Fanfic de InuYasha

^-^ESTE ES UN FORO DE FANFIC SOBRE INUYASHA.^-^

Fanfic de InuYasha
Al final ya elegí:::
* E-mail:
* Password:
Registrarse Presentación Miembros Imágenes
¿Has olvidado tu Password?

Lista de mensajes
Autor Mensaje
jeanne
 
Mensajes: 5
Registrado: Agosto/2008
Estado: Off-line
Grupo: Nuevo usuario
 
 
  Re: Al final ya elegí: Capitulo 2 16/Agosto/2008 - 19:13

jeanne
 
Mensajes: 5
Registrado: Agosto/2008
Estado: Off-line
Grupo: Nuevo usuario
 
 
  Re: Al final ya elegí: Capitulo 2 16/Agosto/2008 - 19:12

jeanne
 
Mensajes: 5
Registrado: Agosto/2008
Estado: Off-line
Grupo: Nuevo usuario
 
 
  Re: Al final ya elegí: Capitulo 2 16/Agosto/2008 - 19:12

me gusto mucho espero k lo sigas
madeline
 
Mensajes: 6
Registrado: Febrero/2008
Estado: Off-line
Grupo: Nuevo usuario
 
 
  07/Febrero/2008 - 20:19

madeline
 
Mensajes: 6
Registrado: Febrero/2008
Estado: Off-line
Grupo: Nuevo usuario
 
 
  Re: Re: Al final ya elegí Parte B 07/Febrero/2008 - 20:18

madeline
 
Mensajes: 6
Registrado: Febrero/2008
Estado: Off-line
Grupo: Nuevo usuario
 
 
  Re: Re: Al final ya elegí Parte B 07/Febrero/2008 - 20:18

madeline
 
Mensajes: 6
Registrado: Febrero/2008
Estado: Off-line
Grupo: Nuevo usuario
 
 
  Re: Re: Al final ya elegí Parte B 07/Febrero/2008 - 20:18

madeline
 
Mensajes: 6
Registrado: Febrero/2008
Estado: Off-line
Grupo: Nuevo usuario
 
 
  Re: Re: Al final ya elegí Parte B 07/Febrero/2008 - 20:17

Excelente fanfic
me encanto
madeline
 
Mensajes: 6
Registrado: Febrero/2008
Estado: Off-line
Grupo: Nuevo usuario
 
 
  Excelente 07/Febrero/2008 - 20:15

Me encanto felicidades

Asuka
 
Mensajes: 9
Registrado: Noviembre/2007
Estado: Off-line
Grupo: Nuevo usuario
 
 
  Capitulo 2 27/Noviembre/2007 - 03:15

Capitulo 2:

 

 

Shiza

 

 

Después de esa noche tan melancólica, todos retomaron la búsqueda de los fragmentos de shikon, que si bien recuerdan se rompieron a causa de la flecha que lanzo Kikyo para detener a Naraku. Shippo esta bien, había dormido bien junto a Kirara y Sango, Sango y Miroku a pesar de todo pasaron buena noche, pero en si Inuyasha y Kagome no. Él por soñar tantas veces con esa miko que le revoloteaba por la cabeza y ella por pensar tanto en él.

 

Como siempre Shippo iba en la canasta de la bici de Kagome y ella montada, aunque prefería ir en la espalda de Inuyasha,  y los demás caminando.

 

De repente Miroku y Sango notaron fuego en la cercanía, al parecer era una aldea próxima, y decidieron ir a ver lo que ocurría.

 

 

Miroku: ¡Miren allí! – Exclamo señalando el fuego

 

Sango. Parece un incendio, es mejor ir ¡¡Kirara!! – La llamada de la exterminadora al pequeño youkai hizo por reacción a l una transformación de uno mucho más grande.

 

 

Miroku y Sango con Shippo iban sobre Kirara por el cielo, pero Kagome que solía ir en caso de urgencia como este sobre Inuyasha, iba lo más rápido que podía sobre su bicicleta, Inuyasha le molestaba esa actitud de Kagome pero no quería arriesgarse ha pasar un mal rato.

 

 

Inuyasha: ¡¡Dense prisa!! Puedo sentir el olor a cadáveres y sangre con cenizas – Decía histérico

 

 

Al llegar ahí, notaron una gran devastación,  tanto hombres ancianos como niños pequeños habían sido asesinados de las formas más crueles echas con fuego que se podría imaginar, casas quemándose ponían una atmósfera tensa y preocupante, el caos y el desorden de esa aldea eran graves, se notaba que era reciente el problema. Asta que se oyó el llorisqueo de un nene, Kirara se pone alerta y en posición de ataque, el nene sale asustado de su escondite gritando y corriendo, al ver a Kirara de esa manera se queda inmóvil. De repente el youkai salta hacia nene y lo agarra de las ropas, el grupo de Inuyasha se pone alerta y miran hacia todos lados.

