había tres frentes simultáneos. En esas tres colonias había tres campañas militares.

N.K. ¿Usted participó en las guerras coloniales?

Gral. Vasco Goncalves: Sí, he participado.

N.K.: ¿Dónde?

Gral. Vasco Goncalves: Estuve en Angola y en Mozambique.

N.K.: En esa época Francia educaba a sus militares en la doctrina de la guerra contrainsurgente que aplicó en Argelia e Indochina. Estados Unidos también, tal como lo aplicó en Vietnam. En América latina esa doctrina de la guerra contrarrevolucionaria se difundió mucho gracias a Francia y Estados Unidos. ¿A ustedes también los educaron en ese tipo de guerra contrarrevolucionaria?

Gral. Vasco Goncalves: Cuando comenzó la guerra colonial vinieron a nuestro país oficiales del ejército francés de Argelia. Ellos nos hablaron de las operaciones. No era una enseñanza o una instrucción formal. Daban conferencias sobre la guerra de Argelia, sobre las operaciones militares y sobre el modo en que había que enfrentar a los guerrilleros.

N.K.: ¿En qué año esos instructores dieron sus conferencias?

Gral. Vasco Goncalves: Yo calculo que fue en 1961, 1962, 1963. Fueron al principio del desencadenamiento de la guerra colonial. En esas conferencias hablaban desde un punto de vista operacional-militar, desde el punto de vista de las operaciones anti-guerrilla y también desde el punto de vista de la acción psico-social: ¿cómo conquistar a las poblaciones cuando había movimientos de liberación, movimientos de guerrilla anticolonial? ¿Cómo conquistar las ideas de la poblaciones? Eso era llamado "Acción psico-social".

N.K.: ¿Cómo percibían los militares portugueses las guerras coloniales y la resistencia de los pueblos oprimidos?

Gral. Vasco Goncalves: Los militares de Portugal fueron percibiendo que la solución no podía ser militar, que la guerra no se ganaría. Además, el malestar de las colonias condujo a la politización. Quiero decir que los movimientos de liberación de las colonias portuguesas aportaron una gran contribución para nuestra propia liberación del fascismo y del colonialismo en Portugal. Los militares portugueses fueron reconociendo que cada lucha de cada uno de estos pueblos era una lucha justa; en cambio, nuestra guerra, desde el punto de vista de Portugal, era una guerra injusta. La guerra colonial no era una guerra sentida ni querida por las propias masas portuguesas. Desde el punto de vista moral los militares portugueses estábamos derrotados en la guerra colonial. También por eso entre los oficiales y los cuadros militares permanentes surgió el descontento y la oposición contra la guerra colonial. Entre ellos, una minoría constituyó el Movimiento de las Fuerzas Armadas (MFA). Esto significa que una cosa es el Movimiento de las Fuerzas Armadas (MFA) y otra cosa son las Fuerzas Armadas. El MFA estaba constituido por una pequeña parte de los oficiales de carrera y cuadros permanentes que eligieron como profesión la vida militar. Las Fuerzas Armadas también estaban constituidas por los milicianos, quienes luego de pasar por el servicio militar obligatorio volvían a la vida civil. Estos últimos eran militares sólo eventualmente.

N.K.: ¿Qué importancia tuvo la existencia de estos milicianos?

Gral. Vasco Goncalves: La participación de milicianos en nuestras fuerzas era cada vez mayor porque no se podía mantener tres frentes de batalla al mismo tiempo. Esa gran participación de milicianos condujo también a la concientización de los cuadros permanentes y los oficiales de carrera. Esa fue su importancia. Además de la lucha de los pueblos coloniales y del descontento de los militares portugueses existía una gran efervescencia en el movimiento estudiantil. Todo esto confluyó.

N.K.: ¿El Movimiento de las Fuerzas Armadas (MFA) sólo agrupaba a los militares y cuadros permanentes o también incluía a los milicianos?

Gral. Vasco Goncalves: Incluía a ambos. Fue la propia guerra colonial la que condujo a que los cuadros permanentes contactaran inmediatamente con los cuadros milicianos. De manera que ambos grupos hacían la misma vida, corrían los mismos riesgos en la guerra, entonces eso influyó en que hubiera intercambio de ideas y de opiniones entre los cuadros profesionales permanentes y los militares milicianos. Ellos, los milicianos, estaban mejor preparados políticamente que nosotros, los militares profesionales, porque en las universidades civiles había una discusión ideológica, política y social que no existía en las escuelas militares. Entonces los militares milicianos estaban mejor preparados ideológicamente. Eso condujo a crear mejores condiciones de maduración en la concientización política de los militares y cuadros permanentes.

N.K.: ¿El Movimiento de las Fuerzas Armadas (MFA) tenía una orientación marxista?

Gral. Vasco Goncalves: No, de ninguna manera. El MFA no era un movimiento revolucionario. Era un movimiento que pretendía poner fin a la guerra colonial y resolver el problema de la independencia de las colonias portuguesas que era, en verdad, la causa de la guerra colonial. El fascismo y el colonialismo no podían conceder la autonomía y la independencia a los pueblos coloniales. Nosotros lo que pretendíamos era encontrar una solución política para la guerra colonial. Y la única solución política tenía que consistir en el reconocimiento de la autonomía y la independencia de todos los pueblos coloniales. Ese era nuestro objetivo fundamental. En ese objetivo la gran mayoría de los militares estaba de acuerdo, pero los más audaces, los más activos, los que tuvieron más coraje en intentar lograr ese objetivo fueron aquellos que constituyeron el Movimiento de las Fuerzas Armadas (MFA).

N.K.: ¿Con cuántos integrantes contaban ustedes en el MFA?

Gral. Vasco Goncalves: Alrededor de 300 ó 400 militares, aproximadamente, mientras que el conjunto de oficiales permanentes de las Fuerzas Armadas eran en total nos 7.000 u 8.000.

N.K.: ¿El MFA operaba en la clandestinidad?

Gral. Vasco Goncalves: Sí, éramos clandestinos. En ese momento el gobierno fascista ya estaba muy deteriorado y en Portugal había una gran contestación contra el fascismo en el seno de las masas populares y trabajadoras. Por eso las reivindicaciones del Movimiento tuvieron gran receptividad.

N.K.: ¿En qué año nació el MFA?

Gral. Vasco Goncalves: En 1973. El dictador Salazar ya había muerto y sus sucesores pretendían hacer una política que aparentemente era más "suave", pretendían dar una cara más "liberal" al fascismo. Nuestra situación se estaba agravando día a día. La guerra colonial estaba empeorando a cada momento. Poco a poco, el Movimiento de las Fuerzas Armadas fue planteando sus reivindicaciones a cielo abierto. Las reuniones de discusiones del Movimiento sobre el futuro de las Fuerzas Armadas y de Portugal no se hacían abiertas porque existía una policía política fascista llamada PIDE que también estaba metida dentro de las Fuerzas Armadas. Se llegó entonces a una situación en la cual el gobierno ya no tenía poder suficiente para imponer su voluntad y nosotros, los oficiales, ya no estábamos dispuestos a aceptar todas las órdenes. Se comenzaban a dar las condiciones subjetivas necesarias e imprescindibles para una revolución.

N.K.: ¿Usted está pensando en el análisis de Lenin sobre una situación revolucionaria?

Gral. Vasco Goncalves: Sí, por supuesto. Estoy pensando exactamente en eso. Por lo tanto estas múltiples circunstancias iban conformando las condiciones subjetivas para el triunfo de la revolución.

N.K.: ¿Cómo fue el vínculo entre el ascenso de las masas trabajadoras y la propia dinámica del Movimiento de las Fuerzas Armadas (MFA)?

Gral. Vasco Goncalves: Aunque las Fuerzas Armadas en Portugal no tenían un objetivo de revolución social, queríamos una democracia política, mejores condiciones de vida para los trabajadores, mejores condiciones para el desarrollo de la cultura en Portugal... En el conjunto, como Movimiento -repito y subrayo las palabras "como Movimiento"- no estaba entre nuestros objetivos hacer una revolución socialista. Después, con el impulso del movimiento popular y de las reivindicaciones populares, y con el impulso de la justicia de estas reivindicaciones, la lucha de clases nos llevó al proyecto de la revolución socialista. Así se explica el proceso iniciado el 25 de abril de 1974.

