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Matematica Educativa
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EL ORIGEN DEL UNIVERSO
Luis F. Rodríguez Centro de Radioastronomía y Astrofísica, UNAM
1. La Gran Explosión
Nuestras experiencias cotidianas nos llevan a pensar que el Universo no cambia, que siempre existió como lo vemos ahora y que continuará haciéndolo por siempre. Sin embargo, diversos resultados astronómicos obtenidos durante el siglo XX y lo que va del XXI nos indican sin lugar a dudas que el Universo cambia con el paso del tiempo, mas aún que tuvo un origen, un momento en el pasado en el que las cosas se iniciaron.
El concepto de un Universo inmutable, eterno, como el que a primera vista nos lleva a creer nuestra experiencia, contó en el pasado con muchas simpatías entre los astrónomos. A este modelo del Universo se le llama del Estado Estacionario y tenía muchos seguidores hasta la década de los años 1960s. Tiene la ventaja de que esquiva el problema de explicar cómo y porqué empezó el Universo, proponiendo que ha existido por siempre. Pero no puede explicar las observaciones astronómicas de como es en realidad el Universo que nos rodea.
La primera gran observación que comenzó a erosionar el modelo del Estado Estacionario la obtuvo en 1929 el astrónomo estadunidense Edwin Hubble. Ya para entonces se sabía mucho de la estructura de nuestro Universo. La Tierra es uno de los nueve planetas que giran alrededor del Sol, formando el Sistema Solar. A su vez, el Sol es una de las 200 mil millones de estrellas que forman nuestra galaxia; la llamada Vía Láctea. Una galaxia es un conglomerado de estrellas y gas que están "atados" entre sí por la fuerza de atracción de la gravedad de sus componentes y que por lo tanto forman una entidad que persiste unida a través del tiempo. Por un tiempo se creyó que nuestra galaxia era la única en el Universo, pero el mismo Hubble y otros científicos de principios del siglo XX lograron demostrar que afuera de nuestra galaxia había otras muchas, cada una de ellas formada a su vez por cientos de miles de millones de estrellas (ver la Figura 1).
Hubble comenzó a estudiar a las galaxias externas. La luz que de ellas nos llega es la suma de la luz individual de muchísimas estrellas y esto confirmaba que eran cuerpos celestes similares a nuestra Vía Láctea. Pero pronto quedó claro que esa luz tenía una característica extraña. Así como el sonido de una ambulancia que se aleja de nosotros se hace mas grave que el de la misma ambulancia cuando está parada, la luz de las galaxias era mas "grave" de lo que debería de ser si estaban en reposo respecto a nosotros. La luz, como el sonido, se transmite en forma de ondas por el espacio. Cuando medimos la luz de un cuerpo que se aleja de nosotros, encontramos que se halla "corrida al rojo" (que en términos del sonido sería equivalente a que sea más grave), mientras que si el cuerpo se acerca a nosotros, su luz se halla "corrida al azul" (que en términos del sonido sería equivalente a que sea mas aguda).
El estudio de mas y mas galaxias llevó a Hubble a establecer un sorprendente resultado que ahora se conoce como la Ley de Hubble: mientras mas lejos está una galaxia, mas rápido de aleja de nosotros. ¡El Universo está en expansión! Este es uno de los descubimientos mas grandes de la Humanidad. Obviamente, nos lleva a concluir que conforme pasa el tiempo las galaxias están cada vez mas separadas entre si. Pero tambien nos lleva a otra conclusión aun mas importante. Si imaginariamente echamos a andar el tiempo en reversa, cada vez las galaxias estarían mas y mas cercanas entre si en el pasado. Extrapolando mas y mas llegamos a un momento, hace aproximadamente 14,000 millones de años, cuando la materia que forma ahora al Universo estaba muy cerca entre sí, en la forma de un medio extremadamente denso. De estas condiciones iniciales, el Universo comenzó a expanderse rápidamente, por lo que este modelo llegó a ser conocido como de la Gran Explosión.
