|
El Ministerio de Sanidad presenta un plan con 189 medidas para mejorar la calidad e incrementar la cohesión de sistema sanitario La Ministra de Sanidad y Consumo ha presentado esta mañana el plan, que ha sido remitido a las Comunidades Autónomas Comprometido por el Presidente del Gobierno en su discurso de investidura, y ratificado en la II Conferencia de Presidentes, el Plan de Calidad para el Sistema Nacional de Salud cuenta con una dotación de 65 millones de euros El plan establece 6 grandes áreas de actuación, 12 estrategias, 41 objetivos y 189 medidas, cuya ejecución se deberá realizar en colaboración con las Comunidades Autónomas, los profesionales, los pacientes y los agentes sociales interesados Entre sus principales medidas destacan las relativas a incrementar la seguridad de los pacientes, intensificar la evaluación de las tecnologías sanitarias o adecuar las políticas de recursos humanos a las necesidades del sistema También se incide en la lucha contra las desigualdades en el ámbito de la salud o en el fortalecimiento de los servicios de sanidad exterior y de los sistemas de vigilancia epidemiológica Se incluyen asimismo medidas de prevención en temas como obesidad o consumo de alcohol entre jóvenes, la convocatoria de premios a la calidad y el desarrollo de actuaciones para incrementar el conocimiento y mejorar la atención a los pacientes que padecen enfermedades prevalentes, como el cáncer o la diabetes, o enfermedades raras 23 de marzo de 2006. La Ministra de Sanidad y Consumo, Elena Salgado, ha presentado esta mañana en rueda de prensa el Plan de Calidad para el Sistema Nacional de Salud, un documento que ha sido remitido a las Comunidades Autónomas, a las sociedades científicas y a las asociaciones de pacientes. En la presentación, han estado también presentes el Secretario General de Sanidad, José Martínez Olmos, y el Director General de la Agencia de Calidad del SNS, Alberto Infante.
Como ha explicado la Ministra en su intervención, “una vez consolidada durante los años 90 la universalización de la cobertura sanitaria en nuestro país, culminada la descentralización de las competencias a las Comunidades Autónomas, garantizada una financiación sostenible del sistema y establecida la cartera de servicios, el desafío de la calidad se sitúa de forma inexcusable en un primer plano”.
La elaboración de un Plan de Calidad para el Sistema Nacional de Salud que respondiera a este desafío fue ya anunciada por el Presidente del Gobierno en su discurso de investidura y ratificada posteriormente en la II Conferencia de Presidentes, celebrada en septiembre de 2005. El principal objetivo es dar respuesta a los retos que tiene planteados el Sistema Nacional de Salud, incrementando la cohesión del sistema; garantizando la equidad en la atención sanitaria a los ciudadanos, con independencia del lugar en el que residan; y asegurando que esta atención sea de la máxima calidad. El plan cuenta con una financiación de 65 millones de euros.
De esta forma, este proyecto se dirige fundamentalmente a los ciudadanos, puesto que permitirá poner en práctica una atención sanitaria de excelencia, más personalizada y más centrada en sus necesidades, y orientada tanto a la protección de la salud como a la prevención de las enfermedades. Y, por supuesto, dedica también una atención muy especial a los profesionales sanitarios, auténtica columna vertebral del Sistema Nacional de Salud, a quienes se dirigen buena parte de las acciones del plan destinadas a fomentar la excelencia clínica y la adopción de buenas prácticas basadas en la evidencia científica.
SEIS GRANDES ÁREAS DE ACTUACIÓN
Con estos objetivos, el Plan de Calidad para el Sistema Nacional de Salud se estructura en 6 grandes áreas de actuación (protección, promoción de la salud y prevención; fomento de la equidad; recursos humanos; excelencia clínica; uso de las nuevas tecnologías; y aumento de la transparencia del sistema). A su vez, estas seis áreas se dividen en 12 estrategias, 41 objetivos y 189 proyectos a realizar, cuya ejecución y consecución implicará una colaboración estable con las Comunidades Autónomas, los profesionales, los pacientes, las entidades locales, las universidades, los centros de investigación, las sociedades científicas y los agentes sociales interesados.
