Maestra Blanca, el respeto y aprecio de los alumnos se gana, por ah{i se menciona que lo que se siembra se cosecha y los dichos por algo son dichos, y usted tiene el don de maestra, lo cual es difícil de lograr a obtener, aunque parezca extraño pero algunos maestros no se ganan el respeto y aprecio de sus alumnos, sino el miedo y hasta odio, lo cual no es un don, si no una actitud profesional equivocada.
Palos
Siento alegría al tener el gusto de saber que existen personas como usted que son profesores de corazón, Ésta, considero que debe ser la primera característica de toda persona que se dedica a esta noble profesión. Como persona, madre, tia, prima, etc. Le agradezco a Usted y a todo profesor(a) que se ganan no por un papel sino con el diario hacer el título de: "maestro(a)".
Realmente soy afortunada, ya que mís experiencias van desde niños de preparatoria escolarizada, prepa abierta, regularización de clases, nivel licenciatura y también con maestros.
En cualquiera de estos ámbitos me he enriquecido, pero mí mejor experiencia es la manifestación de aprecio por parte de los estudiantes, es lo que más me gratifica.
Hace más de cuatro años, me atropeyaron, yo estube inconciente, internada en el hospital Hidalgo, cuando me recuperé, me platicaron como los muchachos de prepa abierta, con los cuáles trabajaba, habían pasado horas fuera del hospital esperando poder pasar a verme a terapia, esto para mí es lo que vale, ellos nos dan más que lo que nosotros les aportamos, realmente lo hacían sin esperar nada a cambio, pues en ese sistema no es el maestro el que evalúa, por lo tanto no buscaban un 10, sino agradecer lo que supuestamente yo les daba. Incluso con miedo y todo me donaron sangre. Ayer me encontré con una de estas chicas, y ella me preguntó por mí hermana que desafortunadamente ya falleció, ya que fué también su maestra, le dí la noticia y lloró diciéndome que les daba mucho, yo casi lloro al escribirlo, la labor del docente va más allá de enseñar ciencias, sino de compartir vivencias que a todos nos ayudan a crecer como personas. No le sigo porque no acabo, por esto trabajo en lo que hago y lo hago con MUCHO, MUCHO... AMOR, es mí vida.
Saludos
Blanca Muñoz