Dolor por mi pueblo
Pastor: Héctor Sanabria Aranzáles
Es bastante sorprendente, como en el día actual estamos afectados por tantos problemas de índole social, y no solo en mi amada Colombia; estuve visitando esta semana a la hermana republica de Venezuela, y los problemas sociales son iguales o tal vez peores; y la pregunta del millón es, donde está la iglesia de Cristo frente a esta situación?
Vemos como los profetas del antiguo testamento sintieron suyo el dolor de su pueblo, en esta ocasión veamos como Nehemías enfrenta una grave crisis de Jerusalén y su ciudad natal:
Nehemías Capitulo 1
1:1 Palabras de Nehemías hijo de Hacalías. Aconteció en el mes de Quisleu, en el año veinte, estando yo en Susa, capital del reino, 1:2 que vino Hanani, uno de mis hermanos, con algunos varones de Judá, y les pregunté por los judíos que habían escapado, que habían quedado de la cautividad, y por Jerusalén. 1:3 Y me dijeron: El remanente, los que quedaron de la cautividad, allí en la provincia, están en gran mal y afrenta, y el muro de Jerusalén derribado, y sus puertas quemadas a fuego. 1:4 Cuando oí estas palabras me senté y lloré, e hice duelo por algunos días, y ayuné y oré delante del Dios de los cielos. 1:5 Y dije: Te ruego, oh Jehová, Dios de los cielos, fuerte, grande y temible, que guarda el pacto y la misericordia a los que le aman y guardan sus mandamientos; 1:6 esté ahora atento tu oído y abiertos tus ojos para oír la oración de tu siervo, que hago ahora delante de ti día y noche, por los hijos de Israel tus siervos; y confieso los pecados de los hijos de Israel que hemos cometido contra ti; sí, yo y la casa de mi padre hemos pecado. 1:7 En extremo nos hemos corrompido contra ti, y no hemos guardado los mandamientos, estatutos y preceptos que diste a Moisés tu siervo. 1:8 Acuérdate ahora de la palabra que diste a Moisés tu siervo, diciendo: Si vosotros pecareis, yo os dispersaré por los pueblos; 1:9 pero si os volviereis a mí, y guardareis mis mandamientos, y los pusiereis por obra, aunque vuestra dispersión fuere hasta el extremo de los cielos, de allí os recogeré, y os traeré al lugar que escogí para hacer habitar allí mi nombre. 1:10 Ellos, pues, son tus siervos y tu pueblo, los cuales redimiste con tu gran poder, y con tu mano poderosa. 1:11 Te ruego, oh Jehová, esté ahora atento tu oído a la oración de tu siervo, y a la oración de tus siervos, quienes desean reverenciar tu nombre; concede ahora buen éxito a tu siervo, y dale gracia delante de aquel varón. Porque yo servía de copero al rey.
Se encuentra que Nehemías está lejos de su pueblo, pero al preguntarle a su hermano Hanani por los judíos y por la ciudad, recibe malas noticias, se entera de que los habitantes están muy mal, y afectados por la crisis, la ciudad está en ruinas, al parecer no hay esperanza para este pueblo, y Nehemías recibe la noticia con mucho dolor, pero no se quedó con el dolor y menos criticar o juzgar al pueblo, miremos en los versículos 4 al 9, siete cosas primordiales que hace Nehemías y que es necesario que nosotros como verdaderos hijos del Dios de nuestra nación, o nuestra sociedad hagamos:
1:4 Cuando oí estas palabras me senté y lloré, e hice duelo por algunos días, y ayuné y oré delante del Dios de los cielos.
1:5 Y dije: Te ruego, oh Jehová, Dios de los cielos, fuerte, grande y temible, que guarda el pacto y la misericordia a los que le aman y guardan sus mandamientos; 1:6 esté ahora atento tu oído y abiertos tus ojos para oír la oración de tu siervo, que hago ahora delante de ti día y noche, por los hijos de Israel tus siervos; y confieso los pecados de los hijos de Israel que hemos cometido contra ti; sí, yo y la casa de mi padre hemos pecado. 1:7 En extremo nos hemos corrompido contra ti, y no hemos guardado los mandamientos, estatutos y preceptos que diste a Moisés tu siervo. 1:8 Acuérdate ahora de la palabra que diste a Moisés tu siervo, diciendo: Si vosotros pecareis, yo os dispersaré por los pueblos; 1:9 pero si os volviereis a mí, y guardareis mis mandamientos, y los pusiereis por obra, aunque vuestra dispersión fuere hasta el extremo de los cielos, de allí os recogeré, y os traeré al lugar que escogí para hacer habitar allí mi nombre.