La colaboración con todos estos sectores está en la base del plan, puesto que -como ha explicado la Ministra- se trata de “construir una alianza en pro de la mejora continuada de la calidad de nuestro Sistema Nacional de Salud que tenga impacto y que se sostenga en el tiempo”. De esta forma, el plan no pretende sustituir ni duplicar las numerosas actuaciones que en esta materia están desarrollando ya las Comunidades Autónomas sino, más bien al contrario, poner a su disposición una serie de herramientas e iniciativas para apoyar la labor que están realizando y aunar esfuerzos en la tarea común de mejorar la calidad del sistema sanitario. Por este motivo, el plan prevé la suscripción de acuerdos y convenios y la financiación de experiencias piloto allí donde la competencia de gestión de los servicios sanitarios recae en las Comunidades.
MEDIDAS PARA LA MEJORA DE LA CALIDAD
Los casi 200 proyectos que se incluyen en el plan abarcan todas las áreas del sistema sanitario. Algunos de estos proyectos están ya en fase de realización y se refuerzan tras su inclusión en el plan; otros se encontraban en fase de diseño o en sus primeros pasos y su ejecución se acelera; y la gran mayoría de ellos son nuevos y tratan de abordar retos y desafíos en la calidad de los servicios sanitarios. De esta manera, el plan los integra a todos y los enmarca en un objetivo común.
Uno de los aspectos más destacados del plan, y con mayor incidencia sobre los ciudadanos, tiene relación con la mejora de la seguridad de los pacientes. En esta materia, el plan incluye acciones para aumentar la cultura de seguridad entre los profesionales sanitarios, la publicación del primer Estudio Nacional de Efectos Adversos (ENEAS), la celebración de una Conferencia Internacional sobre Seguridad de los Pacientes o la suscripción de la declaración conjunta con la OMS para impulsar la Alianza Mundial de Seguridad de los Pacientes. Además, se pondrá en marcha un sistema nacional de notificación de efectos adversos y se impulsarán proyectos para implantar prácticas seguras en ocho áreas de especial relevancia (como, por ejemplo, la prevención de los efectos adversos de la anestesia, de las infecciones en los centros sanitarios o de los errores debidos a una incorrecta administración de medicamentos, entre otros).
Vinculado a las cuestiones relativas a seguridad, el plan establece también diversas medidas sobre acreditación y auditoría de los centros sanitarios. Entre otras, se elaborarán diversas normas para fijar los requisitos básicos comunes y las garantías de seguridad y calidad que deben ser cumplidas para la apertura y funcionamiento de los centros sanitarios, así como las condiciones para garantizar la calidad de los centros y servicios de referencia.
El plan incide igualmente en la necesidad de llevar a cabo una evaluación permanente de las tecnologías sanitarias, con el objetivo de que los ciudadanos puedan beneficiarse con la mayor rapidez de los nuevos avances técnicos. Así, se desarrollará un Plan de Evaluación de tecnologías sanitarias para el Sistema Nacional de Salud de acuerdo con las propuestas formuladas por la Agencia de Evaluación de Tecnologías Sanitarias del Instituto de Salud Carlos III y las Agencias de las Comunidades Autónomas. Entre las acciones previstas figura la puesta en marcha de una red de detección e información sobre tecnologías emergentes, la evaluación sistemática del uso apropiado de tecnologías ya introducidas o la extensión de la cultura evaluadora entre clínicos y gerentes mediante acciones formativas específicas.
En el plan se incluyen medidas para reforzar los servicios de sanidad exterior y los sistemas de vigilancia epidemiológica para hacer frente a los riesgos globales con los que el sistema sanitario ha de enfrentarse, como una posible pandemia de gripe aviar. Del mismo modo, se refuerzan las actuaciones de vigilancia y control de la salud ambiental y se detallan medidas de prevención de la salud en ámbitos como la obesidad, el consumo excesivo de alcohol entre los jóvenes o los accidentes domésticos, previendo del mismo modo el impulso de la Atención Primaria en estas tareas.
La atención a los pacientes que sufren enfermedades de alta prevalencia se aborda mediante la elaboración o puesta en marcha durante 2006 y 2007 de las Estrategias de Cáncer, Cardiopatía Isquémica, Diabetes, Salud Mental, Cuidados Paliativos, Accidente Vascular Cerebral y Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica. Asociados a estas estrategias, se elaborarán también guías de práctica clínica y estudios específicos sobre la calidad de vida de pacientes que sufren determinadas enfermedades o han sido sometidos a determinados tratamientos, como los que han recibido un trasplante de órgano sólido, quienes han padecido un accidente cerebrovascular agudo, las pacientes que han sido objeto de mastectomía, quienes han recibido una prótesis de cadera, o los ancianos frágiles con reingresos hospitalarios frecuentes.
