AMAR ES COMPLICADO

Foro para opinar, hablar y conversar sobre la obra musical de este querido músico chileno... ADELANTE!!!

AMAR ES COMPLICADO
De hace dos años
* E-mail:
* Password:
Registrarse Presentación Miembros Imágenes
¿Has olvidado tu Password?

Lista de mensajes
Autor Mensaje
Marielita
 
Mensajes: 50
Registrado: Diciembre/2005
Estado: Off-line
Grupo: Administrador del foro
 
 
  Entrevista de hace dos años 27/Diciembre/2005 - 17:13

Una nota que salió en www.fancymusic.com

Chicos y chicas, que tengan un Feliz año Nuevo!!!

UN VIAJE POR LA HISTORIA DE CLAUDIO NAREA (Por Rodrigo Carvajal U.)

18 de diciembre de 2003


Luego de su viaje a Perú y mientras planea lo que será su futuro discográfico, el ex guitarrista de Los Prisioneros hizo un alto en el camino y conversó con FancyMusic.com. En este diálogo pudimos conocer algo más de quien fuera el fundador de una de las bandas más influyentes del país y que actualmente saca cuentas alegres de una carrera que, quizás como nunca antes, se ve con un promisorio porvenir... Señores, éste es Claudio Narea.

Ya han pasado tres meses desde su salida de Los Prisioneros y el nombre de Claudio Narea se ha mantenido presente en la memoria de los fans y los medios de comunicación. Claro, nuevamente el guitarrista está afuera del grupo y muchos rumores han comenzado a circular en torno a su persona, sobre todo, referente a su futuro musical... Y cómo no, si se avizora un exitoso camino por recorrer, ya sea solista o formando una nueva agrupación que, seguramente, contará con más apoyo que sus inicios en solitario, a principios de los ’90 con Profetas y Frenéticos. Pero más allá de todas las conjeturas que podamos hacer sobre la persona de este guitarrista nacional, pocas veces nos hemos detenido a conocer su lado más íntimo, dejando de lado los cuentos, mitos y ‘pelambres’ que constantemente han asediado al trío sanmiguelino.

Por ello, FancyMusic conversó en exclusiva con Claudio Narea, quien no sólo habló de su salida del grupo, sino que también rememoró sus tiempos junto a la banda Profetas y Frenéticos, sus inicios en solitario, sus gustos musicales y por supuesto, su actual predilección por guitarras Ibanez.

Así, en primer lugar, se encarga de desmentir cualquier rumor sobre su presente musical que lo ligaba al grupo Los Bunkers o a una probable agrupación junto a sus hijos: “He estado guitarreando con ese grupo, tocando con mis hijos y probando algunas melodías nuevas, pero no estoy grabando un nuevo disco y tampoco estoy apurado con eso”. Claro, por estos días Claudio está en un proceso de descanso y cerrando el capítulo junto a Los Prisioneros y qué mejor que hacerlo con música. Así fue como el mes pasado viajó a Perú, invitado por Líbido, con quienes compartió el escenario en una de las actuaciones de este grupo en Lima: “Estuvo muy bueno, toqué dos temas con ellos y canté una canción de mi disco solista, ‘Amar es Complicado’. Fue excelente, había como 7 mil personas... creo que cuando canté fue un buen momento”.

Los Prisioneros en el pasado

Cuéntanos ¿Cómo ha sido esta etapa post Los Prisioneros?
“Cuando me fui del grupo no podía saber lo que iba a pasar, fue un período bastante triste y empezaron a pasar cosas que no imaginaba, como el apoyo del público y todo eso. Aparte que tampoco ha pasado nada excepcional, porque yo salí de la banda y para mí se acabaron Los Prisioneros definitivamente, o sea, no hay posibilidad de que hagamos algo en el futuro. Ahora ya está superado y no es tema de conversación en mi familia ni con mis amigos”.

¿Te sentías cómodo tocando temas como ‘Ultraderecha’?
“Esa es la canción más parecida a lo viejo de Los Prisioneros; era de los pocos temas que se podía guitarrear y, en este sentido, se me hacía más cómodo que otras”.