 

Kirara pone al chico en el suelo junto a Kagome, y se oye una risa malévola, el niño al parecer de tan solo 6 años se esconde detrás de Kagome y ella nota su temor.

 

 

Inuyasha: Rrr... ¡¿Quién eres?! ¡Muéstrate! –grita hacia el aire mirando hacia todas partes, en su rostro predomina la curiosidad y el enojo.

 

Inuyasha: ¿¡Por que le hiciste esto ha tantas personas, cobarde!? – el hanyou perdía su paciencia

 

Miroku: Inuyasha, estate alerta, es una gran energía maligna  - Le aconsejaba el monje a Inuyasha, este estaba preparado con su báculo y kazana.

 

¿?: Ja, ¿Creen tener la capacidad de derrotarme?, además esto no es asunto suyo – Decía la voz misteriosa, al parecer era una mujer.

 

Inuyasha: ¡Ya déjate de parlotear y muéstrate! – se empezaba a cansar

 

¿?: Me presentare, soy Shiza, un ser incomparable, soy capaz de cumplir los deseos más horrendos que salga de la mente de un humano o youkai  - Su vos y su apariencia  la hacían hacer ver de una chica de entre 15 y 20 años.

 

 

En efecto, Shiza, era un youkai, hacia bien su trabajo en cumplir deseos, pero los deseos no eran gratis sino que costaban cosas que solo ella quisiera, también podía captar con facilidad el aura y lo que era cada ser. La chica era esbelta, de pelo rubio y  tenia puesto un kimono negro ajustado que hacia lucir su figura, tenia puesto un medallón de oro y sus uñas eran largas y rojas. Su piel media bronceada y sus ojos rojos daban apariencia de ser un demonio.

 

 

Sango: ¿Qué les has hecho a estas personas? – Decía entre dientes por la furia

 

Shiza: Yo solo cumplo mi trabajo, un señor de aquí para ser precisos ese (muerto) anciano, me pidió que quemara esta aldea y todos los que vivan en ella, donde estaba su amor. Al parecer su amor era joven y la chica no lo acepto por su edad, jejeje, pero ese hombre de negro corazón termino muriendo acá por q vivía acá… y ese niño que esconden también vive acá, ¡Devuélvanmelo debo exterminarlo!

 

 

La chica rápidamente se iba acercando del cielo a Kagome donde se encontraba el nene temeroso, la figura de unas garras la detuvo y le lastimo su rostro.

 

 

Inuyasha: ¡Garras de fuego! –Inuyasha por proteger a Kagome y al niño, lanzo sus tan famosas garras con Shiza quien se detuvo en seco ante tal reacción.

 

Shiza:(Furiosa) ¡Imbécil!, no me detendrá un hanyou -  La chica estaba apunto de lastimar a Inuyasha con sus uñas que se transformaron en garras, cuando oyó un grito.

 

Miroku: ¡Kazana! – Miroku apuntaba con su agujero negro al youkai rubio.

 

 

Empezó a ver un gran remolino de aire alrededor de Shiza que la succionaba “maldito monje”-pensó el youkai- sin más que hacer acudía a todas sus fuerzas para escapar pero imposible, entonces tiró fuego violeta a la mano de Miroku, quien la cerró rápidamente, al parecer este tenía veneno. Shiza se fue volando por una burbuja amarilla con una risa de triunfo aunque sabía que no habría próxima vez si no meditaba bien quien era cada quien.

 

Miroku cerró la mano con fuerza y se agacho al suelo con un gemido y gesto de dolor.

 

 

Sango: ¡Excelencia! –Sango se gacho junto con él para ver su mano, se había hinchado un poco.

 

 

Kagome. ¡Dame tu mano Miroku! – Había sacado unas yerbas medicinales unas vendas y remedio casero, le vendo la mano con las yerbas y le agrego algunas gotas del remedio para que se le aliviara la hinchazón y el dolor. Claro Miroku tenía tapado con su rosario la kazana.

 

 

Inuyasha se quedo mirando al cielo para sentir bien el olor de la youkai rubia, Shippo se subió arriba de Kirara y se quedo pensando en lo que dijo esa mujer, “Cumplo cualquier deseo”,el pequeño zorro por un momento sintió las gas del regreso de su padre con un deseo así, pero cuando volvió a pensarlo mejor “Aunque pudiera, no se como volvería mi padre, sería capaz de volver completamente malo”, Shippo suspiro y sus ojos se llenaron de tristeza por un sueño que le gustaría que se cumpliera.

