|
a ver si les gusta n.n
Hoy amanecía un nuevo día en la ciudad de Tokio, los rayitos de luz ya se colaban por las rendijas de la persiana de la habitación de una joven que dormía plácidamente agarrada a su almohada.
La joven giro la cabeza en dirección a la mesilla, en la cual había un bonito despertador, que comenzó a sonar violentamente, cayendo estampado contra el suelo. La joven pegó un brinco de la cama lanzando la almohada por los aires y cayéndole al segundo en la cabeza. Justo después se incorporo y respiro hondo.
Joven: madre mía que manera de comenzar la mañana. /dijo mientras se acurrucaba de nuevo en la cama/
Un rato después.
Niño: KAGOMEEEEEEEEEEEEEEEEEE!!!!
Kagome que se había quedado traspuesta en la cama pegó un bote y rápidamente se quito el pijama lanzándolo al suelo de la habitación.
Kagome: maldita sea otra vez me quedé dormida.
Se puso rápidamente el uniforme, Kagome era una joven de instituto de 15 años, pelo negro, ojos cafés, figura esbelta, con un pecho un poco grande para su edad, y una piel bonita. Tenía un carácter alegre y divertido, pero a la vez perdía muy fácilmente los nervios, era olvidadiza y un poco mala en los estudios, ya que nunca se enteraba de las cosas. Salio corriendo del templo en el que vivía, con una tostada en la boca.
Kagome consiguió llegar al instituto, que estaba a unas cuantas manzanas de su casa, y entrando se encontró con su mejor amiga, Sango. Kagome conoce a Sango desde los doce años, cuando se trasladó al instituto.
Sango era una joven poco mas o menos como Kagome de alta, tenia el pelo castaño y unos ojos cafés, tenia una bonita figura, Sango era una chica decidida, y se hacia respetar muy bien, pero era muy tímida para algunas cosas. Sango era muy buena estudiante, y casi siempre estaba ayudando a Kagome con los estudios.
Kagome: Sango!! /decía entrecortadamente/ vaya parece que hoy tu también te dormiste.
Sango: si… no me sonó el despertador, pero al menos yo no tengo como norma esto de llegar tarde.
Kagome: O////O
Entraron en la clase, y para su asombro aún no había llegado el profesor.
Un chico alto, con ojos marrones, y pelo negro se acerco a ellas.
Chico: vaya Kagome parece que te volviste a dormir.
Kagome: cállate Inuyasha ¬¬, que hoy tuve una horrible mañana.
Inuyasha, era el mejor amigo de Kagome, siempre se estaban peleando, pero ambos se tenían mucho cariño. Inuyasha era un chico muy guapo y popular entre las chicas, tenía un carácter muy fuerte, y se enfadaba con facilidad, le gusta mucho hacer de rabiar a su amiga Kagome, el es tan mal estudiante como Kagome.
Inuyasha: ja! pero si yo se que eres como un oso durmiendo.
Kagome: Inuyasha te vas a tragar tus palabras.
En ese momento entró el profesor y todos se sentaron, Kagome se quedó con las ganas de arrearle un guantazo a Inuyasha, y se sentó refunfuñando, Inuyasha le hizo un guiño y la miro con ua sonrisilla burlona, Kagome estaba que echaba humo.
Al final de la clase, Kagome se levantó en dirección al pupitre de inuyasha, pero en ese momento se le cruzó Miroku.
Miroku era el presidente del consejo de estudiantes de la escuela, era dos años mayor que ella, y siempre había estado muy interesado en Sango, era uno de los más guapos del colegio, y siempre con mucho éxito entre las chicas. Era un joven de pelo corto y negro, con ojos azules, tenía un carácter pasivo, y era bastante bueno con los estudios.
Miroku: oye Kagome, ¿¿as visto a Sango??.
Kagome: ¡apártate! /dijo mientras le daba un empujón/
Bueno espero que les guste dejen sus comentarios por favor.
