¡Hola! Este es mi primer short fic y espero que les guste, algo melancólico y está basado
en una historia real….
o0Déjame Llorar0o
Nunca creyó que esa noche de invierno, sería distinta… tan distinta.
Tantos sueños rotos, tantas ilusiones llevadas por el viento. No era justo, pero ¿Quién dijo que la
vida era justa?
Cuanto vacío hay en esta habitación,
tanta pasión colgada en la pared
Miraba los muros de su departamento repletos de fotografías suyas con una hermosa joven a su
lado y recordó cuando una vez se dijo “Es demasiado bueno para ser cierto, no es posible que
tanta felicidad sea solo para mí”
Cuanta dulzura diluyéndose en el tiempo,
tantos otoños contigo y sin ti, solo
Millones de hojas cayendo en tu cuerpo,
otoños de llanto goteando en tu piel…
No podía creer ¿Qué haría ahora¿Qué sería de su vida sin ella? No podía… no quería vivir sin
ella. Todo fue demasiado rápido… se suponía que en unas cuantas horas el se iría a encontrar
con ella, para celebrar dos años de noviazgo, pero una llamada, solo una llamada detuvo el
tiempo… su tiempo
………………………0oFlash Backo0…………………………
Taro Misaki salía de una ducha mientras pensaba la forma en que celebrarían dos años de
noviazgo… sonrió ante el recuerdo de la sonrisa pícara que le dirigió su novia cuando le dijo que
se trataba de una inolvidable sorpresa.
Su padre lo había aconsejado mucho para el gran día, el día en que él le pediría a la mujer que
más amaba que uniera su vida a la de él… deseaba tanto un sí como respuesta. Nada lo haría
más feliz, la amaba con todo su corazón, la quería para siempre, la quería a su lado. Podía
imaginar el rostro de la muchacha cuando le mostrara el anillo que sellaría la promesa de amor
que se había iniciado el mismo día en el que se habían conocido
De pronto, el teléfono había empezado a sonar… se extraño. Pedía con todo su ser que no fuera
ella para decirle que tenían que cancelar su cita porque su hermano se quedaría solo en la casa y
no tenía con quien dejarlo.
-¿Aló?- Nadie contestó por lo que cortó… segundos después el teléfono volvió a sonar
-¿Aló? Conteste por favor…- pero esta vez el extraño fue el que cortó la comunicación
Pero no se si alguien conocerá el dicho que dice “La tercera es la vencida”, pues si, en este caso,
se podría decir que funcionó
-ALO ¡Oiga mire estoy súper ocupado, tengo un compromiso, deje de molestar¿tengo una vida
sabe?
-¿Taro?- “Demonios es mi suegro” pensó Taro mientras suavizaba la voz
- Perdón señor, es que un gracioso estaba molestando y…
-Lo siento… yo era el gracioso
-Ahhh. Disculpe usted ¿Hay mala señal que no pudimos hablar?
-Lo siento yo…- Había algo en la voz del hombre que inquietó a Taro
-¿Qué ocurrió?
-Ven a mi consulta, ahora ¿Ocurre algo con…?
-Es mi hija
-¿Qué ocurrió?
-Ella esta…
-¿Qué pasa con ella?
Iluminada y eterna, enfurecida y tranquila,
sobre una alfombra de hierba
ibas volando dormida
-MUERTA
………………………0oFlash Back Endo0…………………………
Muerta… toda su ilusión había muerto con ella ¿Qué demonios había pasado con sus sueños,
esperanzas en el futuro? No quería saber como ni porqué había muerto la única luz que tenía en su
vida ¿Por qué si hace menos de dos horas estaba bien? Hacía menos de dos horas el la había
abrazado, besado… diciéndole frases de amor que disfrazaban las pistas de lo que le hubiese
propuesto esa noche ¿Por qué la vida había sido tan cruda con él?