 

 

Kagome. ¿Que ocurre Shippo? – Le preguntaba intrigada al notar esa expresión en su rostro.

 

Shippo: Nada, solo que… solo que… me gustaría tener a mi papá devuelta – al zorrito se le cayeron dos lágrimas.

 

Kagome lo abrazo desde donde se encontraba Shippo, y este se sintió mejor.

 

 

Sango: ¿excelencia, se encuentra mejor? – Se acerco a él.

 

Miroku: si gracias a las medicinas de la señorita Kagome solo siento un leve dolor – El monje la abrazó, y Sango se sonrojo al principio pero después noto otra cosa- ^^ gracias Sango por preocuparte – este le tocaba con la mano sana el trasero.

 

Sango: Se puso roja y le dio una cacheta – Ah usted no se lo para ni con una mano mal –Decía molesta.

 

 Kagome: Miroku, deberíamos enterrarlos-

 

Miroku. Si tienes razón, ayúdame por favor Inuyasha – Este asintió con la cabeza y comenzaron su ardua labor.

 

 

En cuanto el nene, vieron que dos personas mayores se acercaron corriendo y llorando, parecían ser sus padres, lo abrazaron y le agradecieron al grupo de Inuyasha por salvarlo aunque la aldea haya quedado desvastada. Miroku, Sango, Shippo, Kagome e Inuyasha siguieron su camino, al atardecer.

Osea, ya se que no van a dejar mesaje ni comentario, pero por lo menos lealo, me hacen un favor asi.

Sigan leyendo...

Asuka
 
Mensajes: 9
Registrado: Noviembre/2007
Estado: Off-line
Grupo: Nuevo usuario
 
 
  Al final ya elegí: Capitulo 2 27/Noviembre/2007 - 03:13

Capitulo 2:

 

 

Shiza

 

 

Después de esa noche tan melancólica, todos retomaron la búsqueda de los fragmentos de shikon, que si bien recuerdan se rompieron a causa de la flecha que lanzo Kikyo para detener a Naraku. Shippo esta bien, había dormido bien junto a Kirara y Sango, Sango y Miroku a pesar de todo pasaron buena noche, pero en si Inuyasha y Kagome no. Él por soñar tantas veces con esa miko que le revoloteaba por la cabeza y ella por pensar tanto en él.

 

Como siempre Shippo iba en la canasta de la bici de Kagome y ella montada, aunque prefería ir en la espalda de Inuyasha,  y los demás caminando.

 

De repente Miroku y Sango notaron fuego en la cercanía, al parecer era una aldea próxima, y decidieron ir a ver lo que ocurría.

 

 

Miroku: ¡Miren allí! – Exclamo señalando el fuego

 

Sango. Parece un incendio, es mejor ir ¡¡Kirara!! – La llamada de la exterminadora al pequeño youkai hizo por reacción a l una transformación de uno mucho más grande.

 

 

Miroku y Sango con Shippo iban sobre Kirara por el cielo, pero Kagome que solía ir en caso de urgencia como este sobre Inuyasha, iba lo más rápido que podía sobre su bicicleta, Inuyasha le molestaba esa actitud de Kagome pero no quería arriesgarse ha pasar un mal rato.

 

 

Inuyasha: ¡¡Dense prisa!! Puedo sentir el olor a cadáveres y sangre con cenizas – Decía histérico

 

 

Al llegar ahí, notaron una gran devastación,  tanto hombres ancianos como niños pequeños habían sido asesinados de las formas más crueles echas con fuego que se podría imaginar, casas quemándose ponían una atmósfera tensa y preocupante, el caos y el desorden de esa aldea eran graves, se notaba que era reciente el problema. Asta que se oyó el llorisqueo de un nene, Kirara se pone alerta y en posición de ataque, el nene sale asustado de su escondite gritando y corriendo, al ver a Kirara de esa manera se queda inmóvil. De repente el youkai salta hacia nene y lo agarra de las ropas, el grupo de Inuyasha se pone alerta y miran hacia todos lados.

 

Kirara pone al chico en el suelo junto a Kagome, y se oye una risa malévola, el niño al parecer de tan solo 6 años se esconde detrás de Kagome y ella nota su temor.

 

 

Inuyasha: Rrr... ¡¿Quién eres?! ¡Muéstrate! –grita hacia el aire mirando hacia todas partes, en su rostro predomina la curiosidad y el enojo.