1- me senté: Nehemías cuando dice que se sentó es meditar, el porque de esta situación que pasó y cual fue la raíz de este sufrimiento de su pueblo, te pregunto hemos meditado que ha producido la crisis de nuestra sociedad?, cual fue el pecado que trajo el dolor a nuestro pueblo?.
2- Lloré: Nehemías hace suyo el dolor de sus compatriotas, hace suya la aflicción de su pueblo; tu y yo estamos sintiendo la aflicción que se desarrolla en nuestra sociedad, aflicción política, aflicción de orden público, aflicción de salud, aflicción económica, etc.
3- Hice duelo: El duelo o luto nos trae recuerdos de la persona que ha dejado ese vacío, pero en este caso Nehemías está recordando como era la ciudad en otros tiempos, como era la condición de la sociedad; recordemos los tiempos de gloria de nuestra nación, de nuestra sociedad, de nuestro pueblo,
4- Ayuné: ayunar aflige la carne, pero fortalece el espíritu y nos lleva a hacer guerra espiritual por nuestra patria, por nuestro pueblo. Ayunar es apartarnos para el Señor, y entregar las cargas de opresión a Dios, entreguemos las cargas de nuestra nación al Cristo que puede cambiar el destino de la ciudad.
5- Oré: orar es hablar con Dios, háblale a Dios y dile que tu ciudad, tu país, la sociedad necesitan de su mano poderosa.
6- Confesar los pecados del pueblo: versículo 6 y 7, Nehemias confiesa los pecados de su pueblo, y pide perdón por su ciudad, confesemos los pecados primero de nuestra condición como cristianos, y de nuestra sociedad.
7- Reclama las promesas del Señor para su ciudad, Dios ha dado promesa a nuestra tierra 2ª Crónicas 7:14, Isaías 62:8, recordemos estas y otras promesas de bendición hoy tu país y mi país necesitan de los Nehemías actuales.
En el día actual encontramos grande afrenta en nuestra sociedad, en nuestro país vivimos un mundo de dolor, y aflicción, viene a mi mente el comentario que hacía un hermano en una ocasión diciendo que “aunque estemos en un país de crisis, a nosotros no nos debe afectar las crisis, pues nuestro Dios no es un dios de crisis” esto parecería cierto, pero si no me afectan las situaciones de angustia de mi país o de mi sociedad, esto quiere decir que ya hemos perdido la sensibilidad de corazón que debe caracterizar al cristiano, bíblicamente desde los profetas, hasta el nuevo testamento encontramos a la iglesia intercediendo. Hoy es un llamado a clamar por nuestra patria, por nuestra ciudad, por nuestra sociedad, donde quiera que nos encontremos, los problemas sociales, los vivimos en todas partes, en Colombia, en Venezuela, en Argentina, donde quiera que nos encontremos, día a día, al mirar en la mañana los diarios del periódico, al escuchar las noticias de la radio, o ver en la televisión, las noticias nos tiene que doler.
Cuando escuchamos que un bebé de escasas horas de nacido es abandonado en una calle o un basurero, como lo hemos escuchado, nos da dolor.
Cuando escuchamos de la corrupción en los altos mandos, nos tiene que doler.
Cuando escuchamos de los crímenes y delitos atroces en contra de la humanidad, nos tiene que doler.
Nehemías sufrió por el mal que estaba viviendo Jerusalén, y por el dolor de los habitantes de aquella ciudad, presentemos el dolor de nuestra sociedad, como si fuera el nuestro y Dios se inclinará por tu ciudad, por tu nación.
Cuanto hace que no hacemos guerra espiritual por nuestra ciudad? Cuanto hace que no pedimos perdón por nuestros gobernantes? Hay una nueva esperanza de vida para tu ciudad, para tu nación, si tan solo la iglesia se une en un solo clamor por la necesidad del pueblo.
Hoy es el día de meditar, llorar, hacer duelo por tu sociedad, ayunar, orar, confesar los pecados de tu pueblo y reclamar las bendiciones para la sociedad,
Basta ya de criticar y juzgar a quienes protagonizan lo episodios de dolor en la ciudad, o en la nación, dice la Biblia que debemos orar por los que están en eminencia Iglesia únete en oración y clamor y gemir y Dios nos dará la victoria.
Es nuestra invitación para que nos envies tus peticiones, i en la oración intersesora de la iglesia estaremos orando por ti, algunos ya lo han hecho, y no agrada orar por nuestros hermanos, al igual cuando han llegado los testimonios y comentarios de lo que Dios está haciendo a travez de este ministerio. es una gran bendicion.
Iglesia Cristiana
FUENTE DE BENDICION
Calle 70C sur #87A19 Bosa La Independencia
Celular: (571) 312 5769914 301 2365036
Bogotá colombia Reuniones: Domingo 11:00 am
|