Hoy amanecía un nuevo día en la ciudad de Tokio, los rayitos de luz ya se colaban por las rendijas de la persiana de la habitación de una joven que dormía plácidamente agarrada a su almohada.
La joven giro la cabeza en dirección a la mesilla, en la cual había un bonito despertador, que comenzó a sonar violentamente, cayendo estampado contra el suelo. La joven pegó un brinco de la cama lanzando la almohada por los aires y cayéndole al segundo en la cabeza. Justo después se incorporo y respiro hondo.
Joven: madre mía que manera de comenzar la mañana. /dijo mientras se acurrucaba de nuevo en la cama/
Un rato después.
Niño: KAGOMEEEEEEEEEEEEEEEEEE!!!!
Kagome que se había quedado traspuesta en la cama pegó un bote y rápidamente se quito el pijama lanzándolo al suelo de la habitación.
Kagome: maldita sea otra vez me quedé dormida.
Se puso rápidamente el uniforme, Kagome era una joven de instituto de 15 años, pelo negro, ojos cafés, figura esbelta, con un pecho un poco grande para su edad, y una piel bonita. Tenía un carácter alegre y divertido, pero a la vez perdía muy fácilmente los nervios, era olvidadiza y un poco mala en los estudios, ya que nunca se enteraba de las cosas. Salio corriendo del templo en el que vivía, con una tostada en la boca.
Kagome consiguió llegar al instituto, que estaba a unas cuantas manzanas de su casa, y entrando se encontró con su mejor amiga, Sango. Kagome conoce a Sango desde los doce años, cuando se trasladó al instituto.
Sango era una joven poco mas o menos como Kagome de alta, tenia el pelo castaño y unos ojos cafés, tenia una bonita figura, Sango era una chica decidida, y se hacia respetar muy bien, pero era muy tímida para algunas cosas. Sango era muy buena estudiante, y casi siempre estaba ayudando a Kagome con los estudios.
Kagome: Sango!! /decía entrecortadamente/ vaya parece que hoy tu también te dormiste.
Sango: si… no me sonó el despertador, pero al menos yo no tengo como norma esto de llegar tarde.
Kagome: O////O
Entraron en la clase, y para su asombro aún no había llegado el profesor.
Un chico alto, con ojos marrones, y pelo negro se acerco a ellas.
Chico: vaya Kagome parece que te volviste a dormir.
Kagome: cállate Inuyasha ¬¬, que hoy tuve una horrible mañana.
Inuyasha, era el mejor amigo de Kagome, siempre se estaban peleando, pero ambos se tenían mucho cariño. Inuyasha era un chico muy guapo y popular entre las chicas, tenía un carácter muy fuerte, y se enfadaba con facilidad, le gusta mucho hacer de rabiar a su amiga Kagome, el es tan mal estudiante como Kagome.
Inuyasha: ja! pero si yo se que eres como un oso durmiendo.
Kagome: Inuyasha te vas a tragar tus palabras.
En ese momento entró el profesor y todos se sentaron, Kagome se quedó con las ganas de arrearle un guantazo a Inuyasha, y se sentó refunfuñando, Inuyasha le hizo un guiño y la miro con ua sonrisilla burlona, Kagome estaba que echaba humo.
Al final de la clase, Kagome se levantó en dirección al pupitre de inuyasha, pero en ese momento se le cruzó Miroku.
Miroku era el presidente del consejo de estudiantes de la escuela, era dos años mayor que ella, y siempre había estado muy interesado en Sango, era uno de los más guapos del colegio, y siempre con mucho éxito entre las chicas. Era un joven de pelo corto y negro, con ojos azules, tenía un carácter pasivo, y era bastante bueno con los estudios.
Miroku: oye Kagome, ¿¿as visto a Sango??.
Kagome: ¡apártate! /dijo mientras le daba un empujón/
Bueno espero que les guste dejen sus comentarios por favor.
