La peligrosa dulzura
Hay cerca de 143 millones de personas con diabetes en todo el mundo. Está previsto que esta cifra se eleve a 300 millones para el año 2025.
Una de las enfermedades más comunes en los seres humanos es la diabetes, después de la obesidad y enfermedades de la tiroides. La Organización Mundial de la Salud define a la diabetes como un estado de hiperglucemia crónica producido por diversos factores genéticos y alimenticios, entre otros. La hormona llamada insulina, secretada por las células Beta del páncreas, es el principal regulador de la concentración del azúcar en la sangre. Cuando esta hormona no se produce eficientemente la concentración de azúcar en la sangre se incrementa, ocasionando un sinnúmero de trastornos.
Así pues, la enfermedad es causada por el elevado nivel de azúcar (glucosa) que circula en la sangre y la disminución o aprovechamiento de las misma por el organismo, y por consecuencia una reducción en la secreción de insulina por el páncreas.
Las cantidades de glucosa bajas se llama hipoglucemia, y es cuando el nivel de azúcar es menor que 55 miligramos. La hiperglucemia, un alto valor y anormal de glucosa, se considera a partir de los 130 miligramos.
Estudios científicos de gran prestigio internacional han demostrado que mantener el nivel de azúcar dentro de la normalidad, desde el inicio de la enfermedad y de forma sostenida, previene complicaciones a largo plazo.
Hay dos tipos de diabetes. El primer tipo aparece en la juventud y afecta principalmente a los niños. Empieza de manera brusca, y como éstos no producen la insulina necesaria, por lo general dependen de ella; se caracteriza porque el individuo posee bastantes anticuerpos. En algunos casos su inicio es por antecedente y herencia familiar, en ocasiones tiene asociación con otras enfermedades.
La diabetes Tipo II habitualmente se presenta después de los 30 años, principalmente en mujeres, y se inicia de forma lenta o progresiva. Hay aumento de la masa muscular y pueden llegar fácilmente a la obesidad. A diferencia de la diabetes tipo I, se encuentra un exceso de insulina en la sangre y no hay dependencia de ella, pero por lo general se cuenta con pocos anticuerpos. Casi siempre es por herencia familiar, y con frecuencia hay asociación con otras enfermedades.
La importancia en el tratamiento de cualquier tipo de diabetes se basa principalmente en los cuidados y cumplimiento de una dieta balanceada en carbohidratos, proteínas y grasas.
Se recomienda que consuma mucha fibra (OMNILIFE), así como nopales, zanahorias, cereales integrales, frutas y verduras, que también aportan gran cantidad de fibra. El ejercicio diario está recomendado, como mínimo 30 minutos, dependiendo de la edad y posibilidades de cada persona; y recuerde, mejora su calidad de vida si conoce más acerca de la enfermedad y sus condiciones.
Una enfermedad de peso
El obeso debe de bajar de peso para poder controlar su diabetes. La Gymnema, contenida en el producto D V de Omnilife, tiene propiedades hipoglucemiantes, es decir, reduce el azúcar en la sangre. Esta planta ha sido empleada desde la antigüedad en medicinas tradicionales como la ayurvédica (de la India) para tratar diversas afecciones. En la actualidad ensayos farmacológicos y clínicos permiten atribuirle propiedades hipoglucemiantes a hipocolesterolemiantes a las hojas y las raíces de la planta, consideradas como las partes medicinalmente activas.
El ácido gymnémico, el componente activo, se extrae de las hojas de Gymnema Silvestre y se utiliza como potente agente antidiabético, ya que hace descender los niveles anormalmente elevados de azúcar en la sangre.
¿La conoce?
La diabetes es una enfermedad que se presenta cuando la concentración de azúcar en la sangre es elevada.
La diabetes más frecuente en los adultos es la Tipo II. La diabetes Tipo I se presenta en niños.
Uno de los síntomas de la diabetes es la necesidad exagerada de orinar, como seis o más veces al día, pues de esta manera se expulsa el azúcar sobrante.
El diabético se vuelve irritable y siente mucha fatiga, debilidad y agotamiento; mucha hambre y una imperiosa necesidad de tomar azúcar. Se presenta también polidipsia (mucha sed).
La vista es afectada: se puede presentar glaucoma (alta presión en el ojo), desprendimiento parcial de la retina, hemorragias, micro aneurismas (arterias que se inflan) y cataratas.
Existe una alta predisposición a heredar la diabetes, sobre todo en las personas obesas.
Insulina y cromo
El cromo es un benéfico minera. En forma de Polinicotinato de Cromo se convierte en un elemento determinante que interviene mucho en el metabolismo del azúcar, junto con la insulina, ya que, dentro de la sangre, convierten a los carbohidratos, las grasas y algunas proteínas en energía.
La insulina, con la ayuda del cromo, se “asegura” que los azúcares sean utilizados por la célula, además de transformarlos en glucógeno para ser almacenado por el hígado y los músculos, donde puede ser utilizado por atletas, quienes necesitan energía adicional.
Ha sido comprobado que el cromo aumenta sustancialmente los tejidos musculares y disminuye las grasas del cuerpo. Se ha demostrado que al consumir cromo, la insulina realiza su función con mucha mayor eficiencia, bajando así las necesidades de insulina en el cuerpo.
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Popularidad necesaria
Todas las células del cuerpo requieren de energía para mantener las funciones vitales, como son los latidos del corazón, movimientos digestivos o la respiración, entre muchos otros.
La glucosa es la principal fuente de energía para el cuerpo humano. Por eso decimos que es popular y necesaria. Ahora, para que la glucosa (un tipo de azúcar simple) llegue a las células, necesita de la insulina, una hormona que es producida por el páncreas.
La función de la insulina es ayudar a la glucosa a entrar a las células de los músculos, el hígado y el tejido adiposo y fijarla allí, como reserva. Posteriormente, esta glucosa puede ser utilizada, en forma inmediata, por otros órganos que no tienen la facilidad para almacenarla.
Lo que sucede en el diabético es que el páncreas no funciona adecuadamente y, por lo tanto, no produce la insulina de la calidad y cantidad que se requiere.
Si la glucosa no puede entrara a las células de los tejidos, se produce una gran concentración de ella en la sangre. Aquí empiezan los problemas, pues entonces los tejidos no tienen la energía suficiente para funcionar bien y se produce el debilitamiento de la persona.
Y es que, aunque la persona tiene suficiente glucosa en la sangre, ésta no es aprovechada por el cuerpo.