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OBRAS MUERTAS
“Acerca de esto tenemos mucho que decir, y difícil de explicar, por cuanto os habéis hecho tardos para oír.
Porque debiendo ser ya maestros, después de tanto tiempo, tenéis necesidad de que se os vuelva a enseñar cuáles son los primeros rudimentos de las palabras de Dios; y habéis llegado a ser tales que tenéis necesidad de leche, y no de alimento sólido.
Y todo aquel que participa de la leche es inexperto en la palabra de justicia, porque es niño; pero el alimento sólido es para los que han alcanzado madurez, para los que por el uso tienen los sentidos ejercitados en el discernimiento del bien y del mal.
Hebreos 5:11-14
“Por tanto, dejando ya los rudimentos de la doctrina de Cristo, vamos adelante a la perfección; no echando otra vez el fundamento del arrepentimiento de obras muertas, de la fe en Dios, de la doctrina de bautismos, de la imposición de manos, de la resurrección de los muertos y del juicio eterno.
Y esto haremos, si Dios en verdad lo permite. Porque es imposible que los que una vez fueron iluminados y gustaron del don celestial, y fueron hechos partícipes del Espíritu Santo, y asimismo gustaron de la buena palabra de Dios y los poderes del siglo venidero, y recayeron, sean otra vez renovados para arrepentimiento, crucificando de nuevo para sí mismos al Hijo de Dios y exponiéndole a vituperio.”
Hebreos 6: 1-6
El arrepentimiento de las obras muertas es fundamental en la vida de cada creyente. El libro de Apocalipsis nos habla de las obras muertas de cinco de las iglesias de aquel tiempo:
1.- A la iglesia de Efeso (Apoc. 2:4-7), le dice el Señor que ha perdido su primer amor, lo cual es obra muerta. El amor pone a Cristo en primer lugar; cualquier cosa que no sea hecha por amor a Cristo es obra muerta. ¡Arrepiéntete!
2.- A la iglesia de Pérgamo (Apoc. 2:14-17), le dice el Señor que allí enseñan la seducción, el adulterio espiritual y la sensualidad, lo cual son obras muertas porque nada de esto glorifica a Dios, y le dice: ¡Arrepiéntete!
3.- En la iglesia de Tiatira (Apoc. 2:20-23), había también adulterio espiritual porque comían alimentos dedicados a los dioses, a los ídolos paganos. Hoy en día hay ídolos del deporte, de modas, de cantantes y artistas, del dinero, marcas de automóviles y de ropa, etc. Todo lo que ocupa el primer lugar en nuestro corazón, antes que Dios, es idolatría y el Señor dice: ¡Arrepiéntete!
4.- A la iglesia de Sardis (Apoc. 3:1), le dijo el Señor que estaba llena de obras muertas y no de vida; el activismo es una obra muerta y no es un sustituto de la vida verdadera; a esto dice el Señor: ¡Arrepiéntete!
5.- En la iglesia de Laodisea (Apoc. 3:15-20), eran tardos para oír, no daban importancia al Evangelio de Jesús por lo cual no se comprometían, sino que no eran fríos ni calientes; oían pero no actuaban, y el Señor les dice: ¡Arrepiéntete!
Sólo a las iglesias de Esmirna y Filadelfia no les dice el Señor que se arrepientan, solamente que perseveren hasta el fin siendo fieles.
La definición de las obras muertas es cualquier cosa que no depende de Dios y el Espíritu Santo.
Entre los creyentes pueden ser obras muertas los rituales, las ceremonias y tradiciones, la alabanza para lucimiento de los levitas antes que la adoración y la alabanza a Dios; cualquier cosa que dependa de nosotros mismos o de otras personas y no de Dios.
El activismo en la iglesia antes que la oración; aún servir a Dios en donde tú quieres o en lo que tú quieres cuando Dios no te llamó a ese ministerio. En estas obras muertas no hay fruto agradable a Dios y sólo produce cansancio, porque tus propias fuerzas no son suficientes.
El Señor Jesucristo nos dice: “Separados de mi nada podéis hacer” Juan 15:5
Si nuestro amor a Dios no es la motivación para servirle a Él y al prójimo, estamos haciendo obras muertas…
¡Arrepintámonos!
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