Te lo pregunto porque tienes un perfil más rockanrollero que el resto del grupo...

“Igual mis gustos son bastante amplios, por lo que puedo disfrutar con algo que tenga bases programadas. Pero es que tampoco tocamos mucho del último disco, entonces prefiero guardarme comentarios musicales de esa producción, pero ‘Ultraderecha’ me hacía sentir mejor que otras canciones que ni siquiera llegamos a interpretar. Era como un jingle de publicidad, era más light que las composiciones antiguas, pero tenía algo que la emparentaba con ellas”.

¿Esperabas participar más en la composición del último disco de Los Prisioneros?
Yo esperaba que el disco fuera bueno, más allá de que haya sido compuesto completamente por el Jorge o yo en parte. Antes me sentía muy cómodo con sus canciones y ahora no, eso fue lo que pasó. Yo no aspiraba, necesariamente, a tener más representación, me acomoda haber escrito media canción, como también lo habría sido hacer 2 ó 3 temas.

¿Cómo fue el proceso de composición de esa media canción?
Hice el tema completo (‘Canción del Trabajo’), que era cantado y tenía una letra que decía más o menos lo mismo que dijo después con distintas palabras, pero igual le faltaba algo. Se la mostré a Jorge y me dijo que estaba bien, pero que él la habría hecho hablada, entonces la trabajamos. Ocupó algunas frases de mi letra y le hizo otra, por lo que encontré que rescató perfectamente el sentido de lo que yo quería decir con mi canción. Después vimos el estribillo y algunas alternativas melódicas; las primeras líneas las escribí yo y el remate es de él. Los arreglos son casi todos míos, la batería, los ritmos, los teclados, la guitarra, el bajo, de hecho éste lo toqué yo. Jorge aportó una visión desde fuera y creo que ese corte quedó buena por esa razón, hubo diálogo y eso hizo que el tema creciera, porque en los otros no hubo casi nada de conversación.

El descanso antes del futuro
En entrevistas anteriores, Claudio había señalado su desencanto de estar en un escenario con malas condiciones de amplificación o escasa concurrencia. Asimismo, poco a poco ha superado el hecho de constituirse en la principal atracción de una puesta en escena, pues en sus anteriores participaciones siempre contó con una banda y un cantante que, finalmente, se llevaban todo el protagonismo: “La música me gusta, pero estar arriba del escenario es algo de lo que aún no me he hecho fanático. Es cierto que viví una etapa, cuando estaba solo y con los Profetas y Frenéticos donde me desgasté por el hecho de ensayar mucho, tocar y no recibir el dinero suficiente”.

De esta manera, cuando editó su trabajo en solitario, ya no quedaban ganas de mostrarlo en vivo: “Lo quería sacar de todas formas, pero presentarlo significaba entusiasmarse de nuevo, ensayar y perder energía, mientras que el dinero que habría entrado por ponerle tanto amor y ganas, iba a ser miserable, entonces decidí que no iba a tocar. O sea, si el disco hubiese sido un exitazo, cosa que era bien difícil, hubiera tocado porque sabía que iba a haber público y todo eso, pero también es un círculo vicioso porque en la medida que no le ponía empeño para que fuera conocido, no iba a resultar”.

Éstas son dos de las etapas importantes que han marcado la trayectoria de Claudio, pero no solamente le ha tocado pasar zozobras, pues en su último período con Los Prisioneros vivió absolutamente lo opuesto, con giras masivas, éxito de ventas y un sonido a elección de los músicos. Eso ya ha quedado atrás y actualmente se encuentra en un período que él mismo califica como de ‘descanso’ a la espera de lo que vendrá: “Veo con optimismo el asunto, puedo firmar con un sello, tener una campaña de promoción, tiempo para hacer canciones y grabarlas con calidad y tal vez, si todo va bien, poder tocar en varios lados y fuera de Chile... Se abren mucho más las posibilidades ahora que en mi etapa de los ’90, pero es verdad, no estoy enviciado con el escenario”.

