Estoy de acuerdo contigo,
no hay cosa más apasionante que dedicar el tiempo en estudiar los peces, sobre todo teniendo en cuenta que casi prefiero los gatos, y eso que tampoco me gustan.
Bueno, no me voy a enredar, que luego voy a soñar con el rio, el agua, los peces que beben y beben y aunque yo sea Piscis creo que es demasiado.
Ciao,
Almudena
Desde este momento, no sólo entiendo que los peces beben, sino que beben y beben y vuelven a beber; y lo que es más: a partir de aquí, si alguien me dice que los peces hablan y cantan y se declaran insolventes, me lo creeré reverencialmente. ¡Qué gente los peces! Y si no, ahí tenemos a los peces-espada, agresivos y bebedores empedernidos, no como los peces-barba, tan venerables y provectos.
Bueno, un día de éstos hablamos de peces. Interesante tema. A mí es lo que únicamente me preocupa. Usted me entiende ¿no?
Francamente si lo que pensabas era desconcertar, lo has logrado de pleno. ¿Que si beben los peces? Dios Santo, Aldo, no sólo has perdido una muela y te has enfriado, sino que me estás empezando a preocupar.
Pero voy a seguirte la corriente y te diré que:
Los peces beben agua de mar para adquirir agua y la absorben en el intestino. El NaCl va a las agallas (por la sangre) donde células especializadas lo tranportan de nuevo al mar Los demás iones salen con las heces o por los riñones Sólo toman la cantidad necesaria de agua para sustituir la perdida.
Pero por si no te deja dormir lo de "Pero mira como beben los peces en el río que no en el mar, te añado lo siguiente":
Imaginemos un recipiente con agua, separado en dos partes por unamembrana que sólo deja pasar las moléculas de agua. Si añadimos salesen uno de los lados -que no puedenatravesar la membrana- la diferencia de concentración va provocar unflujo de agua desde el lado sin sal al otro.
Este fenómeno se denomina ósmosis.
Pues bien, las células de la piel del pez actúan como una membrana semipermeable, de forma que si la concentración de sales disueltas dentro del pez es mayor que en el exterior, el agua tenderá a entrar en el pez. Esto es lo que les ocurre a los peces que viven en los ríos. El agua entra por la piel y las branquias, de modo que, para no explotar, deben estar orinando con frecuencia. En esta tesitura, lo que menos les apetece es beber...
Pero fijatte bien porque algo no cuadra, (aunque los más listos ya se habrán dado cuenta): el pez no debería poder aplacar la sed bebiendo agua salada. Sin embargo, si que sacia sus necesidades de agua. Tiene truco: En las branquias dispone de unas glándulas que expulsan los cloruros y, sobre todo, tienen un eficaz riñón que filtra el exceso de sales. Para no perder agua, los peces marinos apenas mean, y cuando toca hacerlo, lo hacen de forma muy concentrada, unas gotitas y carretera, como si estuvieran de la próstata.
Aunque pensándolo bien, ¡que suerte tienen los peces de no beber en los ríos!
La próxima vez, piensate bien lo que me preguntas porque fíjate que rollo te puedo enviar.
Ahora, creo que podrás cantar sin problemas el villancico de marras.Por cierto, no estoy irritada, sólo pretendo animar el cotarro, lo que pasa es que soy demasiado directa. Cuando me cabree de verdad, os enteraréis sin duda. Pero no es mi estilo. Digamos que tengo el genio vivo, que queda mejor.
Bueno, ya puedes dormir tranquilo
Besos,
Que digo yo que, si beber es ingerir un liquido, e ingerir es introducir por la boca la comida, bebida o medicamentos, (que no lo digo yo, que lo dice el DRAE), pues tendremos que pasar a discutir si el agua es o no una bebida para los peces, y de ahí, podemos llegar a la hermosa discusión de si los peces tienen una sed inagotable o no.
El tema me parece suficientemente importante, pero contesto para que se aprecie que sigo vivo por estos lares.
Nada mas, que en breve vienen a buscarme.