 

Inuyasha: ¿¡Por que le hiciste esto ha tantas personas, cobarde!? – el hanyou perdía su paciencia

 

Miroku: Inuyasha, estate alerta, es una gran energía maligna  - Le aconsejaba el monje a Inuyasha, este estaba preparado con su báculo y kazana.

 

¿?: Ja, ¿Creen tener la capacidad de derrotarme?, además esto no es asunto suyo – Decía la voz misteriosa, al parecer era una mujer.

 

Inuyasha: ¡Ya déjate de parlotear y muéstrate! – se empezaba a cansar

 

¿?: Me presentare, soy Shiza, un ser incomparable, soy capaz de cumplir los deseos más horrendos que salga de la mente de un humano o youkai  - Su vos y su apariencia  la hacían hacer ver de una chica de entre 15 y 20 años.

 

 

En efecto, Shiza, era un youkai, hacia bien su trabajo en cumplir deseos, pero los deseos no eran gratis sino que costaban cosas que solo ella quisiera, también podía captar con facilidad el aura y lo que era cada ser. La chica era esbelta, de pelo rubio y  tenia puesto un kimono negro ajustado que hacia lucir su figura, tenia puesto un medallón de oro y sus uñas eran largas y rojas. Su piel media bronceada y sus ojos rojos daban apariencia de ser un demonio.

 

 

Sango: ¿Qué les has hecho a estas personas? – Decía entre dientes por la furia

 

Shiza: Yo solo cumplo mi trabajo, un señor de aquí para ser precisos ese (muerto) anciano, me pidió que quemara esta aldea y todos los que vivan en ella, donde estaba su amor. Al parecer su amor era joven y la chica no lo acepto por su edad, jejeje, pero ese hombre de negro corazón termino muriendo acá por q vivía acá… y ese niño que esconden también vive acá, ¡Devuélvanmelo debo exterminarlo!

 

 

La chica rápidamente se iba acercando del cielo a Kagome donde se encontraba el nene temeroso, la figura de unas garras la detuvo y le lastimo su rostro.

 

 

Inuyasha: ¡Garras de fuego! –Inuyasha por proteger a Kagome y al niño, lanzo sus tan famosas garras con Shiza quien se detuvo en seco ante tal reacción.

 

Shiza:(Furiosa) ¡Imbécil!, no me detendrá un hanyou -  La chica estaba apunto de lastimar a Inuyasha con sus uñas que se transformaron en garras, cuando oyó un grito.

 

Miroku: ¡Kazana! – Miroku apuntaba con su agujero negro al youkai rubio.

 

 

Empezó a ver un gran remolino de aire alrededor de Shiza que la succionaba “maldito monje”-pensó el youkai- sin más que hacer acudía a todas sus fuerzas para escapar pero imposible, entonces tiró fuego violeta a la mano de Miroku, quien la cerró rápidamente, al parecer este tenía veneno. Shiza se fue volando por una burbuja amarilla con una risa de triunfo aunque sabía que no habría próxima vez si no meditaba bien quien era cada quien.

 

Miroku cerró la mano con fuerza y se agacho al suelo con un gemido y gesto de dolor.

 

 

Sango: ¡Excelencia! –Sango se gacho junto con él para ver su mano, se había hinchado un poco.

 

 

Kagome. ¡Dame tu mano Miroku! – Había sacado unas yerbas medicinales unas vendas y remedio casero, le vendo la mano con las yerbas y le agrego algunas gotas del remedio para que se le aliviara la hinchazón y el dolor. Claro Miroku tenía tapado con su rosario la kazana.

 

 

Inuyasha se quedo mirando al cielo para sentir bien el olor de la youkai rubia, Shippo se subió arriba de Kirara y se quedo pensando en lo que dijo esa mujer, “Cumplo cualquier deseo”,el pequeño zorro por un momento sintió las gas del regreso de su padre con un deseo así, pero cuando volvió a pensarlo mejor “Aunque pudiera, no se como volvería mi padre, sería capaz de volver completamente malo”, Shippo suspiro y sus ojos se llenaron de tristeza por un sueño que le gustaría que se cumpliera.

 

 

Kagome. ¿Que ocurre Shippo? – Le preguntaba intrigada al notar esa expresión en su rostro.

 

Shippo: Nada, solo que… solo que… me gustaría tener a mi papá devuelta – al zorrito se le cayeron dos lágrimas.

 

Kagome lo abrazo desde donde se encontraba Shippo, y este se sintió mejor.

 

 

Sango: ¿excelencia, se encuentra mejor? – Se acerco a él.