Una confusión común viene de preguntarse dónde, en que punto preciso del espacio, fué que ocurrió la Gran Explosión. Cuando echamos a andar el tiempo en reversa vemos que las otras galaxias se acercan a la nuestra hasta que todo queda fusionado, con lo que podríamos argumentar que la Gran Explosión ocurrió en el punto en el que estamos parados. Pero un observador en otra galaxia llegaría a la misma conclusión porque para él tambien las otras galaxias se irían aproximando hasta fusionarse entre sí. La salida a este problema es aceptar que la Gran Explosión ocurrió en todo el espacio, en todos los puntos de nuestro Universo. Mas aún, nuestro Universo podría no tener fronteras, como la superficie de un globo que se infla, que es finita (porque una mosca la podría recorrer toda), pero sin fronteras (porque la mosca no encontrara nunca una barrera o punto final). Inclusive, el Universo podría ser infinito, con lo que no podemos favorecer a un punto de él respecto a otro.
2. La Radiación Cósmica de Fondo
A mediados del siglo XX George Gamow, un astrónomo de origen ruso pero que realizó mucho de su trabajo en los Estados Unidos, propuso que en sus primeros momentos el Universo no sólo era extremadamente denso sino tambien extremadamente caliente. A partir de estas condiciones iniciales ha sido posible predecir varias características del Universo actual que fueron comprobándose conforme los instrumentos con que cuentan los astrónomos mejoraron. La predicción mas importante la hizo el mismo Gamow. Como el Universo joven era muy caliente, había en él mucha luz que llenaba el espacio, además de la materia que formó a las galaxias y a las estrellas. Pero, ¿dónde estaba esa luz? Porque el Universo en sí es oscuro, como sabemos al contemplar al cielo nocturno.
Para entender la solución a este nuevo problema, hay que recordar que la luz está constituida por ondas. Cuando estas ondas tienen un cierto tamaño, el ojo humano las puede detectar y las llamamos luz visible. Pero si las ondas son mas cortas o mas largas que lo que el ojo humano puede captar, se hacen "invisibles", al menos para el ojo humano. Si las ondas son mas cortas las llamamos ondas ultravioletas, de rayos X, o de rayos gama (conforme son mas cortas), y si son mas largas las llamamos infrarrojas o de radio (conforme son mas largas). El ojo humano no capta estas ondas, pero es posible construir detectores y telescopios que si lo hacen.
Gamow argumentó que originalmente la luz que había en el Universo era muy caliente (que equivale a decir que son ondas muy pequeñas) y que estaba en la forma de rayos gamma (las ondas mas pequeñas). Luego el tamaño de estas ondas se alargó como parte de la expansión del Universo, hasta quedar en la forma de luz visible, pasados unos trescientos mil años del origen. En aquella época, un observador hipotético (no los había porque no se habían formado aún estrellas o planetas) hubiera visto luz en cualquier dirección en la que mirara. Conforme la expansión del Universo continuaba, las ondas se hicieron mas y mas grandes hasta transformarse en ondas de radio (las ondas mas grandes). Gamow concluyó que si habría una "luz" llenando el Universo, pero que ésta era ahora invisible al ojo humano porque se había transformado en ondas de radio. Haría falta construir telescopios de ondas de radio muy sensitivos (o sea, radiotelescopios) para buscar esta radiación que quedó de la Gran Explosión, una especie de evidencia "fósil" del acontecimiento.
Esta predicción permaneció olvidada por varias décadas, hasta que de manera accidental Arno Penzias y Robert Wilson, dos físicos estadunidenses que trabajaban para la companía de teléfonos Bell, encontraron en 1965 que su radiotelescopio captaba un exceso de ondas de radio que no podían explicar. Este exceso estaba presente, independientemente de a donde apuntaban el radiotelescopio (ver la Figura 2). Pronto quedó claro que esa energía que captaban en forma de ondas de radio era el "fósil" frío de la luz que llenó al Universo en el pasado. A estas ondas de radio se les conoce ahora como la radiación cósmica de fondo. Penzias y Wilson recibieron el Premio Nobel de Física de 1978 por este descubrimiento. Cuando pone Ud. su televisión en un canal vacío, aproximadamente el 1% de la estática que recibe viene de la radiación cósmica de fondo.
