La carrera partirá a las 19:00 horas del día 22 de septiembre de la Mezquita de Sidi Embarek, con un recorrido de 4 kilómetros hasta la Plaza de África. Una distancia menor en 700 metros a la del año pasado, precisamente con la intención de favorecer el aspecto popular del evento. El recorrido que seguirá los corredores tras la salida es Avenidad Teniente Coronel Gautier, cruce del Morro, Avenida de África, Enrique el Navegante, Avenidad Martínez Catena, Independencia, Deán Navarro Acuña, Paseo Colón, Padilla, Méndez Núñez, Marina Española, Plaza de la Constitución, Paseo de las Palmeras y O'Donnell, con la meta en la puerta del Palacio Autonómico.
Podrán participar atletas nacidos en el año 1995 y anteriores, y las inscripciones se realizarán en las oficinas del Instituto Ceutí de Deportes a partir del 17 de septiembre y hasta el 20 a las 13:00 horas. Pese a todo, se realizarán también inscripciones en la salida hasta una hora antes del inicio. La cuota es de 1,5 euros, exceptos para categorías cadete e inferiores y aletas federados, que están exentos.
Los responsables del ICD consideran que el recorrido es "muy atractivo" por lo que se espera superar la participación de 125 corredores del año pasado.
Además, el ICD también ha recordado que el plazo de inscripción para la Vuelta al Hacho sigue abierta hasta el 11 de septiembre. La organización espera que el próximo día 16 se supere el número de corredores del año pasado, con más de 600 participantes.
Saludos
Dr. Sincer, cuanto enriqueces con tu comentario, no obstante asi entiendo yo el mes del Ramadan como tu muy bien dices, he tenido el plazer de pasarlo durante 20 dias en compañia de Nomadas y a pesar de Considerarme Cristiano, vamos que creo en DIOS no en la Iglesia pase 20 dias muy marabillosos con experiencias irrepetibles, yo pense que ni lomiva a aguantar, pro si, me adapte a ellos a pesar que ellos no quwrian.
Vamos a exponer una serie de ideas preconcebidas ERRÓNEAS, que personalmente he recogido de algunas personas que desconocen el Islam y pasaremos a analizarlas y explicarlas:
1.- “El Ramadán es un acto en el que se ayuna”: NO ES CORRECTO. Ramadán es un mes lunar llamado así. Los meses lunares son 12 y Ramadán ocupa el puesto número 9. Es un mes sagrado en el Islam, porque el Generoso Corán comenzó a ser revelado en ese mismo mes. Además es sagrado porque Allah (=Dios) nos prescribió el ayuno y si Su Majestad lo desea, nos perdonará todas las faltas cometidas durante el año. El ayuno en el mes de Ramadán es uno de los 5 pilares del islam y obligatorio paratodo/a musulmán/a que no esté en algunos de los casos excepcionales que le exima de realizarlo (ver más adelante).
2.- “No comen de día. De noche comen mucho y hacen fiestas”.
2.1. En primer lugar definamos el ayuno en este mes sagrado, desde el punto de vista islámico:
<<<Durante este periodo, desde el alba hasta que se oculta el sol no se come, ni se bebe, cualquiera que sea la atracción por la comida y sean cuales fueren nuestra hambre y nuestra sed, así como tampoco se realiza ningún tipo de actividad sexual.>>> Hasta aquí sería el aspecto MATERIAL. Lo que más se desconoce y lo que realmente es más difícil es el AYUNO A NIVEL ESPIRITUAL: no mentir, no enfadarse, no calumniar, no gritar, no ser irrespetuoso, no hablar de nadie que no esté presente, etc. Teniendo en cuenta que estas últimas no deben hacerse tampoco durante el resto del año. En Ramadán intentamos pulirnos más todavía. Intentamos acercarnos a la naturaleza angelical, aunque siendo conscientes de que somos seres humanos, falibles e imperfectos, pero con la capacidad de poder intentar superarnos a nosotros mismos, de CAMBIAR para ser mejores. ¿Qué es lo que nos hace soportar voluntariamente estos rigores? No es otra cosa que la fe y la creencia en Dios y en el Día del Juicio Final. En cada instante, durante nuestro ayuno, reprimimos nuestras pasiones y nuestros deseos y proclamamos por nuestra conducta, la supremacía de la Ley divina. Esta conciencia del deber y espíritu de paciencia que el ayuno permanente nos inculca, nos ayuda a fortificar nuestra fe. El rigor y la autodisciplina durante este mes, nos ponen cara a cara con las realidades de la existencia y nos ayudan a hacer nuestra vida de verdadera sumisión a Su voluntad.
