A mi amiga Lucia se le metió en la cabeza incrementar su belleza y acudió a la cirugía.
Y cambió de raíz, aunque los tenía derechos se irguió aún más ambos pechos y modificó su nariz.
Se quitó su caballete se la puso respingona una nariz bastante mona le quedó de rechupete.
Si la cosa fuese poca se perfiló la dos cejas y cambió sus orejas y se abultó toda la boca.
Mas cambió su expresión, ya no es la misma su cara la cosa no está muy clara. Es causa de admiración.
Y de las misma maneras por medio de la cirugía ¡cómo cambió la tía! se redujo las caderas.
Se ha gastado un dineral dio con buenos cirujanos que se llenaron las manos pero no ha quedado mal.
Hace poco, el otro día, por la calle yo la ví y apenas la reconocí gracias a la cirugía.
Alex. 8.06.06.
Veo que hay muchas visitas pero poca participación. Animo a todos los visitantes y expongan sus opiniones, que es para una buena causa.
Me voy que tengo que estudiar.
Saludos.
para gustarme, soy yo la que me tengo que aguantar diariamente, si yo me encuentro bien, se nota y se hace mas agradable el entorno.
Pero ojo, ser bella...no es ser guapa.
Reflexiones acerca de la publicidad y su influencia en el concepto de belleza.
La publicidad comercial es un hecho ligado a la más remota antigüedad. En la antigüedad clásica, en los iniciales medios informativos de Grecia y Roma se hacía propaganda de determinadas medicinas griegas o de terracotas pompeyanas.
En la primera mitad del siglo XX se anunciaban productos farmacéuticos para garantizar cierto bienestar, como el Calmante Vitaminado, que "te devolvía la alegría", el Linimento Sloan para las contracciones y dolores musculares, las Tiritas, para "rasguños y heriditas", las Pastillas Koki , de mentol penicilina, para cuando el gallo canta porque algo tiene en la garganta, esta publicidad se podía escuchar a través de la radio. También en las farmacias se perciben unos atisbos de destape en la publicidad, se anunciaba un crecepelo con una modelo de la época bastante bien dotada, con una melena que le cubría buena parte de sus redondeces, y le llegaba hasta los mismísimos tobillos.
Con la televisión la publicidad se convirtió en audiovisual, apoyándose mucho en la animación al principio, y después pasando al mensaje publicitario utilizando modelos previamente escogidos según las características del producto que se pretendía anunciar.
La importancia de la publicidad es muy grande, tanto a nivel sociológico, como pisicológco y económico. Téngase en cuenta que la inmensa mayoría de los medios de comunicación social se sostienen económicamente gracias a la publicidad. El fenómeno publicitario ha sido objeto de estudio por parte de sociólogos, psicólogos y economistas, con unas conclusiones muy interesantes.
Con la desaparición de la censura la publicidad ha ido evolucionando y el culto al cuerpo se hace patente en buena parte de los spots publicitarios susceptibles de ello. Para anunciar un agua mineral, en la actualidad se hace preciso mostrar las desnudeces de una modelo que, al parecer se pone morada de agua todos los días. Si se trata de una colonia o perfume masculino hemos de ver el trasero de un apolíneo modelo, como si el utilizar esa fragancia le hubiese puesto en esas condiciones. Si se trata de un gel de baño, de un yogurt, de un desodorante, de eliminar unas varices de nada, de suprimir algo de tejido adiposo, de un mísero acné juvenil, arrugas, patas de gallo... todo ello se ha de explicitar mediante la muestra del cuerpo humano como su madre le depositó en este mundo.
Para esto se necesita mostrar cuerpos que reunan unas ciertas condiciones, bien formados, delgaditos y guapos, claro que para eso sacan modelos bien jóvenes, para los que no tiene ningún mérito el hecho de utilizar el producto en cuestión. Muchísimos jóvenes con la misma edad de los que se muestran en la publicidad, sin ayuda de producto alguno se encuentran en iguales o mejores condiciones que los modelos publicitarios. Pero como de lo que se trata es de llevar a cabo una publicidad persuasiva, que genere en los consumidores nuevas necesidades, que no hubiesen sentido si la publicidad se hubiese limitado a una mera labor informativa, pues aquí vale a todo.
