Salió Dani LópezLa comodidad del perdón

Si decimos que Daniel López se equivocó a la hora de pretender su permanencia en la casa a cambio del 'todo vale' no nos equivocamos. Si afirmamos que su gran pecado fue no respetar a nadie, ni siquiera a la mujer con la que estableció un lazo afectivo, también estaremos en lo cierto. Y aún más, si destacamos que menospreció torpemente el juicio que su actuación podía merecer en aquellos que observamos desde fuera con atención lo que sucede en esa casa, no estaremos más que haciendo hincapié en aquello que ha sido definitivo para provocar su expulsión de anoche. Pero todas estas reflexiones no dejan de ser un esfuerzo inútil, ya que realmente la actuación de este concursante no hay por donde cogerla. Lo miremos por donde sea, intentemos ser más benevolentes o menos, es imposible destacar lo mejor de su paso por la casa, aquello en lo que acertó. Creo que acabaron sus buenos actos el primer día, cuando esquivando una vaquilla agarró la llave del apartamento de lujo, que estaba destinado a la pareja de guapos de la casa, para mayor lucimiento de ambos. Eso fue posiblemente lo único que hizo bien, y agotó su cupo. A partir de aquel momento Dani no dio una a derechas, aunque vendiendo sus votos al mejor postor consiguió no estar nominado las nueve primeras veces, pero a la décima cayó esta uva del ramo.

Le podemos reconocer a este enamorado de los espejos la habilidad que ha tenido para escurrir el bulto en cada nominación. Dani fue evitando estar nominado, deslizándose como una anguila entre los que en cada momento eligió como aliados. El temor de los 'naranjas' a perder su voto hizo que nunca fuera puesto a la palestra y con su desmarque de este grupo consiguió que los 'azules' mantuvieran su vana obsesión por acabar con ellos, pasando por alto que quien quiso ser el verdugo de sus antiguos amigos no dudaría en cubrirse la cabeza en cualquier momento para ejecutarles a ellos con la misma sangre fría o más, ya que a diferencia de aquellos con estos nunca había comido del mismo plato. Posiblemente Dani Lo empezó a identificar a los naranjas con el color del mono que visten los condenados en el corredor de la muerte, pero muy a su pesar dos de ellos le han sobrevivido en la casa, y es bastante posible que estén entre los elegidos para el triunfo final, al menos uno de ellos. Ni siquiera podemos pensar que tener a Naiala entre los finalistas le vaya a compensar el inesperado (para él) varapalo de ayer, ya que ha repetido hasta la saciedad que quería llegar a la final para ganar, sin dejar entrever ni una sola vez que el triunfo de la mujer por la que ahora dice que siente algo muy especial le produciría algún tipo de satisfacción. De entre todos sus pecados creo que la falta de generosidad, la cerrazón en sí mismo que le impidió ver más allá de sus propios intereses es la que personalmente más me desagradó.

Y en el episodio final, el momento de la verdad en que debía enfrentarse a sus propios actos, renunció a su propia defensa. Vimos anoche una entrevista en la que Milá tuvo una actitud menos crispada que la mostrada en semanas anteriores con Javi y con Dani 'sucio', lo cual era coherente con lo que ella había transmitido a esos concursantes en el mismo momento de abrir el programa, dándoles la palabra sin casi réplica para intentar reducir el resquemor de aquellos, ante lo cual ambos demostraron predisposiciones diferentes, y vimos a un Dani Rubio generoso y comprensivo frente a un Javi reacio a coger la mano que le tendía la presentadora. A juicio de este gato observador, la iniciativa fue una muestra de lo permeable que es Milá a las críticas de aquellos a quienes va dirigido su trabajo, que somos nosotros como espectadores, algo que demostró no solamente con ese impactante arranque que pilló por sorpresa a los supuestos damnificados sino también cuando reconoció que decir "España ha votado para echar a un concursante" es una exageración impropia, mostrándose más autocrítica de lo que estamos acostumbrados a ver. O cuando recogió las acusaciones de tongo, y tantos otros detalles que demuestran hasta que punto es cierto que para ella y para el equipo que hace ese programa los más importantes somos nosotros. Tras reconocer su error a la hora de abroncar al concursante expulsado la semana anterior, no cabía repetir tal actitud, y con Dani López, el 'espejitos', el 'puñitos', el señor de 'lelo' (como se le llamó tantas veces por muchos seguidores del programa) o el 'hueca', que fue el apodo que le dedicó Javi y del que tuvo conocimiento anoche, fue mucho más efectivo ponerle ante sus propios actos. No hacía falta descalificarle, ni siquiera calificarle como cobarde, algo que le dijo Milá y él quiso reducir a la categoría de hipócrita, más suave y benévola sin duda. Pero es que no era preciso hacer ese esfuerzo por contar nada que no nos transmitiera ese torrente de imágenes que fue desfilando por delante de sus ojos. A veces no hay nada como dar la palabra al 'reo' y ver como se condena a sí mismo, y desde luego no se puede comparar nada que podamos decir de este concursante con la simple observación de las que fueron sus actitudes en la casa. Por eso creo que el programa de anoche fue tremendamente acertado, además de uno de los más interesantes de esta edición, ya que bastó con dejar que las imágenes hablaran por sí solas.