Esto actúa en varios niveles, como el Islam en sí hace con todas sus prescripciones:
a) A nivel MATERIAL: priva al cuerpo de cualquier consumo. Con el espaciamiento de las comidas en tantas horas, se consigue que los jugos gástricos y enzimas digestivas, depuren nuestro organismo de todos los residuos perjudiciales que acumulamos a lo largo del año. Se queman los lípidos y grasas almacenadas, algunas glándulas segregan ciertos ácidos que destruyen muchos gérmenes capaces de causar diferentes enfermedades. Las estadísticas indican también que, varias enfermedades del aparato digestivo y de otros órganos son MÁS RARAS EN AQUELLOS A QUIENES SE LES HA HABITUADO A AYUNAR CADA AÑO. De hecho la MEDICINA MODERNA ha llegado a la conclusión de que es necesario y positivo el reposo de los órganos digestivos una vez al año. Cierto número de médicos de Suiza, Alemania y otros países, prescriben para muchas enfermedades crónicas el hambre y la sed por periodos más o menos largos, según la enfermedad y la capacidad psíquica del enfermo.
Otro aspecto interesante es que, si se ayuna durante más de 40 días seguidos, se crea costumbre y si se ayuna menos de un mes no surte el debido efecto. Recordemos que el ayuno del mes de Ramadán dura justamente un mes. Un ejemplo sorprendente; cualquiera que tenga el hábito de ayunar todo el mes de Ramadán y esté acostumbrado a las oraciones nocturnas que se hacen en dicho mes, llamadas tarawih, está mejor preparado, naturalmente, para afrontar las pruebas militares de combate, que el soldado que no ha realizado nunca estos “ejercicios”.
b) A NIVEL ESPIRITUAL: se priva al EGO de todos sus caprichos, demostrándonos a nosotros mismos que podemos tener un CONTROL TOTAL sobre nuestro cuerpo, de modo que también tiene un efecto muy positivo sobre nuestra psicología. Se trazan unos objetivos y metas a los cuales intentamos dirigirnos para perfeccionarnos e ir más allá de nuestras proyecciones mentales rutinarias. Se intenta ser lo más estricto posible con lo que realmente debemos hacer todo el año: no enfadarnos, no tratar mal a los demás, ni a nosotros mismos (¿cuántas veces nos maltratamos sin darnos cuenta? ¿Os habéis fijado?), etc. en definitiva, desarrollamos la capacidad de AUTOCONTROL y la PACIENCIA. Nos reconocemos como NECESITADOS en estos momentos. Reconocemos nuestras miserias y nuestro lado negativo. Nos reconocemos DEPENDIENTES de Allah (=Dios) y el reconocer nuestro estado de precariedad nos hace dar el primer paso para SANARNOS en todos los niveles.
2.2. Efectivamente, cuando se pone el sol, comemos primero un dátil y un vasito de leche o agua, para que el des-ayuno sea progresivo, además de estar establecido de ese modo por la Sunnah (=lo que hacía el Profeta Muhammad, las Bendiciones y la Paz sean con él).
Posteriormente hacemos la oración de Al Maghreb (=oración en el tiempo de la puesta de sol) a ser posible en comunidad. A continuación se toma algo de comida, que dependiendo del país o la costumbre puede variar, pero en general se come con moderación. Más entrada la noche se cena un poco. NO SE COME EN EXCESO, si queremos practicar correctamente nuestro ayuno.