Con respecto a las enfermedades raras, se fomentará la investigación sobre estas patologías (con la creación por parte del Instituto de Salud Carlos III de un CIBER destinado a este tema) y se mejorará el diagnóstico precoz, el tratamiento y la asistencia sanitaria a quienes las padecen mediante la designación de los correspondientes servicios y unidades de referencia para el conjunto del Sistema Nacional de Salud.
Otro de los aspectos especialmente sensibles del plan es el relacionado con las actuaciones encaminadas a reducir las inequidades en salud. En este apartado, se concede especial importancia al abordaje de las desigualdades por razón de género (incluyendo no sólo aspectos de salud sexual y reproductiva, sino también temas relacionados con la violencia de género y con la atención sanitaria a las mujeres en las edades maduras de la vida), así como a las que pueden afectar a los grupos más desfavorecidos y en riesgo de exclusión social.
Con respecto a las políticas de recursos humanos, el plan se marca como objetivo la adecuación de las plantillas a las necesidades presentes y futuras de los servicios sanitarios. Para ello, se pondrán en marcha acciones como la elaboración de un estudio sobre las necesidades de especialistas en el SNS o el fortalecimiento de las unidades docentes y del programa de formación de residentes, con becas para formación en centros de alta tecnología o el apoyo a estancias en centros públicos de excelencia.
Por último, el plan detalla el importante impulso que se está realizando en la utilización de las nuevas tecnologías al servicio de los profesionales y de los ciudadanos, con la puesta en marcha de medidas como la historia clínica electrónica, la receta electrónica, la tarjeta sanitaria o el uso de sistemas de cita previa por Internet, telediagnóstico y teleformación. Y también dedica un apartado específico a las acciones destinadas a dotar de mayor transparencia en la información sobre el sistema sanitario, con la creación de un Banco de Datos del SNS, entre otras medidas.
CONVOCATORIA DE LOS PREMIOS A LA CALIDAD
Para impulsar las políticas de calidad y estimular las buenas prácticas de salud, se ha previsto también la convocatoria anual de Premios de Calidad que sirvan pare reconocer a las instituciones, centros, equipos y servicios de salud que se hayan distinguido en la realización de actividades de mejora en la calidad de los servicios ofrecidos a los ciudadanos.
Esta convocatoria contempla las siguientes modalidades:
Premio a la innovación en la mejora global de la calidad asistencial (50.000 euros). Premio a las mejores prácticas clínicas (en tres modalidades, cada una de ellas dotada con 33.000 euros: seguridad de pacientes, efectividad y utilidad de la práctica clínica, y adecuación de los cuidados en cardiopatía isquémica, cáncer y diabetes) Premio a la transparencia en el manejo de la información (50.000 euros). Premios de calidad e igualdad (50.000 euros). Habrá además un premio de especial reconocimiento a toda una trayectoria, sin dotación económica, que podrá ser entregado tanto a nivel individual como institucional. EVALUACIÓN DEL PLAN
Por su propia naturaleza, esta iniciativa va a involucrar de un modo u otro a múltiples actores. Por ello, para asegurar la consecución de los objetivos planteados, el Plan de Calidad será evaluado de forma global y de manera más específica. En cuanto a su impacto global, la evaluación se realizará al término del segundo año de su vigencia y comprenderá encuestas a ciudadanos, pacientes y profesionales. En lo que respecta al desarrollo y los resultados de los objetivos, se realizarán evaluaciones específicas mediante técnicas cualitativas, cuantitativas o mixtas, adaptadas a cada caso.
ENLACE AL PLAN INTEGRO: http://www.msc.es/gabinetePrensa/notaPrensa/pdf/notaPrensa20060323TextoIntegro.pdf
ENLACE A RESUMEN: http://www.msc.es/gabinetePrensa/notaPrensa/pdf/notaPrensa20060323Resumen.pdf
Editado por: (24/Marzo/2006 - 11:08)
|