Alguna vez un intelectual brasilero dijo que nunca había visto en el mundo un movimiento popular en las calles como lo había visto en Portugal. Un movimiento en las calles con sus reivindicaciones... existía la enorme influencia entre los trabajadores del Partido Comunista que era el único partido organizado políticamente que había combatido al fascismo. Una influencia que se extendía a los trabajadores rurales. De manera que se fue desenvolviendo un proceso de reivindicaciones populares que eran justas y que eran consideradas como justas por los propios militares. Era entonces natural que ese proceso desembocara por su propio desarrollo en una lucha por el socialismo. Aquellos militares que estaban de verdad identificados con los intereses populares y con la razón de las masas trabajadoras dominaron las relaciones de fuerzas dentro del Movimiento de las Fuerzas Armadas (MFA). Este último era un movimiento unitario. Tenía como base la necesidad de la solución política del problema colonial. En eso estábamos todos de acuerdo, desde la derecha hasta la izquierda y eso nos llevó a la conclusión de que para solucionar el problema colonial era preciso derrocar al gobierno fascista.

Al comienzo muchos pensaban, dentro de nuestros camaradas militares, que se podía imponer al gobierno fascista otra solución al problema colonial sin necesidad de derribarlo, pero eso no funcionó. Pero luego la propia formación del Movimiento de las Fuerzas Armadas, desde el verano de 1973 hasta abril de 1974, fue haciendo madurar las ideas de los militares. Esto permitió hacer madurar las condiciones subjetivas, las condiciones ideológicas, las condiciones del factor subjetivo para derribar al gobierno fascista. Nosotros concluimos que con aquel gobierno no era posible llegar a una solución política del problema colonial. Se tornaba necesario derribar, tirar abajo al gobierno fascista para recién entonces solucionar el problema colonial conversando con los movimientos de liberación, como por ejemplo el Movimiento Popular de Liberación de Angola (MPLA).

Por lo tanto el gobierno fascista fue derrocado a través de una gran acción popular. En esa acción popular existió una gran orientación del Partido Comunista; los militares más progresistas apoyaban las reivindicaciones populares y cualquier fuerza que el pueblo necesitaba. Nosotros dominamos las relaciones de fuerza dentro del Movimiento de las Fuerzas Armadas (MFA), pues el MFA estaba tensionado desde la derecha y desde la izquierda. El MFA constituyó una Junta de Salvación Nacional que fundamentalmente estaba formada y constituida por oficiales generales que eran gente de derecha pero que también acordaba con la solución del problema colonial por vía pacífica y a través de una solución política.

N.K.: ¿La izquierda del Movimiento de las Fuerzas Armadas (MFA) tenía por objetivo el proyecto de la revolución socialista?

Gral. Vasco Goncalves: En ese momento todavía no. Había algunas personas que tenían ideas auténticas y verdaderas sobre el socialismo y el marxismo, pero pensaban que no había condiciones en Portugal para hacer una revolución socialista. Pero a lo largo del proceso revolucionario surgió una vía de transición hacia el socialismo a través de la realización de las diversas y sucesivas conquistas populares. Por ejemplo, la nacionalización de la banca, la nacionalización de los seguros, la nacionalización de los principales centros básicos de la producción industrial, la nacionalización de las principales empresas de transporte y comunicaciones, la reforma agraria basadas en unidades colectivas, el control obrero, los derechos cívicos, sindicales, laborales y políticos de los trabajadores.

Todas estas conquistas y derechos se fueron ganando y se fueron modificando las estructuras económicas. Cuando se nacionalizan la banca y las finanzas, los seguros y los centros básicos de la producción, se comienza a caminar por una vía de transición al socialismo. ¡Es posible conquistar y hacer el socialismo con el conjunto de estas fuerzas! La vía de transición al socialismo fue surgiendo del mismo proceso de las luchas de clase. Lo importante que hay que destacar es que lo que surge como un golpe y un levantamiento militar contra el fascismo y el colonialismo se va transformando en una revolución social.

N.K.: Al describir aquel proceso revolucionario del cual actualmente se cumplen 30 años usted destaca la perspectiva del socialismo. Sin embargo, hoy en día, tres décadas después, algunos teóricos proponen reemplazar el proyecto del socialismo por una supuesta "tercera vía". ¿A partir de su experiencia política, qué opina usted de la "tercera vía"?

Gral. Vasco Goncalves: Yo pienso que hoy no hay espacio para una "tercera vía". La experiencia del pasado y del presente nos demuestra que la "tercera vía" camina siempre para la derecha, camina siempre hacia un rumbo reformista del capitalismo, hacia la idea de una supuesta "reforma del capital". No se trata de alcanzar un capitalismo reformado sino de superar el capitalismo. El capitalismo no es reformable, porque las relaciones sociales en las que se basa y sin las cuales no puede sobrevivir son intrínsecamente injustas y de explotación del hombre por el hombre. La "tercera vía" no persigue conquistas profundas en las estructuras económicas y sociales. Hay que fijarse en Inglaterra, en Francia y en Alemania para corroborarlo. Jospin en Francia, Schoeder en Alemania y Blair en Gran Bretaña adoptaron en la práctica políticas neoliberales y de privatizaciones. Todos los que pretenden colocarse entre el capitalismo y el socialismo al final terminan adoptando políticas neoliberales.

N.K.: Tomando en cuenta los procesos políticos en los que usted participó, ¿qué opina de la situación que actualmente está viviendo Venezuela con el liderazgo de Hugo Chávez?

Gral. Vasco Goncalves: Yo pienso que allí también se ha producido una alianza entre el pueblo pobre y las Fuerzas Armadas, en las propias condiciones geográficas, económicas, políticas de Venezuela y de América Latina. Allí también se está produciendo una tentativa de una vía pacífica y pluralista para el socialismo. El gobierno del presidente Hugo Chávez está partiendo de un proceso institucional pero está haciendo de hecho una revolución.

N.K.: Algunos teóricos le recomiendan al presidente Hugo Chávez seguir el camino de la "tercera vía". ¿En su opinión es viable en Venezuela una "tercera vía"?

Gral. Vasco Goncalves: Yo pienso que en Venezuela se está desarrollando algo bien distinto de una "tercera vía". Allí no hay "tercera vía" sino el desarrollo, de hecho, de un proceso institucional, a través de las instituciones y a través del voto popular, hacia la revolución y hacia el socialismo, no hacia la "tercera vía". Eso es lo que yo pienso. Para que eso se consiga, es necesario que las Fuerzas Armadas apoyen las reivindicaciones populares, sociales y políticas. Dentro de las Fuerzas Armadas los sectores más progresistas tienen predominio en las relaciones de fuerza. Cuando hubo un golpe contra Chávez y lo metieron preso, ¿quién lo liberó? La acción popular y una fracción de las Fuerzas Armadas que estaba de su lado. En Venezuela hay camaradas con bases sociales de apoyo entre la población civil. Apoyo entre los militares y entre los civiles. Yo creo que Venezuela se está transformando en un proceso, por una vía pacífica y pluralista, de camino hacia la revolución y hacia el socialismo. Digo "vía pacífica y pluralista" porque en Venezuela no hay presos políticos, no hay partidos políticos prohibidos ni nada de eso. ¡Ni siquiera los golpistas fueron fusilados o presos! ¿No es verdad?

N.K.: Sí, es verdad. Pero la vía pacífica al socialismo, para dar un ejemplo, no tuvo graves consecuencias en el fracaso de la experiencia de Chile en 1973? ¿No se corre ese peligro?

Gral. Vasco Goncalves: Sí, Chile, ¡claro que sí! Por eso mismo uno no puede decir que esté consolidada la vía pacífica e institucional de transición al socialismo en Venezuela. Yo no pienso que Venezuela no pueda sufrir o padecer problemas de contrarrevolución; problemas de intervención de los Estados Unidos, problemas de manipulación de las masas populares. Yo pienso que lo que está pasando en Venezuela no excluye que haya grandes amenazas para la democratización, la revolución y el futuro camino al socialismo. En Venezuela también hay un proceso. A mí me da la impresión que ese proceso tiene cada vez más apoyo popular. Eso se verificó en el reciente proceso de referendo revocatorio. La mayoría de apoyo a Chávez aumentó. Por eso, una persona que está afuera, como yo, tiene la impresión que esta revolución en Venezuela avanza, que tiene cada vez más apoyo social.

Pasan cosas que también sucedieron en Portugal como la acción de los militares entre la población, las campañas de dinamización cultural del pueblo hechas por los militares. En Venezuela el gobierno está ocupado en grandes tareas sociales que tienen que ver con la mayoría de la vida de las poblaciones, con la mayoría de las infraestructuras y el problema del acceso popular a éstas, de las organizaciones, de la instrucción, de la salud pública, etc.En Venezuela los militares están muy empeñados en eso. Nosotros, en Portugal, también nos esforzamos fuertemente en ese sentido.

N.K.: Hugo Chávez y Venezuela han recibido un apoyo masivo por parte de Fidel Castro y del pueblo cubano. ¿Qué opinión tiene usted de la revolución cubana?