2.3. NO HACEMOS NINGUNA FIESTA, lo que hacemos es orar todo lo que podemos durante la noche y sobre todo nos juntamos en comunidad, ya que son días de hermandad muy grandes.
c) A NIVEL COLECTIVO: el ayuno tiene un impacto enorme en la sociedad, porque todos los musulmanes/as, cualquiera que sea su estatuto o condición social, deben respetar el ayuno durante el mismo mes. Esto marca la IGUALDAD esencial de los seres humanos y crea en ellos/as un sentimiento aún más profundo de amor y fraternidad. Durante el Ramadán, el mal se esconde, mientras el bien pasa a primer plano y toda la atmósfera se impregna de piedad y pureza.
3. – Siguiendo con las ideas previas erróneas que muchas personas tienen acerca del ayuno, muchas veces he oído decir: “BUENO, PERO COMEN DE NOCHE, PUES VAYA AYUNO”. Animo a cualquiera de los que no hayáis intentado ayunar a que lo hagáis como lo hacemos nosotros y os daréis cuenta que no es nada fácil. No me refiero al no comer ni beber, sino a AUTOVIGILARNOS, A TENER PACIENCIA CON LA GENTE Y CON NOSOTROS MISMOS, A NO COMETER FALTAS, que en Ramadán se hacen muy evidentes, ya que el ayuno NOS DESPIERTA sentidos que están dormidos durante todo el año y frecuentemente afloran partes de nosotros mismos/as que desconocíamos, porque nos pasamos la vida dormidos, no siendo conscientes y nuestros egos se convierten en caballos salvajes, que resultan muy difíciles de dominar, si no hemos trabajado con nosotros/as mismos/as durante todo el año.
4.- Se suele pensar que “RAMADÁN CAE EN LAS NAVIDADES CRISTIANAS”. Si el Islam hubiese sido inventado por un ser humano, como suelen acusar los que niegan el origen divino de la revelación coránica, ¿cómo podríamos explicar el siguiente hecho?
Hace 1.400 años cuando se reveló el Generoso Corán, el Viejo Mundo no conocía la existencia del hemisferio sur. El mundo se creía era únicamente Eurasia y África. Si Allah (=Dios) Altísimo, no nos hubiese ordenado utilizar el calendario lunar para señalar nuestros eventos religiosos, qué injusto hubiese sido y qué contradictorio. Pero eso no ha sido así. Además Dios no puede ser contradictorio por definición. Los meses lunares se desfasan unos 11 días de un año a otro, con respecto de los meses solares del calendario ordinario, de modo que si por ejemplo, Ramadán este año comienza el 15 de octubre, el año que viene será aproximadamente 10 ó 11 días más atrás, es decir alrededor del 4 de octubre y así sucesivamente. De este modo los meses lunares no son fijos con respecto a las estaciones del año. Dentro de unos pocos años caerá en verano, por ejemplo.
Si el mes de Ramadán fuera un mes que siempre cayera en invierno en el hemisferio norte, entonces sería estupendo, pues los días son los más cortos del año (tienen menos horas de luz) y el ayuno sería menos costoso. Pero ¿qué pasaría con los musulmanes del hemisferio sur? Allí sería verano (por ejemplo en Argentina) y el día duraría muchísimas horas (unas 16 horas en junio). Eso sería injusto, pero la sabiduría de Allah (=Dios) ha hecho que el sistema islámico sea por igual para todos, con justicia equitativa en todos sus aspectos. Todo en el Islam tiene su sentido y su por qué. NO EXISTE UN SOLO DEBER ESPIRITUAL IMPUESTO POR EL CORÁN QUE NO VAYA ACOMPAÑADO DE UN ACTO DE RAZÓN, DE MEDITACIÓN, DE REFLEXIÓN, CON EL FIN DE QUE EL SER HUMANO QUEDE CONVENCIDO DE QUE LE BENEFICIA CUMPLIRLO. Es un sistema completo y perfecto de vida para la mujer y para el hombre.
