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Lamento decir que discrepo de ti en lo que dices, pero así es no obstante.
Una de las cosas que permite que una pareja sea fuerte, duradera, feliz, es el hecho de que ambos miembros de la misma ceden parcialmente, se hacen concesiones el uno al otro. Tomando ese ejemplo que tú consideras extremo, del hombre de 60 y la mujer de 20, o viceversa, él, para hacerla feliz, por verla sonreír, porque la quiere, no tendrá el menor inconveniente en hacer aquello que a ella le apetezca, y ella hará otro tanto con él. Eso es amor, eso es una pareja, lo demás es estar juntos para darle gusto al cuerpo, nada más. Y para eso no es necesario estar en pareja.
Cuando tú hablas de diferentes etapas de la vida, poniendo ejemplos de edades, de diferencias de edad entre los miembros de una pareja, te olvidas de algo esencial: la experiencia de vida de cada uno de ellos. Porque un hombre y una mujer pueden tener edades más o menos similares, mas sin embargo acumular cada uno de ellos un número de experiencias totalmente distinto.
Cuando hablo de experiencias, no me refiero obviamente a encuentros sexuales únicamente, sino a vivencias de todo tipo, excelentes, buenas, regulares, malas y pésimas.
Por ponerte un ejemplo, y sin entrar en detalles por no ser el lugar adecuado para ello, yo mismo, con 25 años de edad, acumulaba más experiencia de vida que el 99,9% de los hombres de 45 años. Siguiendo lo que tú pareces considerar correcto, a los 25 yo hubiera debido relacionarme con chicas de entre 15 y 35 años (10 años menores o 10 años mayores que yo), cosa imposible, obviamente, pues no iba a liarme con chiquillas como comprenderás, pero sin embargo sí me podía enrollar con mujeres de 40 años. ¿Acaso no debía hacerlo porque podían, por edad, haberme parido? Me parece una completa tontería. ¿Era acaso preferible que me liara con chicas de 18-20 años, que apenas estaban empezando a vivir y a las que daba un millón de vueltas en cualquier aspecto? Salvo alguna rara excepción, ¿qué intereses comunes podíamos tener una chica así y yo? Te lo diré: NINGUNO.
Una pareja necesita comunicar y compartir, y ¿qué pueden compartir dos personas, una de las cuales ha vivido muchísimo y la otra apenas nada? Muy poca cosa, por no decir que nada. En temas irrelevantes, es evidentes que su comunicación será óptima, pero ¿qué ocurrirá cuando se presente el menor problema? Una de ellas no sabrá ni como afrontarlo, mientras que la otra, que ya ha superado multitud de obstáculos, lo verá como una barrera más a saltar. Que esto ocurra de vez en cuando, es estupendo, pero que siempre sea la misma persona quien aporte las ideas, las soluciones, mientras que la otra es una especie de alumna, termina por convertirse en algo así como Batman y Robin, maestro-aprendiz, progenitor-hijo, y eso no es nada bueno para el bienestar de una pareja.
Por eso reitero lo dicho en mi anterior mensaje: la edad no importa, sino las personas.
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