Gral. Vasco Goncalves: Yo pienso que la revolución cubana es un ejemplo de que es posible resistir, cuando existe la voluntad política para ello y con el apoyo de las masas. Cuba demuestra que la resistencia al imperialismo, la resistencia a Estados Unidos y al resto de los países imperialistas, es posible. Claro que eso cuesta sacrificios. Eso obliga a tener mucha conciencia política y mucha conciencia social. ¡Nuestra resistencia es posible!. Yo pienso que la revolución cubana es un ejemplo para todo el mundo, para todos nosotros. Tanto Cuba como Venezuela son ejemplos para todos aquellos que quieren un mundo mejor.

Yo, como portugués, estoy profundamente agradecido a la revolución cubana y no me cabe la menor duda de que Cuba es un ejemplo para todo el mundo. Un ejemplo de que es posible resistir el avance del sistema capitalista y su globalización e incluso al poder militar más poderoso de la toda la historia, porque la "mano invisible" de la globalización no es la de Adam Smith sino la fuerza militar de los Estados Unidos y en forma subsidiaria de la OTAN. La revolución cubana demuestra que la política neoliberal no es fatal ni ineluctable. Yo tengo plena confianza en que la revolución cubana no bajará los brazos y continuará resistiendo.

N.K.: En su carácter de militar y tomando en cuenta su grado de general, ¿cuál es su opinión sobre militares como el general Videla, sobre Pinochet, sobre Stroessner...?

Gral. Vasco Goncalves: ¡Por supuesto que todos esos militares son unos criminales! Yo tengo la peor impresión de todos ellos. No tengo la menor duda de que son unos criminales y unos asesinos. ¡Criminales de guerra! ¡Asesinos! No se los puede concebir de otra manera más que como vulgares asesinos.

CHUECA
 
Mensajes: 27
Registrado: Marzo/2007
Estado: Off-line
Grupo: Nuevo usuario
 
 
  Re: Re: Re: Re: Re: Re: Re: EL PCE DE CARRILLO ¿POR QUÉ SE DESINFLO Y A QUIÉN INTERESABA ESA CAIDA? ¿POR QUÉ APOSTO POR LA MONARQUÍA? 08/Diciembre/2007 - 13:38

Sin embargo, el problema para estos estrategas de la Historia, era que los pueblos del Estado Español, más de tres décadas después del final de la Guerra Civil, insistían en reivindicar su soberanía externa e interna y sus libertades, objetivos que la Dictadura no había logrado erradicar. Según reflejan los resultados de una encuesta referida en el Informe FOESSA, en 1.970 el sistema preferido para después de Franco era:

-- República: 49,4%

-- Actual: 29,8%

-- Monarquía: 20,8%

Toda una estremecedora muestra de cómo nuestro pueblo, frente a la represión, conservaba mayoritariamente su identidad democrática.

FRENTE A ESTO SÓLO AÑADIR Y DESTACAR:

«Somos los vencidos. Nos derrotaron porque les creímos».

¡POR ELLO ROMA SIGUE PAGANDO A LOS TRAIDORES!

ATILA-NO
 
Mensajes: 11
Registrado: Julio/2007
Estado: Off-line
Grupo: Nuevo usuario
 
 
  Re: Re: Re: Re: Re: Re: EL PCE DE CARRILLO ¿POR QUÉ SE DESINFLO Y A QUIÉN INTERESABA ESA CAIDA? ¿POR QUÉ APOSTO POR LA MONARQUÍA? 08/Diciembre/2007 - 13:06

LA TRANSICIÓN y las dificultades para construir la autonomía de la izquierda
por Ángeles MaestroNOTA1_1

Si partimos del concepto de que la historia de la humanidad es la historia de la lucha de clases y de que ésta se desarrolla hoy con más virulencia que nunca a escala planetaria, importa, desde luego, conocer íntimamente la estructura del poder, pero sin olvidar que su fuerza depende directamente de nuestra debilidad. Y paradójicamente, sólo analizando el complejo entramado de razones que han contribuido, desde fuera y desde dentro de las organizaciones, a configurar la situación de marasmo político e ideológico en que nos encontramos, estaremos en condiciones de construir la autonomía de pensamiento de la izquierda, indispensable para abordar desde bases sólidas su reconstrucción.

Sirvan estas reflexiones, cuyo alcance desborda ampliamente el objetivo de estas notas, para señalar la importancia de esta tarea colectiva que debe ir avanzando mediante la incorporación de la memoria histórica a las necesidades y condiciones de la lucha social. En este marco destaca, como una especie de agujero negro en el bagaje del PCE, el insuficiente análisis de las condiciones de la transición, del papel jugado por las diferentes fuerzas en presencia y, sobre todo, de sus repercusiones en los acontecimientos posteriores. Este déficit configura, no solamente una deuda política importante con nuestra organización, sino que, como intentaré expresar, pudiera estar lastrando, aún hoy, nuestra propia capacidad de autonomía política.

El hecho que marca el final de la transición para numerosos analistas es la victoria del PSOE en 1982 por mayoría absoluta y, en paralelo, el hundimiento, no solo electoral, sino político y organizativo, del PCE. La pregunta obligada es ¿qué sucedió en el breve periodo transcurrido desde el final de la Dictadura, marcado por la hegemonía política del Partido y por la inexistencia casi absoluta del PSOE, para que esos hechos se produjeran?

Sin desconocer otros trascendentes acontecimientos que concurrieron, quiero llamar la atención sobre algunos detalles relativos al resurgimiento del PSOE en ese periodo, escasamente tenidos en cuenta y que creo determinantes para caracterizar, entonces y ahora, a dicha fuerza política.

Joan Garcés, en su imprescindible libro Soberanos e Intervenidos, reproduce y analiza hechos sospechados, quizás, pero insuficientemente documentados. Por ejemplo, la relación de Carlos Zayas, de la Agrupación Socialista Universitaria, actuando en nombre de «socialistas del interior» (disidentes de la dirección del PSOE asentada en Toulouse), con la Embajada de EE.UU. «informando asiduamente sobre personas de sensibilidad socialista dispuestos a combatir al Partido Comunista si recibieran los apoyos materiales que buscaban. Zayas señalaba, entre otros, a Joan Raventós Carner en Barcelona, a José Federico de Carvajal y Mariano Rubio Jiménez en Madrid».NOTA1_2

Tras la revolución del 25 de abril de 1974 en Portugal, un país fundador de la OTAN, las estructuras de la coalición bélica fueron movilizadas para ahogarla. La RFA fue designada como centro de operaciones y su Gobierno ofreció a Kissinger distintos métodos para reintegrar a Portugal en la disciplina de la Coalición y evitar en España otra revolución democrática. La operación empezó con Mario Soares, a quien se eligió para crear en Bonn un «Partido Socialista de Portugal» en 1.973, y retornar a su país en 1.974 con el apoyo material de los gobiernos interesados en destruir el proyecto nacional autónomo del Movimiento das Forças Armadas. Otras fuentes afirman que Mario Soares, personalmente, está desde entonces en nómina de la CIA.

En julio de 1.974 Franco cae gravemente enfermo. Con toda urgencia, desde el Gobierno de la RFA se financia y organiza el Congreso de Suresnes, dirigido por la escisión del PSOE del interior. Entre las filas del PSOE, se postulaban entonces tres candidatos a la Secretaría General: Nicolás Redondo, Pablo Castellanos y Felipe González. En el mes anterior a dicho Congreso es conocido por la militancia socialista que el Pentágono ha optado por Felipe González.

El proceso subsiguiente, en el que no puedo detenerme, refleja los acontecimientos que condujeron a la cooptación de grupos políticos españoles, debidamente financiados por fundaciones extranjeras, sobre todo alemanas. La fundación Konrad Adenauer asume el sostenimiento económico de los democristianos españoles, la liberal fundación Neumann lo hace con los liberales de dentro y de fuera de la UCD, y la socialdemócrata Friedrich Ebert financia al equipo de González Márquez. La llegada de fondos del exterior a grupos políticos de nuestro país no es, no obstante, un hecho circunscrito al periodo de la transición. En una interpelación ante el Parlamento alemán en 1.974, se confirmó que las tres fundaciones habían continuado enviando fondos a sus dirigentes políticos homólogos. En 1.992 la cantidad fue de 902 millones de pesetas y de 831 millones en 1.993. Por otra parte, como es bien sabido, el PSOE recibió subvenciones de miles de millones de pesetas, procedentes de bancos y grandes empresas, a través de FILESA y TIME-EXPORT

Sin embargo, el problema para estos estrategas de la Historia, era que los pueblos del Estado Español, más de tres décadas después del final de la Guerra Civil, insistían en reivindicar su soberanía externa e interna y sus libertades, objetivos que la Dictadura no había logrado erradicar. Según reflejan los resultados de una encuesta referida en el Informe FOESSA, en 1.970 el sistema preferido para después de Franco era:

-- República: 49,4%

-- Actual: 29,8%

-- Monarquía: 20,8%

Toda una estremecedora muestra de cómo nuestro pueblo, frente a la represión, conservaba mayoritariamente su identidad democrática.

