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Hola, vitta,
Tu madre parece ser la clásica persona que se muestra déspota con su familia, tiranizando a pareja e hijos en beneficio propio. Que éstos lo permitan o, por el contrario, lo impidan, eso ya es otro cantar.
Vosotros, por el momento, presentáis el cuadro de cuatro personas sometidas a su voluntad. Parecéis no daros cuenta, adrede o inconscientemente, que cada día que transcurre sin vosotros reaccionar, sólo acrecenta la tiranía que ella ejerce sobre cada uno de vosotros. Un marido que calla, que se achanta, que se acojona, hablando en plata, y unos hijos que permiten que su madre opine sobre sus parejas, son las víctimas perfectas de quien desea erigirse en dictador.
Que tu padre actúe como lo hace, es algo que tal vez tú puedas y desees cambiar, o no; pero que tú y tus hermanos permitáis que vuestra madre meta sus narices en vuestras relaciones de pareja...insisto, de PAREJA, es decir, de DOS, no me parece ni aceptable ni justificable. Que ella opine si alguno de vosotros se lo pide, está bien; que dé una sugerencia o consejo a cualquiera de vosotros que se lo haya solicitado, es correcto, pero que se entrometa en asuntos totalmente personales, en los que nadie, ni siquiera ella, por más madre que sea, tiene derecho alguno a entrar, resulta absolutamente inaceptable.
A mi parecer, deberías en primer lugar hablar con ella y dejarle muy claro que desde ese preciso instante tiene prohibido opinar o siquiera mencionar a tu pareja o vuestra relación. Si se rebota, si rehúsa aceptar lo que le pides, infórmala entonces que a partir de ese mismo momento no le dirigirás más la palabra y la ignorarás por completo. La misma sugerencia es válida, obviamente, para tus hermanos.
¿Te parece una medida extrema? Sin duda lo es. Pero, dime, ¿acaso lo que ella hace no es asimismo extremo? Por tanto, ya sabes, pagas con la misma moneda.
Si, sorprendentemente, ella aceptara hacer lo que tú le pides, entonces imagino que podríais tener una relación madre-hija normal.
Suerte. Un saludo.
Nikos.
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