El 'reo' también habló anoche. Y lo hizo, como decía antes, renunciando a su defensa y acogiéndose a la generosidad de los que escuchaban su petición de perdón. Discrepo con Milá en el valor que ella le dio a los mil perdones solicitados por Dani Lo, y no quiero mostrarme con ello intolerante ni injusto, pero es que ya dijo Benavente que "perdonar supone siempre un poco de olvido, un poco de desprecio y un mucho de comodidad", y además pase que se pida perdón por un acto, pero cuando esa gracia se está pidiendo por prácticamente todas y cada una de las cosas realizadas lo que se está pidiendo realmente es árnica. Generosos sí, pero no compasivos con quien no se lo merece, y a veces doblegarse a la hora de aceptar el perdón se puede volver contra nosotros. Decía Shakespeare (y será la última cita de hoy) que: "Nada envalentona tanto al pecador como el perdón", y probablemente Dani quisiera sobreponerse a su actitud pusilánime consiguiendo ese perdón que le brindaron los que sostuvieron el estandarte de la moralidad en la casa, postura que siguen manteniendo con la misma falsedad e hipocresía de siempre, por qué no decirlo. Javi y Dani R. mantuvieron también su papel de los malos de esta película, probablemente en el convencimiento de que antes de otorgar perdón hay que ver penar al 'reo', y en eso consiste la justicia. Aunque quien dio en el clavo con gran acierto fue Kiran, cuando aún aceptando los perdones que solicitaba Dani, le recordó que cuando escenificó su traición y se aproximó al otro grupo tuvo una ocasión de oro para aceptar sus culpas y pedir perdón, cosa que no hizo. Es curioso como pretendió ser aceptado como uno de ellos sin entonar ese 'mea culpa' al que sí se le vio decidido anoche. Con todo lo dicho, hubo dos momentos que me conmovieron en Dani Lo en la entrevista, el primero cuando creí ver como sus ojos se humedecían arrepentido por el trato que dispensó a Naiala muchas veces, y otro cuando se acercó a la madre de esta para pedir ese perdón, algo que hizo con sinceridad y emoción, según yo lo vi. En esos instantes que relato no vi a un Dani preocupado por su imagen sino que creí ver a alguien que estaba realmente aceptando sus culpas y lamentaba haberse comportado mal en tantas ocasiones, y esto es algo que le honra, además de hacer a este gato más comprensivo y provocar su propia emoción.

En cuanto a las nominaciones, Naiala demostró quizá por última vez la sumisión de la que tantas veces he hablado, que ha nublado su propio juicio. Siguiendo las instrucciones de Dani le metió tres puntos a Mamen y otros tantos a Mimi en la nominación inmediata, algo que está en contradicción flagrante con salvar a una de las dos tras ser proclamada nuevamente líder. No ayuda a ganarse aún más las simpatías de la audiencia que argumente su voto en contra de una concursante como Mimi diciendo que es la que peor le cae en la casa, para después decidir salvarla de la nominación. De acuerdo que está en su derecho de elegir enfrentarse en la última semana a quien ella considere el rival más débil, pero esto ni aún bien explicado creo que sea algo con lo que mucha gente comulgue, no dejando de ser una actitud excesivamente falsa e interesada. Ayer Pulpillo falló en la estrategia, aunque tuvo la clarividencia de adivinar la nominación de Nai, dejándonos a todos con la boca abierta. Visto que estaba yo en lo cierto cuando ayer afirmaba que esto es cosa de dos, señalando a Laura y Nai como favoritas, lo cual confirmó el modo en que les comunicaron anoche el nombre del expulsado, está claro que esta semana se salva Laura, que será una de las claras finalistas. La cosa está entre Pulpillo y Mamen, teniendo esta la teoría del cincuenta por ciento o de los dos tercios en contra. Lo cierto es que a esta hora los simpatizantes de los 'calaveras' tendrán que decidirse si quieren ver a Pulpi y Laura en la final, como estampa romántica, o bien prefieren la practicidad de que solamente llegue Laura para que se divida el voto lo menos posible. Yo, por mi parte, soy un romántico empedernido, con lo cual me quedo con la opción primera, y preferiría que esta semana saliese Mamen. Pulpillo es mucho Pulpillo, y a mí me ha terminado de atrapar esta semana como estrella radiofónica de primera categoría.