 

Miroku: si gracias a las medicinas de la señorita Kagome solo siento un leve dolor – El monje la abrazó, y Sango se sonrojo al principio pero después noto otra cosa- ^^ gracias Sango por preocuparte – este le tocaba con la mano sana el trasero.

 

Sango: Se puso roja y le dio una cacheta – Ah usted no se lo para ni con una mano mal –Decía molesta.

 

 Kagome: Miroku, deberíamos enterrarlos-

 

Miroku. Si tienes razón, ayúdame por favor Inuyasha – Este asintió con la cabeza y comenzaron su ardua labor.

 

 

En cuanto el nene, vieron que dos personas mayores se acercaron corriendo y llorando, parecían ser sus padres, lo abrazaron y le agradecieron al grupo de Inuyasha por salvarlo aunque la aldea haya quedado desvastada. Miroku, Sango, Shippo, Kagome e Inuyasha siguieron su camino, al atardecer.

Osea, ya se, q no van a postear y practicamente hablo sola, pero, por lo menos leanlo, me harian un gran favor...

Sigan leyendo...

Asuka
 
Mensajes: 9
Registrado: Noviembre/2007
Estado: Off-line
Grupo: Nuevo usuario
 
 
  Re: Al final ya elegí Parte B 27/Noviembre/2007 - 03:10

Recordando ha una sacerdotisa ((Parte B))

 

 

 

((<<Ambos se fueron al pozo y no con la mejor sonrisa que digamos, aunque Kagome intentaba ocultar la depresión que tenia al ver al triste de Inuyasha. Él en ningún momento la miró, ya que le hacía recordar tanto a Kikyo. >> PARTE A))

 

 

Una vez ya salieron los dos del pozo, vieron que se encontraban a su alrededor Miroku, Shippo y Sango. El pequeño zorrito se puso feliz de ver a su amiga.

 

 

Shippo: ¡¡Kagome!! – La saludo y fue alegre hacia ella, una sonrisa se le dibujaba en su rostro, quería saber que curiosidades de aquella época le había traído.

 

Kagome: Hola Shippo, hola muchachos – Dijo la joven sentada en aquel pozo, después de haber sacado las bolsas y puesto ha un lado.

 

 

 

También había salido Inuyasha pero callado, casi no se sintió su presencia, el se ubico ha unos cuantos metros del pozo, el estar junto  a él o solo mirarlo contagiaba una gran depresión, pero el hanyou no podía controlar eso, ya que su alma se partía cada vez que pensaba en esa miko.  Miroku y Sango se percataron de eso, y se acercaron a Kagome para averiguar lo que había pasado.

 

 

Miroku: ¿Señorita Kagome paso algo allá? – le pregunto en un susurro a la muchacha.

 

Kagome: No, es que se acordó de la muerte de Kikyo – dijo cabizbaja

 

Sango. Kagome – dijo acercándose a ella, es que realmente sabía que ella estaba también sufriendo aunque no lo diga.

 

Kagome: m, no se preocupen por mi, yo estoy bien – dijo triste, pero ella intentaba ocultarlo con una sonrisa.

 

 

Shippo miro a todos lados, buscando a Inuyasha, pero rápidamente noto que no estaba. Le comento a Miroku preocupado ya que el no solía alejarse del grupo.

 

 

Shippo: Miroku… donde esta Inuyasha? – pregunto

 

Miroku: “Veo que se fue”, pensó serio un rato – tal vez deberíamos dejarlo un poco solo Shippo – Le dio al pequeño zorro que se encontraba en su hombro derecho.

 

Shippo: Pero… - No pudo terminar cuando Kagome lo interrumpió.

 

 

Kagome: Déjalo, necesita pensar en ella – dijo casi sin ganas.

 

 

Kagome mientras sacaba las cosas de la bolsa que debería usar ahora como la comida para la cena,  pero al escuchar la conversación de ambos,  lo único que pensó es interrumpir a Shippo por que no quería saber en siquiera acercarse a Inuyasha en estos momentos, ya que podría herirlo mas, así que como Miroku creía conveniente que el acomodara sus cosas solo y se distendiera un rato, de esta manera las cosas se calmarían.

 

 

Inuyasha estuvo prácticamente toda la tarde solo, recorriendo los lugares en los cuales había estado con Kikyo, recordando sus palabras para cada momento.

 

En un momento llego  ha un lago, y l vino a la mente su primer beso con Kikyo:

 

 

-----------------FLASH BACK---------------------

 

 

Inuyasha y Kikyo en un atardecer regresan por bote de un largo y tranquilo paseo, primero baja Inuyasha con el remo todavía en la mano, luego baja ella un poco distraída y se tropieza y cae sobre Inuyasha este la sostiene un poco con el remo.