Joan Garcés ofrece datos exhaustivos acerca del aparato de marketing político que, siempre debidamente financiado con fondos del exterior funcionó intensivamente en 1.975 y 1.976. Habla también de cómo el equipo de Carrillo «intercambió en marzo de 1.977 la sustancia del proyecto nacional del PCE por su legalización como partido, asumiendo y respaldando los fundamentos y objetivos de reforma concretados en el denominado «consenso» entre UCD, Alianza Popular, el grupo de Felipe González Márquez, núcleos nacionalistas de Euskadi y Cataluña y, marginalmente, el propio Partido Comunista».NOTA1_3

Qué hubo exactamente detrás de todo ello no sé si se sabrá algún día. Hay una evidencia: la inmensa mayoría de los dirigentes del PCE con mayor proyección pública en aquella época, con honrosas excepciones, está o estuvo en las filas del PSOE. Bucear en los documentos de aquellos años y recordar las vivencias propias, sobre los debates del aquel entonces fuerte y organizado PCE, produce un intenso desasosiego, derivado de haber asistido como testigo, desorientado e impotente, a la voladura controlada de una organización. Manuel Sacristán manifestaba contundente: «Desde mi punto de vista, firmar el Pacto de la Moncloa y fabular vías al socialismo es meterse a zascandil de la historia, intentar ser universal y perder en el intento hasta la propia identidad de uno; es en suma querer ser demiurgo y quedarse en mequetrefe».NOTA1_4

Los sucesos relacionados con el Golpe de Estado del 23-F de 1.981 vinculado directamente con la decisión de entrada en la OTAN, el papel del General Armada y su proyecto de Gobierno de «concentración nacional» en el cual participaría Felipe González y, entre otros, Jordi Solé Tura, la intervención de la Embajada de EE.UU..., son incógnitas, en buena parte, pendientes de resolver. Lo que queda absolutamente claro, es la función ejemplificadora --una especie de vacuna brutal-- de la amenaza de vuelta al pasado para cercenar posibles intentos populares de insistir en el desarrollo de proyectos nacionales autónomos que contravenían los objetivos de los poderes internos y externos.

Entre tanto, tuvieron lugar los pactos municipales PCE-PSOE de 1979, la anestesia del movimiento obrero y ciudadano, y la campaña electoral de «Juntos Podemos», que culminó en 1.982 con la práctica liquidación del PCE. De hecho, en este momento, el Partido había perdido el 65% de la militancia que poseía en 1979, el saldo negativo entre esta última fecha y 1983 era de 120.000 afiliados.

En esta apresurada enumeración de acontecimientos soy consciente de que paso por encima de hechos tan transcendentales como es la valoración de lo que significó la Constitución de 1.978, Monarquía y Derecho de Autodeterminación incluidos, que exigirían --por sí mismos-- un análisis pormenorizado que esta también, en buena parte, pendiente. A todo ello hay que añadir los asesinatos del GAL, como brutal constatación de la supervivencia del terrorismo de Estado y como máximo exponente del mantenimiento de lo más negro de los aparatos represivos de la Dictadura con el apoyo explícito de los Gobiernos de la Democracia.

Pero los procesos son contradictorios, y la vida y la historia, a pesar de los pesares, no se acaban. La lenta y penosa reconstrucción del PCE, a través del trabajo duro y a contra corriente de sus militantes, permitió alumbrar --junto a otras organizaciones de la izquierda-- una nueva fuerza política en 1.986. La constitución de IU supone una seria apuesta, para muchos inesperada, por la reconstrucción de una izquierda plural, como proyecto autónomo y antagonista en el Estado español. Surge al calor de una impresionante movilización popular, forjada en torno a uno de los elementos clave de la identidad de la izquierda: salir de la OTAN. La envergadura de este proceso hay que valorarla teniendo en cuenta que se organiza frente a un PSOE en el gobierno, todopoderoso, económica y organizativamente, y que además recibe el apoyo explícito de las potencias europeas, junto a la inestimable ayuda encubierta de EE.UU.

Nos encontramos, otra vez, ante un pueblo capaz de resucitar su identidad histórica, a pesar de la aparente destrucción de sus organizaciones. Frente a semejante empecinamiento en resistirse a ser asimilado, el poder externo e interno, cuya representación se condensaba en el engranaje político del Gobierno PSOE como única fuerza capaz de violentar eficazmente la voluntad mayoritaria, hubo de emplearse a fondo. Valió todo. El poder omnímodo de los medios de comunicación, la liquidación de reductos de pensamiento autónomo (LA CLAVE, EL INDEPENDIENTE y otros) y la vinculación artera de la permanencia en la OTAN con la entrada en la CEE, no parecían ser suficientes. Felipe González tuvo que recurrir a un chantaje explícito --que la memoria histórica de nuestro pueblo no debería olvidar--: la amenaza velada de Golpe de Estado y la alusión indirecta a una posible intervención de EE.UU. si el NO triunfaba en el Referéndum.

El importante ascenso electoral de 1989, en el que IU pasó de 6 a 17 diputados, es el reflejo de que algo nuevo apuntaba con fuerza, y lo hacía sin duda, en el escenario abierto por la Huelga General de 1.988. Esta última movilización pareció marcar una nueva etapa, sustentada sobre la unidad de acción de CC.OO. y UGT y el desarrollo de una fuerza política emergente, con un discurso nuevo, de reorganización popular, vinculando proyectos e identidades históricas con programas concretos de respuesta a las necesidades de la mayoría.

El hundimiento de la URSS en 1.989 fue el gran argumento utilizado a escala mundial para intentar liquidar definitivamente la conciencia y las organizaciones comunistas en todo el planeta. Una vez más, el PSOE y su poderoso aparato de poder en los medios de comunicación fue el instrumento útil --la derecha jamás podría haberlo hecho sola eficazmente-- para intentar llevarlo a cabo. Esta vez, el objetivo era doble, pues se suponía que una IU con el PCE disuelto sería más fácilmente manejable.

En 1.991 tuvo lugar el XIII Congreso del PCE, que apuesta mayoritariamente por su permanencia como Partido (con un 25% en contra). En 1.993 se produce, por primera vez, una importante división en la III Asamblea Federal de IU y posteriormente, en el Grupo Parlamentario, sobre la ratificación del Tratado de Maastricht.

Desde entonces hasta hoy hemos recorrido un camino jalonado por: el difícil e intenso debate en torno al Congreso de CC.OO., la discusión en el seno de algunas Federaciones de IU acerca de la conveniencia de bajar el listón de las críticas al PSOE para «cerrar el paso a la derecha», la llegada al Gobierno del Partido Popular, y la ruptura con el PDNI e IC, vinculada a los últimos acuerdos de las grandes centrales sindicales con el Gobierno y la patronal sobre pensiones y despido y que se materializa en las últimas elecciones gallegas.

En este escenario tenso y contradictorio, han surgido nuevos y esperanzadores elementos, entre los que destacan las movilizaciones europeas contra las políticas neoliberales --sintetizadas en el Tratado de Maastricht y las políticas de Convergencia-- y en defensa de la jornada laboral de 35 horas, establecida por ley y sin reducción salarial. En nuestro país está todavía caliente el éxito de la manifestación del 20 de junio que ha permitido a IU romper el maleficio y el miedo paralizador a convocar movilizaciones sociales sin el apoyo de las grandes centrales sindicales, situándose a la ofensiva política, con propuestas capaces de reconstruir la unidad de la clase obrera y que cuestionan directamente la competitividad como valor y discurso dominante.

