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Sabes quién soy? Sabes que mi razón está siendo trastocada por la melodía indemne de la duda… la experiencia perversa de saber y no saber, de querer y tener que omitir aquello apremiante que quema tu piel, eso a quienes muchos conocen como deseo. Me pierdo en los recuerdos de eventos que jamás han pasado, pero sin embargo, resulta más real que las dichas y penas que los de mi entorno recuerdan conmigo… Te sientes sucio? Claro, sucio y falso… creo que puedo llegar a ser lo peor para los que amo, temo que no me amen… temo que me pierda, dentro de los más profundos lamentos, tantos deseos frustrados, tantísimos anhelos puestos en mí, como la maldición bendita de la confianza.
El canto desesperanzado hace eco en el interior vacio que alguna vez considero legar al cariño propio, al amor y el auto regocijo. Por qué es tan difícil encajar, deberías tratar de ser algo mas.. Que se acerque aquello que quieres, aquello que queremos? Si, vivir la vida que tantos han deseado, la vida de aquellos por los que existo… esa seria, es, la razón por la que me mantengo. No hay nada más, tan solo el camino ideal, para ellos, para mí. Soy lo que muchos considerarían el regalo de Dios, y a la vez la muestra de algún estropicio, de la falla que tarde o temprano será adjudicada como represaría, como base para ganar una discusión inútil, eso, solo eso… el as de aquel desdichado que quiera compartir su pena, o tal vez aminorarla al repartirla. Se tu mismo, dicen… siempre que no vaya en contra de la naturaleza de las cosas –esto último se sobreentiende, aunque en el discurso se mantenga en sentido tácito-.
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