4.- “¿TODOS LOS MUSULMANES/AS HACEN AYUNO?” No, como en todo siempre hay excepciones, como por ejemplo:
- Los niños que no han llegado a la pubertad.
- Las mujeres embarazadas o en periodo de lactancia, pueden posponer el ayuno para más adelante si su salud o el médico lo aconsejan.
- Las mujeres con menstruación o de puerperio (posparto).
- Los ancianos/as y enfermos/as crónicos. Pero deberán alimentar a una persona necesitada por cada día que no ayunen (si tienen posibilidades económicas).
- Enfermos repentinos.
- Los/as que viajen deben romper su ayuno y comer. Es una misericordia de Allah (=Dios) obligatoria. Posteriormente pueden recuperar esos días después del mes de Ramadán.
- Otros casos particulares que deben ser consultados con un sabio islámico.
En definitiva, Ramadán es un mes de hermandad y de misericordia, porque es un mes en que Allah (=Dios) nos perdona de todas nuestras faltas cometidas a lo largo del año, si hemos practicado el ayuno de forma correcta y si está en Su voluntad, que así sea.
<<< ¡Oh vosotros/as que creéis! Se os ha prescrito el ayuno al igual que se les prescribió a los que os precedieron ¡Ojala´tengáis temor (de Dios)! >>> Sura de la vaca (2), versículo 183.
Algunas lecciones que aprendemos en el mes de ramadán practicando el ayuno:
1) Somos conscientes de nuestra precariedad y nos vemos a nosotros mismos/as como si estuviésemos frente a un espejo. Nuestras “miserias” quedan al descubierto.
2) Despertamos nuestras consciencias. Nos levantamos del profundo sueño en el que la mayoría de la humanidad subyace.
3) Como consecuencia nos sentimos necesitados de Allah (=Dios) y sentimos temor y amor a la vez, por Su majestad infinita.
4) Adquirimos paciencia y autocontrol.
5) Refinamos nuestros modales.
6) Reconocemos que podemos cambiar para mejor.
7) Nos hacemos más generosos.
8) Participamos en la unidad de todos los musulmanes/as.
9) Aprendemos disciplina.
10) Enseñamos a nuestros/as jóvenes a adorar a Allah (=Dios).
11) Cuidamos nuestra salud.
12) Nos ponemos todos al mismo nivel pues los musulmanes ricos y pobres se juntan haciendo el ayuno por igual. Para Allah (=Dios) no existe diferencia entre seres humanos excepto por el nivel espiritual que tengan.
13) Tenemos solidaridad con las personas que carecen de recursos para alimentarse. Sentimos un poco ese dolor del hambre en el que mucha gente en el mundo se halla sumida.
Gracias y que Allah (=Dios) os de Luz a todas y a todos.
as salamu alaykum wa rahmatu allah wa baraktuh
ama baed...