Besos y abrazos.
No te irrites, Almudena. Tú sigue animando estas páginas con tus informaciones y formaciones. A ver si asoma su voz la Cigarra, que también tiene cosas que decir. Tú no desfallezcas, porque habrá un tema o un comentario que provoque a alguien. ¡Paciencia! Los peces picamos por curiosidad, por despiste o por los destellos del anzuelo.
A propósito de peces: ¿qué diantre semántico encierra la canción "Pero mira cómo beben los peces en el río"? Los peces ¿beben? ¿Se les puede ver beber? ¿Y los del mar? ¿Esos no beben? No me extraña, con lo salada que está el agua del mar. Siempre me desconcertó "la sed" de los peces. Nunca he montado ese villancico, porque no puedo explicar lo que se está cantando.
¡Qué rollo a estas horas! Deben de ser los efectos de un estudio musicológico que estoy haciendo sobre las relaciones entre música y poesía. Y me he puesto a escribir esto en un descanso del susodicho. Pues ya paro.
Buenas noches, y ahora a desvariar en la cama.
Y digo yo... que por qué vagáis por el foro de mirones y no escribís algo, sea o no interesante.
Bueno, en vista de que sois "miembros activos", pero no realizáis ninguna actividad o aparecéis como huéspedes, esto es como convidados de piedra, os voy a enviar mi post, que por cierto no habéis leído, excepto algún miembro que constituye la excepción (lo sé porque cuento las entradas).
Así que a falta de nuevo e interesante tema, va este que es de hace ya varios días, pero que os puede entretener.
Voluntad versus inteligencia
Siempre he pensado que puesto que aún no sabemos en qué estriba la inteligencia y las mediciones acerca de ella no siempre reflejan lointeligentes que somos, yo me quedo con otra característica humana queno tiene buena prensa, pero que nunca he entendido por qué.
Me refiero a la tan denostada voluntad. Se dice con frecuencia aquello de: "no es muy inteligente, pero es muy voluntarioso", como si ambas facultades fueran antagónicas.
Sin tener conocimientos muy precisos de cómo funciona el cerebro, me atrevo no obstante a afirmar que la voluntad es un destello de inteligencia.
Al margen de las capacidades de las que estemos dotados, muchos de nosotros sabemos por experiencia, que la voluntad de aprender y el esfuerzo sostenido es una herramienta fundamental, ya que, si como afirman los científicos, el cerebro es más maleable de lo que se suponía, la voluntad juega un papel imprescindible para adquirir destrezas que no poseíamos de manera innata.
Siempre me ha llamado la atención que muchas personas de gran inteligencia, la desperdicien, y que personas a las que se las considera del montón, alcancen los objetivos que se proponen sin grandes problemas. Es posible que la voluntad pertenezca al área de lo que ahora se denomina "inteligencia emocional" (ver "Inteligencia emocional" Daniel Goleman).
De lo que estoy segura es que detrás de todo acto de voluntad hay un reflexión sobre lo que dicho acto nos puede aportar en un futuro. El esfuerzo que requiere, el sacrificio que comporta la puesta en práctica de la voluntad, muchas veces renunciando a la gratificación inmediata, supone una suerte de inteligencia, ya que el que la practica, mira a largo plazo y es capaz de imaginar que lo que se va a lograr, renunciando de momento a los deseos inmediatos, es algo mucho más duradero y satisfactorio.
En resumen, reivindico para la voluntad, entendida como un acto de decisión continuada y tenaz, capaz de anticipar resultados deseables, un puesto de honor en eso que llamamos inteligencia, y de la que creo forma parte imprescindible.
"Prefiero a un hombre con voluntad, que a un genio sin ella"
Si con esto no tenéis bastante, sólo 22 palabras más, las de mi último post (así no voy a batir ningún record, menos mal que me importa un pimiento):
"Cuando sólo me quedan las voces de la noche, me sorprendo de los silencios que el día se ha guardado para sí".
Este si que es un post cortito.
Coño, animaros, que estoy de hacer de animadora hasta el gorro.