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Si todo esto ha sucedido en la vida, ¿Que sentido tiene que yo sea docente? Soy como soy desde mis raíces vitales
Hoy deseo compartir con usted amigo lector mi visión frente al sentido de ser docente, en un mundo donde hombres y mujeres no vivimos, sobrevivimos y donde a pesar de todas las contradicciones aun existe personas que como tu y como yo damos la vida por la hermosa labor de educar.
Comencé ya hace varios años cuando aun se miraba la educación desde una visión romántica de la vida; alumnos responsables, que hacían las tareas, buenos lectores, hacían preguntas, daban respuesta y sobre todo respetuosos del docente y de la labor del educador; docentes comprometidos, que sabían que formando a un niño o a una niña ya habían arreglado el mundo, sabían que hacer reír a un niño era la posibilidad de ver crecer feliz a un hombre. directivas que acompañaban a la comunidad educativa, gestionaban y que no se quedaban esperando que los demás hicieran por ellos y sobre todo padres comprometidos con la labor de formar en valores mas que en enseñar operaciones básicas, en conclusión se preocupaban mas por el como que por el cuando y el donde. Igualmente, fui educada bajo los parámetros de una pedagogía clásica donde primaba el saber en el ámbito cultural, sin olvidar el ser el campo socio afectivo.
Hoy varios años después me asaltan preguntas y me atrevo a de cuestionar el irrespeto de los estudiantes, la falta de compromiso, la poca vocación, las prácticas tradicionales en las aulas de clase y más aun la visión inmediatista de la vida.
Sin embargo, se que esto vale la pena. Pues, creo en los niños y niñas que mas que ser el futuro son el presente del mismo. Y donde los retos y aciertos de ellos no son más que una invitación a cuestionar día a día mí que hacer pedagógico.
Hoy solo le pido a Dios que el arte de educar siga siendo el fin y no el medio para seguir caminando en este mundo donde debemos dejar huellas imborrables en el corazon de cada uno de ellos o en uno de ellos.
Maria .Liliana Gomez
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