La religión del Islam pide a sus fieles cinco deberes esenciales: Profesar su fe a Alá, orar, ayunar, pagar un diezmo y peregrinar al menos una vez en la vida a La Meca. Actualmente, los musulmanes están cumpliendo con uno de estos fundamentos religiosos: la práctica del ayuno. El mes de Ramadán, el noveno del calendario musulmán, es el tiempo del ayuno. Durante cada día (entre el amanecer y el atardecer) del Ramadán los musulmanes deben abstenerse completamente de ingerir alimentos, beber, fumar tabaco y tener relaciones sexuales. Este mes se dedica a la contemplación y a la devoción. Los musulmanes se concentran en su fe y dedican menos tiempo a las preocupaciones cotidianas. Durante el día van a la mezquita y permanecen ahí varias horas orando y estudiando el Corán. Al atardecer el ayuno termina con oraciones y una comida llamada iftar. Después del iftar es costumbre ir a visitar a la familia y a los amigos. Algunos musulmanes dedican buena parte de la noche recitando una oración especial del Ramadán llamada la Oración Nocturna (Taraweeh). Según el Corán, el musulmán puede beber y comer durante la noche, "hasta que se pueda distinguir un hilo blanco de un hilo negro a la luz del día: entonces comienza nuevamente el ayuno". Todo el beneficio espiritual que trae el ayuno se puede destruir por cinco ofensas: mentir, calumniar, denunciar a alguien a sus espaldas, jurar en falso, sentir envidia o ambición. En la tarde del día 27 del mes del Ramadán, los musulmanes celebran el Laylat-al-Quadr (Noche de Poder). Se cree que en esta noche del Ramadán Mahoma recibió la primera revelación que le hizo el arcángel Gabriel del libro sagrado, el Corán. Asimismo, el Corán indica que en esta noche Alá (Dios) determina el curso del mundo durante un año. Cuando termina el Ramadán (el primer día del mes de Shawwal) se celebra una fiesta de tres días llamada Id-al-Fitr (Fiesta del final del ayuno). Se intercambian regalos y la familia y amigos se reúnen para comer y celebrar. Setenta días después se celebra el Gran Bairam, que señala el fin del año mahometano. Durante el primer mes del año se celebra el Maharram, que también es un periodo de regocijo y regalos. Aunque todo musulmán debe cumplir el ayuno del Ramadán, hay algunas excepciones. Quedan eximidos de su práctica los enfermos, los inválidos, los niños pequeños, las mujeres embarazadas y las que están criando. Los viajeros que hagan recorridos de más de tres días quedan eximidos temporalmente, pero deben reparar esta falta lo antes posible; lo mismo que los enfermos.
Durante cada día (entre el amanecer y el atardecer) del Ramadán los musulmanes deben abstenerse completamente de ingerir alimentos, beber, fumar tabaco y tener relaciones sexuales. Este mes se dedica a la contemplación y a la devoción. Los musulmanes se concentran en su fe y dedican menos tiempo a las preocupaciones cotidianas. Durante el día van a la mezquita y permanecen ahí varias horas orando y estudiando el Corán.
Al atardecer el ayuno termina con oraciones y una comida llamada iftar. Después del iftar es costumbre ir a visitar a la familia y a los amigos. Algunos musulmanes dedican buena parte de la noche recitando una oración especial del Ramadán llamada la Oración Nocturna (Taraweeh). Según el Corán, el musulmán puede beber y comer durante la noche, "hasta que se pueda distinguir un hilo blanco de un hilo negro a la luz del día: entonces comienza nuevamente el ayuno". Todo el beneficio espiritual que trae el ayuno se puede destruir por cinco ofensas: mentir, calumniar, denunciar a alguien a sus espaldas, jurar en falso, sentir envidia o ambición. En la tarde del día 27 del mes del Ramadán, los musulmanes celebran el Laylat-al-Quadr (Noche de Poder). Se cree que en esta noche del Ramadán Mahoma recibió la primera revelación que le hizo el arcángel Gabriel del libro sagrado, el Corán. Asimismo, el Corán indica que en esta noche Alá (Dios) determina el curso del mundo durante un año. Cuando termina el Ramadán (el primer día del mes de Shawwal) se celebra una fiesta de tres días llamada Id-al-Fitr (Fiesta del final del ayuno). Se intercambian regalos y la familia y amigos se reúnen para comer y celebrar. Setenta días después se celebra el Gran Bairam, que señala el fin del año mahometano. Durante el primer mes del año se celebra el Maharram, que también es un periodo de regocijo y regalos. Aunque todo musulmán debe cumplir el ayuno del Ramadán, hay algunas excepciones. Quedan eximidos de su práctica los enfermos, los inválidos, los niños pequeños, las mujeres embarazadas y las que están criando. Los viajeros que hagan recorridos de más de tres días quedan eximidos temporalmente, pero deben reparar esta falta lo antes posible; lo mismo que los enfermos.