El estudio de esta radiación cósmica de fondo ha recibido mucha atención en los últimos años. Su temperatura se conoce muy precisamente, en promedio es de 2.725 grados Kelvin. La escala de grados Kelvin es una escala absoluta en la que el cero representa la ausencia absoluta de energía, el frío total, y los 273 grados Kelvin es cuando el agua pasa de sólida (hielo) a líquida. Entonces, la radiación cósmica de fondo es muy fría, apenas arriba del cero absoluto.
A primera aproximación su brillo en el cielo es muy uniforme, muy parejo. Pero observaciones muy refinadas que se han hecho de ella indican que tiene superpuestas pequeñas variaciones, del orden de una parte en cien mil, que nos dan información de cómo era el Universo en el pasado remoto (ver la Figura 3).
Lo que ahora es la radiación de fondo existe desde que el Universo se originó. En un principio, interaccionaba muy intensamente con los electrones libres que había como parte de la materia que tambien forma al Universo. La materia está formada por núcleos de protones y neutrones y a su alrededor electrones que normalmente están atrapados por la fuerza eléctrica de los protones. Cuando los electrones están separados de los núcleos (se les llama entonces electrones libres), interaccionan muy intensamente con la radiación. Pero pasados 300,000 años del origen del Universo, la materia se había enfriado lo suficiente para que los electrones se juntaran con los núcleos de los átomos (en lo que técnicamente se llama una recombinación), en un tiempo pasado que se conoce como la Era de la Recombinación. Una vez que se unen con los núcleos, los electrones dejan de interaccionar fuertemente con la radiación y se dice que la radiación y la materia se desacoplan, esto es, que cada una evoluciona por su lado, independientemente de la otra, aún cuando comparten el mismo espacio. Entonces, la radiación cósmica de fondo nos trae información de cómo era el Universo a solo 300,000 años de su origen (recordemos que el Universo tiene ahora 14,000 millones de años de formado, de modo que la radiación cósmica de fondo nos trae información de hace 13,700 millones de años).
En esa remota época el Universo era muy uniforme y no había estructuras como estrellas o planetas (mucho menos seres vivos). Pero ya estaban presentes en aquel gas caliente pequeñas variaciones (como ya dijimos, del orden de una parte en cien mil) que luego se amplificarían para formar galaxias. Este es otro punto que requiere explicación. Por un lado, hemos dicho que el Universo se expandía, haciéndose cada vez mas tenue. Pero por el otro, en medio de está expansión había regiones más densas, las "semillas" de las cuales se formarían las galaxias y como parte de ellas, las estrellas y los planetas. En estas regiones la fuerza atractiva de la gravedad se encargaría de irlas haciendo más y más densas, en medio de un Universo que cada vez se hacía mas y mas tenue, hasta llegar a la situación actual de un Universo extremadamente inhomogéneo.
3. El Origen de los Elementos Químicos y la Formación de las Primeras Estrellas
Otra línea de evidencia que favorece el origen del Universo en una Gran Explosión es la composición química del mismo. Cuando el astrónomo estudia al Universo a gran escala, encuentra que la composición química está dominada por dos elementos: el hidrógeno y el helio, en proporción entre ellos de 10 a 1. La Gran Explosión explica de manera natural este resultado. Cuando el Universo de originó estaba muy caliente y las reacciones entre los núcleos de las partículas atómicas existentes (la llamada nucleosíntesis) llevan a que pasados los primeros tres minutos del origen, el Universo estaba formado básicamente de hidrógeno y de helio, en la proporción observada. Este resultado corrobora la teoría de la Gran Explosión.