Hoy amanecía un nuevo día en la ciudad de Tokio, los rayitos de luz ya se colaban por las rendijas de la persiana de la habitación de una joven que dormía plácidamente agarrada a su almohada.
La joven giro la cabeza en dirección a la mesilla, en la cual había un bonito despertador, que comenzó a sonar violentamente, cayendo estampado contra el suelo. La joven pegó un brinco de la cama lanzando la almohada por los aires y cayéndole al segundo en la cabeza. Justo después se incorporo y respiro hondo.
Joven: madre mía que manera de comenzar la mañana. /dijo mientras se acurrucaba de nuevo en la cama/
Un rato después.
Niño: KAGOMEEEEEEEEEEEEEEEEEE!!!!
Kagome que se había quedado traspuesta en la cama pegó un bote y rápidamente se quito el pijama lanzándolo al suelo de la habitación.
Kagome: maldita sea otra vez me quedé dormida.
Se puso rápidamente el uniforme, Kagome era una joven de instituto de 15 años, pelo negro, ojos cafés, figura esbelta, con un pecho un poco grande para su edad, y una piel bonita. Tenía un carácter alegre y divertido, pero a la vez perdía muy fácilmente los nervios, era olvidadiza y un poco mala en los estudios, ya que nunca se enteraba de las cosas. Salio corriendo del templo en el que vivía, con una tostada en la boca.
Kagome consiguió llegar al instituto, que estaba a unas cuantas manzanas de su casa, y entrando se encontró con su mejor amiga, Sango. Kagome conoce a Sango desde los doce años, cuando se trasladó al instituto.
Sango era una joven poco mas o menos como Kagome de alta, tenia el pelo castaño y unos ojos cafés, tenia una bonita figura, Sango era una chica decidida, y se hacia respetar muy bien, pero era muy tímida para algunas cosas. Sango era muy buena estudiante, y casi siempre estaba ayudando a Kagome con los estudios.
Kagome: Sango!! /decía entrecortadamente/ vaya parece que hoy tu también te dormiste.
Sango: si… no me sonó el despertador, pero al menos yo no tengo como norma esto de llegar tarde.
Kagome: O////O
Entraron en la clase, y para su asombro aún no había llegado el profesor.
Un chico alto, con ojos marrones, y pelo negro se acerco a ellas.
Chico: vaya Kagome parece que te volviste a dormir.
Kagome: cállate Inuyasha ¬¬, que hoy tuve una horrible mañana.
Inuyasha, era el mejor amigo de Kagome, siempre se estaban peleando, pero ambos se tenían mucho cariño. Inuyasha era un chico muy guapo y popular entre las chicas, tenía un carácter muy fuerte, y se enfadaba con facilidad, le gusta mucho hacer de rabiar a su amiga Kagome, el es tan mal estudiante como Kagome.
Inuyasha: ja! pero si yo se que eres como un oso durmiendo.
Kagome: Inuyasha te vas a tragar tus palabras.
En ese momento entró el profesor y todos se sentaron, Kagome se quedó con las ganas de arrearle un guantazo a Inuyasha, y se sentó refunfuñando, Inuyasha le hizo un guiño y la miro con ua sonrisilla burlona, Kagome estaba que echaba humo.
Al final de la clase, Kagome se levantó en dirección al pupitre de inuyasha, pero en ese momento se le cruzó Miroku.
Miroku era el presidente del consejo de estudiantes de la escuela, era dos años mayor que ella, y siempre había estado muy interesado en Sango, era uno de los más guapos del colegio, y siempre con mucho éxito entre las chicas. Era un joven de pelo corto y negro, con ojos azules, tenía un carácter pasivo, y era bastante bueno con los estudios.
Miroku: oye Kagome, ¿¿as visto a Sango??.
Kagome: ¡apártate! /dijo mientras le daba un empujón/
Bueno espero queles guste dejen sus comentarios por favor.
Att:w Clh0e-ChAn w
|