Y ¿Cómo ves esta nueva etapa que inicias?
“Voy a tener que ponerme las pilas con algo que no me acomoda y que ahora estoy tratando de que me guste, que es el asunto de ser el protagonista, porque yo en Los Prisioneros estaba cómodo en mi papel de segundo o tercero, sin tanto protagonismo. En los Profetas también era algo así, porque estaba el cantante, Lucho o Claxon. Yo, claro, dirigía las cosas desde atrás, prácticamente no cantaba y me sentía mejor en ese papel, sin estar en medio del escenario, algo que voy a tener que hacer ahora”.

¿Crees que ahora estás en un mejor pie que antes para enfrentar lo que viene?
Sí, llevo casi tres meses fuera de Los Prisioneros y siento que las condiciones están dadas y, de hecho, me siento mucho mejor que en la banda. Poder hacer un disco a mi pinta es fuerte, o sea, bajo mi dirección con el respaldo de un sello y tal vez, del público, porque hay mucha gente que le gustaba los Profetas. A lo mejor tiene sentido tocar canciones de esa etapa y combinarlas con mi disco solista y el nuevo que voy a hacer... yo lo veo bien.

Profeta en solitario
Por estos días, el Sello Alerce está finiquitando los detalles para una re-edición del primer álbum de Profetas y Frenéticos, con nuevo arte y canciones rescatadas de su segundo trabajo: “Cuando aún no me había salido de Los Prisioneros me llamaron de la Feria del Disco para comentarme que el trabajo iba a ser reeditado. Yo no sabía nada, así que llamé a Alerce para ver qué pasaba. Lo conversamos, vimos nuevas fotos, corregimos las letras y mejoramos la presentación del álbum. Además, incluimos dos temas del segundo disco, porque como está descatalogado, quería rescatar algo de él. Justo coincidió con mi alejamiento de Los Prisioneros”.

 

¿Tal vez los Profetas fue una banda incomprendida en el medio nacional?
Creo que en esa época no pasaba mucho con ninguna banda. Nosotros siempre andábamos al revés, llegábamos tarde a todo... no sé si fue incomprendida, fue un momento difícil, porque en ese tiempo tocábamos con La Ley, por ejemplo, y en público nos iba mejor. Actuábamos con Lucybell y también teníamos buena llegada con la gente, lo que pasó es que en ese tiempo no pasaba nada con nadie. Con Los Tres cambió la cosa un poco después, pero no había gran movimiento... ahí salimos nosotros y más encima teníamos un problema de déficit presupuestario que era demasiado, entonces todo costaba una enormidad.

Pasando a tu etapa en solitario... ¿Cómo fue tener todo bajo tus órdenes?
Me gustó, pero tampoco era todo bajo mi mando, porque igual pedía opiniones al resto... daba algunas sugerencias, pero finalmente el que decidía era el músico. A mí me acomoda dirigir y me gusta hacerlo, pero como no toqué en vivo presentando mi disco solista, es distinto. Nos presentamos sólo una vez, interpretando dos temas en un beneficio en el Teatro Monumental... y eso sería todo lo que hice en vivo, entonces, ahora mi segunda actuación fue en Perú junto a Líbido... esa es mi carrera solista, es decir, casi nada.

Y ahora con el paso de los años, según decías, tendrás que aceptar paulatinamente pararte en medio del escenario y ser el protagonista... ¿Cómo ha evolucionado tu sensación frente al tema de cantar en público?

Si bien es cierto que lo hice para mi disco solista, yo no estaba tocando en ese tiempo, pues trabajaba en Rock & Pop y no actuaba en vivo hace rato y las razones tienen mucho que ver con que no me sentía cómodo cantando. Me hubiese gustado nacer con un chip que me dijera: ‘Yo canto bien’. Intenté hacerlo y pararme en medio del escenario como que yo era el protagonista, pero no era fácil. Saqué la placa en solitario y fue todo un reto, porque tenía esas canciones a medio terminar y además, lo postulé al Fondart. Cuando lo hice, creía que sería bueno grabar, pero cuando tiré el proyecto pensaba que ojalá no saliera, porque lo iba a tener que cantar... pero bien, todo esto me ha servido para darme cuenta que puedo hacerlo y que tengo un estilo propio.