En la tarde del día 27 del mes del Ramadán, los musulmanes celebran el Laylat-al-Quadr (Noche de Poder). Se cree que en esta noche del Ramadán Mahoma recibió la primera revelación que le hizo el arcángel Gabriel del libro sagrado, el Corán. Asimismo, el Corán indica que en esta noche Alá (Dios) determina el curso del mundo durante un año. Cuando termina el Ramadán (el primer día del mes de Shawwal) se celebra una fiesta de tres días llamada Id-al-Fitr (Fiesta del final del ayuno). Se intercambian regalos y la familia y amigos se reúnen para comer y celebrar. Setenta días después se celebra el Gran Bairam, que señala el fin del año mahometano. Durante el primer mes del año se celebra el Maharram, que también es un periodo de regocijo y regalos. Aunque todo musulmán debe cumplir el ayuno del Ramadán, hay algunas excepciones. Quedan eximidos de su práctica los enfermos, los inválidos, los niños pequeños, las mujeres embarazadas y las que están criando. Los viajeros que hagan recorridos de más de tres días quedan eximidos temporalmente, pero deben reparar esta falta lo antes posible; lo mismo que los enfermos.
Cuando termina el Ramadán (el primer día del mes de Shawwal) se celebra una fiesta de tres días llamada Id-al-Fitr (Fiesta del final del ayuno). Se intercambian regalos y la familia y amigos se reúnen para comer y celebrar. Setenta días después se celebra el Gran Bairam, que señala el fin del año mahometano. Durante el primer mes del año se celebra el Maharram, que también es un periodo de regocijo y regalos. Aunque todo musulmán debe cumplir el ayuno del Ramadán, hay algunas excepciones. Quedan eximidos de su práctica los enfermos, los inválidos, los niños pequeños, las mujeres embarazadas y las que están criando. Los viajeros que hagan recorridos de más de tres días quedan eximidos temporalmente, pero deben reparar esta falta lo antes posible; lo mismo que los enfermos.
Aunque todo musulmán debe cumplir el ayuno del Ramadán, hay algunas excepciones. Quedan eximidos de su práctica los enfermos, los inválidos, los niños pequeños, las mujeres embarazadas y las que están criando. Los viajeros que hagan recorridos de más de tres días quedan eximidos temporalmente, pero deben reparar esta falta lo antes posible; lo mismo que los enfermos.
As salamun alaykum wa rahmatullah wa barakatuhu
Si nos preguntaran o mejor aún si nos preguntáramos nosotros mismos ¿Por qué ayunamos durante el mes de Ramadán? Creo que la respuesta mas simple y sincera sería porque Allah nos ha pedido que ayunemos. Hay mil cosas que Allah nos ha pedido hacer y mil cosas que nos ha pedido no hacer. Sin embargo de todas las cosas que sabemos que debemos hacer, el ayuno es lo más difícil. No nos cuesta mucho esfuerzo ser justos, veraces, gentiles, generosos, incluso hacer las oraciones obligatorias correctamente y a tiempo, o pagar el zekat. Muchos Musulmanes al parecer obedecen la orden de ayunar durante Ramadán. ¿Por qué?¿Es porque está claramente dicho en Su Libro que es obligatorio para nosotros, como también fuera ordenado a todos los hombres antes de nosotros? ¿ Es por que Él dice: "Ayunen por Mí y Yo soy quien les dará la recompensa?" ¿Es por que nuestro Maestro, el Amado de Allah (saws) dijo: "El ayuno es la luz que ilumina el corazón" y "El que ayuna asume la verdad de su humanidad."