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Hola,
Es evidente que ducharse una vez cada dos semanas, no es en absoluto higiénico, pues, sin ir más lejos, nuestros cuerpos transpiran cada día, millones de células mueren cada día, etc., y todo eso le sirve de recubrimiento cuando lo que debiera hacer, sería lavarse, eliminando así toda esa suciedad.
Si él evitara casi a cualquier precio todo contacto con el agua, podríamos pensar que hubiera desarrollado acuafobia; pero el hecho de que se lave ano y genitales, mas no así el resto del cuerpo, indica que tal fobia no existe. Tanto mejor. Hemos de pensar por tanto que su rechazo proviene de la importante afección dérmica que sufrió y que ya no padece. Doy por sentado asimismo que un dermatólogo ha dicho que se podía bañar o duchar sin el menor problema.
Si es así, a grandes males grandes remedios: puedes empezar por, accidentalmente (en realidad no sería un accidente, pero ha de parecerlo), llenar algún recipiente con agua a temperatura ambiente o incluso algo tibia y, al estar él cerca o pasar él, verter su contenido sobre su persona. ¿Cómo reacciona al sentirse totalmente bañado?
En ese momento es sumamente importante que le hagas ver que el agua no le causa daño alguno; al contrario, que resulta agradable, mucho, sobre la piel. Que no te importen sus protestas, quejas y demás, tú haz lo que debes: centra su atención en el hecho de que el agua no sólo no le perjudica en modo alguno, sino que resulta placentera.
Cuando lo hagas, si es que decides llevarlo a cabo, presta mucha atención a su reacción: ¿temor?, ¿pánico?, ¿terror?, ¿se desnuda casi como un loco, deseoso de secarse cuanto antes?, ¿muestra algún signo de ansiedad? Fíjate bien, por favor, porque dependiendo de su reacción, sabrás si su problema es algo que se pueda solucionar en casa o que, por el contrario, necesite de la intervención de un profesional en salud mental.
Nikos.
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