|
Te comento mi experiencia.
Primero te dilatan, como de costumbre. Después te examinan con uno de los múltiples aparatos que tiene con luces, te ponen una vía con un gotero según estás ahí sentado mientras el oftalmólogo te mira los ojos y eso es todo. Ves una luz, como con todo este tipo de aparatos y, de vez en cuando, cuando el contraste empiece a llegar al ojo, verás el flash según te van haciendo fotos.
En algunos sitios te hacen ir en ayunas y en otros no, supongo que es porque algunos pocos pacientes pueden sentir naúseas, como siempre que te inyectan cualquier cosa. Durante unas horas puede que te parezca que la piel tiene un leve tono amarillento y lo que a mí por lo menos me llamó mucho la atención fue que la orina era completamente amarilla fosforito.
Respecto a los riesgos, son los que figuran en el consentimiento que habrá firmado tu madre, básicamente que tengas algún tipo de reacción alérgica al contraste, en tal caso, detendrían la introducción del contraste. En mi caso, aparte del´oftalmólogo había permanentemente junto a mí una enfermera que vigilaba el goteo y no noté absolutamente ninguna reacción de ningún tipo ni en ese momento ni después.
Un saludo y tranquila, que es una prueba muy sencilla y rápida y luego tendréis una foto a color ampliada del interior del ojo, algo que no se ve todos los días.
|