|
Hola, Irisae,
Si sigues conviviendo con una persona por la que nada sientes, salvo amistad, eres estúpida.
Si, por casualidad, so pretexto de que tu hija lo adora, se te ocurre seguir cohabitando con él a pesar de no desearlo, no mateniendo relaciones íntimas, lo cual implica hacerlo con otro(s) fuera de ese domicilio, eres doblemente estúpida.
Porque, en el primer caso, estarías entregando tu cuerpo a un hombre sin desear hacerlo, lo cual, en español, tiene un nombre: prostituirse. Y, pregunto yo, ¿Por qué habrías de hacerlo?
En el segundo caso, estarías engañando a tu propia hija, al hacerle creer que sigues siendo pareja de ese hombre al que ella adora. Además, saldrías de esa casa para encontrarte con uno o más varones y así poder mantener los encuentros sexuales que te pudieran apetecer, convirtiéndote de esa forma en una mujer infiel, puesto que estarías viviendo en pareja. ¿A eso llamas tú "aguantar muchas cosas"? Yo prefiero calificarlo de otro modo: ser una cobarde.
Porque si crees hacer un favor a tu hija, pensando que al permanecer junto a ese hombre la favoreces, te estás equivocando de pleno. Tu hija te necesita a ti, su madre, y también necesita a ese hombre, su padre no biológico, pero lo que no necesita en absoluto es que se le mienta, que se la pretenda engañar, haciéndole creer lo que no es: ella podrá seguir viendo y adorando a ese hombre, incluso si marcháis de esa casa, ¿o tú te opondrías a ello? Porque en tal caso, el problema de tu hija, no sería él, sino tú.
Tu hija no ha de ser nunca razón para permanecer junto a un hombre. Sin duda en el momento le dolerá, no lo entenderá, pero tiempo sobrado tendrás para explicárselo y que ello lo asimile y comprenda. Es una de tus funciones, comunicar con tu hija y lograr que entienda lo que a su alrededor ocurre y la afecta.
Fuera de eso, lo que hagas o dejes de hacer una vez separada de ese hombre, ni me incumbe ni me interesa.
Suerte. Un saludo.
Nikos.
|