Ibanez, el blues y algo más
Desde su regreso con Los Prisioneros y debido a su cercanía con el blues, matizado con todo lo rockanrollero de su estilo, Claudio Narea posee una gama de guitarras que le permite cubrir todos los requerimientos y sonidos que espera conseguir. De esta manera, para lograr un sonido más grueso, Claudio ha preferido la Ibanez George Benson con cuerdas Fender (0.10), con la que alcanza aquellas sonoridades más clásicas y un sonido definido. Todo esto, por supuesto, matizado con la potencia de Marshall y un Fender Twin, una perfecta combinación.

Pero el sonido de Narea va mucho más allá, por lo que necesita una serie de guitarras que le permitan ampliar el espectro sonoro. De esta manera, su arsenal de instrumentos también incluye la Fender Telecaster Deluxe (con cuerdas 0.10) y la All American Estándar (0.10), más la Dobro, Godin y su electroacústica Ovation.

En lo referente a sus gustos musicales, algunas cosas han cambiado desde sus inicios en la música. Claro, ahora el blues se ha convertido en un estilo determinante en los gustos de Narea y del que tiene una visión bastante ortodoxa: “Yo entiendo que es la música negra de los años 20 a los 50 y la gente generalmente piensa que es Steve Ray Vaughan o Eric Clapton, a quienes no tomo mucho en cuenta, es decir, pueden ser buenos, pero no me interesa lo que hacen. Siempre me refiero al blues negro, con músicos que fueron los que inventaron el asunto, tal vez no sean los más virtuosos, pero tocan en el idioma de los que crearon el estilo y que me gustan. Son voces muy comunes y con una manera de tocar muy sencilla... yo he aprendido mucho de eso, me atrevo a cantar inspirado en los antiguos blueseros”.

Así, con maestros como Sonny Boy Williamson, Robert Johnson, John Lee Hooker y Muddy Waters, entre otros, Claudio confirma su predilección por el blues eminentemente negro y salido de las propias raíces del género.

¿Por qué sólo el blues negro?
“Es el que conocí. No me llama la atención sonoramente el blanco, porque es muy perfecto, frío y repetitivo, donde todos los detalles están cuidados, en cambio en el negro, todo lo que se toca es por azar, hay muchas notas imperfectas y golpes de batería equivocados... En los blancos todo es más pensado, es la nota adecuada en el lugar perfecto, lo encuentro aburrido y frío. Es creíble cuando uno escucha a un negro cantando sobre las desgracias que le sucedieron, más que a un millonario como Clapton. Lo que sí tiene sentido es que él puede recrear la música negra en forma de homenaje, eso me parece interesante, porque yo también podría hacerlo a mi estilo. El blues es mucho más que música, es una cultura que pertenece claramente a un pueblo oprimido que es el negro, no hay blancos que lo practiquen y que sean creíbles”.

Claro, los primeros acercamientos de Claudio hacia el blues se produjeron por motivos extra musicales, por lo que, dándole una visión histórica al movimiento, es posible comprender esta desestimación hacia la iniciativa blanca: “Cuando me metí al tema, lo hice porque primero leí sobre las condiciones de vida de los esclavos, entonces empiezo a rayar con ese asunto. Aprendí mucho de lo que sufrió el pueblo negro, a la vez que escuchaba las primeras grabaciones de la década del 20. A mí me interesa un 'rábano' la perfección y el tocar bien en el blues y eso es lo que hacían los negros, o sea, si escuchas esos discos podrás decir: ‘que tocan ‘choro’, pero no lo hacen bien’, salvo algunos pianistas y otros, pero que igual destacaban por su onda... era todo más natural”.

Editado por: Marielita (12/Enero/2006 - 18:29)

Usuarios activos
2 usuarios activos: 0 miembros y 2 huespedes en el foro.
 Reglas de mensaje
puedes escribir nuevos temas
puedes responder a los temas
puedes adjuntar archivos
no puedes editar tus mensajes
Contactar con el Administrador del foro.

La utilización del servicio vendrá condicionada por la previa aceptación de las Condiciones Generales de Uso del Servicio.



Foro gratis creado en ForosWebGratis.com. Crea tu propio foro aquí.