Lo que me interesa reseñar es que el debilitamiento de la izquierda en estos 20 años se ha producido paradójicamente en el periodo de mayor endurecimiento de las relaciones de explotación, y que para ello ha sido y sigue siendo necesaria la destrucción de las organizaciones que apuestan por resistir y por defender proyectos emancipatorios. Y que para cumplir este objetivo, además de complicidades y errores históricos propios, ha sido imprescindible que la imposición de valores de la derecha se ejerciera precisa y necesariamente desde una fuerza como el PSOE, capaz de hacerlo mediante la utilización de discursos y símbolos identificados en el inconsciente colectivo como de izquierda. Como Ferrán Gallego manifiesta: «La violencia que el PSOE ha ejercido en el terreno cultural de la izquierda, con una eficacia que hace muy difícil recuperar su fertilidad, consiste en haber convertido en sentido común lo que eran formas de idealizar las necesidades materiales de la burguesía. Una vez que se asume, por la mayoría de la población tal magna de comprensión de la realidad, los programas de actuación gubernamental pasan a ser aceptados, por quienes lo sufren, como un trayecto doloroso, pero irremediable».NOTA1_5

La imprescindible delimitación de la función histórica de la dirección del PSOE en este periodo, como instrumento privilegiado de las clases dominantes, no implica el cuestionamiento global de su militancia y mucho menos prescindir en la actividad política de la necesidad de tenerla en cuenta --desde el debate en torno a propuestas concretas--, para la construcción, en torno a la movilización social, de mayorías capaces de enfrentar las políticas de la derecha.

Muchos niveles de análisis se superponen en estas notas que tan solo pretenden apuntar la necesidad de profundizar en más datos de los que habitualmente se tienen en cuenta, para poder responder a cuestiones clave como las siguientes:

-- ¿Continúa el PSOE siendo el instrumento del poder --interno y externo-- destinado a garantizar que la alternancia en el Gobierno no cuestiona sus intereses fundamentales?

-- ¿Qué significa que la Secretaria General de la OTAN la ocupe un destacado dirigente socialista?

-- ¿Cuales son los límites de la unidad de acción de la izquierda, entre quienes sustentan proyectos contrapuestos en relación con los modelos de construcción europea definidos por los Tratados de Maastricht y de Amsterdam?

-- ¿No son el PDNI, IC y las propuestas de «unidad de la izquierda» que desde el PSOE se ofertan (se han referido explícitamente a la reedición de los pactos de 1.979) intentos de desactivar --por la vía electoral e institucional-- el proyecto de construir desde IU una fuerza política capaz de articular desde la pluralidad ideológica un bloque sociopolítico que protagonice la transformación social?

-- ¿Por qué el Partido Comunista, aún hoy débil y escasamente organizado, sigue siendo el blanco preferido de ataques furibundos e intentos de desestabilización que parten de quienes se autoatribuyen posiciones de izquierda? Las preguntas que afectan a nuestra historia reciente no se agotan aquí. Hay muchas más que deben hacerse y que atañen a los contenidos concretos con que se produce la tensión dialéctica entre resistencia, alternativa e integración en nuestra propia organización y en otras fuerzas políticas sindicales y movimientos sociales.

Estas cuestiones, que tienen que ver con la forma en que se ha forjado en el pasado reciente la identidad del PCE e IU y la relación con el poder del conjunto de fuerzas políticas, sindicales y sociales del Estado, no pueden responderse a partir de la foto fija de la coyuntura inmediata. Su caracterización debe partir necesariamente del análisis en profundidad de una etapa histórica que trastrocó el escenario político de los últimos años de la Dictadura y cuyas consecuencias están pesando decisivamente, todavía hoy, sobre las condiciones concretas en las que debemos reconstruir la izquierda antagonista y emancipatoria en el Estado español.

Las dificultades son enormes, pero es imprescindible conocer y delimitar los acontecimientos aún calientes de nuestra historia reciente y las conexiones estatales e internacionales que han estado interviniendo, para saber de donde proviene nuestra debilidad y para poder establecer con claridad a partir de qué bagaje colectivo, aciertos y errores incluidos, estamos intentando desarrollar nuestro proyecto histórico. Todo ello con el fin de evitar en lo posible repetir lo que hace unos años una amarga pintada anónima reflejaba:

«Somos los vencidos. Nos derrotaron porque les creímos».

Volver al portal de ESPAÑA ROJA

Volver al Nº 9 de ESPAÑA ROJA

PELLICER
 
Mensajes: 7
Registrado: Octubre/2007
Estado: Off-line
Grupo: Nuevo usuario
 
 
  Re: Re: Re: Re: Re: EL PCE DE CARRILLO ¿POR QUÉ SE DESINFLO Y A QUIÉN INTERESABA ESA CAIDA? ¿POR QUÉ APOSTO POR LA MONARQUÍA? 08/Diciembre/2007 - 12:33

El pago de los traidores
C. y P.

Todos los pueblos y naciones han tenido a lo largo de su historia valientes héroes y cobardes traidores. En España no podían faltar y también los ha habido. Vamos a hablar de estos últimos.

Hace muchos años cuando España era una provincia romana conocida como Iberia o Hispania ya existían los traidores. Viriato, caudillo lusitano, fue traicionado por sus generales Audax, Minuro y Ditalco que se vendieron a Roma y, tras darle muerte, recibieron en pago aquella frase de: Roma no paga a los traidores.

Más de 20 siglos después otra gran traición se fragua en nuestro país por parte de uno de los dirigentes de la clase obrera de la que se decía defensor: Santiago Carrillo, secretario general del PCE.

Esta traición se había empezado a fraguar ya en 1964, llevándose a cabo una purga contra los "desviacionistas de derechas" Fernando Claudín o Jorge Semprún y que, a tenor de los hechos posteriores, fueron los precursores de lo que sería después nuestro traidor Santiago Carrillo. Cuatro años después, tras la llamada "Primavera de Praga" -1968-, Carrillo condenó la ocupación de Checoslovaquia por la URSS, que sería el primer síntoma de su alejamiento de la ya revisionista Unión Soviética y el acercamiento hacia las posturas eurocomunistas de Enrico Berlinguer, máximo dirigente del partido comunista de Italia. Además realizó una gran expulsión de camaradas que no estaban de acuerdo con esa condena, unos 20 eran miembros del Comité Central, entre ellos, Agustín Gómez y Eduardo García.

Tras la muerte del dictador Franco y ya con el eurocomunismo enraizado entre los dirigentes del PCE, Santiago Carrillo llevó a cabo la traición más repugnante: eliminó el término "leninismo" en la denominación del partido, (IX Congreso del PCE, abril de 1978) y realizó una gran purga de militantes, concretamente de aquellos, entre otros, que se opusieron a este cambio desde las posiciones marxistas-leninistas.

Con el camino ya des-brozado, y después de haber protagonizado la obra teatral que supuso su detención (con peluca de atrezzo incluida), terminó su obra participando en la creación de la Constitución, firmando los Pactos de la Moncloa, reconociendo la enseña roja y gualda de la monarquía, al rey Borbón designado por Franco, y renunciando a la tradición republicana del Partido Comunista.

Veamos algunas "perlas" soltadas por este sujeto para disculparse de su traición:

"soy republicano, pero la que existe en España es una monarquía habitable" sic...

"la participación de los reformistas del franquismo era indispensable, fue valiosísima y tenían un jefe que no era Adolfo Suárez sino el Rey don Juan Carlos" sic...

"el movimiento reformista del régimen fue impulsado por el Rey que actúo como líder político, conspirando en la Zarzuela, porque tenía que protegerse de los ultras" sic...

"hicimos muchas concesiones. La del olvido fue la más terrible, pero si no la hubiésemos hecho no viviríamos hoy en democracia" sic...

¿Democracia para quién? Para él y para todos los que no estuvieron en la lucha contra el franquismo: los de siempre, los mismos perros con distintos collares.

¿Fue toda la culpa del fracaso del traidor Carrillo?

La traición de Carrillo, y con él de la dirección del PCE, fue una parte esencial del fracaso revolucionario de la transición en España. Pero también lo fue en la misma medida la incapacidad ideológica y política de los que se opusieron a él por no saber ofrecer una alternativa acertada.

Y aunque una cosa es el error o la incapacidad y otra la traición, es evidente que el conjunto de todo ello posibilitó que hoy el estado capitalista español sea más fuerte aún que en el pasado, y que las fuerzas revolucionarias organizadas de los trabajadores sean prácticamente inexistentes. Esa responsabilidad no sólo compete a los que traicionaron la lucha antifranquista y a los que no supieron dar con una alternativa en los años 60 y 70, sino también a los que hoy no conseguimos que la crítica teórica se plasme en práctica revolucionaria organizada.

Para mí la no-comprensión del marxismo es el origen de dicho fracaso.

Ello se demuestra en diversos aspectos:

1. El estado democrático-burgués continúa siendo una dictadura de clase y no una democracia.

2. Las libertades conseguidas mediante la lucha no pueden cegar y paralizar ésta para hacer un canto a la "democracia", sino que tienen que servir para continuar luchando, con mayor fuerza aún, por el derrocamiento de la clase dominante.

3. La manera de desenmascarar la falsa "democracia" es continuar la movilización y organización popular, transformando los sindicatos y asociaciones populares contra los poderes de hecho de las "nuevas" instituciones monopolistas.