Pero el lector se preguntará: ¿de dónde vienen entonces elementos como el carbono, el oxígeno, o el calcio, que nos forman a nosotros? El Universo prácticamente no tenía de estos elementos en sus principios. De hecho, pasó mucho tiempo antes de que estos elementos se formaran. Recordemos que después de 300,000 años de la Gran Explosión, ocurrió la Era de la Recombinación (los electrones se juntaron con los núcleos). Aun entonces, casi todo era hidrógeno y helio. Como hemos dicho, el Universo continuó expandiéndose como un todo, pero había en él regiones que por la atracción de la gravedad se hacían más y más compactas (digamos que iban a contrapelo de lo que ocurría en el Universo como un todo, contrayéndose mientras el Universo se expandía). Pasado como un millón de años del origen, en estas regiones más densas (una de ellas sería nuestra propia galaxia, la Vía Láctea) se comenzaron a formar por la contracción que produce la fuerza de atracción de la gravedad, las primeras estrellas. Estas estrellas debieron ser muy distintas a las que ahora existen, porque se formaron de aquel gas original, de puro hidrógeno y helio. Se cree que fueron estrellas con mucha mas masa (materia) que las que se forman ahora. En su interior los átomos originales de hidrógeno y helio se fueron fusionando para formar carbono, nitrógeno, oxígeno, y los otros elementos químicos que ahora conocemos. Luego, despues de unos cientos de miles de años de formadas, estas estrellas explotaron, mandando al espacio aquellos elementos químicos indispensables para la vida. Ya en el espacio, el gas expulsado en estas explosiones se mezcló con el gas ahí existente, de modo que las siguientes generaciones de estrellas se formaron de un gas "enriquecido", ya con elementos químicos diversos, superando la monótona composición química de hidrógeno y helio que caracterizó al Universo joven. En la actualidad seguimos presenciando explosiones similares de las estrellas de gran masa; a estas explosiones se les llama supernovas y se han observado tanto en nuestra Galaxia como en otras galaxias.
Finalmente, hace unos 4,700 millones de años, en nuestra Galaxia se formó una estrella, nuestro Sol, rodeada de un disco de gas y polvo cósmicos del cual se condensarían los planetas, uno de ellos la Tierra.
Es interesante darse cuenta de que la composición química del Universo está determinada por dos tipos de explosión: la Gran Explosión que ocurrió solo una vez e involucró a toda la materia y a todo el espacio del Universo y que dejó las cosas predominantemente en forma de hidrógeno y helio, y las explosiones individuales de las estrellas de gran masa, que siguen ocurriendo en el presente y enriquecen la composición química del Cosmos con otros elementos químicos de mayor complejidad que el hidrógeno y el helio, pavimentando el camino a la aparición de la vida.
4. Adiciones Recientes a la Teoría de la Gran Explosión: el Universo Inflacionario
La teoría de la Gran Explosión no ha permanecido intocable, sino que ha experimentado importantes adiciones en las últimas décadas. En su forma original tenía problemas explicando varias características observacionales del Universo. De manera importante, no podía explicar la uniformidad de la radiación cósmica de fondo. Si nos parásemos en un punto en el espacio y observáramos la radiación cósmica de fondo en una dirección y luego en la dirección diametralmente opuesta, veríamos que las radiaciones que nos llega de esos dos puntos son muy parecidas. Sin embargo, en el contexto de la teoría clásica de la Gran Explosión las dos regiones observadas nunca han estado en contacto, no saben la una de la otra y no han podido intercambiar calor para quedar mas o menos a la misma temperatura. Por lo tanto no tienen porque ser tan parecidas en sus características. La razón de esta falta de contacto es que la mayor velocidad a la que puede viajar la información es la velocidad de la luz (o sea, la velocidad de cualquier radiación electromagnética como es el caso de las ondas de radio), y a que la radiación de uno de los puntos observados apenas está llegando a nosotros y le falta mucho tiempo para llegar al punto observado en la dirección diametralmente opuesta.