Un imposible silencio enmudeciendo mi vida
con una lágrima tuya y una lágrima mía
luminada y eterna, enfurecida y tranquila
Sobre una alfombra de hierba
ibas volando dormida
Con una estrella fugaz te confundí la otra noche
y te pedí tres deseos
mientras duraba tu luz
No lloraría, no derramaría ninguna lágrima, a ella no le hubiese gustado verlo sufrir, se esforzaría
para que nadie lo viese llorar. No le daría el gusto al destino de verlo así de mal, no lloraría
aunque se quedara sin fuerzas, aunque su rostro se distorsionara por contener los sollozos, el no
lloraría.
Que forma tan cruel había utilizado el destino para arrebatarle lo único que tenía en la vida…
Ella se iba a bañar preparándose para lo que sería la mejor noche de su vida, la definitiva, en
donde a lo mejor su novio le propondría matrimonio… ella le diría que sí, sin pensarlo dos veces.
Se había metido a la ducha, imaginando la cara de Taro cuando ella terminara de decirle que sí,
que aceptaba con todo su corazón. Pero no imaginó que esos minutos se transformarían en dos
horas… dos horas agonizando debido al exceso de gas. El calefón se había apagado y ella no
pudo salir de la ducha y salvarse. Cuando sus padres se dieron cuenta de que había estado
mucho tiempo en el baño, la llevaron a la clínica donde su padre trabajaba como doctor, pero ya
era demasiado tarde, ella ya había muerto… la vida se le había escapado de las manos
Taro salió de la casa al día siguiente, sin contestar los mensajes de su padre y sin abrirles la puerta
a sus amigos, quería estar solo, salió a caminar sin rumbo, quería estar solo, sin nadie que lo
consolara, sin las torpes palabras que saldrían de la boca de sus compañeros de selección ¿Qué
sabían ellos lo que se sentía perder a la única mujer que amaba?
Déjame llorar
Déjame llorar, por ti
Déjame llorar
“No llorarás” se repetía una y otra vez cuando sus lágrimas amenazaban con salir “Eres fuerte, No
llorarás” Pero no… a veces la emoción era muy fuerte, sin embargo ninguna lágrima salió de sus
ojos. Pretendía ir al velorio, pero no fue… seguramente ahí estarán todos y no soportaría que lo
abrazaran ni que lo consolaran, quería estar solo, solo… sin nadie que le dijera que todo estaría
bien, sin nadie que le dijera que pase lo que pase siempre había una salida que Dios fabricaba
para los que la necesitaran… Dios ¿Quién era Dios¿Por qué le dolía tanto¿Dónde estaba ese
padre bueno que cuidaba de él y de todos los que tenían fe? El había demostrado su fe durante
toda la vida ¿Y era así como le pagaba¿Era esa la forma de pago que “Dios” le daba a sus
fieles seguidores?
Cuantas nostalgias durmiendo en el desván,
Te declarado mi vida en soledad
Hago canciones de amor que nunca olvido,
pues sobre nubes de otoño las escribo, solo
Ya era de tarde, el sol pronto empezaría a esconderse y el seguía ahí… sentado en una banca,
recordando todo lo que había vivido con esa mujer, cuyo cuerpo pronto estaría bajo tierra. De
pronto, sintió que alguien le tocaba el hombro…
-¡Doctor!- era el padre de ella, lucía tan triste y desorientado como él mismo
-Hola Taro. Creía que te vería cuando metieron a mi hija dentro del ataúd…
-No…- Taro al fin pudo ver la situación con otros ojos… Ataúd… muerte… cementerio…
tierra- No pude- dijo al fin- Lo siento
-No te preocupes, mi esposa tampoco pudo, ella está ahora con su madre, no pudieron ir al
cementerio.
-Las entiendo
-¿Seguro que no quieres ir?
-No estoy seguro… No se… no soportaré ver solo el ataúd e imaginar el cuerpo de ella ahí
-Te conseguí para que te firmaran un permiso, así podremos abrir el ataúd y tu podrás despedirte
de ella- Taro se quedó quiero un momento, meditando la propuesta ¿Aceptaba o no? Pero una
voz en su interior le dio la respuesta
Millones de hojas cayendo en tu cuerpo,
otoños de llanto goteando en tu piel...
