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tomado de la jornada por Jorge Camil
"¡Están en juego nuestras garantías constitucionales!: el derecho a no ser molestado en nuestra persona, familia, domicilio, papeles o posesiones, sino mediante mandamiento escrito de autoridad competente, que "funde y motive la causa legal del procedimiento".
¿En México, con los antecedentes de autoritarismo del Poder Ejecutivo, y montados en la excusa del crimen organizado, vamos a permitir cateos, allanamientos e intervenciones de comunicaciones electrónicas sin mandamiento judicial?..."
El autor de esa nota señala que la lucha contra el crimen organizado puede servir como pretexto para poner en peligro las garantías individuales entre ellas el derecho a no ser molestado
pero quien esto escribe señala que las garantías individuales en particular el derecho a no ser molestado es infringida por el trabajo de procesamiento (de la información y de los demás) que considera normal por razones laborales involucrar a la gente en actividades manipulatorias y adoptar un patrón de delación y de correveidilismo. El condicionamiento social operante parte del supuesto de que la gente laboral o la gente en general está renunciando de antemano a sus garantías y derechos en una especie de "todo o nada".
El nexo familiar, la amistad, la cercanía física, la vida en pareja, pueden ser pretextos excelentes para la violación pemanente del derecho a la no injerencia. Gente que forma cadenas anónimas de información termina desconociendo el origen de las acciones que lleva a cabo por encargo.
Una forma de salvaguardar garantías individuales y derechos humanos es estructurándolos como esqueletos de partidos políticos, es decir diseñar ofertas políticas en torno a la salvaguarda de garantías y derechos, ya que en el sistema político actual es a la inversa, primero están las acciones y hasta después se revisa su congruencia legal o constitucional.
Editado por: César (15/Junio/2007 - 13:49)
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