|
Después de un par de días de descanso (menos mal) me decido a escribir unas letrillas para dar las gracias a toda esa gente que ha hecho posible que el sueño del campamento se haga realidad un año más.
En primer lugar agradecer a los acampados su buena disposición, su entusiasmo, su alegría, sus rebotes, sus enfados, su manera de vivir y sobre todo el que a veces sean capaces de hacer creer a uno que es casi util...
Recuerdo especial a los acampados de mayores, que nos han acompañado en estos días:
Trujillo, Alcántara, Peral, Timón, Fonseca, Visedo, Simón, Quintana, Bea, María, Natalia, Cynthia, Gabriela, Vania, Paola, Esther, Alex, Andrés, Eduardo, Sebas, Daniel, Michael, Pablo, Hugo, Javi, César, Rubén Darío, Enrique, Raky, Ana, Sara, Celia, Sandra, Patri, Irene, Paula y Lauri...
Sobra decir que mando un beso muy gordo a mis muchachos de reflexión, nunca un monitor se sintió mejor arropado.
Muchas gracias por todos los ratos, y perdón de todo corazón por todo lo que hayamos podido hacer mal. Esto no tendría sentido sin vosotros.
Agradecer también a mis compañeros su trabajo incansable:
A Fran por su "no puedes faltar", sin su insistencia me hubiera perdido toda una experiencia, espero que algún día me deje jubilarme... , por su trabajo, por su confianza en todos, por sus consejos, por todo ¡GRACIAS!
A Alexito por el trabajo invisible, por sus dos meses y pico de campamento, por sus ocurrencias, por su labor incansable, por ser el pedazo de cordi que es, por ser bisbi, porque te importa un bledo cambiar mil turnos con tal de venir unos días, por todo ¡GRACIAS!
Al señor Alex Dei por enseñarme que no se puede juzgar antes de conocer, por nuestros duetos en las duchas, por su compañía y su consejo, por ser un tío tan como Dios manda, por ser uno de los mejores monitores que conozco, por todo ¡GRACIAS!
A Miguel por dar tanta guerra, por ser nuestro guía particular, por su buen hacer, por sus gaseosas y sus cohibas, por las rutas gastronómicas por los bajos de León, por todo ¡GRACIAS!
A Robertius, de todo corazón (y ya sabes como está el mío), por el trabajo realizado en estos catorce días, por sus alegrías, por sus críticas (siempre desde el amor y desde luego insustituibles), por confiar en mi para todo (no merezco ni un tanto así), por sacar siempre un ratillo para estar con sus amigos, por explicarme sus cosas, por aguantar mis silencios, por su humildad, por su disponibilidad, por ser tan espontaneo, por ser tan humano, por recordarme siempre que las cosas hay otra manera de hacerlas, por todo ¡¡¡¡GRACIAS!!!!
A Ana, que aunque nos fuera baja durante unos días, se que ha dado lo mejor de ella.
No tengo nada para compensaros la labor realizada, solo el trabajo de estos catorce días, lo he hecho lo mejor que he sabido, para vosotros es...
Un recuerdo especial para los compañeros de medianos y pequeños, sin su ejemplo habría que ver quien seguía aquí, son los verdaderos heroes del campamento.
A la gente de cocina por tener muy claro que Dios está entre los fogones.
A la gente de comunicacíones por sus viajes a León y nuestras aventuras de furgoneta.
Gracias a todos por enseñarle a este pequeñajo que no hay quien nos pare.
Un abrazo.
Editado por: pilarcampa (19/Julio/2006 - 15:26)
|