|
Original en: http://www.lavozdegalicia.es/inicio/noticia.jsp?CAT=108&TEXTO=5766563
El acto central de la conmemoración del Día del Trabajo, la manifestación celebrada en Madrid, estuvo marcado por la cita electoral del día 27. Los líderes de CCOO y UGT, José María Fidalgo y Cándido Méndez, pidieron a los trabajadores que voten en los próximos comicios para que la unión de la izquierda venza al PP. En sus discursos elogiaron las nuevas leyes y el diálogo social como proceso de debate y entendimiento entre el Gobierno, los empresarios y los sindicatos.
La habitual manifestación transcurrió sin incidentes, a ritmo muy lento y sin entusiasmo reivindicativo. La asistencia también fue menor que en años anteriores. La más baja desde la instauración de la democracia. Los organizadores hablaron de 30.000 participantes, pero fuentes presenciales aseguraron que no pasaban de 5.000. Los sindicatos estudian rotar la manifestación principal por otras ciudades españolas para no coincidir con el puente del 2 de mayo en Madrid.
Delphi, protagonista
El lema elegido para la ocasión fue la lucha por la igualdad, el empleo de calidad y un orden mundial más justo. La nota discordante corrió a cargo de las juventudes comunistas, una veintena de jóvenes, que no pararon de silbar a Fidalgo y Méndez durante los discursos, con gritos de «fuera, fuera», «no nos representan» o «sois los lacayos de la burguesía».
La marcha contó con unos trabajadores de excepción. Alrededor de medio centenar de empleados de Delphi se trasladaron desde Andalucía para protestar por el cierre de su factoría. Fidalgo y Méndez dedicaron parte de su intervención a tranquilizarlos porque «Delphi no se cierra», según subrayó el líder de CCOO., mientras el secretario general de UGT instó a la Junta y al Gobierno central a actuar en defensa de la reindustrialización de la zona
|