 

Kikyo levanta la cabeza para verlo y después lo besa, Inuyasha en el momento le corresponde el beso, el hanyou tira el palo a un lado  y la abraza fuerte y dulcemente.

 

 

--------------FIN DEL FLASH BACK----------------

 

 

Inuyasha  llego asta el lugar de su  muerte, miró ahí por un largo rato con un dejo de tristeza pero de pronto pudo divisar a una cosa larga entre celeste y verde claro a lo lejos. Se quedo medio inmóvil al ver aquella cosa flotante, por un lado le hacía parecer a las serpientes de la miko, pero por el otro no quería que su imaginación lo dominara, en un momento este quiso perseguir a esa cosa  pero se esfumo por los cielos sin poder seguirlo. Era tiempo de regresar.

 

 

Mientras Miroku y Sango no intercambiaron palabras con Kagome, estuvieron asta el anochecer así. Kagome estaba triste, por ver como Inuyasha sufría por la sacerdotisa que murió por matar a Naraku y en parte se sentía culpable por que ella nombró la muerte de Naraku. Shippo que siempre dormía con Kagome, decidió dormir con Kirara y Sango para no molestar a la joven.

 

 

Sango: Pobre Kagome – la nombraba con lastima mientras la miraba.

 

Miroku: Es mejor que la señorita Kagome descanse bien, ya que estuvo preocupada por Inuyasha toda la tarde –   el monje se encontraba tranquilo mientras ponía otra madera en la fogata.

 

Sango: Excelencia, ¿No hay nada que podamos hacer? – Preguntaba un poco pensante  Sango al monje, ya que no le gustaba estas situaciones de tanta melancolía en el ambiente.

 

Miroku: No Sango, debemos dejar que Inuyasha resuelva sus problemas solo.

 

 

De repente aparece Inuyasha con soledad en sus ojos y mucha confusión por esa cosa voladora que había visto, no le comento nada a Sango ni ha Miroku y notó que Kagome se había quedado dormida.

 

 

Sango: E, Inuyasha –  sorprendida al verlo.

 

Inuyasha: ¿Kagome se durmió?

 

Miroku: Si hace un rato, tendrías que hacer lo mismo Inuyasha – se recostó y enseguida cerró los ojos. Sango lo siguió, después de a ver observado por un instante la escena, miro a la joven triste que estaba dormida, al hanyou tratando de conciliar el sueño, y luego se quedo dormida.

 

Inuyasha durmió como pudo, ya que soñó varias veces con Kikyo y en algunas con el día en que murió.

Bueno se que lo van a leer, por que hace tiempo q no paso por aca y ya este fanfic esta en el cap 9,... iganlo aunq no posteee... gracias.

Asuka
 
Mensajes: 9
Registrado: Noviembre/2007
Estado: Off-line
Grupo: Nuevo usuario
 
 
  Al final ya elegí: Cap 1 (Parte B) 07/Noviembre/2007 - 19:25

Recordando ha una sacerdotisa ((Parte B))

 

 

 

((<<Ambos se fueron al pozo y no con la mejor sonrisa que digamos, aunque Kagome intentaba ocultar la depresión que tenia al ver al triste de Inuyasha. Él en ningún momento la miró, ya que le hacía recordar tanto a Kikyo. >> PARTE A))

 

 

Una vez ya salieron los dos del pozo, vieron que se encontraban a su alrededor Miroku, Shippo y Sango. El pequeño zorrito se puso feliz de ver a su amiga.

 

 

Shippo: ¡¡Kagome!! – La saludo y fue alegre hacia ella, una sonrisa se le dibujaba en su rostro, quería saber que curiosidades de aquella época le había traído.

 

Kagome: Hola Shippo, hola muchachos – Dijo la joven sentada en aquel pozo, después de haber sacado las bolsas y puesto ha un lado.

 

 

 

También había salido Inuyasha pero callado, casi no se sintió su presencia, el se ubico ha unos cuantos metros del pozo, el estar junto  a él o solo mirarlo contagiaba una gran depresión, pero el hanyou no podía controlar eso, ya que su alma se partía cada vez que pensaba en esa miko.  Miroku y Sango se percataron de eso, y se acercaron a Kagome para averiguar lo que había pasado.

 

 

Miroku: ¿Señorita Kagome paso algo allá? – le pregunto en un susurro a la muchacha.

 

Kagome: No, es que se acordó de la muerte de Kikyo – dijo cabizbaja

 

Sango. Kagome – dijo acercándose a ella, es que realmente sabía que ella estaba también sufriendo aunque no lo diga.