4. El partido comunista no puede confundir el tipo de organización, necesariamente asamblearia, de las organizaciones de masas con la necesaria organización bajo el centralismo democrático del partido.

5. Los dirigentes del partido tienen que estar unidos a las masas y pendientes de los problemas concretos de éstas como única manera de hacer avanzar su conciencia.

6. Sobre la base del criterio marxista de que las contradicciones internas son fundamentales en la evolución de todo fenómeno, cada partido de cada país ha de elaborar su línea política en base a las condiciones concretas e históricas de su país.

7. Las etapas históricas no se pueden obviar. Los países que parten, para la construcción del socialismo, de una base material semifeudal, no pueden llegar al comunismo en un plis plas como pretenden los anarquistas. Las etapas capitalistas y socialistas son previas al comunismo.

La historia de la traición

El 15 de junio de 1977 tuvieron lugar las primeras elecciones, desde la II República. Santiago Carrillo salió elegido diputado por Madrid, y lo volvió a ser en 1979 y 1982, pero los resultados obtenidos por el Partido Comunista no se correspondieron con las lógicas expectativas de quienes habían puesto la mayor parte de la carne en el asador de la lucha contra la dictadura. Fue el PSOE el que, sin apenas haber dado señales de vida en la clandestinidad, se llevó el gato al agua. Se cumplía así la estrategia, decidida en las más altas esferas de la "normalización democrática", de las españas al estilo europeo, con monarquía parlamentaria y, sobre todo, con el "necesario" bipartidismo.

El goteo de abandonos se trasformó en chorro, y el PCE se quedó sin sus mejores militantes. Los más honestos huyeron de él como de la peste y, ya en plena debacle, los intelectuales y "aristócratas" obreros de talante renovador que seguían afiliados se fueron integrando en el PSOE (Cristina Almeida, López Garrido y la Nueva Izquierda), esa "casa común" que los esperaba con los brazos abiertos.

La legislatura de 1982-1986, con el partido deshecho y desorganizado, fue la última de Carrillo en la política y al frente del PCE. Bajo su dirección el partido había renunciado al leninismo y comenzaba a alejarse del marxismo, en la misma medida en que se aproximaba a la política del PSOE triunfante del que se había dado de baja 50 años atrás. Las escisiones por la izquierda (PCPE-PCC) amenazaban con dejar al Partido Comunista sin representación parlamentaria, cosa que sus dirigentes no querían aferrándose a los escaños como náufragos a tabla de salvación.

Así en 1982 fue sustituido por Gerardo Iglesias al frente de la secretaría general del partido y, ¡por fin!, en 1986 expulsado del PCE, o mejor dicho de lo que quedaba de él: una patética sombra de lo que fue, sin ideología ni militantes. Un agente del CSID no lo hubiera hecho mejor.

Pero Carrillo lo intentaría una vez más. En compañía de un grupo de incondicionales fun-dó el Partido de los Trabajadores de España que, como era de esperar, se fusionó con el PSOE en 1991 después de un estrepitoso fracaso en las urnas, aunque como "parte de la historia" que él se sabía (pues tonto no es) guardó las formas y no pidió su afiliación. Se conformó con "dejarse querer" por el grupo PRISA y aceptar un puesto de tertuliano "notable" en la cadena SER.

El Premio

A sus 90 años, cumplidos el 18 de enero, Carrillo ha recibido un homenaje en un hotel de Madrid, donde más de 300 personajes, entre los que se encontraban la mayoría de los " protagonistas vivos de la transición ", así como gran cantidad de cantantes, actores, periodistas y políticos, entre ellos el ex-ministro de la Gobernación Rodolfo Martín Villa, Zapatero, Jordi Pujol, Juan José Ibarretxe, Gregorio Peces Barba, Miguel Herrero de Miñón, Juan Carlos Rodríguez Ibarra, Gaspar Llamazares, José María Fidalgo, José Saramago o Rosa Regas; otros le mandaron mensajes, como el Rey Juan Carlos, Felipe González, Pascual Maragal, Alfonso Guerra, Manuel Fraga, Cándido Méndez o Xavier Arzalluz, le dedicaron frases aduladoras como: " sin Carrillo no hubiera sido posible ese pase sin trauma del autoritarismo a la libertad " sic..., " el único izquierdista de verdad " sic..., " el hombre que era capaz de perder sin enfadarse " sic... Herrero de Miñón; " espero acabar con la dialéctica amigo-enemigo y recuperar el principio de reconciliación que puede iluminar algunas mentes obtusas" sic... Peces Barba; " el hombre imprescindible del que hablaba Beltorlt Brech" sic... Juan María Atutxa; " tú que tanto has luchado por la reconciliación nacional ahí la tienes " sic... Joaquín Leguina.

Sólo Saramago dudó del "comunismo de Carrillo", a pesar de que éste en su papel de envanecido pavo real se atreviera aún a decir que sentía "un orgullo inmenso" por haber defendido y haber militado en el Partido Comunista, pues "me sigo sintiendo comunista y moriré comunista".

¡Que va a ser que no!

El espectáculo tuvo que ser deprimente al ver a toda la derecha reunida en torno a uno de los traidores más repugnantes que ha tenido la izquierda española. Pero...

¡¡Esta vez sí!!
¡¡Esta vez Roma paga a los traidores!!

Amadeo
 
Mensajes: 30
Registrado: Marzo/2007
Estado: Off-line
Grupo: Nuevo usuario
 
 
  Re: Re: Re: Re: EL PCE DE CARRILLO ¿POR QUÉ SE DESINFLO Y A QUIÉN INTERESABA ESA CAIDA? ¿POR QUÉ APOSTO POR LA MONARQUÍA? 08/Diciembre/2007 - 12:07

 Carrillo contribuyó de manera responsable a la transición

A Carrillo se le debe el haber liderado a la fuerza de izquierda más coherente y numerosa durante el franquismo. Se le debe también la habilidad de haberse desvinculado del neo-stalinismo y de haber dado vida (junto con Georges Marchais –PCF- y Enrico Berlinguer –PCI-) al “eurocomunismo”.

Pero ni el PCE, si el resto de fuerzas situadas más a su izquierda (la democracia-cristiana, el PSOE y los partidos nacionalistas no existían más allá de unos pocos líderes), tenían “fuerza social” para provocar la “ruptura democrática” con el franquismo. Tras la muerte de Franco, concluido el período de clandestinidad en el que el comunismo se movía bien, al PSOE sólo le quedaba crecer y al PCE menguar.

Tras los limitados resultados del PCE en las elecciones de junio de 1977, Carrillo, dinamita el partido. Por iniciativa propia o siguiendo las instrucciones recibidas en su viaje a Nueva York con la excusa de dar una conferencia en Yale, pero en el curso del cual tuvo una reunión a puerta cerrada en el Consejo de Relaciones Exteriores (una organización privada que reúne a los más altos responsables políticos, económicos y sociales de los EEUU) empieza a dinamitar el PCE, abriendo las puertas a la mayoría absoluta del PSOE. La “habilidad” de Carrillo bajo el franquismo, se transformó en una “torpeza”, tan reiterada como inexplicable, a partir de 1978. Se inició el goteo del PCE hacia el PSOE.

Así pues, la gran responsabilidad histórica de Santiago Carrillo fue la neutralización del PCE a partir de la Semana Santa de 1977 (legalización del PCE) y su posterior y deliberado desmantelamiento.

 

Amadeo
 
Mensajes: 30
Registrado: Marzo/2007
Estado: Off-line
Grupo: Nuevo usuario
 
 
  Re: Re: Re: EL PCE DE CARRILLO ¿POR QUÉ SE DESINFLO Y A QUIÉN INTERESABA ESA CAIDA? ¿POR QUÉ APOSTO POR LA MONARQUÍA? 08/Diciembre/2007 - 12:03

Canarios en la defensa de Madrid
 
Ve la luz un libro que relata las peripecias de Guillermo Ascanio al frente de un batallón de isleños durante la Guerra Civil

Manolo Pérez
Santa Cruz


El comandante Guillermo Ascanio (Vallehermoso, 1907), de sólida formación académica en ingeniería, y filiación comunista, se pone al frente del Batallón Canarias al que pertenecen un grupo de isleños durante el inicio de la Guerra Civil Española. En la corta pero intensa vida de esta unidad un hecho tiene especial trascendencia: la defensa de Madrid, concretamente del puente de Los Franceses, que convierten en bastión inexpugnable del ejército republicano.