Nunca antes había pisado uncementerio, le parecía tan lúgubre y tristemente hermoso, no podía
imaginarse que el cuerpo de la mujer que mas amaba pasaría ahí hasta el final de los tiempos… no
quería verla ahí… no, pero ya no había marcha atrás, había aceptado la oferta del padre de la
muchacha, no podía echarse atrás después de toda la molestia que ese señor se tomó para que él
pudiese tomarla entre sus brazos una última vez.
A lo lejos vio un gran grupo de personas… entre ellas estaban su padre, Tsubasa y Genzo, que le
sonrieron tristemente mientras el se acercaba a ellos. Sintió la mano de su padre sobre su hombro.
Todos notaban como el padre de la joven muerta se acercaba con un papel en la mano para que
pudiesen abrir el ataúd, cosa que los empleados que trabajaban para el cementerio hicieron
inmediatamente… Uno de ellos dejó exclamar un “Uyyy era tan linda” cuando el ataúd ya estuvo
abierto.
Taro respiró hondo antes de acercarse al cuerpo de la muchacha, su padre lo apoyó dándole un
empujoncito al igual que Tsubasa, que tenía abrazada a Sanae, que lloraba silenciosamente…
Iluminada y eterna, enfurecida y tranquila
sobre una alfombra de hierba
ibas volando dormida
Con una estrella fugaz te confundí la otra noche
y te pedí tres deseos
mientras duraba tu luz
Ahí estaba ella… tan hermosa como siempre. Pareciera como si la muerte no hubiese afectado en
nada su hermosura. Taro se acercó un poco más, estiró una mano y le acarició suavemente la
mejilla.
-Te amo, vida… te amo tanto- al pensar que nunca le había dicho esas palabras por temor a que
ella no sintiera lo mismo. En esos momentos descubrió que no importaba el miedo en una relación
para demostrar lo que uno de los dos sentía, eso solo provocaba el silencio de los sentimientos, y
el arrepentimiento con el tiempo… como lo que le pasaba a él
El muchacho la abrazo fuertemente mientras que sentía como la máscara que había construido
para ese día se rompía “No llorar, no llorar” se repetía, pero una voz muy lejana, perdida por el
tiempo y la distancia le había dicho una vez “Nunca ocultes lo que en verdad sientes, las
lagrimas no son acto de cobardía sino más bien un acto de valentía por dejarlas salir”…
esa había sido ella, ella le había dicho que llorara una vez cuando había discutido fuertemente con
su madre, había sido un momento muy difícil ese, pero lo pudo soportar porque ella estaba a su
lado, ahora ella no estaba… ¿O si?... pero, entonces ¿ A quién estaba abrazando en esos
momentos¿A quien recordaba? Si… la tenía a su lado, siempre la tendría pase lo que pase,
ocurriese lo que ocurriese ella estaría con el, tal vez no de manera física, pero estaría en sus
recuerdos “Una persona muere solamente si has olvidado los hermosos momentos que
pasaste con ella” Esas palabras también se las había dicho ella una vez…
-Gracias, mi amor- Le susurró mientras la besaba por última vez y sentía que una lágrima corría
por su mejilla lentamente
Déjame llorar
Déjame llorar, por ti
Déjame llorar
-Te amo- Le volvió a decir un año después de ese día, de ese trágico día mientras le dejaba una
rosa blanca a los pies de una hermosa lápida de mármol…
Taro Misaki jamás volvió a amar con esa intensidad, pero le quedó el gran consuelo, de que al
menos el sí había aprendido amar, y había sentido lo que era tener a alguien especial a su lado…
a alguien que escogió sobre un mar de personas para que fuera su ángel y le iluminara el camino
cada vez que sentía que había perdido el rumbo…
Déjame llorar…
Y? que les pareció Les gustó? Jajaja si en verdad les gustó por favor dejen un Review y
si no ammmm TAMBIEN ¡Bueno, esta historia es algo real, no conozco al muchacho que
pasó por esto hace un par de años atrás, pero si conozco a uno de los testigos que estuvo
en el funeral cuando se abrió el ataúd ƒ¼ que triste ¿Verdad? Pero bueno… Tenemos que
aprender a salir a delante y, como me dijo una vez alguien importante en mi vida
“Es triste encontrar el amor y perderlo, pero más triste es tener el amor de tu vida, pero
no encontrarlo en verdad”