 

Kagome: m, no se preocupen por mi, yo estoy bien – dijo triste, pero ella intentaba ocultarlo con una sonrisa.

 

 

Shippo miro a todos lados, buscando a Inuyasha, pero rápidamente noto que no estaba. Le comento a Miroku preocupado ya que el no solía alejarse del grupo.

 

 

Shippo: Miroku… donde esta Inuyasha? – pregunto

 

Miroku: “Veo que se fue”, pensó serio un rato – tal vez deberíamos dejarlo un poco solo Shippo – Le dio al pequeño zorro que se encontraba en su hombro derecho.

 

Shippo: Pero… - No pudo terminar cuando Kagome lo interrumpió.

 

 

Kagome: Déjalo, necesita pensar en ella – dijo casi sin ganas.

 

 

Kagome mientras sacaba las cosas de la bolsa que debería usar ahora como la comida para la cena,  pero al escuchar la conversación de ambos,  lo único que pensó es interrumpir a Shippo por que no quería saber en siquiera acercarse a Inuyasha en estos momentos, ya que podría herirlo mas, así que como Miroku creía conveniente que el acomodara sus cosas solo y se distendiera un rato, de esta manera las cosas se calmarían.

 

 

Inuyasha estuvo prácticamente toda la tarde solo, recorriendo los lugares en los cuales había estado con Kikyo, recordando sus palabras para cada momento.

 

En un momento llego  ha un lago, y l vino a la mente su primer beso con Kikyo:

 

 

-----------------FLASH BACK---------------------

 

 

Inuyasha y Kikyo en un atardecer regresan por bote de un largo y tranquilo paseo, primero baja Inuyasha con el remo todavía en la mano, luego baja ella un poco distraída y se tropieza y cae sobre Inuyasha este la sostiene un poco con el remo.

 

Kikyo levanta la cabeza para verlo y después lo besa, Inuyasha en el momento le corresponde el beso, el hanyou tira el palo a un lado  y la abraza fuerte y dulcemente.

 

 

--------------FIN DEL FLASH BACK----------------

 

 

Inuyasha  llego asta el lugar de su  muerte, miró ahí por un largo rato con un dejo de tristeza pero de pronto pudo divisar a una cosa larga entre celeste y verde claro a lo lejos. Se quedo medio inmóvil al ver aquella cosa flotante, por un lado le hacía parecer a las serpientes de la miko, pero por el otro no quería que su imaginación lo dominara, en un momento este quiso perseguir a esa cosa  pero se esfumo por los cielos sin poder seguirlo. Era tiempo de regresar.

 

 

Mientras Miroku y Sango no intercambiaron palabras con Kagome, estuvieron asta el anochecer así. Kagome estaba triste, por ver como Inuyasha sufría por la sacerdotisa que murió por matar a Naraku y en parte se sentía culpable por que ella nombró la muerte de Naraku. Shippo que siempre dormía con Kagome, decidió dormir con Kirara y Sango para no molestar a la joven.

 

 

Sango: Pobre Kagome – la nombraba con lastima mientras la miraba.

 

Miroku: Es mejor que la señorita Kagome descanse bien, ya que estuvo preocupada por Inuyasha toda la tarde –   el monje se encontraba tranquilo mientras ponía otra madera en la fogata.

 

Sango: Excelencia, ¿No hay nada que podamos hacer? – Preguntaba un poco pensante  Sango al monje, ya que no le gustaba estas situaciones de tanta melancolía en el ambiente.

 

Miroku: No Sango, debemos dejar que Inuyasha resuelva sus problemas solo.

 

 

De repente aparece Inuyasha con soledad en sus ojos y mucha confusión por esa cosa voladora que había visto, no le comento nada a Sango ni ha Miroku y notó que Kagome se había quedado dormida.

 

 

Sango: E, Inuyasha –  sorprendida al verlo.

 

Inuyasha: ¿Kagome se durmió?

 

Miroku: Si hace un rato, tendrías que hacer lo mismo Inuyasha – se recostó y enseguida cerró los ojos. Sango lo siguió, después de a ver observado por un instante la escena, miro a la joven triste que estaba dormida, al hanyou tratando de conciliar el sueño, y luego se quedo dormida.

 

Inuyasha durmió como pudo, ya que soñó varias veces con Kikyo y en algunas con el día en que murió.