Tras una meteórica carrera militar, el comandate Ascanio es hecho prisionero, detenido y finalmente fusilado, tras dos años de cautiverio, en 1941. Su sobrino Eladio Méndez Ascanio inicia, en 1992, el trabajo de recopilación de información sobre el militar republicano y el Batallón Canarias, para sacar del olvido sus memorias. Para ello ha publicado el libro Guillermo Ascanio. Comandante del Batallón Canarias, basado fundamentalmente en los recuerdos de dos milicianos pertenecientes a esta unidad, Jacinto Barrios Capilla y Bernardo de la Torre Champsaur, y la aportación de los historiadores Agustín Millares Cantero e Ignacio Reyes García. La obra la publica la Dirección General de Cooperación y Patrimonio del Gobierno de Canarias y el Centro de la Cultura Popular Canaria.



Fundación

Eladio Méndez Ascanio y Eladio Méndez Arozena, padre e hijo respectivamente y familares de Guillermo Ascanio, explican los pormenores de la formación del Batallón. A mediados de diciembre de 1936, en las cuatro compañías que forman la unidad, disponen de 567 hombres, de los cuales 60 ó 70 son del Archipiélago. La unidad interviene en el asedio del Alcázar de Toledo, la defensa de Aranjuez, la ofensiva de Seseña, la defensa de Pinto, pero donde verdaderamente dan la gran batalla es en la defensa del puente de Los Franceses. "Allí colocan cinco ametralladoras tan bien dispuestas que lo barren todo, e impiden que el enemigo lo cruzara hasta el 28 de marzo de 1939, cuando las tropas franquistas entran en Madrid. Por eso digo que el puente de Los Franceses lo defienden los canarios y es inexpugnable gracias a ellos", señalan.

Sobre la división entre las tropas republicanas en el asedio del Alcazar de Toledo, Méndez Arozena indica que "es un tema muy complejo. En un principio es lógico que exista división porque las diferentes unidades se organizan a partir de partidos y organizaciones, con estrategias totalmente diferentes. No es lo mismo la estrategia de la CNT, tanto política como ideológica, de lo que puede ser la de los comunistas, que está más cercana a los socialistas. Pero esta causa se soluciona con la creación del Frente Popular, lo que pasa es que hay demasiado intervencionismo de todas las partes", apostilla.

Para Méndez Arozena las causas que provocan la disolución del Batallón "no están en la intensa lucha en la que se ve sumido, todo lo contrario, los milicianos se convierten en verdaderos expertos en el arte de la guerra", y de hecho del Batallón salen mandos muy importantes como Manuel Bares Liébana, que manda luego una de las Brigadas de la 8ª División; y Henríquez Caubín, que dirige otra de las Brigadas, que va luego a la batalla del Ebro. "Tengamos en cuenta que para muchos su única formación es la milicia, y en el caso de los universitarios que hacen la escala de complementos, para convertirse en alfáreces. Éstos tienen una instrucción mayor, pero la mayor parte no ha cogido un fusil en su vida, y se enfrentan con tropas expertas," indican.



Disolución

"La disolución del Batallón Canarias", puntualizan los editores, "es causada por la unión de las fuerzas populares, formando el Ejercito Popular de la República. El Batallón Canarias forma junto al Asturias número 2 parte de lo que será la Brigada del Campesino. Guillermo es jefe de Estado Mayor de dicha División, y a los dos meses lo trasladan al mando de la Brigada número 44, que tiene su cuartel general en el Palacio de la Zarzuela, y desde allí pasa a mandar la 8ª División". Guillermo Ascanio tiene una carrera militar brillante, y además se le reconocen sus méritos con galardones como la medalla al valor, que tienen muy pocos republicanos, y que obtiene en el año 1938, por la defensa de Madrid. Llega a convertirse en mayor de Milicias lo que equivale a general de División, puesto que este último rango no se lo conceden a no oficiales. Al final de la Guerra se hace cargo del segundo cuerpo del Ejército del Centro.



Fortalezas

Guillermo, mientras realiza sus estudios en Alemania, trabaja en la empresa de armas Krupp, por ello está familiarizado con el arte de la defensa militar germana, y ha estudiado sus baluartes que son probablemente los más importantes de su época, seguramente por la tradición prusiana. "Por eso le proponen, en el año 1939, convertirse en subsecretario de Armamento del Ministerio de Defensa, que es un cargo muy importante, que ocupa durante la última parte de la Guerra. Usa todo los conocimientos de ingeniería que tiene para la defensa de la República", asegura Méndez Arozena. Él tiene un carácter poco dado a la ostentación, para su nivel de formación, y "quizás, no está demasiado interesado en ascender políticamente, pero se ve que los mandos de la República lo valoran muchísimo", puntualiza. Tiene amistad con Rafael Alberti y con su mujer, María Teresa León, quien escribe en su libro Memoria de la melancolía, un texto en el que se lee "Guillermo Ascanio es un hombre de verdad". Uno de sus alumnos en la cárcel, donde lo encierran después de la Guerra, al que instruye en álgebra y trigonometría, es Marcelino Camacho, quien también elogia a Ascanio.

En el libro se apunta la idea de la obsesión de la propaganda del Partido Comunista por encumbrar a determinados líderes como Líster, Modesto y el Campesino. Se apunta al comandante Carlos como culpable de ese exceso de culto a la personalidad, que esta copiada de las ideas soviéticas. Puede provocar que el comandante Ascanio, como otros muchos militares de gran valor quedaran relegados al olvido. Pero para Méndez Arozena, "Guillermo tiene una personalidad más centrada en lo efectivo, y en las cosas que realmente interesan, a diferencia del Campesino, que es una vedette auténtica, o de Líster, que aunque es muy notable también peca de presuntuoso. Pero no hay que achacarlo directamente a una cuestión del Partido Comunista, sino a la Internacional. Pero no sólo quedó eclipsada la figura de Ascanio sino también la de otros muchos mandos pertenecientes al bando republicano".



Memoria

Para Méndez Ascanio, la ley de la memoria histórica "deberá ayudar a que se difunda la memoria del Batallón Canarias, puesto que es un hito importantísimo en España y en el extranjero. La parte de Jacinto Barrios es la epopeya de la primera defensa de Madrid". Y añade Méndez Arozena, "la figura de Ascanio y la de muchos otros deberán ser respetadas por la Ley de la Memoria Histórica, y sobre todo reconocidos los derechos que esa gente tiene a ocupar un puesto digno en la historia". Sobre la época de la II República puntualiza que "siempre se ha dicho que es un momento de caos absoluto, y no es verdad, puesto que se trata de un estallido de ilusión como no ha habido otro en la historia de España. La gente lo celebra en las calles y en los pueblos más pequeños. Por una vez se piensa que España puede salir del desastre en el que ha vivido en los dos últimos siglos".

PELLICER
 
Mensajes: 7
Registrado: Octubre/2007
Estado: Off-line
Grupo: Nuevo usuario
 
 
  Re: Re: EL PCE DE CARRILLO ¿POR QUÉ SE DESINFLO Y A QUIÉN INTERESABA ESA CAIDA? ¿POR QUÉ APOSTO POR LA MONARQUÍA? 27/Noviembre/2007 - 20:39

Homenaje a Marcelino Camacho 2007

Agustín Moreno
blogs.publico.es


Hace unos años llevé a Marcelino al instituto y antes les dije a los chicos: buscadle en el Larousse y cuando venga aquí, si veis a un abuelo apacible, no hagáis caso de las apariencias. Marcelino Camacho es importante, muy importante, aunque no es rico, vive modestamente en Carabanchel y hoy no tiene poder sindical ni político directo. Pero es un personaje histórico y una persona indomable, que no se ha plegado nunca ni ante Franco ni ante las burocracias sindicales. Sólido y próximo, concreto y con la línea del horizonte en su mirada, no les defraudó.

Tras la Guerra Civil, durante el franquismo, en la transición y en la democracia, Marcelino juega un papel clave por su lucidez. Nunca perdió el norte, supo orientarse ante los cambios y siempre tuvo claro que hay que apostar por los trabajadores, por la clase obrera como sujeto histórico del cambio, ya que el mundo no está hecho a la medida de los más débiles. El coste de su apuesta es la cárcel, el destierro, el despido, la marginación y mucho sacrificio. Por ello es uno de los grandes protagonistas de la Historia de España del último medio siglo. Como dijo de él Manuel Vázquez Montalbán, tras la gran derrota de la Guerra Civil “Marcelino fue una pieza clave en ese resurgir del movimiento sindical en las condiciones más difíciles de dictadura”.

Ha sido el fundador del gran sindicato Comisiones Obreras y un modelo de compromiso con la lucha antifranquista, por las libertades, la paz y por los derechos laborales. De una honestidad a prueba de bombas, personifica la mejor tradición del movimiento obrero: los que organizaron los sindicatos siempre fueron los más austeros, los más cualificados, sobrios, autodidactas y con mayor conciencia de clase. Resolvió las opciones que, según Hobsbawm, se les presentan a los trabajadores de la mejor manera para su conciencia y para su clase: no buscar el enriquecimiento o el medro personal, no desmoralizarse, y sí organizarse y luchar para cambiar el mundo, para mejorar las condiciones de vida y de trabajo.