Para vernos mucho más guapos y atractivos no debemos perder el ánimo y debemos seguir consumiendo.
En primer lugar para gustarme, por ello antes de salir a la calle nos arreglamos más de lo habitual. De esta forma también logramos sentirnos bien con nosotros mismos.
En segundo lugar para gustar, creo que gustándote a tí mismo es más fácil gustar a los demás, y aunque esto no sea así pienso que lo más importante es gustarse a sí mismo. Si a los demás no les gusta como es una persona, que no la miren. Ahí le doy la razón a Diosaco.
Me adhiero al comentario de Cecilia en este punto. Creo que tiene toda la razón.
Di que sí Diosako, lo importante es tener la autoestima tan alta como tú, así no tienes que fijarte en la publicidad. Ojalá todo el mundo pensara lo mismo que tú, estaríamos todos más contentos con nosotros mismos.
Para ambas! Aunque creo que lo que verdaderamente les preocupa al resto de personas es eso de gustarle a los demas para poder gustarse a si misma, es decir, una vez que esa persona es aceptada por la sociedad se acepta a sí misma.
Yo no puedo responder muy bien a esta cuestión, ya que yo no me veo feo, por eso supongo que contestaría que para ser aceptado por los demás. Pero con esto me contradigo porque yo pienso que si a una persona no le gusto no tiene por qué mirar, y es entonces cuando le pregunto "...y tú, ¿por qué miras?.."
para sentirme a gusto conmigo misma y al propio tiempo el concepto que puedo tener de una imagen agradable sobre mi persona es el que proyecto en los demás.
La publicidad cumple una función social, o mejor dos:
La primera poner en contacto al sujeto con el objeto, un posible comprador con una amplia gama de productos que se ofertan para el consumo. Gente que compra => artículos que se venden.
La segunda y más importante es la de permitirnos salir al cuarto de baño cuando estamos viendo una película en televisión. Si saliésemos al cuarto de baño tantas veces como interrupciones publicitarias hay, estaríamos todos mucho más delgados ya que habríamos eliminado buena parte todas las materias superfluas de nuestro organismo con total puntualidad, al menos una vez cada quince minutos, tendríamos los dientes mucho más blancos debido a tantísimo lavado, etc.
Por tanto, aprovechemos la publicidad positivamente.
Saludos, Alex.
Tienes razón Marién, todos tenemos de todo, cosas buenas y cosas malas, y el que nunca haya tenido un grano que tire la primera piedra.
Además ¿no conoces el saludo ese de "nos salen granos de veros"?,
Saludos. Alex.
La publicidad influye necesariamente en la conducta humana, y cuanto más impactante, mejor logra su propósito. Se juega con las necesidades y con las carencias de la gente, para crearles falsas expectativas de bienestar, felicidad, buen humor, etc. Pero lo triste de esto es que lo único que hace es inducir al consumo desmesurado, sin que el consumidor llegue nunca a alcanzar esa satisfacción a la que aspiraba, una vez adquirido el producto.
Además, por medio de la publicidad se exageran las cualidades del producto publicitado, con el fin ya comentado, y todos contienen alguna fórmula secreta. Parece que comprando un determinado modelo de coche con yantas de aleación ligera y airbag por los cuatro costados y el techo, usando un campú con zinpiritione, ingiriendo un yogurt con bífidus activo, tomando determinados laxantes con fórmulas milagrosas y después utilizando un cierto ambientador para suprimir el mal olor que se produce como resultado de la utilización del laxante, vamos a tener una vida mejor, pero lo cierto es que todos continuamos igual a pesar de tantísimas cosas extraordinarias como nos ofrecen, porque la felicidad no se obtiene a través del consumo de cosas materiales.
Saludos Diana.
¿Para qué quieres ser bella/o?
a) Para gustarte
b) Para gustar