? ¿O porque él (saws) ayunaba aún mas que el mes de Ramadán? ¿ O ayunamos por que nos damos cuenta que es una forma de devoción increíble y completa, y un intenso ejercicio para avanzar espiritualmente si es realizada conscientemente, no en forma automática y sin darnos cuenta con solo hambre como resultado?Ayunar no es solo dominar nuestro apetito por la comida y el sexo, sino que es controlar todas las partes del cuerpo. El ayuno de la lengua es proteger nuestra lengua de decir mentiras, habladurías, decir cosas que puedan herir los sentimientos de otros, o solo hacer ruidos sin sentido, lo que a menudo es nuestro hablar. El ayuno de los ojos es evitar mirar sin realmente ver, tratar de estar atentos para observar la verdadera realidad. El ayuno de los oídos es censurar lo falso y escuchar solo la verdad. El ayuno del ego es arrojar la máscara de hipocresía, dominar el orgullo y la arrogancia y resistirse a las terribles demandas de lujuria, lujo y glotonería.Luego está el ayuno interno de la mente y del corazón. Si solo pudiésemos dirigir la mente fuera de su hábito de buscar causas y efectos para entender la existencia. Si solo pudiésemos convencer a la mente que tenga Fe que todo y cada cosa fue creada de la nada con solo la orden del Creador que dijo: Kun, "Sé" y causó que todo fuese. Si solo pudiésemos elevar el corazón, del cual Allah hace Su hogar, lejos del apego al amor de esta vida en esta tierra, y elevarlo para protegerlo, para salvarlo de los ataques de las fuerzas tiranas de nuestra ilimitada ambición, deseos de la carne y la frívola diversión mundana.Si solo pudiésemos experimentar esto a través del ayuno, podremos transformar en nosotros aquello que es básico y burdo en materia fina y traer a nuestra conciencia los divinos atributos que Allah le enseñó a nuestro padre Adán (as). Cuando Allah dice que, "El ama el aliento de Su servidor cuando ayuna," es porque el que verdaderamente ayuna exhala rahmat, compasión, en cada aliento. Y quizás el aspecto mas importante del ayuno es el servicio a los que están necesitados, sentirlos, compartir su dolor y alimentar a aquellos que no están hambrientos por su propia voluntad. Estos potenciales beneficios del ayuno a pesar de ser mas numerosos aún se parecen a los beneficios de cualquiera dieta. ¿Es por esto que ayunamos? No lo creo. A muchos les dicen sus doctores que deben hacer dieta o que deben dejar de fumar por que ponen en peligro sus vidas, pero no lo hacen. Probablemente no ayunaríamos por temer por nuestras vidas o por temor al castigo en el mas allá.Entonces quizás la respuesta de por que ayunamos: por amor. No haríamos necesariamente por temor lo que un tirano nos ordenase, pero haríamos cualquier cosa si quien nos pide es alguien que realmente amamos. El amor necesita desinterés, sacrificio, consideración, obediencia a los deseos del amado y preferencia del amado por sobre nosotros mismos. Todas estas son también condiciones para el ayuno. El amor es el núcleo de la fe y del concepto de Dios. Allah ha creado a la Creación por amor. Uno de los noventa y nueve Hermosos Nombres de Allah es al-Wadud, El Amante, cuyo amor es ilimitado, sin fin, sin pedir nada a cambio ni condicionado a nada. Y El dice en el Corán: "El los ama y entonces ellos Lo aman a El", indicándonos que Su amor es la fuente de todo amor y que nosotros no podemos amarlo a El al menos que El nos ame.Realmente Allah cuida a toda Su creación. Su cuidado por las necesidades de una diminuta hormiga sobre una roca obscura en una noche obscura no es menos que el cuidado por uno de Sus santos a punto de ser crucificado por Sus enemigos. Pero su amor es único y debe ser ganado. Cuando el Señor mira a Sus siervos para escoger a quien amar, El primero mira a nuestro sifat, nuestros atributos: nuestra apariencia, carácter, comportamiento, inteligencia, sensibilidad y nuestra fe. Si a El le gusta lo que ve, nos daremos cuenta, pues cuando nos aprecia El a nosotros los demás también nos apreciarán. Luego tomará en cuentas nuestra Fiil, nuestras acciones, buenas obras, errores, sinceridad