Es mítico su coraje y voluntad de hierro para no rendirse ni tirar la toalla nunca y seguir combatiendo el desorden capitalista. Las grandes personas se ponen a prueba en los momentos decisivos. Y Marcelino superó todas las pruebas ante la represión y la cárcel, ante las discrepancias internas y las decisiones difíciles, al defender la independencia de CCOO en momentos claves como la tramitación del Estatuto de los Trabajadores, la tarde-noche del 23 de febrero de 1981 que compartimos en un comité de enlace con la UGT, ante la concertación social y en muchas otras ocasiones.

Su gran fuerza es la de sus ideas y sus convicciones. Coherente hacia fuera y hacia dentro, exigió la democracia política y la libertad sindical en el país en plena dictadura, ha defendido la democracia interna en las organizaciones donde ha militado y ha sido libre al posicionarse, aunque se quedase en minoría y ello tuviera consecuencias represivas, más dolorosas aún si provienen de los que se considera propios. Es obligado recordar todos los hechos: no se le elige para la presidencia del sindicato en el VI Congreso (1996), sin ningún debate entre las bases, convirtiéndole en chivo expiatorio para lanzar un mensaje a críticos y discrepantes de que serían excluidos si se oponían a una operación que pretendía moderar al sindicato hasta unos niveles irreconocibles.

Recuerdo, al ver la foto de la primera Ejecutiva Confederal, su apuesta valiente por la juventud y la renovación de la dirección del sindicato. Era increíble que, a finales de los años 70, chavales de veintitantos años compartiéramos responsabilidades y trabajásemos codo con codo con alguien que para nosotros era un auténtico mito.

En Marcelino resalta muy especialmente su calidad humana, que se expresa en la sencillez, bonhomía y carácter cariñoso. Quizá por ello y por su solidez ideológica ha sido insensible a los halagos del poder, esos cantos de sirena que encandilan a más de un dirigente.

Ha sido capaz de hacer convivir en CCOO a posiciones sindicales muchas veces encontradas, porque ha defendido la pluralidad por creer que es un valor en una organización y porque ha confiado en la fuerza de sus ideas y del diálogo para abordar las diferencias. No persiguió a los discrepantes, porque no los consideraba ninguna amenaza y porque, más allá del peso de sus argumentos, siempre estuvo muy sobrado de autoridad moral, tanto ante los amigos como ante los enemigos. De ahí su talento para sumar y no para restar.

Pero, sobre todo, destaca por su coherencia. De entre la multitud de homenajes y premios que ha recibido, hay uno que le resulta especialmente grato: el premio a la Coherencia de Guardo, un pueblo obrero y minero del norte de Palencia. Premio que, como de coherencia se trata, debe compartir con su querida compañera Josefina Samper. Sé que es uno de los que más le enorgullecen, porque Marcelino siempre, siempre, ha intentado ser fiel a los trabajadores y a él mismo, y cuando vuelve la vista atrás para contemplar su vida, lo expresa de manera rotunda al afirmar: “Si tuviera que volver a nacer, volvería a hacer lo mismo”.

Por todo lo dicho, Marcelino Camacho se merecía un gran homenaje de todo el sindicato, de los trabajadores y trabajadoras y de la sociedad española. Aunque estoy seguro de que el mejor homenaje que desearía el propio Marcelino sería la recuperación y el fortalecimiento de su legado en CCOO: la pluralidad, la unidad, la firmeza y el carácter de clase del sindicato.

Decía Flaubert que “al escribir la biografía de un amigo, hay que hacerlo como si estuvieras vengándolo”. Marcelino no lo necesita por su altura moral, que le hace estar por encima de toda circunstancia. Como en el fondo son los actos los que hacen que las personas sean memorables, sus compañeros, camaradas y amigos nos podríamos haber ahorrado las palabras y limitarnos a darle las gracias a Marcelino, por tantas y tantas cosas.

* Agustín Moreno es vocal de la Comisión Ejecutiva de CCOO



PELLICER
 
Mensajes: 7
Registrado: Octubre/2007
Estado: Off-line
Grupo: Nuevo usuario
 
 
  Re: EL PCE DE CARRILLO ¿POR QUÉ SE DESINFLO Y A QUIÉN INTERESABA ESA CAIDA? ¿POR QUÉ APOSTO POR LA MONARQUÍA? 14/Octubre/2007 - 13:11

Aprovechando la grave enfermedad de José Díaz , secretario del P.C. y los problemas de dirección en aquellos momentos, se acentúa el “ arribismo” del equipo carrillista, que se hizo con las riendas de esa organización  ya en 1944-1945. Momentos en los que era decisiva la organización y movilización a gran escala y en todas sus formas (después de perdída la guerra), de la resistencia antifranquista.



Miles de guerrilleros (“ENLACES” “PARTIDAS”) fueron abandonados a su suerte primero, sin medios suficientes, para luego certificar lo que ya era un hecho mucho antes, la disolución. En cualquier caso,  la heroica lucha guerrillera (al mismo tiempo que se liquidaba) era utilizada por Carrillo y su aparato, para medrar dentro del partido. Todo elemento que estorbaba en su camino ascendente, fue “apartado” de manera implacable.


Habría que preguntar a Carrillo y estrechos colaboradores, que pasó con; Comorera, Monzón, Quiñones, Trilla, Luís Montero y muchos otros. Habría que preguntar a Carrillo y demás , que pasó con el extenso informe de Francisco Abad, donde ponía en entredicho la actuación del aparato, por las continuas y extrañas detenciones de militantes,  por la policía franquista.

Amadeo
 
Mensajes: 30
Registrado: Marzo/2007
Estado: Off-line
Grupo: Nuevo usuario
 
 
  EL PCE DE CARRILLO ¿POR QUÉ SE DESINFLO Y A QUIÉN INTERESABA ESA CAIDA? ¿POR QUÉ APOSTO POR LA MONARQUÍA? 14/Octubre/2007 - 11:55

El PCE, y más en concreto el equipo de Santiago Carrillo, jugó un papel clave, en eso que dice Haro Tecglen de; "transición derechista" monárquica.

Es más, se podría decir en mi opinión que, esa transición, esa sucesión del franquismo sin Franco, no tendría éxito sin la concurrencia de ese equipo dirigente del PCE en aquellos años. O por lo menos la dificultaría bastante en los términos en que se hizo.

Una vez liquidado el molesto y heroico maquis (que en algunas zonas llego hasta los años 60. por cierto, habría que analizar con luz y taquígrafos, la actitud de estos jefes en su desaparición), había que neutralizar la influencia que el PCE tenia en el resto de organizaciones populares y en la sociedad, y así dificultar, al menos, una salida rupturista al franquismo. Un proceso constituyente que pusiera en primer término la cuestión de la forma de estado, recuperando el proceso, interrumpido el 18 de julio de 1936.

Cualquier suerte de "izquierda" hoy, que pretenda ilusionarnos o influenciarnos, para hacer algo serio en este país, tendrá que volver sobre sus pasos y como mínimo sentarse en el banquillo de los acusados de la historia de la izquierda.


Si la Junta de Casado (Coalición Anglo-norteamericana) abrió las puertas a los golpistas en la capital (en plena consolidación del "no pasaran") años mas tarde, el equipo de Santiago Carrillo, con su "reconciliación nazi-onal", "borrón y cuenta nueva" "transición pacifica" etc. Apuntillo cualquier opción decente a la salida monárquica.


Entre uno y otro periodo histórico (Casado-Carrillo) más de 40 años de genocidio y de ignominia.


Es sintomático que, el Tribunal Constitucional de hoy, considere que los 5 fusilados de 1975, fueran vilmente asesinados por la "legislación vigente", franquista.


¿Sigue vigente?


!! Qué falta hace en este país, un tribunal de Nurenberg!!



Artículos de Sanz Vigo en Kaos en la Red >>



Usuarios activos
12 usuarios activos: 0 miembros y 12 huespedes en el foro.
 Reglas de mensaje
no puedes escribir nuevos temas
no puedes responder a los temas
no puedes adjuntar archivos
no puedes editar tus mensajes
Contactar con el Administrador del foro.

La utilización del servicio vendrá condicionada por la previa aceptación de las Condiciones Generales de Uso del Servicio.



Foro gratis creado en ForosWebGratis.com. Crea tu propio foro aquí.

_____________________ AMEAUXET Escalas Auxiliares y Cae del ET _____________________