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1. Os animo a poner una queja en internet al defensor del pueblo por lo de los trienios a los interinos. Yo lo he hecho, y me han contestado por escrito que lo están estudiando. Cuantas más quejas, mejor. Adjuntar Estatuto básico del empleado público y la orden de la consejería de hacienda.
Si alguien tiene documentación para reclamar tb la carrera, que lo ponga, por favor, y así podemos reclamarlo por la misma vía.
2. ECOE: supongo que os ha llegado a todos los que os presentásteis el apto. La cola para solicitar el título es la misma que la del registro de Extranjería. Id con tiempo y mucha paciencia. Parece ser que la próxima ECOE tiene tal nº de solicitudes que no saben si podrán hacer la prueba o será un portafolio.
3. Deberíamos revolucionar la sanidad madrileña después del verano. Esto está llegando al límite. Están contratando médicos que no dominan el idioma ni conocen el sistema ni los programas informáticos; quieren dar cursos de ¡seis meses! a compañeros que hace muchísimos años que desafortunadamente tuvieron que dedicarse a otras cosas, para colocarlos y que parezca que todo está cubierto. ¿Es en eso en lo que valoran el cuerpo de conocimiento de la Atención Primaria?. ¿Harían eso con especialidades de hospital?. Las ideas pueden ser buenas, pero con ellas no se puede hacer luego una chapuza. Si yo hubiera dejado la medicina hace 15 años, dudo que con seis meses de cursillo me encontrara capacitada para ver 60 ó 70 pacientes, y tampoco lo haría si dominara el polaco pero chapurrreara el castellano. Eso sí, mis superiores se lavarían las moanos, ellos, al fin y al cabo, han colocado a un titulado en el puesto. Si pasa cualquier cosa, que le reclamen a él o ella. Juegan con la necesidad de la gente, manejan las cosas a su antojo, pero especialmente en la primaria. Este es el sitio del "todo vale". Y nosotros seguimos tragando. ¿Hasta cuándo? ¿Cuándo nos daremos cuenta de la fuerza que tenemos?. Formar un médico hay en España son 10 años, y, mientras, somos un bien de alto valor. No debemos dejar que nos carguen cada vez más sin ningún miramiento, y con un trato penoso por parte de las instituciones. Conozco dos compañeros que van a dejar la profesión. No pueden más. El sistema debería tratarnos bien (mínimamente bien) para cuidar de no perder lo poco que tiene, pero siguen empeñados en olvidar que la medida de la calidad también incluye la satisfacción de los profesionales. ¿Cuántos de nosotros recomendaríamos esta profesión a alguien que se lo estuviera pensando?
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