La explicación a este dilema, y a otros problemas, se encontró en la llamada teoría inflacionaria. La idea es que muy en el principio la materia del Universo estaba muy cercana y concentrada. Tuvo entonces la posibilidad de intercambiar calor entre si, de modo que las cosas quedaron uniformes, a la misma temperatura. Pero por razones que veremos en un momento, el Universo sufrió una etapa inflacionaria; esto es, el espacio se expandió rapidamente, con los puntos a cierta distancia alcanzando una velocidad mayor que la de la luz (no existe en esta inflación una violación a la restricción de la Relatividad en el sentido de que no se puede transmitir información a velocidad más rápida que la de la luz puesto que en este caso no se transmite información entre dos puntos del Universo). Entonces, regiones del espacio que habían intercambiado radiación (y que por lo tanto se habían puesto a la misma temperatura), quedaron enormemente separadas entre sí, de modo que ahora al observarlas concluimos (erróneamente) que nunca intercambiaron energía. Una vez que cesó la inflación, el Universo continuó expandiéndose (aunque no tan violentamente) y comenzamos a recibir información (esto es, radiación) de una esfera cada vez mas grande y que incluye cada vez a un Universo mas vasto. Esta esfera es la región que vemos en la actualidad, la cual es una región finita independientemente de si el Universo como un todo es finito o infinito. Con el paso del tiempo, cada vez vemos una esfera mas grande.
¿De dónde salió la enorme energía necesaria para impulsar la etapa inflacionaria del Universo? Esto es aún materia de mucho debate, pero debemos de recordar que dicha etapa ocurrió cuando el Universo era extremadamente joven (una pequeñísima fracción de un segundo de viejo) y que entonces la materia estaba en formas "extrañas" que al irse enfriando y transformando en materia como la que hoy forma al Universo pudieron haber liberado enormes cantidades de energía. La introducción de esta etapa inflacionaria resuelve practicamente todos los problemas que se le presentaron a la teoría clásica de la Gran Explosión y se le considera ahora un elemento indispensable en la historia del Universo, aún cuando no se le comprende en el detalle deseado. 5. El futuro del Universo
¿Cuál es el destino del Universo? Hemos dicho que en la actualidad se expande, quedando las galaxias cada vez mas separadas entre sí. Por otro lado, sabemos que la fuerza de gravedad es atractiva y que debe de estar disminuyendo esta velocidad de expansión. Es como si tirásemos una piedra a gran velocidad hacia arriba: primero se moverá en esa dirección pero despues de un rato se detendrá y comenzará a caer de vuelta. Sin embargo, si la pudiésemos lanzar a muy gran velocidad, en el caso de la Tierra a más de 11.2 kilómetros por segundo, la piedra nunca regresaría. Si la lanzácemos justo a 11.2 kilómetros por segundo, la piedra se iría deteniendo paulatinamente con su velocidad tendiendo a hacerse cero, pero aún así continuaría alejándose de la Tierra por siempre.
Por mucho tiempo se creyó que el futuro del Universo se limitaba a una situación similar; si la materia existente en él era suficiente, su fuerza de atracción gravitacional detendría la expansión del Universo y éste se contraería en el futuro. Si esta materia no era suficiente, la expansión continuaría para siempre, aunque cada vez mas lentamente.
Pero desde hace un par de décadas ha comenzado a quedar claro que las cosas son mucho más complicadas. Primero, se sabe que la materia que podemos ver en forma de estrellas y otros cuerpos cósmicos que emiten luz o alguna otra radiación electromagnética forma sólo aproximadamente el 1% de las variedades de materia y energía que llenan nuestro Universo. Esta pequeña fracción del 1% es la única que entendemos bien, porque la podemos detectar con los telescopios. Hay otro 4% de materia "normal" (esto es, formada por protones, neutrones, y electrones) que permanece "oscura", o sea que no emite radiaciones que nos permitan estudiarla. Ignoramos qué son los cuerpos cósmicos (se han propuesto estrellas muertas y unas estrellas que casi no brillan que se conocen como enanas marrones) que contienen a esta materia "oscura", pero al menos creemos entender que a nivel microscópico está hecha de protones, neutrones, y electrones. Su necesidad queda dictada por los cálculos de los procesos físicos de nucleosíntesis que hubo en el Universo joven.
