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EL CULTIVO DE DURAZNO / (Prumus persica L.) El Durazno (Prumus persica L.) es originario de Asia. Pertenece a la familia de las Rosáseas, orden Rosales.
PROPAGACIÓN El durazno para fines comerciales se propaga por mudas injertadas.
Al escoger la variedad para instalar el monte frutal, debe recuperarse a mudas conocidas y probadas en la región, que tengan crecimiento y producción de frutos de acuerdo al clima y suelo local.
Si el productor adquiere los plantines ya injertados a viveros especializados, debe comprar mudas jóvenes, de un año, con el injerto a 20cm y de buen desarrollo radicular. Si las mudas son muy vigorosas deben rebajarse a 50-60cm y con eliminación total de ramas laterales.
INJERTO Cuando el plantín del porta-injerto tiene 1 a 1,5cm de diámetro, ya está en condiciones de ser injertado. Es conveniente fertilizarlo con 10gr. de urea por plantín El tipo de injerto más usado es el de yema tipo escudete, que se realiza entre 15 y 25cm de altura. La yema elegida deberá estar madura, ser sana y vigorosa, y se extraerá de una rama del año de una planta madre vigorosa y productiva.
El injerto se orientará al sur-sureste para evitar la acción nociva de los rayos solares, y una vez realizado se atará convenientemente hasta que prenda. Si se injerta en verano, prende aproximadamente a los 15 días, y si se realiza la operación en otoño, recién prende en primavera.
Cuando el injerto creció 20cm, se realiza un corte a bisel del pie, inmediatamente por encima del injerto.
A medida que la planta nueva crece, se debe tutorar.
Para evitar la proliferación de enfermedades, como la viruela de la púa, la viruela holandesa o la roya es conveniente realizar tratamientos preventivos con Captan o Maneb a razón de 20g/10 litros de agua.
Cuando se detecta la presencia de plagas como pulgón verde o Grapholita molesta, aplicar Dimetoato o Malathión al 1,5/1000cc en combinación con los funguicidas. Poda: La poda es una de las operaciones fundamentales para llevar adelante el cultivo del durazno.
De ella depende poder obtener frutos de buen tamaño y calidad, fructificación equilibrada, y una planta bien formada, fuerte y vigorosa.
Antes de realizarla, el productor debe conocer los hábitos de fructificación de la especie, y lograr cierta experiencia.
Poda de formación: Cuando la planta llega a 70-80cm de altura, se realizará la poda de formación, dándole la forma de vaso de bajo viento. Para ello, se rebaja la planta a la altura deseada que será la definitiva que tendrá el tronco. Cuando la planta brote, nacerán ramas laterales, de las que se elegirán 4 o 3 que actuarán como ramas primeras del armazón. Elegir las que están a distancia altura y formando ángulos de 90 a 120 grados respectivamente, para permitir la entrada de la luz a toda la planta, y facilitar las operaciones de cosecha y fertilización. Despuntar los brotes restantes.
A partir que el árbol se ha establecido con sus ramas primarias de armazón, secundarias y terciarias conveniente espaciadas, se realizarán podas anuales para regular la producción de frutas y follaje, los frutos se forman sobre ramas del año, y la rama que fructificó ya no lo hace al año siguiente. Esto obliga a podas sistemáticas, con formación de nuevas ramas cada año, seleccionando aquellas con estructura suficiente para soportar gran producción. El duraznero es favorecido por podas verdes o estivales, que se realizan cuando la planta está en plena actividad. Así se logran frutos más coloridos y se disminuye la necesidad de podas en el invierno. Se deberán dejar las ramas portadoras de yemas de frutos, que se diferencian de las de yema de madera por ser grandes, redondas y blandas.
La poda de limpieza consiste en la eliminación de las ramas secas, envejecidas, enfermas o mal ubicadas.
Para renovar las plantas viejas, se realiza una poda de rebaje a 70cm del suelo, y se conduce la brotación como si fueran ramas primarias.
Sobre las heridas hechas por los cortes se realizarán tratamientos preventivos para evitar enfermedades, con una mezcla de cal (25g/10litros de agua) y oxicloruro de cobre (50g/10 litros de agua).
Raleo:
Esta operación se realiza para eliminar el exceso de frutos de forma tal de permitir un mayor crecimiento de los seleccionados, evitar el descarte y la rotura de ramas.
Un durazno necesita aproximadamente 25 a 30 hojas para lograr un buen desarrollo. Así deberá dejarse distancias de 12 a 15cm entre frutos de ramas inferiores.
El raleo se hará a las 5 o 6 semanas de caídos los pétalos, cuando el fruto formado tenga aproximadamente 1cm de diámetro.
(INTA 1993).
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