 

 

 

Asuka
 
Mensajes: 9
Registrado: Noviembre/2007
Estado: Off-line
Grupo: Nuevo usuario
 
 
  Al final ya elegí::: 07/Noviembre/2007 - 17:18

Capitulo 1

 

 

Recordando ha una sacerdotisa ((Parte A))

 

 

El grupo de Inuyasha se encontraba en la Aldea de Kaede, en frente de cabaña, recostados en el pasto. Kagome había ido hace 2 días a su época para conseguir provisiones para llevar en el transcurso del viaje que siempre tenía con sus amigos.

 

 

Miroku: La señorita Kagome se esta tardando demasiado…

 

Sango: Si es verdad ¿Qué habrá pasado?- pensando

 

Inuyasha: Ahhh, iré por ella – decía con un tono de fastidio mientras se dirigía al pozo

 

 

Inuyasha atravesó el pozo, que conectaba a la época de las Guerras Civiles con la época moderna, y se encontró con una hermosa casa, entro como si nada a la misma, y pasó al comedor donde se encontraba Souta, el hermanito menor de Kagome jugando a la play Station. El comedor era un poco chico, pero estaba muy bien ordenado, tenía una mesita ratonera, la televisión y unos estantes donde había diversos libros, de formas y colores.

 

 

Souta: ¡Orejas de perro, viniste a verme!

 

Inuyasha: No. Vine a buscar a Kagome, ¿Dónde esta? – Decía medio molesto, ya que era siempre lo mismo venir a buscarla, por que se tardaba demasiado en sus compras.

 

Souta. No llegó, fue a la tienda hace un rato.

 

Inuyasha: Entonces me quedare a esperarla – Se sentó al lado de la mesita ratonera, mirando al niño jugar a la play, le intrigaba que era esa cosas de varios colores.

 

Naomi: Inuyasha! Que bueno q vienes, ¿Quieres quedarte a comer?- Le preguntaba la dulce señora con una sonrisa.

 

Inuyasha: Si! – el hanyou exclamo  felizmente con una sonrisa de oreja a oreja, dejando mostrar un poco sus colmillos, ya que la comida de esta época le gustaba mucho, aparte de ser muy diferente a la que solía comer.

 

 

Kagome, había ido a la tienda mas cercana así no se tardaría demasiado, pero igual tardo ya q tenia que comprar varias cosas, entre ellas la comida con las sopas instantáneas que tanto le gustaba a Inuyasha, y los vendajes que se usaban a montón.

 

Después de 10 minutos en la cola llego a su casa, se saco las sandalias y las dejo en la entrada, puso las bolsas al principio del pasillo y entró al comedor.

 

Kagome lucia un vestidito azul cielo con un saco corto amarillo patito, tenia puesta una simple bincha clara del mismo color q su saco.

 

 

Kagome: ¡Ya llegue! – abrió la puerta de la cocina y vio a Inuyasha comiendo en la mesa, junto a su familia, la madre le preparo un lato de arroz y sus cubiertos para que almorzara con ellos. Al escuchar a Kagome Inuyasha se da vuelta.

 

 

Inuyasha: Hola Kagome – La saluda con la comida atragantada, esta puso se sorprendió a penas un poco.

 

Kagome: ¿Qué haces aquí Inuyasha? –Le preguntaba mientras agarraba los palillos.

 

Inuyasha: Tardabas demasiado así que vine a buscarte – Se quedo un poco pensante y puso un gesto de molestia- Kagome debemos buscar los fragmentos de shikon! No hay tiempo para visitas – Añadió con un tono ya un poco más calmado.

 

Kagome. ¡Oye! Acabo de hacer las compras, además no esta Naraku como para apurarnos tanto – Su tono normal y su poca de indiferencia sirviéndose el arroz, hizo que no se de cuenta de Inuyasha y su expresión.

 

 

Inuyasha, al escuchar el nombre de Naraku, le  hizo recordar cuando lo vio por ultima vez, esa vez que Kikyo dio su vida por matarlo, en ese momento su mirada bajo y sus ojos de pusieron tristes. Se levanto de la mesa de un seco movimiento y se dirigía al pasillo que lo conduciría al patio, pero se detuvo para darle unas palabras más a la muchacha.

 

 

Inuyasha: Apúrate Kagome, debemos irnos – dijo serio con un tono de tristeza, de ahí se dirigió al patio donde se encontraba el árbol sagrado.

 

 

Kagome noto su melancolía, y se lo quedo mirando con una expresión de pena por un momento. El hanyou se quedo frente al árbol sagrado y lo miro muy fijo y soñador, recordando cuando conoció a la miko y cuando la misma lo sello en el árbol.

 

 

----------------------- FLASH BACK-------------------------

 

 

Kikyo: ¡¡Muere, Inuyasha!!

&n