o te puedo ayudar con este doctor que me ayudó bastante http://www.unitedmdgroup.com/ , ahora no tengo problemas con el insomnio.
Intuyo tu ansiedad... si, ya se que precisamente no era, no es eso. Intuyo tu persona inquieta y contradictoria... si, ya se que precisamente no era, no es eso. Intuyo que no llegar a saber mas de uno mismo (mas de una misma, que por feminismo no quede) a menudo es doloroso, te sorprendes a ti mismo (a ti misma, vale, de acuerdo), te crea desazón, funambulismo errático... Tienes razón no era eso de lo que hablabas en tu escrito. Conoces... conocen... te conocen...
En alguna parte leí que conocer es el camino para amar.
Si, el mar. Ese mar inmenso que es uno mismo. Ese mar inmenso que es el otro. Océano. Las aguas superiores y las inferiores.
Conocer, amar.
Y... ¿por qué no?
Las 6,30 de la mañana... pero fue ayer, anteayer.
Hoy, seguramente has dormido y el sueño te ha sido benéfico ¿O ha habido una "venefica" que lo interrumpido, o algún "veneficus"?
Aprovecha el insomnio, como hago yo (me costó aprenderlo), para soñar despierta. Quizás para "vivir" una intensa vida paralela.
Gracias por permitirme leer tus palabras.
Alguien me dijo anoche al despedirnos… “Procura descansar”… Bien, pues no hice caso!!!!!. Me he fui enfrascando en pequeñas porquerías, que no tenía necesidad de hacer, al menos a esas horas… Y llegaron las 6,30 de la mañana de una noche en la que he vivido una hora por añadidura. Pero si cerraba los ojos, apretaba los párpados… Si me paraba a respirar, algo se movía dentro y aceleraba el paso… Si me miraba las manos, temblaban! Seguramente algún observador extraño, podría decir: “eso se llama estado de ansiedad”, bien, pues no! no tengo ningún estado de ansiedad ni nada que se le parezca, pero sí tengo esa rara sensación de que hay quien sabe siempre más que yo sobre cosas que me importan muchísimo a mí, incluso de que hay quien sabe más de mí que yo misma. Es la casi certeza de que, de nuevo, se me escapan trozos de vida y sentimientos de gentes a las que quiero, y no soy capaz de retenerlos… Incluso se me están marchando esas gentes… pero no sé reaccionar a tiempo ni encontrar la palabra exacta que estaba antes ahí cada vez que la necesitaba, presta a acudir en mi propia ayuda. Estas malditas señales que encienden luces de alarma por toda mi piel!!
Ah, y de paso… en qué puñetero recodo os habéis metido vosotros?... Yo sé que tu me lees, mi niña… como sé que lo haces tú, duende de las cosas y tú silencioso amigo… A veces, mitad observación-mitad corazón, sé muchas más cosas de las que realmente deseo y voy a reconocer y, como los tres me conocéis, no necesito deciros que os hecho de menos y que os quiero.