Paradójicamente, no entendemos la naturaleza de las componentes dominantes del Universo. Hay aproximadamente un 25% de materia, tambien "oscura", que se conoce como "no-bariónica" (porque no está formada por los familiares protones y neutrones a los que se les conoce genéricamente como bariones). Esta materia "no-bariónica" se necesita para explicar el movimiento de las estrellas en nuestra galaxia y de las galaxias que pertenecen a grupos que son conocidos como cúmulos. Finalmente, es embarazoso hablar de la componente dominante del Universo: la "energía oscura", con algo así como un 70% del total. La presencia de esta "energía oscura" se deduce de dos grandes descubrimientos recientes. El primero es que los estudios de la radiación cósmica de fondo implican que hace falta otra componente en el Universo para que sea plano (o sea, que estén en él balanceadas la velocidad de expansión con la cantidad de materia y energía presentes, como la piedra que en la superficie de la Tierra se lanza a justo 11.2 kilómetros por segundo). El segundo descubrimiento es aún mas desconcertante. Estudiando el brillo de las supernovas (las explosiones de las estrellas de gran masa cuando terminan su vida, de las que hablamos anteriormente) muy lejanas (o sea, que ocurren en el pasado, en galaxias muy jóvenes) se ha podido concluir que el Universo no se está desacelerando en su expansión, sino que se está acelerando. Entre sus extrañas propiedades, la "energía oscura" actúa como una fuerza repulsiva que podría explicar este inesperado resultado. De acuerdo a estos resultados, el Universo no solo se expanderá por siempre, sino que lo hará de manera cada vez mas acelerada. Si esta interpretación es correcta, el Universo entrará en una nueva etapa de "inflación", expandiéndose cada vez más rápido, como lo hizo cuando recién se había formado.
En resumen, la inteligencia del ser humano y el poder de sus telescopios le ha permitido construr una historia del Universo, desde su inicio hasta el presente. La Naturaleza ha resultado siempre ser mas exuberante de lo que presuponemos y podemos esperar que los resultados acá descritos continúen cambiando, acercándonos cada vez más a la verdad. Pero aún no sabemos si será posible algún día alcanzar una teoría final de todas las cosas o si la Naturaleza nos continuará sorprendiendo para siempre con sus aparentemente interminables vericuetos.
6. Un resumen
Para concluir, le proporcionamos al lector un resumen de los momentos mas importantes en la historia del Universo.
Tiempo: Cero (o casi). El Universo se inicia, dando origen al espacio, al tiempo, a la radiación, y a la materia. No sabemos que ocurría antes e inclusive si tiene sentido plantearse la pregunta. La etapa inflacionaria separa las cosas de manera violenta.
Tiempo: Tres minutos. Los procesos entre los núcleos de materia (la nucleosíntesis) terminan, quedando el Universo formado mayoritariamente de hidrógeno y helio.
Tiempo: Trescientos mil años. El Universo se ha enfriado lo suficiente para que los electrones libres se junten con los núcleos, en la llamada Era de la Recombinación. La materia y la radiación se desacoplan y cada una evoluciona por su lado, si bien comparten el mismo espacio. La radiación cósmica de fondo que observamos hoy se produce en esta época.
Tiempo: Mil millones de años. Las pequeñas inhomogenidades del Universo joven se han amplificado lo suficiente por la atracción gravitacional como para que se formen las primeras estrellas y galaxias. La radiación de estas estrellas vuelve a separar a los electrones de sus núcleos (la llamada era de la reionización). Al morir, estas estrellas explotan como supernovas y enriquecen el espacio con elementos como el carbón y el oxígeno, indispensables para la vida. Las siguientes generaciones de estrellas se formarán de un material distinto al material del cual se formaron las primeras estrellas.
Tiempo: Nueve mil millones de años. Se forma nuestro Sol y a su alrededor los planetas, entre ellos la Tierra.
Tiempo: Catorce mil millones de años. El presente. Los seres humanos solo tenemos alrededor de dos millones de años de estar presentes en el Universo, una parte pequeñísima en la vida del Universo.
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