y el propósito de nuestras acciones, como también nuestras reacciones a las acciones de los otros. Si El aprueba todas nuestras acciones nos daremos cuenta; el signo de Su complacencia será que los necesitados se beneficiarán de nuestras buenas acciones; nuestros esfuerzos tendrán fácilmente éxito; seremos humildes, no nos atribuiremos este éxito al propio esfuerzo, sino que seremos agradecidos con nuestro Señor en cuyas manos hemos dejado nuestros asuntos luego de haber hecho lo mejor.Luego el Señor mirará nuestra esencia, nuestra Dzat, nuestra integridad, como a un todo, y aún mas profundo mirará nuestros secretos, nuestra esencia, nuestra alma. ¿Está nuestra alma libre o está prisionera de nuestro Nafsi Ammara, nuestro bajo ego dominador? ¿Están aún en nosotros Sus Hermosos Nombres que El le enseñó a nuestro padre Adán (as)? Si El se complace con lo que ve en nosotros, nos amará; y por cierto que nos daremos cuenta cuando nos ame, pues es solo en ese momento que nosotros verdaderamente podremos ser capaces de amarlo, ¡comenzar a amarlo!Cuando un amado servidor de Allah comienza a amar a su Señor, primero el se da cuenta y pone atención a las cosas que lo rodean, viéndolo todo como la creación de Allah, Su manifestación. Comenzará la batalla con su Nafsi Ammara para lograr el estado de Nafsi Lawwamah, el ser que se reprocha a si mismo; Allah lo puede ayudar entonces a través de su batalla y llevarlo al estado de Nafsi Mulhimah, el ser inspirado.Cuando es capaz de ver la maravilla de la creación, está maravillado; en comparación con la magnitud de la creación de Allah, el se da cuenta de su pequeñez. En esta etapa de amar los atributos de Allah, el servidor se somete; se convierte en un verdadero Musulmán y está contento. Ha logrado el nivel de Nafsi Mutmainna, "un estado de completa aceptación y satisfacción con el propio estado." El cuarto paso en el desarrollo de un hombre, después del estado de egoísmo animal, es la etapa de verse a si mismo en ese estado animal. Cuando sea receptivo a las palabras de Allah y entre en Su religión existe un serio peligro en este sentimiento de amor despertado por la belleza y las maravillas de la creación de Allah. El peligro está en pensar que la creación existe por si misma y que es Dios. ¿No han sido las estrellas, la luna y el sol tomados por dioses, no ha sido el hombre diosificado por la divina sabiduría que posee? Por cierto que Allah es invisible e inconcebible y solo puede ser conocido a través de Sus atributos o Sus acciones; lo que es visible no es El sino que viene de El.Cuando el amante servidor se da cuenta que ni una hoja se mueve si no es por la voluntad de Allah y observa todas las acciones de Allah en él y alrededor de él, desde el aire que respira hasta el movimiento de las galaxias; entonces el verdaderamente confía en su Señor, deja los asuntos en las manos de su Señor y está contento con El y Allah está complacido con el. Luego están los pasos quinto y sexto en el desarrollo de un hombre, donde el servidor está complacido con su Señor, el nivel de Nafsi Radhiyah, y cuando el Señor está complacido con Su servidor, el nivel de Nafsi Mardhiyya.La cumbre del amor de Allah, es el amor de Dzatullah: la esencia de Allah El Altísimo, cuando por gracia de Allah a uno le es dado la visión desde el corazón, donde uno ve que nada existe sino Allah. El ojo del corazón solo ve un Ojo en el espejo, mirando al ojo que lo está mirando de vuelta. Esa es la meta; que el alma retorne a su hogar y que el amante se vuelva nada. El amante se vuelve el Amado o mejor aún el se da cuenta que en realidad el nunca existió, que ni el amante ni el Amado existieron, que solo existe el Amor.Allah Sabe Mejor